Ascensión del Señor Celebramos hoy en la Iglesia la Ascensión del Señor, sin embargo con la renovación litúrgica y pastoral que ha traído el Concilio Vaticano II, que busca que las grandes solemnidades sean verdaderas fiestas y no únicamente un obligación de asistencia a la Misa, ha permitido que en los lugares en donde no se le dé su lugar como una de las grandes fiestas que completan el misterios Pascual, la "celebración Litúrgica" pueda ser trasladada al domingo siguiente. En México, por situaciones históricas, esta fiesta no tiene incidencia en el calendario civil, por ello forzaba a los fieles a celebrarla apresurada y forzadamente después del trabajo cotidiano lo que hacia que no se disfrutara, sino simplemente se cargaba a la comunidad con el peso de una "obligación" litúrgica. Teniendo esto en cuenta, el calendario litúrgico en México ha movido su celebración litúrgica para el próximo domingo. Ahora bien esto no significa que nosotros, como fieles cristianos, no le demos hoy su lugar en nuestra oración diaria y en nuestra vida. Leer y meditar los pasajes de la Ascensión (Act 1, 6-14 y Lc 24,46-53) nos preparará y dispondrá para celebrarla de una manera más gozosa y plena. |