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-->Nadie puede ignorar el empuje que el uso
comercial de
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En un comienzo, Internet era una red de colaboración mutua entre universidades
para compartir y colaborar en procesos de investigación. Se prohibía
explícitamente el uso de
Hoy, nadie puede ignorar el empuje que el uso comercial de
Se ha hablado mucho sobre el comercio electrónico y el tema tiene tanta
trascendencia que empresas como IBM han fincado su futuro en la red y en lo que
ha llamado e-business. Sin embargo, el concepto de
comercio electrónico es muy amplio y presenta diferentes alternativas para la
utilización de la red con fines comerciales.
Al hablar de comercio, se establece tácitamente el intercambio de productos
y/o servicios por dinero o su equivalente (en algunos casos se otorgan"
puntos" o similar para ser utilizados en compras en la misma red, creando
así una moneda virtual). Bajo esta definición de comercio, podemos extender
entonces que cualquier transacción comercial que se efectúe por medios
electrónicos se puede catalogar dentro del concepto de Comercio Electrónico.
El comercio electrónico no es nuevo, y desde la existencia de computadores
en las empresas, se ha efectuado de alguna manera el intercambio electrónico de
información comercial. Con la aparición del EDI (Electrónic
Document Interchange,
Intercambio Electrónico de documentos) se mejoró el intercambio de documentos
de manera electrónica, documentos que podían ser facturas, ordenes
de compra, pagos, entre otros. Sin embargo, los productos requerían de manejo
físico, y mucha legislación, especialmente en América Latina, requiere del
aspecto probatorio por escrito, haciendo que el proceso electrónico de
documentos no tuviese mucha acogida.
El otro aporte importante es la masificación del medio por el cual se accede
a la red. Si bien es cierto que los aproximadamente 130 millones de cibernautas
es todavía un mercado muy pequeño comparado con el total de la población,
permite que las personas conectadas tengan acceso a poder adquirir libros,
discos, computadores, entradas para conciertos, boletos de avión, computadores,
y hasta casas y carro por la red. El crecimiento de esta masa crítica es lo que
ha hecho que DELL pueda vender millones de dólares diarios a través de la red.
De la misma manera se han creado compañías como Amazon.com que no existían
antes del Comercio Electrónico. De la misma manera, los compradores tienen
acceso a otras áreas de sus proveedores como servicio al cliente, seguimiento
de la mercancía, comunicación directa con sus representantes de ventas. También
tienen acceso a información de la competencia.
Ante este vertiginoso crecimiento del comercio por la red, surgen
inquietudes un poco más allá de los requerimientos técnicos para realizar estas
transacciones. Tomemos como base que se superan los temores de efectuar
transacciones por la red, temores por lo general causados en desconfianza en el
sistema de pago mediante tarjetas de crédito y en especial el pago por
adelantado, sin la posibilidad de verificar primero la mercancía.
Instituciones como los bancos y las entidades financieras pueden dar acceso
a sus clientes a su información a través de la res. Han superado el escollo más
grande: la confianza del navegante en el sitio con el cual van a efectuar la
transacción. Ya conocen a su banco, y es más, conocen a alguien de carne y
hueso con quien pueden resolver cualquier problema que se presente con el
manejo de su cuenta, por lo general en la misma ciudad.
En el caso de la venta de productos, a menos que la compañía tenga ya una
reputación en el mercado, lo primero que tiene que solventar es la creación de
confianza en el posible comprador. Confianza en que no abusarán de la
información de su tarjeta de crédito, confianza en que la mercancía solicitada
si es entregada, y confianza en la calidad del producto recibido. Más difícil
aún, dar la tranquilidad que en el caso de algún error o falta de calidad, la
transacción se pueda reversar sin tropiezos.
El establecimiento de esta confianza requiere que la presencia en Internet
para efectuar comercio electrónico esté respaldada por una organización seria y
responsable, y con procedimientos implementados que garanticen la óptima atención
de los requerimientos de los clientes. Abundan los ejemplos de empresas que
colocan direcciones de correo electrónico como adorno de moda en las tarjetas
de presentación de sus ejecutivos, para mirar realmente que muchos de los
mensajes pasan desapercibidos y lo que es peor, sin respuesta.
Establecer una "tienda" en la red debe ser el ultimo
paso de un proceso efectuado a conciencia, donde se resuelvan los
inconvenientes comerciales en primer orden y luego se decida sobre la
tecnología a implementar. Las facilidades de tecnología y la amplia oferta de
"centros comerciales virtuales" hacen tentador zambullirse en el
comercio electrónico sin mucha planeación. Es importante que el proceso se
realice a satisfacción para no verse abocado a tener que cerrar el almacén
electrónico con la repercusión que pueda tener sobre su negocio físico.