Universidad Yacambú
Universidad Nacional Experimental del Táchira
(UNET)
Dotorado en Gerencia
Memoria Nº 2
“LA EMPRESA FLEXIBLE”
Autor: Alvin Toffler
ESTADO DEL ARTE DE LA DISCUSIÓN
Alvin Toffler, Nacido en Nueva York en 1928, estudió letras en la Universidad de Nueva
York, Activista político radical, participó en diversos movimientos en favor de
los derechos humanos en Estados Unidos, ha sido conocido mundialmente como el "futurólogo", debido a sus diversas predicciones en
materia de gerencia mundial y hechos sociales y económicos que han marcado el
camino para el cambio en el poder, En el estado del arte del libro publicado
originalmente como The Adaptative Corporation, traducido al español como La Empresa Flexible, se evidencian los
siguientes aspectos: la obra trata principalmente de un informe secreto para la
mayor corporación privada del mundo la AT&T “American Telphone and
Telegraph Company” la obra presenta dos
partes la primera fue escrita antes de que se desmembrara la Bell System ,en la
década de los 70 y la segunda en la década de los 80. El inicio del trabajo de
Tofller fue en 1.968 cuando el Vicepresidente de la empresa, le encomendara el
trabajo de que le dedicara varios años al
estudio de toda la Bell System,
nombre con el que era conocida para ese momento la AT&T informándole
únicamente que el problema central se encontraba en la “Misión Corporativa” de
la empresa. Han transcurrido muchos
años desde que se publicó La Empresa
Flexible, en dicha obra Toffler, analizó los cambios provocados por la
incorporación de nuevas tecnologías; nuevas actitudes sociales y nuevas
políticas gubernamentales que estaban a punto de revolucionar todo el sistema
de comunicaciones en la empresa Bell System al cambiar su denominación por
AT&T. La mayor compañía del mundo le solicitaba una ruta hacia el futuro,
ante esta propuesta Toffler se preguntó cuál debería ser la misión de AT&T
en esta fase inminente; cómo debería reorganizarse la compañía para desarrollar
una tarea fundamental; cuál sería el significado exacto de su misión como
consultor, y qué rendimiento se esperaría de él. Toffler Pensaba: Allí estaba
una compañía gigantesca, aferrada a la tradición, deseosa de examinar sus
problemas del próximo futuro, que no tenía inconveniente en dudar sus propios y
más fundamentales supuestos referidos a su misión, en confiar a un extraño la
realización de semejante prueba y permitirle incluso, que él mismo decidiera
sobre la forma de presentación. Para abordar este reto Toffler desarrolló a lo
largo de varios años una búsqueda sobre el futuro de las comunicaciones; el
papel de la innovación; el funcionamiento interno; y acerca de los cambios en
el entorno social y político que pudieran afectar a la compañía. Como todo
asesor de su época, también recurrió a métodos como visitas a las fábricas y
laboratorios; entrevistas con el presidente de la compañía y sus colaboradores;
reuniones con los ingenieros; personas influyentes, administradores,
contadores, gerentes, calculistas y,
por supuesto, con muchas personas ajenas a la compañía: desde funcionarios del
gobierno hasta grandes empresarios.
En los primeros momentos del
análisis Toffler, parecía que no salía de los patrones comunes de cualquier
investigación sobre cambio organizacional. Pero comentarios efectuados en el
desarrollo del trabajo de investigación, abre una línea de análisis sobre la
cual se apoyan los resultados obtenidos. En este sentido Toffler afirmó:
Que se evidenció un movimiento
“clandestino” de rebeldes dentro de la compañía, hombres y mujeres en todos los
niveles a quienes decepcionaba lo que ellos veían como una reacción inadecuada
de la Bell ante el cambio acelerado. Intuían que la estructura vigente de la
AT&T estaba haciéndose anacrónica en un mundo de computadoras y satélites
artificiales. Percibían que una creciente competencia estaba amenazando no solo
los dominios de la AT&T, sino también la eficacia del sistema de
comunicaciones. Recibiendo Toffler de este grupo de trabajadores un apoyo firme
y entusiasta con una alta posibilidad de propiciar los cambios organizacionales, comprometidos todos con la idea de
servir a la nación tanto como a la compañía, todos exponiéndoles sus ideas,
inquietudes y esperanzas para mejorar y fortalecer la Bell System.
Los elementos aportados por Toffler para el análisis que su
investigación son: En primer lugar, expone en su discurso para los lectores una
serie de componentes que a simple vista no se pueden observar en el quehacer
cotidiano de una gigantesca organización como lo es AT&T. Igualmente hace
referencia a la marca de “rebeldes” que él impone a un grupo de personas
decepcionadas, que observaban como inadecuada (anacrónica) la reacción de la
Bell System, Toffler vio en ellos los
calificativos de entusiastas; comprometidos; serviciales; y de actitud abierta
al plantear sus ideas, inquietudes y esperanzas. Todos estos elementos tienen
en común que implican a la naturaleza particularmente humana, esto tiene como
causa y/o efecto una emoción. La tipificación que hace de este movimiento como
“clandestino” encierra también, de alguna manera, sus prejuicios y emociones,
al descubrir y detectar un movimiento de vanguardia que buscaba dejar atrás las
viejas prácticas y creencias que hasta entonces se habían desarrollado en la
compañía en cuestión. En su análisis, Toffler muestra un conjunto de emociones
generadas de manera interna y externa a partir de un proceso de cambio
organizacional. Así, las emociones se pueden convertir en elementos impulsores
o detractores del cambio organizacional. Las emociones positivas brindan placer
y felicidad. Las negativas advierten que algo está mal; por tanto, las
emociones y experiencias negativas no deben reprimirse. Evitar la represión
emocional envuelve el sentir concientemente y sin culpabilidad las emociones
para así poder conocerlas y controlarlas. Ese trato honesto y abierto con las
emociones es necesario para resistir acciones perjudiciales, para desarrollar
salud mental y, lo más importante, para experimentar placeres físicos, amor
romántico y felicidad duradera. Una persona puede reaccionar a las emociones de
dos maneras: la reacción, errónea y perjudicial, que varía de la represión de
las emociones hasta introducir abiertamente emociones en el proceso de toma de
decisiones; y la reacción benéfica que reconoce y siente libremente, pero
entonces las separa de la realidad para poder hacer juicios lógicos y razonados
que no estén distorsionados por emociones, antojos o sentimientos.
Toffler,
señala que la administración actual no
ha sido capaz de elaborar una efectiva estrategia de desarrollo, teoriza y
racionaliza tendencias postindustriales destinadas a preservar las empresas
privadas, sin embargo en sus escritos existe una vertebración subyacente que
supone la emergencia de una formación social postcapítalista. Además muestra,
como otros analistas, que muchos de los valores y conceptos que hasta hace
pocos años constituyeron la bandera del movimiento obrero, han perdido
vigencia. El
capitalismo se percibe en la convicción de que las sociedades de tercera ola
descansarán en empresas multinacionales, aunque al mismo tiempo existirán
amplias formas de instituciones socioeconómicas descentralizadas. En estas
condiciones, Toffler sueña con que las empresas multinacionales privadas
funcionen como instituciones nuevas y con fines múltiples. En el nuevo sistema
económico global, Toffler ve la emergencia reflejada en una gama de nuevas
formas de pensar, trabajar, interactuar, gestionar, producir y distribuir. E1
problema es que esto exigiría una nueva conciencia mundial, que no se dice cómo
surgirá Lo que postula es que los productos e instituciones masificados y
estandarizados de las sociedades de segunda ola darán paso a productos
pequeños, diversificados y desmasificados. Se desarrollará un extraño proceso
en el que, de un lado, emergerán grandes transnacionales, instituciones
económicas, políticas, culturales y científicas, y de otro, fuerzas locales que
descentralizan la toma de decisiones de orden político y económico. Ambas tendencias
debilitan y transforman el estado - nación y las economías nacionales propias
de las sociedades industriales de segunda ola. La interacción global es la que
permite la salida a los productos e instituciones pequeñas y desmasificadas a
través de las antiguas fronteras de los viejos y descentralizados estados -
nación. Toffler prevé, en contraste con esta imagen de una nueva tercera ola,
desmasificada, con objetivos múltiples y capitalista, un conjunto de tendencias
alternativas de desarrollo social, que trata de hacer pasar por una visión
coherente y totalmente integrada de la tercera ola. La razón por la que estos
otros elementos de la tercera ola aparecen como una alternativa es que su
impulso al proceso productivo descansa fuera del dominio de las fuerzas y
valores de mercado. Recordando a Marx, Toffier considera que los sistemas
económicos se han dividido en producción para el uso y producción para el
cambio y aunque no prevé la desaparición del mercado, cree que las sociedades
posidustriales descansarán sobre la base de un sistema económico que no será de
mercado y donde el "hágalo usted mismo" estará ampliamente extendido
al tiempo que existirá una estructura social de bienes y servicios individuales
y comunitarios
La
sociedad postindustrial de Toffler es una paradójica combinación de industrias
multinacionales y comunicación transnacional, que une los hogares electrónicos
locales, con el marco global o con la conciencia mundial. Al rechazar las
economías aisladas, autosuficientes y anteriores al desarrollo del mercado,
elabora una imagen de división y descentralización social radical que
eventualmente descansará en el "agostamiento del mercado".
La Obra de Toffler es en pocas palabras “un
pequeño compendio para aquellos que se propongan sobrevivir, para los gerentes
dispuestos a introducir cambios drásticos, trata sobre cualquier compañía que
afronte la imperiosa necesidad de replantearse sus objetivos y renovar sus
estructuras” manifestando que las estrategias rectilineas pueden representar un
desastre corporativo en las empresas
adaptables necesitas un tipo nuevo de jefatura, requiere “gerentes
adaptables”, provistos de un equipaje completo de dotes nuevas, no lineales.
POSTURA CRÍTICA CRÍTICA EN TORNO AL ESTADO DEL ARTE DE LA
DISCUSIÓN
Mi
postura crítica en relación con el autor es de Propositiva, ya que Toffler
comunica en su obra ideas de una manera clara, concisa y fidedigna, en el libro
se reúnen, analizan y discuten aspectos institucionales, que han permitido
evolucionar sobre el tema, además es importante destacar que la obra aun cuando
fue escrita hace 33 años aproximadamente, el autor en ese momento tuvo una gran
visión de los que era y lo que iba a ser el comportamiento organizacional de la
empresa moderna.
Comparto
con Toffler que las empresas tanto públicas como privadas deben adaptarse de
manera inmediata a las presiones y comenzar a pensar y planificar en términos de metas a largo plazo, Toffler
en su obra hace algunos señalamientos en relación con las tres olas existentes
en las sociedades, aspectos y características que pueden ser perfectamente
identificables en nuestra sociedad venezolana.
Cuando una ola tan arrolladora de cambios se
estrella contra la sociedad y la economía, los gerentes tradicionales,
acostumbrados a operar en aguas tranquilas, se ven de cabeza por la borda, como
es ya típico. Ahora los hábitos de toda una vida, esos mismos hábitos que les ayudaran a triunfar resultan
contraproducentes. Y eso mismo es aplicable a las organizaciones. Precisamente
los productos, procedimientos y formas organizativas
que les ayudaron en el pasado a
alcanzar el éxito, suelen evidenciar ahora su ineficacia. En verdad, el primer
precepto para la supervivencia es bien claro: no hay nada tan peligroso como el
éxito del ayer. Es muy aconsejable seguir los señalamientos de Toffler, cuando
manifiesta que las empresas deben reorganizarse periódicamente, que deben
incluir cambios revolucionarios,
realizar revisiones de sus políticas, estrategias y misiones corporativas, las
cuales son esenciales para la buena salud organizacional, considerando que las
mismas deben efectuarse generalmente cada 2 años. Es importante considerar
cuando las empresas realizan cambios en sus procesos productivos o
penetraciones de mercado, que los mismos deben ir de la mano de las
actualizaciones del concepto de la misión organizacional del ente. Es
importante detectar en el momento oportuno, dentro de las organizaciones, las
necesidades de cambio, las cuales pueden salir a flote cuando se presenten las
siguientes manifestaciones: enormes presiones externas (en nuestro caso
venezolano las presiones gubernamentales), gente dentro de la organización muy
descontenta con la misma y debe existir además, una alternativa coherente
incorporada al plan, modelo o visión.
El superindustrialismo como bien lo define
Toffler, será portador de tecnología mucho más avanzada, estilos organizativos
radicalmente distintos, nuevos tipos de relaciones entre personas, nuevos
valores familiares y nuevos modos de experimentar la realidad, generando un
medio ambiente innovador para los negocios, creándose nuevos estilos de
empresas.
En mi
criterio en las nuevas etapas prevalece el cerebro -el conocimiento- sobre el
músculo -la fuerza-, con palabras de Toffler, no se desprende necesariamente de
sus argumentos que los derechos humanos prevalezcan en la apelación la razón
última de la seguridad nacional, bien indica que ahora el conocimiento es la
fuente democrática del poder.
Considero, según los informes de
Toffler, que en Venezuela no se han alcanzado niveles importantes de
nacionalismo, para que pasemos a ser un país postindustrial. En cierto sentido,
no hemos pasado de la visión agrícola a la industrial. La mayoría de los
países, cuando se industrializan, desarrollan un sentido de nación muy
fuerte, en cambio, nosotros los
venezolanos nos comportamos como un país de primera ola. La gente se identifica
más con su región, con su ciudad o con su pueblo que con el país. A medida que
un Estado entra en la tercera ola se empieza a identificar con el planeta. Lo
vemos también cuando hablamos de la economía global, que nos ha hecho mucho más
interdependientes de lo que éramos, hay quienes se oponen a la globalización
mientras que otros argumentan que ésta nos enriquecerá a todos. Es importante
la globalización con liberalización. Si bien es cierto que la globalización es
inevitable, la liberalización no lo es. Esta última implica privatización,
desregulación y muchos otros aspectos. Existe actualmente una crisis
paradigmática al creer que los mismos sistemas funcionan para todo el mundo. Un
país compuesto principalmente por campesinos tiene pocas conexiones con el
resto del mundo, mientras que un país industrializado, seguramente tiene
mercados afuera y requiere materias primas del mundo exterior.
Consideró particularmente que Venezuela es un país
dinámico y cuenta con gente muy preparada, pero aún no se percibe que tengamos una imagen clara de lo que
queremos ser en 30 años, para convertirnos en un país postindustrializado; Necesitaríamos trazar un mapa para ver a
donde vamos a ir, también nos faltaría
vender de una manera convincente, una imagen positiva de país en el que la
gente se sienta feliz de contribuir. Somos personas funcionarios públicos que
tratamos de resolver nuestros problemas con herramientas obsoletas. Lo que
ocurre en Venezuela es la ausencia de un proyecto de nación en donde coincidan
las estrategias del sector público y privado.
Comparto con Toffler su
pensamiento cuando nos habla de la sociedad postindustrial, la cual apunta a
que es el porvenir que nos espera, y vendría a atenuar la problemática
venezolana, pero, sin olvidar que cuando hablamos del postindustrialismo,
debemos tener en nuestras mentes que se trata de un pronostico, cabe destacar
que cualquier posibilidad de pronóstico debería estimarse como una utopía y las
utopías no entran en el campo de la ciencia. A esta regla escapan tan sólo las
presunciones que se derivan a la fuerza de leyes generalmente aplicables. Todo lo dicho
significa que la predicción y la planificación no son procesos neutrales; son
procesos ideológicos. La predicción y cómo se efectúa, es algo profundamente
político y basado en todo en un conjunto de hipótesis sobre las relaciones
existentes entre presente, pasado y futuro, sobre lo que conocemos del mundo y
cómo llegamos a ello, sobre la idea que tenemos de nuestro entorno, como
actuamos sobre él y como actúa él sobre nosotros. Nuestras ideas sobre el
futuro también están ligadas a conceptos como destino, providencia, accidente,
libre albedrío o determinismo. Además,
hay que señalar que, en su modelo, Toffier dice poco o nada sobre los nuevos
trabajos, los nuevos salarios, los servicios sociales, etc. destinado a la
mujer. ¿Los millones de trabajos escasamente remunerados que hacen las mujeres
se convertirán en trabajos bien remunerados en los "hogares
electrónicos"? ¿Se basarán en el trabajo barato de las mujeres como ocurre
en los países del tercer mundo, por ejemplo en la industria microelectrónica?
Toffier se puede considerar como el
defensor de la nueva tecnología y de las empresas transnacionales.
El
logro de la utopía presentada en el Postindustrialismos, exige que no haya un
progreso tecnológico en el sentido tradicional del término, pero acepta la
posibilidad de un progreso limitado hacia una meta cuidadosamente seleccionada
en un marco delimitado. Ni el registro histórico, ni nuestra comprensión del
papel actual de la tecnología en la sociedad justifican el retorno a la idea de
que existe una conexión causal entre los avances tecnológicos y la mejora
general de la especie humana. Por ello, hay que descartar la popular pero
ilusoria noción de progreso tecnológico. En su lugar deberíamos cultivar el
aprecio por la diversidad del mundo producido, la fertilidad de la imaginación técnica
y la grandeza y antigüedad de la red de artefactos emparentados, y aunque
debemos trabajar ahora para modelar el futuro, no debemos olvidar lo que anota
un utópico como Lorenzo de la Torre. "Las utopías sociales son un recurso
ingenioso para mostrar un orden social perfecto sin decir cómo se llega a él.
En ellas hay una dosis de realismo que se cruza con un ideal inalcanzable; y es
en esta combinación contradictoria donde radican su encanto y su capacidad de
influir en la historia".
En
Toffler se debe elogiar la defensa de un mundo caracterizado por valores más
globales y universales, en contraste con los prejuicios pueblerinos vigentes,
así como de nuevas formas de producción no alienante y respetuosa con el
ambiente. La forma en este orden social puede subsistir, tanto en el plano
local como en el global, sin formas de producción y distribución ni socialistas
ni basadas en el mercado, es el aspecto utópico que Toffler, comparte con
algunos de los teóricos de la sociedad postindustrial pues su incapacidad para
probar la compatibilidad de la integración supranacional y la descentralización
no es algo característico solamente de él. El mensaje del cambio es
transparente: “las compañías tendrán que revisar sin misericordia sus premisas
básicas y mostrarse dispuestas a desecharlas; de lo contrario, terminarán
siendo piezas escogidas en el museo de los dinosaurios corporativos.”
RELACIÓN DE LOS PENSAMIENTOS DEL AUTOR O ESTUDIO DEL ARTE
CON MI PROPUESTA DE TESIS DOCTORAL.
La
obra de Toffler, se encuentra íntimamente relacionada con mi tema de tesis
doctoral, en los aspectos referidos a las estrategias competitivas de
liderazgo, de creatividad, trabajo en equipo, tecnología, los cuales son
elementos claves para los nuevos desafíos de la Gerencia eficiente y eficaz.
Mi
tentativo tema de tesis Doctoral esta referido al Diseño de un Modelo de
Control de Gestión para las Universidades Experimentales Venezolanas, es
relevante manifestar que el Control de Gestión en ellas, no ha sido incorporado
en las dimensiones previstas por nuestras legislaciones vigentes, y en la
mayoría de los casos ello se debe a que los Órganos encargados del control
Universitario, carecen de las reestructuraciones necesarias, incluyendo una
revisión periódica de su misión corporativa, políticas y estrategias, ya que en
el momento en que se constituyeron estos entes contralores, no tenían incluidas
dentro de sus misiones y objetivos la consecución de la eficiencia, eficacia,
economía, calidad e impacto de sus operaciones, debido a que son exigencias
novedosas de nuestras leyes venezolanas, reguladoras de las Universidades; por
ello comparto con Toffler la necesidad de reestructuración de los organismo de
control de gestión de las Universidades, además vemos que presentan las
características necesarias: enormes presiones del gobierno, las cuales son
impuestas, mediante la aprobación de nuevas leyes que exigen un óptimo Control
de Gestión en las Universidades Experimentales, Directivos Universitarios descontentas con las actuales estrategias y
políticas desarrolladas para efectuar el control de Gestión, y además, se
vislumbra una alternativa coherente y pertinente para establecer un adecuado
Modelo de Control de Gestión en las Universidades Experimentales Venezolanas.
Es
necesario establecer los nuevos paradigmas de la Gerencia Universitaria,
recordando lo señalado por Drucker (1999) “la gerencia es el órgano específico
y distintivo de toda organización…existe o debe existir una estructura
organizacional correcta y existe o debe existir una manera correcta de
administrar el personal…lo que incumbe a la gerencia es todo aquello que afecta
al desempeño de la institución y a sus resultados, sean en el interior o en el
exterior, encuéntrense bajo el control de la institución o totalmente fuera de
el”
La
globalización de nuestra gerencia y
economía dejo de ser solo retórica, para obligarnos a pensar en estrategias que
mejoren nuestra capacidad de adaptación a niveles cada vez más complejos de
competencia y cambios. De hecho esta
capacidad de adaptación será la marca del hoy hacia el futuro de las naciones,
las organizaciones, las familias y los individuos. Por esto se vuelve
absolutamente crítico entender los aspectos mas importantes de los procesos de
cambio, adentrarnos en temas que tienen que ver con el conocimiento, el manejo
de la mente, la cultura, la psicología grupal, el aprendizaje, el manejo
emocional de las organizaciones alrededor de los valores, etc. Son los nuevos
elementos de un cambio de época, no de una época de cambios.
Bibliografía:
Toffler, Alvin (1983). La Empresa Flexible
Drucker, Peter (1999). Los Desafíos de la Gerencia para el Siglo
XXI