REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

UNIVERSIDAD YACAMBÚ - CONVENIO UNET

DOCTORADO EN GERENCIA

FASE II

Línea de Investigación: Gerencia y Prospectiva para la Educación del III Milenio.

 

 

MOMENTO 2:

 

 

“Modelo de Control de Gestión para las Universidades Públicas Venezolanas, para alcanzar ventajas competitivas, en cuanto a la formación de la Gestión del Conocimiento o capital intelectual, eficiencia, eficacia, economía, calidad e impacto”

 

 

 

Autora: Mónica del Carmen Pacheco

 

 

 

 

 

 

Marco Teórico

 

La Literatura, Los artículos y revistas que se van a citar dentro de este estudio abarcan áreas estratégicas y de gestión, sin dejar de profundizar en el contexto del Control de Gestión y la Gestión del Conocimiento, orientando a generar un modelo con bases firmes. Otra fuente de  importancia es el Internet, se presenta como un gran  mundo de información y conocimiento, la cual contribuye a la profundidad de este estudio y al nivel de actualización de los datos entregados.

 

 

DETERMINACIÓN DE LOS ANTECEDENTES

DE LA INVESTIGACIÓN.

 

 

Para el año 1986, la Organización Internacional de Entidades Fiscalizadoras Superiores (I.N.T.O.S.A.I.), en el marco del XII Congreso en Sydney – Australia, ahondó en el tema de la aplicación de Controles de Gestión por parte de los Órganos de Educación Superior, donde luego de debatido este tema se llego a la conclusión que, además de los controles regulares se debían aplicar otro tipo de controles para evaluar la economía y eficiencia  de la administración pública, para lo cual fue propuesto realizar controles operacionales para examinar la eficiencia financiera y operacional de una institución, así como la revisión de los sistemas y procedimientos administrativos con la finalidad de proporcionar una base para mejorar la administración pública, esto permite que la información referente a los resultados sea de calidad.

En otros países como la República de Colombia, el inicio de los estudios acerca de los estándares, se remonta a la ley 30 de 1992; el Instituto Colombiano para el fomento de la Educación Superior (ICFES), orienta sus esfuerzos a la consolidación de un proyecto para la formulación de los lineamientos que conlleven al establecimiento de estándares de calidad  para la creación y funcionamiento de programas de formación universitaria, este programa se inició desde el año 1993. 

A nivel regional, en el Estado Táchira, las investigaciones que sirvieron de base para la realización del presente trabajo, se encuentra la realizada por Ocariz Diana (1994) Trabajo de Investigación realizado en el Estado Táchira, el cual se titula “Modelo de Evaluación Institucional para el Mejoramiento del Proceso Educativo”, cuyo propósito fue  el de diseñar un modelo de evaluación institucional con la finalidad de mejorar el servicio educativo que en ellas se presta, utilizando eficientemente los recursos disponibles para alcanzar los objetivos propuestos, una de las conclusiones obtenidas en este trabajo fue que la motivación obtiene como resultado el compromiso del personal involucrado en el proceso educativo, y la aplicación de evaluaciones periódicas que permiten una acertada toma de decisiones. 

Báez y Carrillo (1998), en su tesis de grado: “Diseño de un Sistema de Indicadores de Control de Gestión en la Empresa Comercial e Industrial de Cucuta ESO” Universidad Francisco de Paula Santander, Cucuta, Colombia, proponen un Sistema de Indicadores, diseñado para la empresa Industrial y Comercial de Cúcuta ESP. Está investigación suministra algunos criterios y elemento metodológicos, como también de orden práctico que al ser aplicados en el ámbito especifico de la entidad, conlleva a un sistema conceptualmente sólido y razonablemente uniforme que ayude al Gerente a desarrollar la función administrativa de acuerdo a las normas constitucionales y legales vigentes.   

Duran Deyse (1998) “Diagnóstico del Sistema de Control y Evaluación del Proceso de Gestión Administrativa en la Educación” el trabajo consistió en diagnosticar el sistema de control y evaluación que llevaban a cabo las Secretarías de Educación con respecto al proceso de Gestión Administrativa en las instalaciones de Educación de la Zonas Fronteriza del Táchira con Colombia, donde se obtuvieron resultados como la falta de dirección, orientación y asesoría por parte de los Entes responsables de los proyectos educativos, la importancia de los canales de educación y la necesidad de evaluar los procesos periódicamente. Además el déficit de recursos financieros es una limitante para implementar un adecuado sistema de control y evaluación de la Gestión Administrativa debido a que no permite llevar a cabo, en su totalidad, los planes y programas de capacitación y actualización a los ejecutores de las actividades.

El principal antecedente o el que se encuentra relacionado directamente con el tema de la investigación se observa en el Cuaderno de Auditoría Nº 3 en el cual se plasma de manera general una “Metodología para la Auditoría de Gestión” (Junio 1.999); Este cuaderno pertenece a la serie técnica publicada por la Contraloría General de la República, el cual tiene como fin presentar un instrumento metodológico que permite evaluar la actividad de la Gestión Gubernamental en cuanto a parámetros de eficacia, eficiencia, economía, calidad e impacto. En este sentido se expone una metodología básica  para realizar la Auditoria de Gestión, cuyo contenido abarca: elementos conceptuales, metodológicos relativos al Control de Gestión y a la Auditoría de Gestión, pautas para su programación y ejecución, así como las fases y procedimientos necesarios para su cumplimiento, indicando para cada un de sus  fases las actividades y tareas que deben realizarse en forma metódica y sistemática, así como los instrumentos a aplicar y los resultados esperados.           

En Noviembre de 1999, en Valencia (España), se realizaron las XVII Jornadas de Gerencia Universitaria denominada “Control Estratégico y Control de la Gestión Ordinaria en las Universidades Públicas: La Jerarquización de los Indicadores” en ella se realizaron encuentros profesionales de evaluación del Plan Nacional y Calidad en las Prestación de Servicios de las Universidades, posteriormente se efectuaron las jornadas con el propósito de analizar la necesidad de disponer de indicadores que permitan seguir las actividades universitarias tradicionales, para lo cual el debate se centró en la búsqueda de los indicadores mas relevantes para el control de gestión de las Universidades Públicas, desde una perspectiva estratégica.

Chía y Moreno (2001), en su tesis de grado titulada “Evaluación del Control de Gestión en la ESAP territorial No 13 San José de Cúcuta, Colombia”, Universidad Francisco de Paula Santander, Cúcuta, Colombia, realizan un diagnostico de la Escuela Superior  de Administración Pública, que comprende un estudio de la oferta de servicios y de su estructura actual, aplican la matriz DOFA, exponen los problemas principales y propone una nueva estructura administrativa, a fin de cumplir con las necesidades y expectativas que regulan la educación superior y de crear un medio más competitivo.

En Venezuela, en el mes de Diciembre de 2001, el Ministerio de Educación Superior,  a través de la Oficina de Planificación del Sector Universitario (OPSU), implanta el Sistema de Acreditación y Evaluación de las Universidades Nacionales, en respuesta a la resolución Nº 383 del Consejo Nacional de Universidades, de fecha 26 de enero de 2001, con la finalidad de asegurar la calidad académica, para promover y certificar la excelencia mediante la evaluación de las instituciones y los programas. Este trabajo fue coordinado por la OPSU y realizado por un grupo de trabajo, conformado por un representante de cada una de las Universidades del País. El propósito del SEA es concebir e instrumentar una cultura evaluativa propia de las Universidades Venezolanas, así como garantizar estándares de calidad, con la finalidad de estimular la búsqueda de la excelencia, para reconocerla y certificarla en sus diferentes carreras o programas.                                 

       

No se evidenciaron temas específicos relacionados con la elaboración de Modelos de Control de Gestión en Universidades Públicas Venezolanas. Encontrándose una base de datos con una amplia variedad de temas relacionados como lo son los anteriormente expuestos.

 

Marco Teórico

 

Con el fin de dar solidez a la investigación que se plantea, es pertinente señalar  algunas definiciones relacionadas con el tema, las cuales se presentan a continuación.

 

Por su parte, las fuentes primarias se estarán sustentando según autores como Sabino (2000), Hurtado y Toro (1999), expertos en metodología de la investigación, tanto cuantitativa como cualitativa, será la técnicas de investigación que  estará conformada por: 1) la revisión de material bibliográfico, hemerográfico y fuentes de información secundaria y 2) el desarrollo de un trabajo de campo, el cual consistirá en la aplicación de  cuestionarios y la realización de entrevistas abiertas a los Ejecutores de Programas, Administradores  y Autoridades de las Universidades Públicas de Venezuela. La investigación se estructurara en dos fases, la primera con carácter bibliográfico de discusión teórica. y la segunda fase, se establecerá  la convalidación del planteamiento teórico y la detección de los problemas del sector Universitario Público en Venezuela. Con esta técnica se busca que el descubrimiento se transforme en la base del proceso de concientización, en el sentido de hacer que alguien o un grupo de personas, en este caso las Universidades Públicas Venezolanas, sean concientes de algo, es decir, darse cuenta de que la concientización es una idea central y meta de investigación – acción, tanto en la producción de conocimientos como en las experiencias concretas de acción. En este tipo de investigación – acción, el quehacer del investigador consiste no solo en la comprensión de los aspectos de la realidad existentes, sino también en la identificación de las fuerzas sociales y las relaciones que están detrás de la experiencia humana. Se presentan a continuación algunos principios, definiciones y teorías como fundamento epistemológico para el trabajo a desarrollar. Las Bases Teóricas constituyen la sustentación, guía y sentido de toda investigación científica, se plantea con la intención que tiene el investigador para aportar sus experiencias vivénciales del tema y contribuir a resolver el problema planteado por ello Sabino (1994) señala: “Un Marco Teórico, llamado también marco conceptual, es un conjunto de ideas generalmente ya conocidas en una disciplina que permite organizar los datos de la realidad para lograr que de ellos pueda desprenderse nuevos conocimientos”. (p.45). En este sentido, se realizará una sucinta relación de las bases teóricas que servirán de fundamento para la construcción del Modelo de Control de Gestión para las Universidades Experimentales de Venezuela, desde una o varias de las distintas perspectivas teóricas. De la cual, es resaltante indicar que las bases teóricas contribuyen a darle consistencia teórica al problema estudiado, por ello a continuación se indica las teorías encontradas para sustentar el objetivo general propuesto por el investigador.

CONTROL DE GESTIÓN

            El Control de Gestión está convencionalmente definida en el Cuaderno Técnico Nº 3 de la Contraloría General de la República como: “…El instrumento metodológico con el cual se practica el examen objetivo y sistemático, estructurado, consistente, profesional, posterior y documentado de la gestión de un sector gubernamental de un organismo, programa, proyecto u operación, considerando los fines establecidos en el marco legal o normativo que lo regule, para determinar el cumplimiento de su misión, de sus objetivos y metas, y de la eficiencia, eficacia, economía, calidad e impacto de su desempeño…” (p.21).

   En el Cuaderno de Auditoría Nº 3, se señala que la moderna doctrina de control es unánime en asumir el Control de Gestión como:

“La actividad Gerencial que se desarrolla dentro de las organizaciones dirigida a asegurar el cumplimiento de la misión y el logro de los objetivos de la organización, asegurándose el correcto cumplimiento de sus planes, programas y metas, verificando el cumplimiento de las disposiciones normativas que regulan su desempeño, y en definitiva, procurando que la gestión sea eficaz y ajustada a parámetros de calidad” (p.18).

       En este mismo orden de ideas, el Ponente Cartaya (2001), señala que:

“…El Control de Gestión por tanto es un complemento y a su vez, evolución del clásico Control Interno, que procura acompañado de la Auditoría de Gestión, que compete a los órganos de Control Interno, el éxito de las organizaciones que optan por él.” (p.2)

De lo anterior  se puede inferir la doble expresión del Control de Gestión: el externo a la entidad  controlada, que generalmente es a posteriori, mediante estudios, análisis e investigaciones de cualquier tipo, pero principalmente por medio de auditorias, y el Interno: a cargo de las propias autoridades responsables de la gestión gubernamental, es decir, como mecanismos de control interno, enteramente al servicio de los niveles estratégicos, que les permite la toma de decisiones oportuna. En consecuencia la investigación tomará como contexto las Universidades Públicas de Venezuela, interna y externamente: en cuanto a los diversos enfoques del Control de Gestión, cabe destacar que en el presente trabajo de investigación se adoptarán las perspectivas como sistema de mejoramiento continuo y como sistema integral de evaluación, en este orden de ideas, los autores Pacheco, Castañeda y Caicedo (2002) señalan:

“El Control de Gestión es un programa de cambio que centra los esfuerzos y los recursos en el mejoramiento de la productividad y de la calidad de los procesos mediante el empleo de indicadores numéricos y la creación de equipos que involucra a la mayoría de los trabajadores” (p.44)

          Diagnostico (Evaluación Preliminar de la Organización)

Evaluación Preliminar

 

Para realizar la evaluación Preliminar, se tomará en consideración el enfoque o visión sistémica, con el objetivo de conocer y analizar el estado actual de cada uno de los elementos de la organización. En este orden de ideas, es importante destacar el comentario que realiza Beltrán  (1999), al referirse a la Teoría General de Sistemas, afirma que toda organización debe administrarse como un sistema abierto, y entre otras cosas señaló:

 

“Comprender la empresa como un conjunto de elementos y factores que interactúan en pos de alcanzar un propósito u objetivo común. Cada uno de estos elementos tiene una función específica dentro del conjunto, integrada a las diversas funciones particulares que cumple cada elemento, interactuando entre sí y comunicándose de manera constante y efectiva a través de procesos de  alimentación y retroalimentación. Las interacciones entre los elementos internos se ven en alguna medida afectados por factores internos y externos”. (p.15).

 

En este orden de ideas el diagnostico o evaluación preliminar comprenderá la evaluación de los factores internos y externos, el cual comprende la siguiente metodología prevista en el Cuaderno de Auditoría 3 Auditoría de Gestión de la Contraloría General de la República:

·        Evaluación de los Factores Internos: Consistirá en el levantamiento de información sobre cinco (5) aspectos fundamentales: gente, las tareas, los sistemas, la estructura y la cultura.

Gente: El recurso humano está referido al personal que tiene las Unidades de Control y demás miembros de las Universidades Experimentales de Venezuela responsables de los procesos, en término de cantidad, cargos, profesión y cualquier otra cualidad que los identifique.

Tareas o Funciones: Se refiere a todas las actividades que se realizan para la ejecución de los procesos de las Universidades Públicas de Venezuela.

Estructura: mapa u organigrama que refleja las relaciones interdepartamentales de las Universidades Públicas de Venezuela, expresando su jerarquía, incluye las relaciones con otras entidades o sistemas que no pertenecen a la organización pero que intervienen en el proceso.

Cultura Organizacional: Comprende el sistema de valores y costumbres que motivan o desmotivan a la gente, en el cumplimiento de sus funciones.

Sistemas: Se refiere al enunciado de los sistemas previstos en Universidades Públicas de Venezuela que permiten su desarrollo, relacionados con los factores internos y externos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


FIGURA 01 FACTORES INTERNOS DE LA ORGANIZACIÓN

Fuente: Cuaderno de Auditoría 3, Contraloría General de la República

 


·        Evaluación del Entorno: Se realiza con base a diez (10) aspectos fundamentales, como son: aspecto social,  los clientes, el apoyo financiero, los competidores, los agentes reguladores, los suministros, las políticas, las condiciones económicas, el mercado laboral y los aspectos relativos a la ciencia y tecnología.

 

Social: Se refiere a las características y costumbres sociales que pueden afectar a los factores internos de las Universidades Públicas de Venezuela.

Clientes: Los usuarios directos de los bienes o servicios que generan las Universidades Públicas de Venezuela.

Apoyo Financiero: Entidades o sistemas que permiten el flujo de ingresos, suministros y la realización de los procesos de las Universidades Públicas de Venezuela.

Competidores: Entidades o sistemas que poseen objetivos o metas similares o afines a las Universidades Públicas de Venezuela, y sirven a los mismos clientes.

Agentes Reguladores: Instrumentos legales y sub legales, así como entidades o sistemas que regulan la realización de los procesos.

Suministros: Insumos que ingresan en los procesos de las Universidades Públicas de Venezuela, relacionados con los Proveedores, es decir con las entidades o sistemas que proveen el referido insumo.

Políticas: decisiones de alto nivel que afectan las Universidades Públicas de Venezuela.

Condiciones Económicas: Entorno económico que afecta la realización de los procesos de las Universidades Públicas de Venezuela.

Mercado Laboral: Sistema de reclutamiento, selección y remuneración en organizaciones competidoras o relacionadas con las Universidades Públicas de Venezuela.

Ciencia y Tecnología: Principales herramientas tecnológicas aplicables a los procesos de las Universidades Públicas de Venezuela en un tiempo determinado.

 

2. CLIENTES

 

 

4. COMPETIDORES

 

 

3. APOYO FINANCIERO

 

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


FIGURA 02 AMBIENTE DE LA ORGANIZACIÓN

Fuente: Cuaderno de Auditoría 3, Contraloría General de la República  

Control Interno

Conceptos básicos del presente trabajo de investigación, relacionados con la Auditoría de Gestión, literatura que se extrajo del Cuaderno de Auditoría No. 3  emitido por la Contraloría General de la República.

 "Organización, conjunto de medidas y métodos adoptados en una entidad para salvaguardar sus recursos, verificar la exactitud y veracidad de su información financiera y administrativa, promover la eficiencia en las operaciones y estimular la observancia de las políticas prescritas y el cumplimiento de las metas y objetivos programados".

Riesgo

El Autor Cepeda (2000) define el Riesgo de la siguiente manera:

 "probabilidad, cuantificable o no, de que ocurra un evento no deseado". En el Control de Gestión se distinguen tres clases de riesgos:

·         Riesgo Inherente: "susceptibilidad de los Sistemas de Administración y Control, a ser afectados por errores o irregularidades, antes de probar su eficacia; a consecuencia de la propia naturaleza de las operaciones, (su complejidad, volúmenes, necesidad de juicios gerenciales para la administración, etc.)".

·         Riesgo de Control: "posibilidad de que los sistemas de control, incluyendo la Auditoría Interna, no puedan cumplir sus objetivos". (Ejemplo, evitar errores o irregularidades significativos).

·         Riesgo de Detección: "posibilidad de que los procedimientos de control de gestión no sean suficientes para calificar la eficacia de un sistema, por no ser suficientes para revelar errores o irregularidades significativos en caso de que hayan ocurrido".

 Identificación de los Procesos Medulares y de Apoyo

            Al respecto Cartaya (2001) define los Procesos Medulares o Sustantivos como los productos que están directamente vinculados con los objetivos y metas de la organización, es decir, con la atención de la necesidad pública que da sentido a la misión de la misma. Comenta el mismo autor, que los procesos de apoyo, son aquellos cuyos productos son insumos necesarios para el buen desarrollo de los procesos sustantivos o medulares.             

 

El control de la gestión ordinaria.

 

La función de control en una organización consiste en evaluar y corregir el desempeño de las actividades para asegurar que los objetivos y planes de la organización se están llevando a cabo.

 

El proceso básico de control incluye tres pasos: 1) El establecimiento de objetivos, 2) la medición del grado de cumplimento de los objetivos y 3) la corrección de las desviaciones.

 

La función de control es una de las funciones esenciales en todo sistema abierto y por tanto sometido a las perturbaciones del entorno. Tiene por objeto lograr que el sistema se mantenga dentro de una trayectoria previamente definida, introduciendo las correcciones necesarias.

 

Para nuestro propósito podemos distinguir dos tipos de sistemas de control:

  • El control mediante retroalimentación (feedback).- Actúa a partir de la información que recibe sobre las desviaciones o errores detectados comparando la ejecución real con la establecida como objetivo y permite, posteriormente, tomar las acciones correctoras necesarias. Pero nadie ha encontrado forma alguna de cambiar el pasado.

Ejemplo 1.- Como ayer hizo mal tiempo, un estudiante que ayer pasó frío, decide hoy salir de casa mejor abrigado.

Ejemplo 2.- Un estudiante que no ha preparado suficientemente una asignatura, obtiene un suspenso y tiene que volver a estudiarla mejor.

  • El control de prealimentación (feedforward).- Lo que los directivos necesitan es un sistema de control que advierta a tiempo para tomar la acción correctiva necesaria, qué ocurrirá más adelante si no se hace algo ahora mismo. El control de prealimentación, en lugar de hacia el pasado, es un control dirigido hacia el futuro. Cuando de la observación de la realidad, mediante pronósticos cuidadosos, se deduce la existencia de perturbaciones que van a alterar los resultados a alcanzar, antes de actuar se toman medidas correctoras para anticiparse a esos efectos no deseados y así lograr los resultados previamente fijados.

Ejemplo 3.- Como en los informativos de ayer se anunciaban lluvias generalizadas a partir del medio día de hoy, un estudiante sale de casa de buena mañana con el paraguas bajo el brazo. (No espera a iniciar la protección hasta que haya empezado a llover y ya se esté mojando: Se anticipa).

Ejemplo 4.- Como en determinadas titulaciones se prevé un importante fracaso escolar en los exámenes de fin de primer curso atribuido a la falta de conocimientos básicos previos, algunas escuelas y facultades deciden organizar durante las primeras semanas del curso un programa intensivo de recuperación de materias básicas dirigido a estos alumnos con el fin de anticipar soluciones para evitar el fracaso antes de que éste pudiera llegar a producirse.

 

Propósito del control de gestión.

Hoy en día, en numerosas organizaciones, los directivos no disponen de un procedimiento para recibir feedback sobre su estrategia y para comprobar las hipótesis sobre las que ésta se basa. No disponen de un subsistema de control estratégico.

El control de gestión supone la adaptación del sistema de control a los requerimientos de la dirección estratégica y tiene que dar respuesta, al menos, a tres preguntas:

  • Si la estrategia se está implementando como se planificó.
  • Si los objetivos concretos siguen siendo pertinentes (Análisis de la pertinencia de los objetivos). El control estratégico tiene que detectar si hay cambios o discontinuidades en el comportamiento de los factores componentes del entorno que aconsejen provocar cambios en los objetivos actuales. En unos entornos que cambian de una forma tan constante, pueden surgir nuevas estrategias de capitalización de oportunidades o de contrarrestar amenazas, que no se preveían cuando se articuló el plan estratégico inicial.
  • Si, después de todo, los resultados producidos por la estrategia son, o no, los esperados (La validez de la estrategia). El control estratégico tiene que verificar la validez de las hipótesis clave acerca de la evolución de la empresa y su entorno, sobre las que descansa la formulación de la estrategia. Si los empleados y directivos de una organización han implementado bien la estrategia, un eventual fallo en la consecución de los resultados esperados, indica que la teoría incorporada a la estrategia puede no ser válida.

 

 La Gestión del Conocimiento.

 

Antecedentes a la Gestión del Conocimientos.

 

El conocimiento y sus antecedentes.

 

No hay duda que el conocimiento se ha constituido no solo en fuente de poder sino que, hoy por hoy, es la principal fuerza productiva de las naciones. Todos los cambios importantes en la economía y la sociedad están, de una u otra manera, ligados al desarrollo del conocimiento. Pero no siempre ha sido así. Por mucho tiempo el conocimiento, especialmente el conocimiento científico, estuvo condicionado por el oscurantismo religioso y las ideologías totalitarias, impidiéndole su desarrollo y su proyección social. Aún hoy día, en algunos puntos del planeta, persisten estas barreras al conocimiento.

Un momento histórico en el desarrollo del conocimiento fue el advenimiento del capitalismo en Europa. Con el triunfo de la burguesía, el potencial creativo del conocimiento, reprimido por muchos siglos por la clase feudal y la iglesia, fue liberado, dando como resultado la llamada Revolución Industrial, que transformó radicalmente el mapa económico y político del mundo. De acuerdo con Peter Drucker, la Revolución Industrial fue el resultado de la aplicación del conocimiento a las herramientas, los procesos y los productos, en un lapso de cien años (1700-1800). Entre 1750 y 1800, "Las patentes que hasta ese entonces habían sido monopolio para enriquecer a los favoritos del rey, empezaron a concederse para fomentar la aplicación de conocimientos a herramientas, productos y procesos y para recompensar a los inventores, siempre que publicaran sus inventos. Esto no sólo abrió un siglo de febril invención mecánica en la Gran Bretaña sino que acabó con el misterio y el secreto de la artesanía".(Peter. F. Drucker,1994)

Especial importancia en los inicios de la Revolución Industrial tuvo la máquina de vapor. Como anota Lester Thurow: "La máquina de vapor fue el eslabón perdido”. Con sus enormes cantidades de equipos de capital sólo podía ser utilizada en una instalación (los talleres textiles) o en operaciones integradas y geográficamente dispersas (los ferrocarriles). Los trenes con locomotoras de vapor hicieron posible la creación de los mercados nacionales y las fábricas con máquinas operadas de vapor permitieron desarrollar compañías de una escala apropiada para servir a esos mercados nacionales. Con la máquina de vapor y las grandes cantidades de equipos que se podían adosar, la producción pudo alcanzar un nivel en el cual llegaron a ser posibles las economías de escala". (Lester. C. thurow,1996)

La aplicación del conocimiento a la organización del trabajo, dio como resultado la llamada Revolución de la Productividad. Este proceso se extendió, más o menos, desde 1800 hasta la Segunda Guerra Mundial y uno de sus pioneros fue Frederick W. Taylor. Después de la Segunda Guerra Mundial el conocimiento ha venido aplicándose cada vez más al conocimiento mismo, a lo que Drucker ha dado en llamar la Revolución Administrativa. Según este autor, "el conocimiento se está convirtiendo actualmente en el único factor de la producción, y ha puesto a un lado tanto al capital como al trabajo", concluyendo que aunque es prematuro llamar a la nuestra, "sociedad del conocimiento", pues sólo tenemos una economía del conocimiento, "nuestra sociedad es ciertamente poscapitalista". (Peter. F. Drucker, 1994) Discutible o no esta afirmación, lo cierto es que los cambios introducidos en la estructura económica y social de los países más desarrollados, y del mundo en general, bajo la influencia directa del desarrollo del conocimiento.

 El conocimiento y el desarrollo.

El conocimiento ha sido la base del desarrollo económico y social. A través de los grandes inventos aplicados al cambio tecnológico el sistema productivo, los hábitos de consumo, las costumbres y, en general, las relaciones de producción, ha evolucionado a lo largo de la historia. Gracias al desarrollo tecnológico, el ser humano ha ido adquiriendo un mayor control de la naturaleza y construyendo mejores condiciones de vida, aunque esta interacción (individuo-naturaleza) no siempre ha redundado en la plena satisfacción de las necesidades de la sociedad en su conjunto. Si bien el desarrollo, en general, tiende a mejorar las condiciones de vida de la población, no todas sus manifestaciones logran este objetivo. La prevalecía de intereses monopólicos sobre el interés común, hace que los frutos del desarrollo no se distribuyan equitativamente entre todos los miembros de la sociedad, entre todas las regiones de un país y entre todos los países.

A medida que los cambios tecnológicos incrementan incesantemente la productividad de los principales factores de producción, lo cual redunda en un mayor crecimiento de la economía, la brecha social entre ricos y pobres tiende a aumentar en términos relativos. De esta manera, todo el conocimiento acumulado por la humanidad a lo largo de su historia, no ha servido para resolver los problemas de un alto porcentaje de la población del planeta. Se estima que en la actualidad hay por lo menos mil millones de personas en el mundo, que subsisten en condiciones de miseria, mientras que en el otro extremo una cifra similar de personas disfruta de la abundancia y el bienestar material.

 De igual manera, el consumismo desaforado, desatado por los países tecnológicamente más desarrollados, ha traído como consecuencia la contaminación creciente del medio ambiente, provocando fenómenos planetarios como el recalentamiento del clima y la destrucción de la capa de ozono. La tierra, especialmente las regiones más pobres, tiende a convertirse en un enorme basurero, donde son depositados los desechos de las naciones opulentas. Es tal la capacidad destructiva del conocimiento mal utilizado que en estos momentos, cuando en el mundo millones mueren de hambre y por enfermedades, el arsenal bélico acumulado por las potencias tecnológicamente desarrolladas puede servir para hacer desaparecer nuestro planeta no una, sino varias veces.

De esta manera el conocimiento, de fuerza creadora, puede convertirse, como de hecho ocurre, en medio de destrucción. Esto nos plantea el reto de la búsqueda de nuevos paradigmas socioeconómicos, en los cuales el conocimiento efectivamente se ponga al servicio de la sociedad en su conjunto, y no de unos pocos países y personas. Definitivamente, hay que repensar la función social del conocimiento.
 
 

 Situación Actual.

En la actualidad, la circulación relativamente libre de información hace posible que muchas personas y países con recursos limitados, puedan acceder al conocimiento, casi al mismo tiempo en que este se produce. Este hecho eleva considerablemente las posibilidades de los países menos desarrollados para mejorar su capacidad competitiva en los mercados internacionales. La socialización creciente del conocimiento se constituye así en uno de los rasgos característicos de la sociedad mundial en la actualidad. Tal vez el principal medio de propagación del conocimiento a escala planetaria, y de lo cual se benefician también las naciones menos desarrolladas, son las empresas transnacionales. Como señala el analista internacional Jorge Castro, "Existe una tendencia estructural a la dispersión geográfica de las actividades de investigación y desarrollo de las empresas transnacionales en el mundo entero. Cada vez más tecnología es generada por la combinación de las capacidades innovadoras de las empresas transnacionales con las que existen en el mundo en vía de desarrollo, en la exacta medida en que éste crea las condiciones sistémicas para aprovechar esta inmensa oportunidad histórica, que es el despliegue en escala mundial de la investigación y desarrollo de las empresas mundiales." (Jorge Castro) Este fenómeno es uno de los secretos del éxito de los llamados países de reciente industrialización, ubicados en su gran mayoría en Asia. Otro ejemplo ilustrativo es el caso de la India, donde se produce software competitivo.

No obstante, las empresas transnacionales, pese al proceso de globalización, conservan el monopolio del conocimiento de vanguardia, representado en las llamadas tecnologías de punta, pues la mayor inversión en  investigación y desarrollo corre por su cuenta, o por cuenta de sus países de origen. 

Lo anterior impone el reto de desarrollar tecnologías apropiadas a las condiciones locales, con miras a potenciar ventajas competitivas, que les permitan a los países en desarrollo insertarse exitosamente en los mercados internacionales, sin tener que convertirse necesariamente en un simple apéndice tecnológico de las empresas transnacionales. Y para lograr este objetivo se requiere un gran esfuerzo en materia de investigación y desarrollo, y mucha creatividad, pues, como señala Lester Thurow, a pesar de que el conocimiento se ha convertido en la única fuente de ventaja competitiva en el largo plazo, este sólo puede ser empleado cuando existen condiciones apropiadas, como la formación de un recurso humano debidamente calificado, con determinadas habilidades para su empleo, aparte de otras condiciones como el desarrollo de la infraestructura, especialmente en el campo de las telecomunicaciones.( Lester Thurow, 1996)

 

 La información y el conocimiento.

Como lo señala, Alberto Romero (1998), existe una estrecha relación entre información y conocimiento. La información es la base del conocimiento, pero este último a su vez es fuente de información. No toda información se convierte automáticamente en conocimiento. Es necesario todo un proceso de análisis para identificar aquellos componentes que realmente nos pueden servir para esclarecer los interrogantes surgidos dentro de determinada área del saber. Es decir, el conocimiento requiere de cierto grado de razonamiento y enjuiciamiento que organiza la información mediante su comparación y clasificación. Para ello es necesario un ejercicio interactivo sujeto-objeto del conocimiento, en el cual se debe asumir una posición crítica y creativa, con el propósito no solo de apropiarnos de la información disponible, sino, además, y sobre esta base, generar nuevo conocimiento.

Nos encontramos ante una verdadera revolución en el conocimiento. Se estima que en los últimos treinta años, en los países más desarrollados se ha producido más conocimiento que en los cinco milenios anteriores. En la actualidad cada cinco años se duplica la información disponible y esta franja tiende a acortarse cada vez más. El principal vehículo de propagación momentánea de la información, desafiando las nociones de tiempo y espacio, son las llamadas redes de información internacional, especialmente el Internet. Esta red de redes ofrece posibilidades infinitas de información sobre todos los campos de la actividad humana, permite su uso con fines educativos, investigativos, militares o comerciales.

El Internet es algo así como una gran autopista de la información interactiva, en la cual podemos navegar indefinidamente, conectarnos a través de los llamados sitios con personas en cualquier parte del mundo, hacer negocios, intercambiar opiniones, conseguir empleo, etc. Pero el Internet es un mundo sin control, en el cual podemos expresar lo que queramos y al mismo tiempo exponernos a la influencia de todo tipo de información. Y es que el Internet, maravilla tecnológica de finales del siglo XX, al igual que otros medios de comunicación como el teléfono, la radio y la televisión, puede contribuir al desarrollo de la humanidad o por el contrario a la proliferación de valores que impidan el avance del conocimiento. Todo depende del uso que le demos. No hay que olvidar que el Internet es ante todo un cibermercado electrónico, en donde el consumismo encuentra su máxima fetichización. Casi todo está al alcance de la mano. Solo hay que tener capacidad de compra y una tarjeta de crédito.

El crecimiento del Internet ha sido impresionante. De acuerdo con un informe del Departamento de Comercio de Estados Unidos, si la radio debió esperar 38 años para alcanzar 50 millones de oyentes, y la televisión 13 años para lograr el mismo objetivo, la Internet sólo necesitó cuatro años. Se calcula que en los últimos cinco años más del 25% del crecimiento de los Estados Unidos corrió por cuenta de los sectores de informática y comunicaciones.

Es tal el impacto de la revolución informática que ya se empieza a hablar de una Cibersociedad, dentro de la cual está surgiendo toda una Cibercultura. Y no es para menos, pues aparte de la virtualización de las relaciones entre las personas, se estima que en la primera década del siglo entrante por lo menos el 90% de los negocios se hará a través del Internet. Es decir, nos aproximamos a la era de la Cibereconomía.

Otro fenómeno informático de actualidad es el surgimiento de la cibereducación. Las redes inteligentes están revolucionando los métodos de educación en todo el mundo. Los conceptos de biblioteca electrónica, aula inteligente, conferencias interactivas vía internet, correo electrónico, los llamados chats, etc. están cambiando los métodos tradicionales de aprendizaje y socialización del conocimiento. No está lejano el día en que la tradicional clase de tiza y tablero desaparezca por completo, y con ella el profesor sabelotodo. En el futuro la función del profesor se centrará fundamental en la dirección del proceso de aprendizaje, el cual transcurrirá casi en su totalidad por fuera del aula de clase. Incluso las consultas y las evaluaciones podrán hacerse directamente a través del Internet. En estos momentos ya se puede realizar estudios de postgrado vía Internet.

No hay duda de que la revolución telemática nos brinda enormes posibilidades de mejorar nuestras ventajas competitivas en el escenario mundial. No obstante, para ello se requiere, aparte de concientizar sobre su importancia, inversiones en infraestructura adecuada para tal fin. América Latina hasta ahora está empezando a insertarse en el mundo moderno de las redes de información

No hay duda que nos encontramos en una de las fases más apasionantes del desarrollo de la humanidad. El llamado proceso de globalización, jalonado por la vanguardia del conocimiento en todos campos, está modificando profundamente la estructura socioeconómica, política y cultural del mundo, al punto que parecería que estamos entrando en una etapa cualitativamente nueva del desarrollo histórico. No obstante, la persistencia de muchos de los problemas que aquejan a la humanidad desde tiempos inmemoriales, y otros que han surgido precisamente dentro del actual proceso de profundización de la división internacional del trabajo, obligan a reflexionar sobre este tipo de afirmaciones.

Jaime Ramírez F, señala que la globalización de la economía y del conocimiento, gracias a la relativa facilidad de acceso a la información y del perfeccionamiento de los medios de comunicación entre las naciones, abre nuevas perspectivas de inserción competitiva de los países menos desarrollados en el nuevo orden económico internacional. Sin embargo, este proceso sigue siendo comandado por las empresas transnacionales que controlan no sólo la producción, el comercio y las fuentes de financiación, sino los mayores avances en el campo del conocimiento. Esto les permite moldear la división internacional del trabajo de acuerdo a los intereses de los países más desarrollados, reforzando el carácter apendicular de nuestras economías y limitando cada vez más nuestra capacidad de maniobra en el plano internacional.

En estas condiciones, toda posibilidad de participación competitiva de nuestros países en el actual esquema de división internacional del trabajo, está condicionada a la presencia de las empresas transnacionales en nuestras economías. Por eso el gran reto que tenemos para el próximo siglo es encontrar nuevas alternativas de desarrollo, que permitan potenciar ventajas comparativas locales, pero sobre la base del empleo de tecnologías avanzadas, de tal forma que podamos competir en los mercados internacionales. El camino está abierto. Todo depende de nosotros. (Ramírez. Jaime, 1998).

 

 

El Conocimiento y su Teoría.

 

El conocimiento se concibe como un recurso estratégico fundamental y su gestión se convierte en un a capacidad dinámica que implica un conjunto de procesos. En el entorno actual, se han producido una serie de cambios que han hecho que el conocimiento se convierta en recurso estratégico esencial. (Hall, 1992; Liebeskind, 1996; Winter, 1987).

 

Para Spender (1996), el conocimiento puede ser individual o colectivo, aunque es básicamente individual. Para Grant (1998), el conocimiento organizativo esta unido a los individuos que lo han generado y su abandono ocasionaría su perdida para la empresa.

 

Desde otro punto de vista, el conocimiento de una organización funciona a través de distintos niveles; básico, él practico, él  de sistema y él creativo. (Quin, Andersorn y Finkelstein, 1996; 4).

 

En este momento, el mundo académico y empresarial centra su atención en nuevas corrientes de ideas cuyo origen se sitúa en la búsqueda de ventajas competitivas sostenibles por parte de la organización. Se trata de la Gestión del Conocimiento y del Capital Intelectual.

 

Al objeto de matizar y diferenciar ambos conceptos, desde la teoría de la organización se considera que el Capital Intelectual se refiere a aspectos estratégicos en la gestión de competencia cognitivas, mientras que la Gestión del Conocimiento se concentra es su aspecto operativo (Olavi, Pérez; Bustamante, 1998). Es  decir, el Capital Intelectual se identifica con el valor  inmaterial que genera la organización, y la Gestión del Conocimiento se centra en como explotar al máximo ese valor intangible. Por lo tanto para que exista una Gestión del Conocimiento eficaz y eficiente, será  necesario medir previamente el Capital Intelectual, puesto que aquello que se puede medir se puede gestionar.

 

 

El Capital Intelectual.

Para entender el contexto que abarca él termino “Capital Intelectual" se consideran algunas definiciones y descripciones realizadas por algunos especialistas en el tema: 

·        "Es la suma de todo lo que todos en una compañía saben, lo cual genera una línea de competitividad para ella.", Thomas A. Stewart.

·        "Consiste en el conocimiento, experiencia aplicada, tecnología organizativa, relaciones con los consumidores y contactos empresariales que posee una organización y que le permiten alcanzar una posición ventajosa en el mercado", Guillermo Pérez-Bustamante Llander.

·        "Son los activos que son recursos no financieros de una Organización", Jay Chatzkel.

·        "Esta compuesto por el Capital Humano y el Capital de Conocimiento. El Capital Humano comprende los talentos humanos individuales y el conocimiento adquirido a través de educación, entrenamiento experto y la cognición. El Capital de Conocimiento es el conocimiento documentado que está disponible en forma de papers de investigación, reporte, libros, artículos, manuscritos, patentes y software.", Touraj Nasseri.

·        "Es un sistema compuesto por tres elementos: El Capital Humano, el Capital del Cliente y el Capital Estructural.", Peter A. C. Smith.

·        "Es el valor de las relaciones de una organizaciones con sus clientes incluyendo la lealtad intangible de los clientes hacia la compañía o producto, basada sobre la reputación, patrones de compra, o la capacidad de pago de los clientes.", Thomas H. Davenport.

En términos concretos, la definición presentada por Peter A. C. Smith resume de buena forma las ideas generales de todas las definiciones estudiadas.

Capital Intelectual: Son los recursos no financieros que permiten generar respuestas a las necesidades de mercados y ayudan a explotarlas. Estos recursos se dividen en tres categorías: el Capital Humano, el Capital Estructural y el Capital Relacional donde:

Capital Humano: "Son las capacidades de los individuos en la organización que son requeridas para proporcionar soluciones a los clientes". Dentro de esta categoría se encuentran las capacidades individuales y colectivas, el liderazgo, la experiencia, el conocimiento, las destrezas y las habilidades especiales de las personas participantes de la organización.

Capital Estructural: "Son las capacidades organizacionales necesarias para responder a los requerimientos de mercado”. Dentro de esta categoría se encuentran las patentes, el know-how, los secretos de negocio en el diseño de productos y servicios, el conocimiento acumulado y su disponibilidad, los sistemas, las metodologías y la cultura propia de la organización.

Capital Relacional: "Es la profundidad (penetración), ancho (cobertura), y rentabilidad de los derechos organizacionales". Dentro de esta categoría se encuentran las marcas, los consumidores, la lealtad, la reputación, los canales y los contratos especiales.

 

Una vez entendido el valor del Capital Intelectual dentro de las organizaciones, es necesario determinar el significado de la palabra “Conocimiento” desde una visión práctica  y filosófica.

 

El Conocimiento.

La empresa moderna opera en la actualidad en una Economía basada en el Conocimiento, dentro de la Sociedad de la Información (Ponjuan. Dante, Gloria, 1998), sin embargo la definición del término “Conocimiento”, aún no ha sido expresada claramente para entender estos conceptos.

Debido a la variedad de visiones existentes a la hora de establecer la definición  práctica del término “Conocimiento”, es necesario realizar un análisis objetivo de ellas.

Una visión desde la Filosofía

La real academia española define “Conocimiento” como  “Acción y efecto de conocer", donde conocer se define como "averiguar por el ejercicio de las facultades intelectuales la naturaleza, cualidades y relaciones de las cosas".

Para la filosofía, el término “Conocimiento”  ha ocupado un lugar importante dentro del trabajo de muchos pensadores a través de la historia, tales como Platón, Aristóteles, Santo Tomas de Aquino, René Descartes, Emmanuel Kant, Hegel, Marx, Nietscbe, Martin Heidegger, Jean-Paúl Sastre entre otros. Sin embargo, la definición del término “Conocimiento” está lejos de ser única y precisa.

 

Para entender la complejidad que afecta a la rama filosófica es necesario estudiar las tendencias asociadas (Nonaka y Takeuchi, 1995) a dos tipos de ramas pensadoras: los Occidentales y los Orientales.  Desde el punto de vista Occidental, se establece que el conocimiento es las creencias justificadas por la verdad, concepto introducido por Platón. Bajo esta idea se entiende que conocimiento son las creencias; aunque erradas, que son respaldadas por la verdad aparente. Un ejemplo de aquellas verdades erradas son las Teorías y Leyes Físicas, las que han tenido que evolucionar constantemente sobre la base de las observaciones que las contradicen. De hecho, el físico y premio Nóbel Max Borh comentó: "La física, dado como la conocemos, estará terminada en seis meses"(Shepen Hawking, 1993), sin embargo, son las nuevas observaciones y descubrimientos los que nos hacen entender que las posibilidades están recién comenzando.

 

Este tipo de pensamiento establece como premisa la famosa frase de Descartes, "Pienso, luego existe". Este concepto establece la separación entre el ente pensante y el cuerpo que habita, por lo que debe considerarse que la verdad absoluta puede ser obtenida a través del pensamiento deductivo, sin necesidad de interacción o percepción sensorial. Por esto, el pensamiento Occidental establece que es necesario entender el conocimiento como el entendimiento autentico y total que está más allá de las pruebas posibles.

Sin embargo, él filósofo Johan Hessen establece que el Conocimiento es la imagen percibida por el sujeto conforme al objeto observado, dado que le es imposible conocer la totalidad del objeto. Esta visión se presenta como contraste a la establecida por Descartes, dado que se considera necesario el medio a través del cual se percibe el objeto.

 

Desde el punto de vista Oriental, se establece la inseparabilidad entre el ente pensante y su hábitat, con lo que se establece que el conocimiento refleja la percepción del objeto en observación a través del medio que permite conocerlo representa en gran parte el pensamiento de Hessen.

 

En general, la Teoría del Conocimiento, (Johan Hessen,1926), presenta el pensamiento de las diferentes escuela pensadoras, quienes debaten las bases de certezas (existencia del sujeto, existencia del objeto, totalidad de la capacidad cognitiva, etc.) que definen sus teorías en torno al sujeto, el objeto, el medio y el mensaje. Analizando aquellos pensamientos es posible entender el concepto de “Conocimiento”. Como la percepción y cognición del mensaje por parte del sujeto en torno al objeto.

 

Al momento que el sujeto (la persona) recibe el mensaje (datos, información, conocimiento, sabiduría, verdad) propio al objeto (objeto de conocimiento), el cual ha circulado a través de algún medio (el aire, los sentidos, etc.) en algún código (sonido, imagen, etc.), receptible por el sujeto, este es filtrado por sus capacidades cognitivas y los modelos de conocimiento (modelos mentales (Peter Senge, 1990)) que lo gobiernan.

 

Es interesante el hecho de que este concepto tiene mucha semejanza con el proceso de comunicación establecido por la Teoría de la Comunicación.

 

 

 Una visión desde la teoría organizacional

 

Desde el punto de vista de las Organizaciones, se puede definir el conocimiento como la información que posee valor para ella (Tomas A. Stewart, 1999), es decir aquella información que permite generar acciones asociadas a satisfacer las demandas del mercado (Michel E. Porte, 1985) y apoyar las nuevas oportunidades a través de la explotación de las competencias centrales de la Organización.

Las diferentes categorías de conocimiento (Robert. E Cole, 1998) son:

·        Codificado/ Tácito: Conocimiento tácito es aquel que es difícil de articular de forma   que sea manejable completó. De hecho, lo que nosotros sabemos es más de lo que podemos decir. Por otro lado, el conocimiento codificado tal como planos, formato, ó códigos computacionales es aquel que no necesita demasiado contenido para ser manejable.

·        De uso observable/ No observable: Es aquel conocimiento que se ve reflejado en los productos que salen al mercado.

·        Conocimiento Positivo/ Negativo: Es el conocimiento generado por las áreas de Investigación y Desarrollo (I+D). Esto se observa a través de los descubrimientos (conocimiento positivo) realizados por las investigaciones y las aproximaciones que no funcionan, conocimiento negativo.

·        El conocimiento Autónomo / Sistemático: El conocimiento autónomo es aquel que genera valor sin mayores modificaciones en el sistema en el cual se encuentra (Ej. Inyección de combustible). El conocimiento sistemático es aquel que depende del evolucionar de otros sistemas para generar valor (Ej. Bienes complementarios).

·        Régimen de propiedad intelectual: Es el conocimiento que se encuentra protegido bajo las leyes de propiedad intelectual.

 

Claramente existen muchas categorías adicionales a estas que permiten entender el valor del conocimiento.

 

Un  punto importante a considerar aquí es el hecho que la Organización por si sola no puede crear conocimiento, sino que son las personas que la componen quien establece las nuevas percepciones, pensamientos y experiencias que establecen el conocer de la Organización. (Nonake y Takeuchi, 1995)

 

Bajo esta premisa, entender donde reside aquel conocimiento es de vital importancia para administrar y generar valor.

 

Donde:

·        Datos: Los datos son los registros icónicos. Simbólicos (fonémicos o numéricos) o sígnicos (lingüísticos, lógicos o matemáticos) por medio de los cuales se representan hechos, conceptos o instrucciones.

·        Información: Datos o materia informacional relacionada o estructurada de manera actual o potencial significativa.

·        Conocimiento: Estructuras informacionales que al internalizarse, se integran a los sistemas de relacionamiento simbólico de más alto nivel y permanencia.

·        Conocimiento informativo: Es la información que adquiere valor a través de un proceso de análisis separación, evaluación, validación, comparación, Etc.

·        Conocimiento productivo: Es el conocimiento informativo que requiere valor a través de un proceso evaluativo (opciones ventajas y desventajas).

·        Acción: Es el resultado de aplicar un proceso decisional al conocimiento productivo. Agregándole valor en tomo a los parámetros de metas, el compromiso, la negociación o la selección.

Ahora, una definición práctica del término conocimiento estará gobernada por las visiones anteriormente señaladas. Lógicamente cualquier definición que intente abarcar la visión presentada anterior  estará incompleta, más allá de poder satisfacer la pregunta establecida desde el inicio del pensamiento humano y filosófico (Gloria Ponjuan, 1998 ).

 

 Una visión práctica

Uniendo los conceptos expresados anteriormente bajo una definición práctica se puede afirmar:

Conocimiento: Son las creencias cognitivas, confirmadas, experimentadas y contextuadas del conocedor sobre el objeto, las cuales estarán condicionadas por el entorno, y serán potenciadas y sistematizadas por las capacidades del conocedor, las cuales establecen las bases para la acción objetiva y la generación de valor.

 

Cabe destacar un punto importante en el concepto de “Conocedor” establecido en la definición anterior: Este concepto nos indica que las personas son los catalizadores del conocimiento, por lo tanto al no poder interactuar directamente con el conocimiento, será necesario desarrollar los medios y acciones necesarias para poder interactuar con las personas.

 

La Teoría de Generación de Conocimiento.

Para trabajar con la Teoría de Creación de Conocimiento Organizacional, debemos entender la naturaleza del conocimiento. Para esto veremos las dos dimensiones del  Conocimiento. La Ontología y la Epistemológica.

 

A continuación se analizan  en detalle las dimensiones.

 

La dimensión Ontológica del conocimiento

 

Esta dimensión considera el alcance en torno a la creación del conocimiento. Es decir, el entorno con que el conocimiento se ve involucrado. Esto nos ayudará a entender el impacto potencial de los flujos de conocimiento.

 

"En término concreto, el conocimiento es creado sólo por los individuos. Una organización no puede crear conocimiento sin individuos. La organización apoya la creatividad individual o provee el contexto para que los individuos generen conocimientos. Por lo tanto, la generación de conocimiento organizacional debe ser entendida corno el proceso que amplifica organizacionalmenté el conocimiento generado por los individuos y lo cristaliza corno parte de la red de conocimientos de la organización."(Nonaka y Takeuchi,1995)

 

Por esto, la generación de conocimiento organizacional radica en el respaldo organizacional en torno a las potenciales fuentes de conocimiento: individuos, grupos, equipos, proyectos, áreas, departamentos, entre otras.

 La dimensión la Epistemológica del conocimiento

 

Ikujiro Nonaka y Hirotaka Takeuchi presentan en su libro "The Knowledge-Creating Company" la teoría de generación de conocimiento organizacional. Esta teoría se basa en el proceso de comunicación del conocimiento en torno a modos de conversión entre el conocimiento tácito y el explícito, donde:

·        Conocimiento Tácito: Es el conocimiento que no es de fácil expresión y definición, por lo que no se encuentra codificado. Dentro de esta categoría se encuentran las experiencias de trabajo, emocionales, vivénciales, el know-how, las habilidades, las creencias, entre otras.

·        Conocimiento Explícito: Es el conocimiento que está codificado y que es transmisible a través de algún sistema de lenguaje formal. Dentro de esta categoría se encuentran los documentos, reportes, memos, mensajes, presentaciones, diseños, especificaciones, simulaciones, entre otros. Dado la utilidad del conocimiento radica en el proceso de conversión del mismo, es necesario entender  los distintos procesos asociados, donde,

·        Tácito a Tácito: Es el proceso de compartir experiencias entre las personas (Socialización). Por ejemplo, los aprendices trabajan muy de cerca con los maestros, observando, imitando sus acciones y practicando las experiencias.

·        Tácito a Explicitó: Es el proceso de articular el conocimiento tácito en conceptos explícitos (Externalización. Por ejemplo, el conocimiento tácito puede ser representado a través de metáforas, analogías, hipótesis, modelos y teoremas).

·        Explícito a Explícito: Es el proceso de sistematizar conceptos en un sistema de conocimiento (Combinación. Por ejemplo, intercambio y asociación de documentos, emails, informes y papers).

·        Explícito a Tácito: Es el proceso de transformar el conocimiento explícito en conocimiento tácito a través de aprender haciendo (Internalizacion, por ejemplo, rotación de roles y experimentación).

 

Estos procesos de transformación del conocimiento se encuentran dentro uno de los diferentes contextos:

·        Conocimiento Acordado: Es aquel perfil de conocimiento que comparte modelos mentales y habilidades técnicas-

·        Conocimiento Conceptual: Es aquel perfil de conocimiento representado a través de metáforas, analogías y modelos.

·        Conocimiento Sistémico: Es aquel perfil de conocimiento representado a través de prototipos, nuevos servicios, nuevos métodos, entre otros, donde se vea reflejado la aplicación de varias fuentes de conocimiento, (equipos multidisciplinarios).

·        Conocimiento Operacional: Es aquel perfil de conocimiento representado por administraciones de proyectos con consideraciones en el know-how, los procesos productivos, el uso de nuevos productos y el feedback.

 

La problemática de generación de conocimiento organizacional reside en el cómo extender el conocimiento individual, a los grupos de trabajo, a la organización ya través de las organizaciones.

 

Creación de conocimiento organizacional

El conocimiento organizacional se define como lo que los integrantes de ella saben en su conjunto (Nonaka y Takeuchi). Esta visión establece que son las personas que integran la organización las que son las poseedoras del conocimiento, el cual articula el accionar de la organización y establece las bases para la “Memoria Organizacional”.

Nonaka y Takeuchi  establecen cuatro factores clave en tomo a la creación de conocimiento organizacional:

·        Intención: La organización debe tener la intención explícita de generar las condiciones óptimas que permitan el crecimiento de la espiral de conocimiento organizacional, apoyadas por el desarrollo de las capacidades necesarias para llevar a cabo el proceso de gestión del conocimiento en tomo a una visión compartida (Peter Senge, 1990). Dentro de las intenciones se deben considerar los criterios necesarios para evaluar el valor y utilidad de los activos de conocimiento.

·        Autonomía: La organización debe permitir algún nivel de autonomía en sus individuos (Peter Senge, 1990), lo cual fomente las instancias de generación de nuevas ideas y visualización de nuevas oportunidades, motivando así a los participantes de la organización a generar nuevo conocimiento.

·        Fluctuación y caos creativo: La organización debe estimular la interacción entre sus integrantes y el ambiente externo, donde los equipos enfrenten las rutinas, los hábitos y las limitaciones auto impuestas con el objeto de estimular nuevas perspectivas de cómo hacer las cosas (Peter Senge, 1990). El caos se genera naturalmente cuando la organización sufre una crisis o cuando los administradores deciden establecer nuevas metas.

·        Redundancia: La organización debe permitir niveles de redundancia dentro de su operar. Esto genera que los diferentes puntos de vistas establecidos por las personas que conforman los equipos (Peter Senge, 1990), permite compartir y combinar conocimiento de tipo tácito, permitiendo establecer conceptos e ideas más robustas como generar nuevas posibilidades.

 

 

Definición y topología de la Gestión del Conocimiento.

 

La Gestión del Conocimiento.

 

La Gestión del Conocimiento debe ser entendida como la instancia de gestión mediante el cual se obtiene, despliega o utiliza una variedad de recursos básicos para apoyar el desarrollo del conocimiento dentro de la organización. Es por ello que entender cómo estructurar las iniciativas de Gestión del Conocimiento generará una ventaja a la hora de considerar al conocimiento dentro de la estrategia de la organización.



En 1997 reconocidos autores publicaron un estudio en donde presentaron la siguiente definición de Gestión del Conocimiento.

 

            ... “Es el proceso de administrar continuamente conocimiento de todo tipo  para satisfacer necesidades presentes y futuras para identificar y explotar recursos desconocidos tanto existentes como adquiridos y para desarrollar nuevas oportunidades”.

 

Debido a lo novedoso del Termino Gestión del Conocimiento, existe un sin numero de definiciones, por lo tanto es necesario visualizar algunas de ellas para entender y establecer en forma practica el significado de este termino.

 

·        Ana Machintosh propone como definición de la Gestión del Conocimiento lo siguiente”: La Gerencia del Conocimiento  envuelve la identificación y análisis del conocimiento tanto disponible como requerido, lo planeación y control de acciones para desarrollar activos de desconocimiento con el fin de alcanzar los objetivos organizacionales”.

·        Tomas H. Davenport: “Es el proceso sistemático de buscar, organizar, filtrar y presentar la información con el objetivo de mejorar  la compresión  de las personas en una especifica área de interés.”

 

·        Hubert Saint-Onge: “Es la habilidad de desarrollar, mantener, influenciar y renovar los activos intangibles llamados Capital del Conocimiento”.

 

·        Beatriz Tejedor y Ana  Aguirre, KPMG. Definen la Gestión del Conocimiento: “Como el conjunto de procesos que permite utilizar el conocimiento como factor clave para añadir y generar valor”.

 

·        Marshall, Prusak y Shpilberg: “La Gestión del Conocimiento es la tarea de reconocer un activo humano enterrado en la mente de las personas y convertirlo en un activo empresarial al que puede acceder y que puede ser utilizado por un mayor numero de personas de cuyas decisiones depende la empresa”.

 

·        Phd. Karl E. Sveby: “Es el arte de crear valor con los activos intangibles de una organización”.

 

Dentro del objeto de estudio de la Gestión de Conocimiento esta los que la empresa sabe sobre sus productos, procesos, mercados, clientes, empleados, proveedores y su entorno, sobre el cómo combinar estos elementos para hacer la empresa más productiva.

 

Por esto, al considerar la implantación de Gestión del Conocimiento, se debe tener en cuenta que uno de los factores claves para  el éxito de ella son las personas.

 

Otro aspecto importante de considerar es el hecho que la gestión del conocimiento esta basada en una buena gestión de información.
  

Los objetivos de la Gestión del Conocimiento

Los objetivos que han dado base a la Gestión del Conocimiento son:

  • Formular una estrategia de alcance organizacional para el desarrollo, adquisición y aplicación del conocimiento.
  • Implantar estrategias orientadas al conocimiento.
  • Promover la mejora continua de los procesos de negocio, enfatizando la generación y utilización del conocimiento.
  • Monitorear y evaluar los logros obtenidos mediante la aplicación del conocimiento.
  • Reducir los tiempos de ciclos en el desarrollo de nuevos productos, mejoras de los ya existentes y la reducción del desarrollo de soluciones a los problemas.
  • Reducir los costos asociados a la repetición de errores.

Para ello es necesario comprender cual es el proceso asociado a la Gestión del Conocimiento y cómo este proceso establece las características de cada proyecto de Gestión del Conocimiento. (Andrea Benki,2000).

 

Actividades:

 

·        Divulgación del conocimiento (por ejemplo, lecciones aprendidas, mejores prácticas, etc.) para que todos los miembros de la organización puedan utilizar el conocimiento en el contexto de sus actividades diarias.

 

·        Asegurarse que el conocimiento está disponible en el sitio donde es más útil para la toma de decisiones.

 

·        Asegurarse que el conocimiento está disponible donde lo necesitan los procesos del negocio.

 

·        Facilitar la efectiva y eficiente generación de nuevo conocimiento (por ejemplo, actividades de Investigación y desarrollo, aprendizaje a partir de casos históricos etc.),(Andrea Benki, 2000).

 

El Proceso de Gestión del Conocimiento.

El proceso de Gestión del Conocimiento debe entenderse como los subprocesos necesarios para el desarrollo de soluciones orientadas a generar las bases del conocimiento de valor para la organización. El proceso presentado en la figura 1(http://es.geocities.com/monicapacheco74/fase3/figura.JPG) representa la cadena de agregación de valor a cada una de las instancias de conocimiento existentes en la organización. Cabe destacar que el proceso de Gestión del Conocimiento se centra en el concepto de generación de valor asociado al negocio, el cual ayudará a descartar las instancias de conocimiento que sean no-relevantes.

 

Tal como se representa en la figura 1, la Gestión del Conocimiento puede ser descrita como el proceso sistemático de detectar, seleccionar, organizar, filtrar, presentar y usar la información por parte de los participantes de la organización, con el objeto de explotar cooperativamente los recursos de conocimiento basados en el capital intelectual propio de las organizaciones, orientados a potenciar las competencias organizacionales y la generación de valor, donde:

·        Detectar: Es el proceso de localizar modelos cognitivos y activos (pensamiento y acción) de valor para la organización, el cual radica en las personas. Son ellas, de acuerdo a sus capacidades cognitivas (modelos mentales, visión sistémica, etc.), quienes determinan las nuevas fuentes de conocimiento de acción.

·        Seleccionar: Es el proceso de evaluación y elección del modelo en torno a un criterio de interés. Los criterios pueden estar basados en criterios organizacionales, comunales o individuales, los cuales estarán divididos en tres grandes grupos: Interés, práctica y acción.

·        Organizar: Es el proceso de almacenar de forma estructurada la representación explícita del modelo.

·        Filtrar: Una vez organizada la fuente, puede ser accedida a través de consultas automatizadas en torno a motores de búsquedas. Las búsquedas se basarán en estructuras de acceso simples y complejas, tales como mapas de conocimientos, portales de conocimiento o agentes inteligentes.

·        Presentar: Los resultados obtenidos del proceso de filtrado deben ser presentados a personas o máquinas. En caso que sean personas, las interfaces deben estar diseñadas para abarcar el amplio rango de comprensión humana. En el caso que la comunicación se desarrolle entre máquinas, las interfaces deben cumplir todas las condiciones propias de un protocolo o interfaz de comunicación.

·        Usar: El uso del conocimiento reside en el acto de aplicarlo al problema objeto de resolver. De acuerdo con esta acción es que es posible evaluar la utilidad de la fuente de conocimiento a través de una actividad de retroalimentación.

Sobre el proceso descrito anteriormente, es posible desarrollar el concepto de proyecto de Gestión del Conocimiento, el cual tiene como objetivo generar las instancias que reflejen de manera práctica cada una de las etapas del proceso.

 

El Aprendizaje Organizativo y la Gestión del Conocimiento.

 

Principales Conceptos Manejados en la Literatura sobre Aprendizaje Organizativo.

En este apartado, se realiza una revisión de aquellos conceptos que son amplia e intensivamente manejados en la literatura sobre Aprendizaje Organizativo. Significa esto que un elevado número de autores hace referencia a los mismos en sus trabajos e investigaciones. Se trata, por lo tanto, de conceptos de uso muy extendido y, por ello, ineludible a la hora de abordar una revisión profunda de los conceptos clave asociados al estudio del Aprendizaje Organizativo. Estos conceptos clave son, pues, presentados y aclarados a continuación. Asimismo, para cerrar este apartado, se comentan otra serie de conceptos cuyo uso no es tan extendido ni recurrente como el de los anteriormente referidos y, por consiguiente, no son tan importantes. A pesar de ello, conviene también conocerlos y esclarecerlos, dado que forman parte del cuerpo conceptual desarrollado en torno al propio concepto de Aprendizaje Organizativo. Dicho cuerpo conceptual debe constituir la piedra angular de la construcción de una teoría unificada sobre el Aprendizaje Organizativo. Objetivo que todavía se está muy lejos de alcanzar pero al que, sin duda, tratan de contribuir diversos trabajos de investigación.

Niveles de Aprendizaje.

Un concepto al que se hace referencia por parte de un muy elevado número de autores en sus trabajos, es el de Nivel de Aprendizaje. Dicho concepto alude al grado de radicalidad y profundidad del aprendizaje experimentado por la organización. Entre los autores más destacados que consideran niveles de aprendizaje diferentes, sobresalen los siguientes:

En primer lugar, Argyris y Schon (1978) distinguen entre aprendizaje en "bucle simple" ("single loop learning") y en "bucle doble" ("double loop learning"). Estos autores consideran que el Aprendizaje Organizativo implica una reestructuración de la "teoría de la acción organizativa". Dicha reestructuración puede ser más o menos profunda y radical, dando como resultado un nivel de aprendizaje diferente (aprendizaje en "bucle simple" o en "bucle doble").

En términos de Argyris y Schon (1978), el aprendizaje en "bucle simple" se produce cuando:

 “los miembros de la organización responden a cambios en los entornos internos y externos de la organización mediante la detección de errores que entonces corrigen,  para mantener los rasgos centrales de la teoría en uso organizativa”.(Argyris, C. y Schon, O., 1978: 18)

Por lo tanto, el aprendizaje en "bucle simple" comporta la adopción de medidas correctoras de los errores y la reorientación de la acción organizativa en base a las mismas, pero sin modificar esencialmente la "teoría en uso organizativa". Ésta es revisada, pero no es radicalmente transformada. Por otra parte, Argyris y Schon consideran un nivel de aprendizaje más elevado, al que denominan aprendizaje en "bucle doble". De acuerdo a los citados autores, este nivel de aprendizaje se corresponde con:

"aquellos tipos de autocrítica organizativa que resuelven incompatibilidades normativas mediante el establecimiento de nuevas prioridades y ponderaciones de las normas, o mediante la reestructuración de las normas mismas junto con las estrategias y asunciones asociadas" (Argyris, C. y Schon, 0., 1978:24)

Es decir, el aprendizaje en "bucle doble" implica el cambio radical de la "teoría en uso organizativa". No se limita a la simple adopción de medidas para corregir los errores, sino que supone, además, una revisión y transformación profunda de la "teoría en uso organizativa", esto es, del conjunto de asunciones que sustentan la acción.

 

Finalmente, los autores considerados diferencian un tercer nivel de aprendizaje, que identifican con la capacidad de "aprender a aprender". Bateson (1972), emplea el término "Deutero-Learning" para referirse a dicha capacidad y Swieringa y Wierdsma (1992), utilizan la expresión "Meta-Learning" (traducida al castellano como "Metaprendizaje" (Swieringa y Wierdsma, 1995». Para Argyris y Schon (1978), la capacidad de "aprender a aprender" consiste en la capacidad de la organización para cuestionarse sobre su propia capacidad de aprendizaje, tanto en "bucle simple" como en "bucle doble". Del cuestionamiento apuntado se deriva un incremento de la capacidad de aprendizaje de la organización. Una organización que aprende a aprender, por lo tanto, es capaz de aumentar su potencial de aprendizaje continuamente. Por ello, el máximo nivel al que puede aprender una organización es el vinculado a la capacidad de "aprender a aprender".

Por otra parte, Fiol y Lyles (1985) también diferencian niveles de aprendizaje distintos. En concreto, distinguen entre el aprendizaje de "bajo nivel" ("lower-levellearning") y el de "alto nivel" ("higher-levellearning"). El primero se corresponde con un aprendizaje en "bucle simple", esto es, aquél que no altera los rasgos centrales de la "teoría en uso" asumida por la organización, comportando, únicamente, la incorporación de cambios en la acción organizativa para corregir los errores cometidos. Por otro lado, el aprendizaje de "alto nivel" se identifica con el de "bucle doble" y sí implica la modificación profunda de la "teoría en uso organizativa".

En la misma línea que estos últimos, McGill, Slocum y Lei (1992) diferencian entre aprendizaje "adaptativo" ("adaptive learning") y aprendizaje "generativo" ("generative learning"). Las organizaciones que aprenden de modo "adaptativo" focalizar su esfuerzo en el logro de mejoras increméntales de su actividad, pero dentro del marco de acción establecido. Es decir, no llegan a cuestionarse ya modificar radicalmente el marco de acción global delimitado por la "teoría en uso" asumida en que la actividad organizativa discurre. Por ello, este nivel de aprendizaje se corresponde con el aprendizaje de "bajo nivel" de Fiol y Lyles (1985) y el aprendizaje en "bucle simple" de Argyris y Schon (1978).

 

Proceso de Aprendizaje.

Otro concepto implicado en los trabajos de bastantes de los autores interesados en el estudio del Aprendizaje Organizativo, es el de Proceso de Aprendizaje. En efecto, éstos examinan el proceso a través del cual la organización aprende. Es preciso aclarar en este punto la diferencia entre el concepto de Proceso de Aprendizaje y el concepto de Aprendizaje Organizativo. Ambos conceptos pueden confundirse y, en ocasiones, se confunden. El concepto de Proceso de Aprendizaje, se refiere al proceso a través del cual la organización aprende. En lo que respecta al concepto de Aprendizaje Organizativo, éste es interpretado de formas distintas por parte de los diferentes autores que abordan el estudio del mismo. Entre éstos, algunos identifican el Aprendizaje Organizativo con el proceso mediante el cual la organización aprende, esto es, con el Proceso de Aprendizaje. Otros, sin embargo, no identifican el Aprendizaje Organizativo con dicho proceso, sino con el resultado del mismo.

Así, entre los autores que asocian el concepto de Aprendizaje Organizativo al proceso mismo de aprendizaje destacan: March y Olsen (1976), quienes entienden el Aprendizaje Organizativo como un proceso de adaptación de la organización al entorno (esta concepción del Aprendizaje Organizativo es también compartida por Cyert y March (1963), Duncan y Weiss (1979) y Hedberg, (1981». Garratt (1987), para quien el Aprendizaje Organizativo se identifica con el proceso que garantiza el desarrollo de la organización. Amponsem (1991), quien define el concepto de Aprendizaje Organizativo como un proceso de conversión del conocimiento individual en organizativo (esta visión es igualmente asumida por Nonaka (Nonaka y Johansson, 1985». Marengo (1991), quien vincula el Aprendizaje Organizativo con el "proceso de generación de nuevas competencias y mejora de las viejas" (Marengo, L., 1991:130) y, en su misma línea, Andreu y Ciborra (1994, 1995, 1996), quienes equiparan el Aprendizaje Organizativo al proceso de desarrollo de capacidades nucleares de la organización. En todos estos casos, el Aprendizaje Organizativo se corresponde con el proceso a través del cual la organización aprende. Para unos, aprender implica que la organización se adapte a su entorno, o bien, que cambie y se desarrolle; para otros, que ésta sea capaz de transformar el conocimiento de sus miembros en conocimiento de toda la organización y, finalmente, otros consideran que aprender es equivalente a la creación de nuevas capacidades organizativas o la mejora de las ya existentes.

 

Por otra parte, entre los autores que no asocian el concepto de Aprendizaje Organizativo al Proceso de Aprendizaje, sino al resultado de dicho proceso, sobresalen: Shrivastava (1981, 1983), quien cree que el Aprendizaje Organizativo supone el cambio profundo en las "teorías en uso" que rigen la toma de decisiones organizativas. Para Huber (1991), el Aprendizaje Organizativo es sinónimo de adquisición de conocimiento por parte de la organización. Por otra parte, Swieringa y Wierdsma (1992), relacionan el Aprendizaje Organizativo con el cambio del comport8miento organizativo. Finalmente, Probst y Büchel (1995), identifican el Aprendizaje Organizativo con el cambio del sistema de conocimientos de la organización, así como del marco común de referencia (o "teoría de la acción organizativa") de la misma. Todos estos autores, por lo tanto, relacionan el concepto de Aprendizaje Organizativo con el resultado del proceso a través del cual la organización aprende. Dicho resultado se concreta en el cambio del comportamiento organizativo, o en el cambio de la "teoría de la acción organizativa", o bien, en el cambio de la base de conocimiento de la organización. Por último, procede clarificar la aportación de Kiffi (1993a, 1993b ), quien asocia el concepto de Aprendizaje Organizativo al resultado del Proceso de Aprendizaje, resultado que se concreta en el incremento de la capacidad de acción de la organización, pero, al mismo analizar en profundidad dicho proceso. En cualquier caso, separa claramente el proceso  de aprendizaje de su resultado.

 

Gestión del Conocimiento proceso generador de ventajas competitivas.

 

Según  Ann Macintosh el ambiente competitivo actual ha hecho crítica la calidad del conocimiento que las empresas aplican a sus procesos claves de negocio. En cualquier empresa, la cadena de suministros depende del conocimiento que se tenga sobre materias primas, planeación, manufactura, distribución, etc. Así mismo, el desarrollo de nuevos productos requiere conocimiento sobre las necesidades de los consumidores, nuevos descubrimientos científicos, nueva tecnología, mercadeo, etc.

 

Aplicar la gestión del conocimiento en una empresa para crear ventajas competitivas se hace aun más indispensable debido a:

 

El mercado es cada vez más competitivo, lo que demanda mayor innovación en productos debiendo el conocimiento desarrollarse y ser asimilado con mayor rapidez.

 

Existe la necesidad de reemplazar la manera informal en la que se gestiona el conocimiento en las funciones administrativas por métodos formales dentro de procesos de negocios orientados al cliente. Las empresas están enfocando sus esfuerzos en crear mayor "valor agregado" para sus clientes, esto requiere la capacidad de captar, interpretar y difundir las necesidades y deseos de los clientes en la organización más allá de la forma tradicional.

 

Se requiere tiempo para adquirir conocimiento y lograr experiencia a partir de él. Los empleados cada vez tienen menos tiempo para hacer esto.

 

La presión de la competencia está reduciendo el tamaño de los grupos de empleados que poseen el conocimiento de la empresa.

 

Está creciendo la tendencia dentro de los empleados de retirarse cada vez más temprano en su vida laboral o de aumentar su movilidad entre empresas, lo cual ocasiona que el conocimiento se pierda.

 

Existe la necesidad de manejar cada vez mayor complejidad en empresas pequeñas y con operaciones transnacionales.

 

Cambios en la dirección estratégica de la empresa pueden causar pérdida de conocimiento en un área específica. Una decisión posterior que retorne la orientación anterior puede requerir ese conocimiento, pero el empleado que lo posee puede ya no estar en la empresa.

 

Por lo tanto, la gestión del conocimiento es el proceso que soporta a todos los procesos de una organización y el efecto que se consiga en este, origina resultados en cadena en el resto de procesos.

 

 La Gerencia Financiera y la Gerencia del Conocimiento.

 

Bill Gates, 1999 define la Gerencia de Conocimiento de la siguiente manera:

"La Gerencia de Conocimiento... No es un producto de software o una categoría de software.  La Gerencia de Conocimiento ni siquiera comienza con tecnología.  Comienza con los objetivos y procesos del negocio y con el reconocimiento de la necesidad de compartir información.  La Gerencia de Conocimiento no es más que administrar los flujos de información para dar la información correcta a la gente que la necesita, de tal manera que pueda usarla rápidamente".

Por lo tanto, para empezar, una compañía debe reconocer que la gerencia del conocimiento requiere un cambio de actitud y una aceptación de responsabilidad individual sobre el tema, tal como ocurre con la administración de otros recursos como, por ejemplo, el presupuesto.  Se deben identificar las acciones y decisiones que hoy en día se realizan y que tienen componentes de gerencia de conocimiento, examinarlas desde la nueva óptica y tomar los correctivos necesarios.

 

Tal como las empresas dedican esfuerzo y personal para administrar sus recursos financieros, deben hacer lo mismo para administrar sus recursos de conocimiento.  Un paralelo entre estas dos actividades de administración de recursos puede aclarar el asunto. (Zorrilla Hernando, 2001).

 

 

Gerencia Financiera

Gerencia de Conocimiento

Preguntas Claves

Herramientas de apoyo

Preguntas Claves

Herramientas de apoyo

¿Cuánto dinero necesita?

Formato de estructuración de presupuesto

¿Qué conocimiento e información se requiere para desarrollar este proyecto, o desempeñar este cargo?

Formato de requerimiento de conocimiento e información.

¿De dónde lo vamos a obtener?

Normas y mecanismos de asignación de presupuesto

¿Quién tiene el conocimiento para desarrollar el proyecto?
¿Cómo adquirirlo?
¿Cuál es y donde está la información requerida?

Mapa de Conocimiento,
Intranet, 
sistema de administración de documentos,
Internet,
Consultores,
Planes de desarrollo de personal

¿Cuánto vamos a ganar?

Modelo de evaluación financiera

¿Qué conocimiento va a quedar en la empresa cuando el proyecto termine?

Inventario de conocimiento adquirido y quién lo posee (Mapa de conocimiento)

¿Cómo lo vamos a repartir?

Normas y políticas corporativas sobre distribución de dividendos

¿Cómo se va a difundir el conocimiento ganado?

Documentos disponibles on-line.
Actualización del mapa de conocimiento.
Premio a los participantes y compromiso para que sirvan como mentores en proyectos similares.

 

 

La gerencia de conocimiento debe verse análoga a otras actividades gerenciales y de administración.  La responsabilidad por la aplicación de las políticas y normas deberá estar en cabeza de los administradores de línea, mientras que los procesos de análisis, apoyo, identificación de oportunidades etc., deberá asignarse a una unidad  de alcance corporativo especializada en el tema, tal como ocurre en el caso de la administración de otros recursos (finanzas, personal, etc).

  

Para dar el primer paso hacia algún lugar, siempre es necesario saber dónde estamos.  La tabla que se presenta a continuación describe los diferentes estadios en que una empresa puede encontrarse en relación con la Gerencia del Conocimiento (Parlbay David, 1999).  El estar consciente del peldaño donde se encuentra su compañía le ayudará a dimensionar cuánto trabajo queda por hacer y cuanto ha avanzado hacia la meta de ser una empresa inteligente.

 

 

 

Estadio de la Empresa

Características relacionadas con la Gerencia del Conocimiento

Manejo Caótico del Conocimiento

La organización no es consciente de la importancia del conocimiento para alcanzar sus metas.  El conocimiento se almacena y administra con procedimientos ad-hoc diseñados de manera particular en cada departamento de la compañía.  El acceso y recuperación de la información es difíciles y consume mucho tiempo debido a la dificultad de definir las fuentes del conocimiento.  Los sistemas son incompatibles.  Los procesos para capturar la información no están estandarizados o sencillamente no existen.  La gente es reacia a compartir la información o sencillamente no tiene tiempo o incentivos para hacerlo. 

Consciente de la importancia 
del conocimiento

La organización está consciente de la necesidad de organizar su conocimiento y ha emprendido algunas acciones para hacerlo.  Las fuentes de conocimiento y los procesos relacionados han sido identificados y documentados.  La recuperación de la información está soportada por un catálogo de las fuentes de conocimiento disponibles y su uso dentro de los procesos establecidos.  Sin embargo, la conciencia y el nivel de implantación no es uniforme en toda la organización

Comenzando a aprovechar
 el conocimiento

La gerencia del conocimiento comienza a mostrar beneficios para el negocio.  En toda la organización se utilizan procedimientos y herramientas estandarizadas para acceder la información.  Los recursos de conocimiento han sido inventariados, evaluados y clasificados.  Se han implantado procedimiento para mantener ese inventario, evaluación y clasificación.  Aun persisten algunas barreras culturales y tecnológicas que deben ser removidas.

Conocimiento Administrado

La organización posee un ambiente integrado de procedimientos y herramientas para descubrir, crear, mantener y recuperar información.  Los problemas culturales y tecnológicos han sido superados.  La estrategia es revisada y mejorada de manera continua.

Empresa centrada en 
el conocimiento

La misión de la organización es la aplicación y crecimiento de su base de conocimiento, lo cual se reconoce como una ventaja competitiva.  Los procedimientos de administración del conocimiento son parte integral de los procesos organizacionales e individuales.  Las herramientas de gerencia del conocimiento están altamente integradas y residen en una infraestructura tecnológica robusta que le permite a la organización definir al conocimiento como un elemento de misión crítica.  La evaluación y mejoramiento del ambiente de conocimiento se realiza mediante procedimientos estandarizados continuos.  El valor del conocimiento para la organización se mide y se reporta a los accionistas, se refleja en el valor de la empresa y es manejado como el capital intelectual de la organización.

 

 

 ¿Qué es un Proyecto de Gestión del Conocimiento?

 

Se define un proyecto de gestión del conocimiento (En adelante proyecto KM) como "la unidad básica de actividades que la empresa utiliza para generar valor desde los activos de conocimiento" (Kerschberg Larry, 2000). Bajo esta visión, existe una variedad de formas de generar valor sobre la base de los activos de conocimiento, las cuales no necesariamente significan soluciones tecnológicas, sino más bien una combinación de factores de diferentes clases, los cuales relacionados deben estructurar la solución.

 

Algunos tipos de proyectos  encontrados se pueden catalogar dentro de las clases que se detallan a continuación:

  • Capturar y rehusar conocimiento estructurado: Este tipo de proyectos reconoce que el conocimiento se encuentra embebido en los componentes de salida de una organización, tales como diseño de productos, propuestas, reportes, procedimientos de implementación, código de software, entre otros (Kerschberg Larry, 2000).
  • Capturar y compartir lecciones aprendidas desde la práctica: Este tipo de proyectos captura el conocimiento generado por la experiencia, el cual puede ser adaptado por un usuario para su uso en un nuevo contexto (Kerschberg Larry, 2000).
  • Identificar fuentes y redes de experiencia: Este tipo de proyectos intenta capturar y desarrollar el conocimiento contenido, permitiendo visualizar y acceder de mejor manera a la experticia, facilitando la conexión entre las personas que poseen el conocimiento y quienes lo necesitan (Kerschberg Larry, 2000).

 

  • Estructurar y mapear las necesidades de conocimiento para mejorar el rendimiento: Este tipo de proyecto pretende apoyar los esfuerzos en el desarrollo de nuevos productos o el rediseño de procesos haciendo explícito el conocimiento necesario para una etapa particular de una iniciativa.
  • Medir y manejar el valor económico del conocimiento: Este tipo de proyecto reconoce que los activos tales como patentes, derechos de autor, licencias de software y bases de datos de clientes, crean tanto ingresos y costos para la organización, por lo que se orientan a administrarlos más juiciosamente.
  • Sintetizar y compartir conocimiento desde fuentes externas: Este tipo de proyectos intentan aprovechas las fuentes de información y conocimiento externas, proveyendo un contexto para el gran volumen disponible (Universidades).

Es importante destacar que los distintos proyectos descritos anteriormente concuerdan  en una visión objetiva de negocios, la agregación de valor en torno a las necesidades de  la organización. (Kerschberg Larry, 2000).

 

Siete pasos para la implantar en las empresas la  Gestión del Conocimiento.

Como lo señala Nonaka y Takeuchi, el panorama de lo que puede suponer para una empresa realizar la Gestión del Conocimiento, los puntos siguientes nos darán las claves secuenciales para proceder a su implantación.

  1. Crear, delimitar, compartir y poner en práctica una visión

No se insistirá en la importancia de definir, clarificar y precisar la visión de la empresa.  Como dice Nonaka, el principal deber de la Dirección en las empresas que quieren implantar la Gestión del Conocimiento es orientar este caos hacia la creación del conocimiento propuesto.

Para ello deberán tener muy claras las  respuestas a cuatro abrumadoras preguntas básicas:

  • ¿Qué estamos tratando de aprender?
  • ¿Qué necesitamos conocer?
  • ¿Dónde queremos llegar?
  • ¿Quién somos nosotros?

2. Evaluar la cultura disponible

Esta concepción de la visión enlaza con el punto siguiente, que consiste en evaluar la cultura disponible, para analizar su compatibilidad con la implantación de la Gestión del Conocimiento.

Evaluar la cultura de una empresa implica la confrontación entre unos principios culturales deseados o supuestos y la cultura real disponible.

 Así, una vez que la empresa tiene claro su objetivo de evolucionar en la vía del conocimiento, tres de sus esquemas estratégicos de actuación cuya compatibilidad se deberá analizar serán:

  • Concebir la organización como un sistema orientado hacia el aprendizaje.
  • Crear una cultura que favorezca el aprendizaje a todos los niveles.
  • Dar prioridad al aprendizaje, a nivel persona y a nivel equipo.

Complementariamente, podemos añadir que algunos de los elementos clave para una cultura de Gestión del Conocimiento, comunes en las empresas más avanzadas en esta línea son:

  • Promover lo positivo.
  • Convertir el lugar de trabajo en un sitio seguro para pensar.
  • Premiar a los que asumen riesgos.
  • Ayudar a la gente a convertirse en un apoyo para los demás.

3) Analizar el estado de aprendizaje de la organización.

Supuesto que no existan incompatibilidades y que el caldo de cultivo empresarial es apto para seguir adelante, deberemos conocer con precisión cuál es el estado de aprendizaje de la organización. Especialmente en los aspectos relativos a las competencias clave y a su aplicación práctica.

Un auto examen que puede ayudar a conocer el estado de aprendizaje de la organización, puede ser mediante la revisión de los niveles etapas en el conocimiento de nuestros productos.

De menos a más, estos niveles son:

  • Reconocer prototipos  (Qué es un buen producto).
  • Reconocer atributos de un prototipo (Condiciones que harán que el prototipo funcione).
  • Discriminar entre atributos (Qué atributos son más importantes).
  • Medir cada atributo. (De modo cualitativo y relativo, o lo que es igual, su calidad objetiva y percibida).
  • Controlar localmente los atributos.  (Dominar la repetibilidad).
  • Reconocer y discriminar entre contingencias. (El proceso puede ser mecanizado y controlado manualmente).
  • Controlar las contingencias. (En cuyo caso el proceso puede ser completamente automatizado).
  • El proceso incluyendo la actuación ante cualquier tipo de contingencia.

4) Eliminar las barreras. 

Como en cualquier proceso de cambio, existen barreras a la Gestión del Conocimiento. Normalmente su origen está en los niveles más altos de la organización: Directivos y mandos intermedios.

¿Por qué algunos directivos se resisten a que sus subordinados aprendan? Esta resistencia podría deberse a:

  • Miedo a perder su autoridad, lo que ocurriría si sus subordinados hicieran su trabajo mejor que ellos.
  • Temor a que hagan algo mal, de lo que pueda derivarse un castigo hacia ellos.
  • Su ego.
  • Creer que es demasiado largo el proceso necesario para conseguir la implicación y el compromiso de sus empleados.
  • Miedo a que estos cambios sean cortos y sólo temporales.
  • Miedo a perder su puesto y ser reemplazados.
  • Incapacidad de ver de qué manera pueden salir beneficiados ellos.
  • El cinismo de pensar: " Ya hemos pasado por esto antes".
  • Preocupación por el hecho de que ellos puedan quedarse fuera del proceso de desarrollo personal.
  • Temor de que los efectos de estos cambios sean difíciles de medir a corto plazo.

Además de los problemas provenientes del nivel directivo,  la experiencia demuestra que la otra gran fuente de dificultades  a la hora de implantar la Gestión del Conocimiento en una empresa está producida por "la medianía":

  • Los mandos intermedios.
  • La gente de mediana edad.
  • Las personas mediocres.

...aunque en medio suele estar la virtud, en la mediocridad (mas que en el medio), solo nos espera el fracaso.

Una manera de implicar a los mandos intermedios para ganar su colaboración consiste en convertirlos en "puentes de comunicación" y hacerles liderar proyectos y experiencias en este sentido,  como los famosos "Easy Maintenance" de Canon, él "Human Electronics" de Matsushita o el proyecto "Tall Boy" de Honda.

Por último, debemos citar como una posible barrera a superar a los propios gestores del aprendizaje.  Chrys Argyris (1999), una de las opiniones mas respetadas del mundo en Gestión del Conocimiento dice que, después de 15 años de estudiar el tema, una de las conclusiones a las que llega es el “dilema del aprendizaje”.

Los profesionales del conocimiento (consultores, formadores, etc.) apoyan con entusiasmo la mejora continua en este campo: ¡Sin embargo, ellos constituyen el mayor obstáculo para alcanzar el éxito!

Esta paradoja tiene lugar porque, estando bien pagados, la idea de que su trabajo pueda no ser óptimo, produce en ellos mismo reacciones defensivas que dificultan la labor de difusión del aprendizaje a la que están dedicados.

5) Preparar la organización y estructurar los procesos.

Un elemento imprescindible en este punto, que también ayudará a superar barreras es la campaña de difusión e información que la empresa deberá organizar como parte de la etapa preparatoria.

En esta etapa, deberán llevarse a cabo acciones en las siguientes áreas de actuación, las cuales favorecerán el posterior progreso durante la implantación. Son las "clásicas". Las más significativas serán:

  • Promoción y comunicación.
  • Disposición de herramientas, sobre todo en Sistemas de Información.
  • Entrenamiento.
  • Organización.
  • Reconocimiento.

Obviamente será necesario también disponer de herramientas informáticas para la Gestión del Conocimiento. Este tipo de herramientas está hoy disponible en paquetes normalizados que comercializan las grandes empresas de software y, además, en aplicaciones específicas creadas por empresas consultoras.

Sin querer profundizar en este punto, citaremos algunos de los tipos de herramientas soporte más utilizado para llevar a cabo la Gestión del Conocimiento en las empresas:

  • Bases de datos de conocimiento (Knowledge Warehouses).
  • Directorios de Búsqueda (Páginas amarillas).
  • Dispositivos de búsqueda (Search engines).
  • Software para debates y trabajo en grupo (Groupware).
  • Intranets.
  • Enlaces exteriores (Vía Internet).

6. - Poner a trabajar la capacidad de aprendizaje: Implantar.         

De poco vale que la organización disponga de un buen nivel de aprendizaje o de un amplio espectro de conocimientos, si éstos no se plasman en aplicaciones y resultados tangibles.

A esto es a lo que se refiere este punto: A implantar.

El modo más eficaz para conseguir resultados que se deriven de la capacidad de aprendizaje de la organización es fomentar el desarrollo de la inteligencia profesional. Para ello, la estrategia en este sentido debe ser:

  • Reclutar a los mejores
  • Forzar la rapidez en producir nuevos desarrollos
  • Incrementar constantemente los retos profesionales
  • Evaluar y "cribar".

Lo mismo que sucede en los programas de mejora en Gestión de la Calidad, la implantación práctica de los programas de Gestión del Conocimiento podrá centrarse en proyectos grandes  o pequeños. Veamos cómo abordar cada uno de ellos.

Cómo abordar pequeños proyectos:

  • Asegurarse  que existe un flujo de ideas, tanto de dentro como de fuera de la organización.
  • Crear un sistema de incentivos que favorezca la asunción de riesgos.
  • Entrenar a nuestra plantilla en cómo realizar y evaluar los resultados de los experimentos, mediante:

                        -Métodos estadísticos.

                        -Técnicas graficas.

                        -Técnicas creativas.

Cómo abordar grandes proyectos:

  • Normalmente serán proyectos piloto en los que la organización  aprovecha para probar la eficacia de nuevos principios y modos de actuación que puede ser posteriormente implantados a gran escala. Por ello, este tipo de proyectos normalmente requiere grandes esfuerzos de cambio e implican un considerable aprendizaje "sobre la marcha" y modificaciones en el modo de actuar mientras se llevan a cabo.
  • Implícitamente van a servir para establecer políticas y modos de actuación y decisión que servirán de referencia para proyectos posteriores. Por ello, la dirección debe ser sensible a los precedentes que se vayan a crear durante su desarrollo, enviando fuertes señales cuando entienda que determinadas prácticas van a establecerse como nuevas normas.
  • Aparecerán frecuentemente demandas de compromiso por parte de los empleados, que desearán saber si las normas, o el modo de actuar en la empresa, van a cambiar o, de hecho, han cambiado ya.
  • Con frecuencia, estos proyectos los llevan a cabo potentes equipos multifuncionales o interdisciplinares, que reportan directamente a niveles elevados de gerencia.
  • Suelen tener un impacto limitado en el resto de la organización, excepto cuando van acompañados de estrategias específicas de difusión o  de transferencia interna de tecnología.

Un directivo que busque resultados concretos e inmediatos, puede creer que implantar todo esto puede llevar mucho tiempo. En ese caso la pregunta sería:

Para empezar a aplicar esto, ¿qué cosas pueden hacer MAÑANA en nuestra empresa?

  • El primer paso será favorecer un ambiente proclive al aprendizaje mediante encargo de experimentos, ejercicios de generación de ideas, etc., que requieren la existencia de señales de apoyo por parte de la dirección y que implican un cierto desbloqueo de tiempo para realizarlos.
  • Otro hito poderoso será crear marcos donde se estimule el flujo de información y el intercambio de ideas. Una vez creado este ambiente abierto y proclive al aprendizaje, la Dirección puede crear foros de aprendizaje, diseñados para resolver cuestiones específicas preestablecidas, que considere de interés: revisiones de la estrategia, auditorias a procesos, ejercicios de emulación  ( benchmarking), puesta en marcha de misiones de cambio de cierto calado o simposios para debatir con clientes y proveedores.

Causas de fracaso durante la implantación de la Gestión del Conocimiento

A pesar de lo anterior, dos de las causas de fracaso más frecuentes suelen ser:

a)  Creer que Gestión del Conocimiento se limita a resolver problemas.

Es decir, cuando la organización es muy buena aplicando el bucle sencillo, pero muy mala aplicando el bucle doble.

Los tipos de aprendizaje en bucle sencillo y bucle doble, implican la existencia o no de cambios en las creencias derivados de la aplicación de lo aprendido. El bucle doble se produce cuando, además de actuar, la organización “aprende” de la experiencia para ocasiones posteriores.

Normalmente esto no se deberá a incapacidad ni a torpeza, sino todo lo contrario: Los especialistas en organizaciones muy eficaces, al ser tan buenos, nunca han fracasado y no saben enseñar a su gente qué hacer y cómo actuar ante los errores.

b) La segunda causa frecuente de fracaso suele ser la creencia común de que el éxito en el aprendizaje es una cuestión de motivación. 

No es tan simple: El éxito implica la existencia de una cultura, de un sistema formal y de una estructura y unas herramientas que lo soporten. ¡Y de experiencia!

Cómo evaluar el éxito en la implantación

Una manera puede ser realizando periódicamente auditorías al estado de aprendizaje (“learning audits"), similar a la auditoría a la cultura empresarial, en las que se analizarán:

  • Cambios cognitivos.
  • Cambios de comportamiento.
  • Mejoras tangibles en los resultados.

7. – Compartir y diseminar lo aprendido.

Este debe ser el último paso. Quizá él más difícil (¿inesperado?), Por ser él más altruista o el de mayor contenido social, pero hemos de recordar que en el trasfondo de todo el entramado empresarial está la mejora del nivel cultural, social y material de los países. Y para eso nos va a venir muy bien ser capaces de gestionar nuestros conocimientos.   ( Nonaka y Takeuchi, 1995).

    Beneficios de la Gestión del Conocimiento.

  • Mejora en la toma de decisión.
  • Mejora en la gestión de clientes.
  • Mayor rapidez de respuesta.
  • Mejora en la capacitación del empleado.
  • Mejora en la productividad.
  • Incremento del beneficio.
  • Compartir mejoras prácticas.
  • Reducción de costos.
  • Nueva forma de trabajo.
  • Incremento en la cuota del mercado.
  • Mejora en el desarrollo de nuevos productos.
  • Atracción y retención del personal.

 

Problemas más comunes.

 

  • Aprovechamientos de experiencias anteriores
  • Dificulta para captar conocimientos tácitos.
  • Uso inadecuado de tecnología.
  • Falta de tiempo para compartir conocimiento.
  • Exceso de información

 

 

 

Las Universidades como fuente principal del conocimiento.

 

La Universidad como un Modelo de Gerencia de Conocimiento del próximo milenio.

 

En el contexto tecnológico descrito, la Universidad se presenta como una organización social, en la cuál se forman individuos portadores de un conjunto de conocimientos que los califican para el ejercicio profesional y la vida en sociedad; se crean conocimientos mediante la investigación en diversas disciplinas científicas y se transfieren estos a la sociedad, utilizables para resolver problemas de desarrollo. Encontramos aquí los procesos básicos que han configurado el modelo clásico de una Universidad multifuncional: docencia, investigación y extensión. De tal suerte, una Universidad se nos presenta como un sistema en el cuál se adquieren, procesan, conservan, transmiten, crean y transfieren conocimientos, a través de una compleja estructura que hace posible la realización de las funciones básicas antes mencionadas. Es evidente, que si la Universidad fuera realmente multifuncional, seria el escenario privilegiado del conocimiento.

Si la información y el conocimiento son los elementos clave para el funcionamiento de un sistema universitario, cualquier reflexión o acción relacionada con ellos, su contenido, cantidad, oportunidad, actualidad, pertinencia, la manera de manejarlo, transmitirlo, adquirirlo, etc., jugará un papel esencial en el mejoramiento de la calidad de la educación superior.

Podemos entonces, intentar dar la siguiente definición de la Universidad del próximo siglo: Fidel García (2001).

“Universidad del Siglo XXI: organización socialmente activa, abierta e interconectada con su entorno y en la cuál se formen individuos portadores de una cultura de aprendizaje continuo, capaces de actuar en ambientes intensivos en información, mediante un uso racional de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones”.

Dentro de las transformaciones que se viene produciendo en los sistemas de Educación Superior, vale resaltar tres factores claves:

  • La formación continúa durante toda la vida.
  • La vinculación de la Universidad con su entorno.
  • Las oportunidades que provienen de la sociedad del conocimiento.

Sobre la base de estos factores claves, intentaremos esbozar algunas de nuestras propuestas para los escenarios principales de una universidad futura y en particular de lo que aspiraría haber en la Universidad del siglo XXI.

El impetuoso avance de las tecnologías de la información y las comunicaciones, constituye uno de los factores que esta influyendo de manera más decisiva en los cambios de escenarios y paradigmas de cualquier proceso organizacional o actividad socio-profesional. Estos cambios van mucho mas allá, de la frontera que hasta ahora había aportado el uso de las técnicas de computación, llegando a constituirse la aparición de lo que se ha denominado una nueva cultura en cuanto al acceso a la información y al intercambio del conocimiento universal.

Uno de los eslabones perdidos de la cadena transformadora de actitudes respecto a la información y el conocimiento paradójicamente, ha sido la Educación Superior y sus currículos. A las puertas del nuevo siglo, cuando hablamos del advenimiento de la era de la información y el conocimiento, nuestros sistemas de Educación Superior han olvidado el tema información en sus reformulaciones curriculares. Es obvio que la inercia en la capacidad que han tenido los especialistas del sector en cuanto a modificar los currículos o al menos de convencer de su necesidad a aquellos que las diseñan, podría comprometer en grado extremo las posibles transformaciones que esperamos de esa nueva era.( García Fidel, 2001)

 

La superación continúa.

Como lo indica García Fidel,(2001), el impacto del desarrollo de la informática y las telecomunicaciones en las cuestiones relativas al proceso de construcción del conocimiento, ha alcanzado nuevas dimensiones. Ya no sólo el micro y macroeconomías dependen del oportuno envío o de la adecuada consecución de información, también la condición e interdependencia que guardan los procesos de aprendizaje con los procesos de comunicación se ha redimensionado, generándose con esto nuevas problemáticas en la relación aprendizaje-comunicación, de manera que la comunicación de todo ese saber almacenado o el intercambio de mensajes en cualquiera de estos procesos, se ha vuelto una condición esencial para el desarrollo y optimización de los mismos.

En este contexto, las experiencias de educación a distancia basada en nuevas tecnologías, ha demostrado tener una mayor efectividad en procesos de aprendizaje en el ámbito de postgrado. En el ámbito de Ibero América, son pocas las instituciones de educación superior que sostienen programas de educación de postgrado basados en el empleo de las nuevas tecnologías de información, aún cuando el tema comienza a ser objeto de atención en los círculos más innovadores de diferentes instituciones, donde el impacto de las redes globales de intercambio de información electrónica, específicamente el fenómeno de Internet, ha obligado a replantear nuevos escenarios educativos y donde la tecnología comienza a definir paradigmas importantes en el proceso de transmisión de conocimientos. Si de experiencias se tratara, los casos del Instituto Tecnológico y Estudios Superiores de Monterrey en México, la Universidad Nacional Abierta de Venezuela y las Universidades Nacionales de Educación a Distancia en Costa Rica y España, forman el grupo de vanguardia en el uso de tecnologías de información como soporte y apoyo al desarrollo de programas de superación postgraduada.

 

Sin embargo, aún en estos y otros centros que han desarrollado experiencias de educación basados en tecnologías de información, ha faltado la suficiente integración entre los equipos de soporte técnico de las redes informáticas y el personal académico que organiza y desarrolla las ofertas educativas, lo cual redunda en que no se aprovechen todas las posibilidades tecnológicas que ofrecen las redes del tipo de Internet, como soporte de una nueva forma educativa.

En 1994, la Cátedra de Información de la Universidad de Camagüey, desarrolló la primera experiencia en Cuba de implementación de un curso a distancia basado en el uso del correo electrónico soportado en las redes nacionales de intercambio de información electrónica. Dicha experiencia, ha servido como experimento para formular un grupo de recomendaciones, tanto en el plano de la didáctica de programas de educación a distancia, como con relación a la selección de las herramientas más efectivas de las redes informáticas para soportar actividades académicas de superación postgraduada.

El sector del  I + D en las Universidades del siglo XXI.

Haciendo una premonición de lo que será la Universidad del 2050, el universitólogo Van Ginkel afirma que en su misión de responder a las demandas de su entorno e interconectarse con este, la función principal de la universidad del futuro, en relación con el sector de I+D, seria sintetizar, gestionar y dirigir el flujo de conocimientos; o sea desarrollaría menos su propia investigación al provecho de la gestión y difusión de la investigación realizada en centros científicos debidamente dotados. Quiere ello decir que el sector de I+D en la Universidad del futuro, se acercaría bastante a los modelos actuales de Gestión e Innovación Tecnológica, mediante la creación de unidades interfaces u oficinas de transferencia de resultados de investigación.

Para tal escenario, el modelo de industria de la información estaría orientado a brindar servicios de información científica y tecnológica, capaces de equilibrar la balanza en lo que se ha denominado el eje oferta-demanda tecnológica en la relación universidad-empresa. Quiere ello decir, que el carácter abierto e interconectado de la Universidad del siglo XXI, permitirá modelar este equilibrio, buscando una inserción efectiva de la oferta tecnológica universitaria en su entorno empresarial. Recordemos, que críticamente hablando, en los países en desarrollo, la academia ha venido actuando en un monólogo frente al sector empresarial y público, en cuanto a investigación se refiere. Ello se deriva de la falta de ambientes comunicacionales y acceso a la información, por parte de los profesionales en ejercicio y por el relativamente largo ciclo de superación de estos.

Por ello, será necesario que en la Universidad del siglo XXI, los modelos de educación a distancia y los servicios de información científica y tecnológica se orienten a elevar el nivel de la demanda tecnológica del entorno y en consecuencia, producir una sinergia en el flujo de actuación del esquema de gestión tecnológica universidad-empresa.

En lo relativo a la investigación científica, podemos identificar dos segmentos importantes, la producción científica en términos de productos de información y la incorporación a redes del conocimiento mundial. Con relación a la primera, es necesario llegar a concebir cualquier resultado del trabajo de investigación-desarrollo, en términos de un producto de información, capaz de ser llevado a soportes electrónicos, para su difusión y comercialización en el mercado del conocimiento. Ello implicaría cambios importantes en el actual esquema de organización de la actividad científica, donde la producción de información constituye un elemento de carácter complementario y pasaría a ser un elemento principal de tal esquema.

En términos de competencia y pertinencia, no se puede considerar hoy día una investigación relevante, que no sea el resultado de un mutante mundo interconectado y globalizado, por el impetuoso avance de las redes de información electrónica. Será un imperativo de la investigación universitaria del nuevo siglo, el mostrar una comunidad científica integrada a las más importantes redes del conocimiento universal, ya sea por Internet u otro medio de sus características. La excelencia científica se medirá entonces, por la direccionalidad nacional o internacional del flujo de conocimientos que se observe, en una determinada temática de investigación en red.

En esa dirección, los soportes de redes de conocimiento y las consultorías virtuales en ambientes de redes de información electrónica como Internet, deberán ser el paradigma a adoptar para aquellas temáticas de avanzada que desarrolle la Universidad del nuevo milenio.

Es evidente, que al situar a la Universidad del Nuevo Siglo, bajo un eje de gerencia del recurso información, la biblioteca universitaria tiende ha redimensionarse como centro gestor de información y productor de conocimiento, lo cuál lo convertiría en el corazón y sistema circulatorio de la vida universitaria. A efectos de un modelo de industria de la información y el conocimiento, el centro de información, actuaría como cadena productiva principal de la tecnología del conocimiento.

Vale sin embargo destacar, que el rol del usuario de los servicios de la unidad de información de la Universidad del Nuevo Milenio, será una suerte de usuario-gerente de su propio conocimiento, pues será a partir de él mismo que se estructurará todo el proceso gerencial del conocimiento universitario.

Nuevos roles para las Instituciones Educativas.

La deslocalización de la información y la disponibilidad de nuevos canales de comunicación tendrán efectos notables en las instituciones educativas superiores tradicionales. El más evidente es la globalización de algunos mercados educativos. Es posible que, en breve, muchas instituciones compitan en un renovado mercado de formación a distancia a través de las redes telemáticas. La perspectiva tradicional de la educación a distancia está cambiando a pasos agigantados. Las redes no sólo servirán como vehículo para hacer llegar a los estudiantes materiales de auto estudio (sustituyendo al cartero), sino para crear un entorno fluido y multimediático de comunicaciones entre profesores y alumnos (telementorazgo y teletutoría) y, tal vez lo más necesario en la actualidad, entre los propios alumnos (aprendizaje colaborativo). Clases a través de videoconferencia, entornos de trabajo en grupo, distribución por línea de materiales multimedia, etc. serán habituales en la educación a distancia. Aplicaciones de este tipo ya funcionan en laboratorios y experiencias piloto. Ahora sólo es necesario que las infraestructuras de comunicaciones lo permitan de modo generalizado. (Jordi Adell, 1997).

Las instituciones que ofrecen formación presencial están comenzando a utilizar las nuevas tecnologías como recurso didáctico y como herramienta para flexibilizar los entornos de enseñanza / aprendizaje. No es descabellado pensar en programas mixtos, en los que los estudiantes asisten a unas pocas clases y siguen formándose en sus casas o puestos de trabajo a través de los recursos por línea de la institución, accediendo a sus profesores cuando lo necesiten. Este grado de flexibilidad permitirá que muchas personas con obligaciones familiares o laborales puedan seguir formándose a lo largo de sus vidas.

Esta nueva visión está propiciando la aparición de nuevos tipos de instituciones educativas. Un par de ejemplos servirán para ilustrar las posibilidades que ofrecen.

El primero es la Universitat Oberta de Catalunya, en España. Una institución de educación superior a distancia que emplea la telemática como elemento clave no solo en la distribución de materiales de estudio (junto con métodos y materiales tradicionales como el texto o el video) sino como entorno de comunicación entre profesores y estudiantes y entre los propios estudiantes. Una de las características de la formación a distancia es la sensación de aislamiento de los estudiantes, que no disponen de las facilidades de de un campus clásico. LA UOC, en España, ha creado un campus virtual en el que cualquier persona "tiene acceso no sólo a posibilidades de formación sino también a toda clase de servicios académicos y no académicos propios de un campus universitario" (Ferraté, Alsinay y Pedro, 1997, Pág. 238). La red telemática posibilita la comunicación entre profesores y estudiantes, entre los propios estudiantes, de modo sincrónico o asíncrono, y el acceso a recursos de otras instituciones, centros y servicios de modo global.

Otro ejemplo, este más radical, del tipo de instituciones educativas que pueden aparecer con las nuevas tecnologías como entorno de enseñanza / aprendizaje es proyecto de la Western Governors University. Una universidad fundada por los gobernadores de 18 estados del oeste de los Estados Unidos y que no sólo no tendrá campus físico, sino que no tendrá ni siquiera profesores propios: contratará la formación a distancia a otras instituciones y/o empresas, así como los servicios de evaluación y certificación de los conocimientos.

La idea de sustituir aulas y laboratorios por entornos virtuales tiene implicaciones bastante radicales para las instituciones educativas. Graves (1997) ha señalado que puede utilizarse la tecnología para desagregar y desintermediar los servicios que prestan las universidades y recombinar los componentes resultantes en "servicios más flexibles que pueden competir en un libre mercado educativo" (Graves, 1997, Pág. 97). Graves no solo propone el uso de la Internet y las nuevas tecnologías sino la desagregación de diversos servicios: la instrucción y la formación de la evaluación y los títulos, los costes de la instrucción y el currículum (los ingresos derivados de los programas graduados financian los de doctorado, minoritarios, especializados y deficitarios), los diferentes roles de los profesores (instructor, consejero, evaluador, etc.) y los papeles de "formación de masas" de los requerimientos de excelencia docente e investigadora que se exige a los centros educativos superiores. Graves aboga por la desaparición de las clases presénciales como sistema básico de enseñanza / aprendizaje y su sustición por el auto estudio y la "intervención estilo Oxbridge 'just-in-time”.

El concepto de Graves se resume en una idea: la meta-universidad. El papel de esta institución sería el de 'brokers' (públicos o privados) de servicios educativos, orientados por un control de calidad, capaces de ofrecer certificaciones agregando módulos de formación de muchas fuentes diferentes. La meta-universidad proporcionaría información a sus estudiantes sobre distintas posibilidades de formación a distancia o mixta presencia a distancia, de calidad contrastada, autentificaría las transacciones entre los estudiantes y los proveedores de formación y mantendría un registro de la formación adquirida por los estudiantes a fin de que éstos pudieran lograr la certificación de sus conocimientos, bien a través de la propia meta-universidad o de organismos especializados participantes.

 

Nuevos roles para los docentes, alumnos y material de enseñanza.

Los nuevos entornos de enseñanza / aprendizaje exigen nuevos roles en profesores y estudiantes. La perspectiva tradicional en educación superior, por ejemplo, del profesor como única fuente de información y sabiduría y de los estudiantes como receptores pasivos debe dar paso a papeles bastante diferentes. La información y el conocimiento que se puede conseguir en las redes informáticas en la actualidad son ingentes. Cualquier estudiante universitario, utilizando la Internet, puede conseguir información de la que su profesor tardará meses en disponer por los canales tradicionales. La misión del profesor en entornos ricos en información es la de facilitado, la de guía y consejero sobre fuentes apropiadas de información, la de creador de hábitos y destrezas en la búsqueda, selección y tratamiento de la información. En estos entornos, la experiencia, la meta-información, los trucos del oficio, etc. son más importantes que la propia información, accesible por otros medios más eficientes. Los estudiantes, por su parte, deben adoptar un papel mucho más importante en su formación, no sólo como meros receptores pasivos de lo generado por el profesor, sino como agentes activos en la búsqueda, selección, procesamiento y asimilación de la información. (Jordi Adell, 1997).

Por otra parte, los nuevos canales abren un frente en los conocimientos y destrezas del profesor. Debe utilizarlos y ayudar a utilizarlos a sus estudiantes, como una herramienta al servicio de su propia autoformación. De hecho, cada vez en más Universidades, los profesores atienden sus tutorías también por correo electrónico, tienen páginas web con los programas de sus asignaturas y las lecturas recomendadas (si están disponibles en formato electrónico) y utilizan los nuevos canales como medio de comunicación y para reforzar la interacción del grupo de estudiantes entre sí (por ejemplo, a través de experiencias formativas en las que participan estudiantes y profesores de diversas universidades). Las telecomunicaciones abren posibilidades metodológicas y didácticas insospechadas. Los estudiantes de una institución pueden acceder a través de las redes a datos, publicaciones, actas de congresos y simposios, etc. pero también comunicarse con profesores y expertos de otras instituciones, con los que intercambiar ideas y opiniones.

La digitalización y los nuevos soportes electrónicos están dando lugar a nuevas formas de almacenar y presentar la información. Los tutórales multimedia, las bases de datos en línea, las bibliotecas electrónicas, los hipertextos distribuidos, etc. son nuevas maneras de presentar y acceder al conocimiento que superan en determinados contextos las formas tradicionales de la explicación oral, la pizarra, los apuntes y el manual. No es necesario explicar las bondades de las simulaciones de procesos, la representación gráfica, la integración de texto, imagen y sonido o de la navegación hipertextual. En el futuro, este tipo de soportes será utilizado de modo creciente en todos los niveles educativos. (Jordi Adell, 1997).

 

La medición del Capital Intelectual en las Universidades.

La medición del Capital Intelectual en la Universidad constituye una tarea fundamental, dado que el principal activo de la misma reside en la creación, desarrollo y difusión del conocimiento. No obstante, existen otras razones que justifican la importancia y necesidad de establecer un modelo de valoración de Capital Intelectual en la Universidad, tal y como apunta el profesor Araujo (ARAUJO, 2000), en primer lugar, debe tenerse en cuenta el hecho de que la transferencia de conocimientos que en el caso de la Universidad se propaga en forma de investigación y formación es universal, pudiéndose realizar de manera rápida ya bajo coste; en segundo lugar, debe considerarse seriamente el incremento de la competitividad dentro del ámbito universitario, puesto que los estudiantes pueden optar por elegir la oferta de Universidades nacionales y extranjeras, públicas y privadas.

La Gestión del Conocimiento en la Universidad puede ser entendida como el conjunto de procesos por el que se trata de incrementar el Capital Intelectual de la misma, entendido como el valor intangible que genera.

Por tanto, ya que considera el justificado el realizar un intento de medir el Capital Intelectual de la Universidad, la siguiente pregunta es cómo hacerlo. Nuestro trabajo se centra en ello, dentro del ámbito de la Universidad Nacional Experimental del Táchira. Es decir, sabemos que en el ámbito estratégico existe un proceso de planificación, coordinación y control y, dentro de este proceso, es donde debemos encuadrar la elaboración de un panel de indicadores.

Siguiendo a GRAO y WINTER (1999), la aplicación de los indicadores a la Universidad presenta algunos problemas:

  • Son medidas cuantitativas, mientras que el resultado de los procesos universitarios es de tipo cualitativo en general.
  • Es difícil comparar de forma homogénea a distintas Universidades, puesto que cada una es diferente. Simplifican demasiado la complejidad y diversidad de las Universidades.
  • Existe el peligro de convertir al indicador en un objetivo en sí, en vez de considerarlo como una señal qué indique donde hay que actuar para llegar al objetivo.

Hechas estas puntualizaciones, los indicadores se estiman útiles para hacer un diagnostico de la situación actual, no obstante, si se aborda el esfuerzo de definir, además, un nivel aceptable u optimo para cada indicador, habrá construido también un objetivo.

 

Composición del Capital Intelectual en la Universidad

El análisis de la composición del Capital Intelectual es el paso más importante en su valoración en la Universidad. A partir del mismo, surgirán los indicadores correspondientes que, implantados adecuadamente, permitirán mejorar de forma progresiva los procesos de investigación y docencia.

El esfuerzo realizado en el proyecto de las PYMES, servirá de base al nuevo modelo aplicable al ámbito universitario. Además, la propia naturaleza de la Universidad nos conducirá a considerar aspectos adicionales. Teniendo esto en cuenta, se expondrá a continuación, de forma breve, cual es la composición de cada uno de los diferentes tipos de Capital Intelectual en la Universidad.

Desde nuestra perspectiva entendemos que el Capital Humano universitario se compone de todos los integrantes del colectivo universitario que cumplen la condición de constituir un componente interno de la universidad. Dentro de este grupo incluimos a empleados y no empleados, primer aspecto que puede diferenciar a la Universidad de otras empresas.

Así, entre los empleados agentes contratados que reciben una remuneración y asumen determinadas obligaciones y derechos consideraríamos primero, a todo el Personal Institucional, encargado por tanto de realizar labores de representación en Órganos de Gobierno; segundo, al Personal Docente Investigador, en el que cabe destacar grupos fundamentalmente dedicados a la docencia, grupos dedicados principalmente a la investigación, y grupos mixtos; y tercero, al Personal de Administración y Servicios, que asume labores relacionadas con la incorporación, estado y desarrollo de las carreras académicas del alumnado y carreras profesionales del profesorado que se mueve dentro de las instalaciones universitarias.

Por su parte, dentro del grupo de no empleados, incluiríamos al alumnado que forma parte de grupos de representación, esto es, los participantes en los órganos de gobierno, ya todos aquellos que participan en mayor menor medida en distintas asociaciones estudiantiles que contribuyen a generar actividades de mejora de la formación académicas. Además incluiríamos al resto del alumnado, que, aún no participando directamente de la gestión universitaria, condiciona, en nuestra opinión, importantes aspectos como, por ejemplo, la asignación de recursos humanos y materiales.

En el apartado del Capital Estructural nos referiremos a los procesos internos de actividad universitaria, entre los que se podría diferenciar aquellos que son comunes a toda Universidad, del resto cuyo enfoque y desarrollo es específico y propio de cada campus, centro, titulación, etc.

Debemos distinguir así, dentro de los servicios comunes, un conjunto amplio de procesos que dan lugar a diversos servicios y productos universitarios. Así, tendríamos procesos de representación, docencia, investigación, administración y servicios.

El proceso de representación englobaría las actividades desarrolladas por los distintos vicerrectorados. Concretamente, en la Universidad Nacional Experimental del Táchira. Ordenación Académica, Profesorado, Investigación y Relaciones Internacionales, Relaciones Universidad-Empresa, Extensión Cultural y Proyectos Universitarios y Asuntos Económicos. Asuntos

El proceso de docencia abarcaría, de forma diferenciada, la actividad docente en pregrado, es decir, el primer y segundo ciclo universitario y la actividad correspondiente a la formación de postgrado, es decir, tercer ciclo universitario, cursos de especialización y Master; y otros tales como seminarios, jornadas y conferencias.

Por lo que se refiere al proceso de investigación, diferenciaríamos aquellos procesos subvencionados o remunerados de alguna forma de becas de investigación, proyectos de investigación, proyectos de infraestructura, contratos con empresas y otras ayudas a la investigación, de aquellos no financiados directamente, pero que también aportan resultados, como pueden ser elaboración de Tesis, ponencias para Congresos nacionales e internacionales, realización de publicaciones en todas sus formas y obtención de patentes.

En cuanto a Administración y Servicios, diferenciaríamos por un lado, la gerencia universitaria, la gestión de personal y la gestión de contabilidad y presupuestos, que corresponden a a Administración; y por otro lado, estarían los procesos relativos a servicios, entre los que se dan cita contabilidad, relaciones laborales, contratación y compras, control interno,  prensa y comunicación.

Para finalizar, dentro también del Capital Estructural, se tendrían en cuenta los servicios administrativos propios o específicos de decanatos y departamentos, etc. Nos referimos con ello a los procesos desarrollados por las secretarías de cada  departamentos, por ejemplo: procesos de auto matrícula, convalidaciones, información sobre asignaturas, gestión presupuestaria, etc, decanatos y departamentos

Por último, al valorar el Capital Relacional debemos considerar los vínculos de relación que surgen en el foro interno de la Universidad, y las relaciones de la Universidad con su entorno. En el primer caso consideraríamos la relación de las instituciones universitarias con el alumnado, que podemos calificar de "clientes internos" de la organización. Por lo que se refiere sin embargo a las relaciones de la Universidad con el entorno, debemos considerar como el conjunto de la sociedad constituye al mismo tiempo un proveedor entendido como sujeto generador de inquietudes, ideas y proyectos, cuya transformación, desarrollo y finalización queda en manos de la Universidad, y un cliente de la Universidad entendido como demandante o destinatario final de los servicios o productos generados por la Universidad.

En lo relativo a la relación de la Universidad con el alumnado podríamos distinguir entre los alumnos que cursan estudios de pregrado y postgrado, es decir, Diplomatura, Licenciatura, Doctorado y Cursos de Especialización, Master y otros.

En el apartado de clientes-proveedores externos cabría diferenciar varios tipos de organizaciones en función de la relación o vínculo con la Universidad. En el primer lugar estarían los usuarios, entendiendo por tales aquéllos organismos que se benefician del avance del conocimiento científico que emana de la Universidad. En el segundo grupo se darían cita los organismos que apoyan de una u otra forma la actividad universitaria. Estos se agrupan bajo el epígrafe de colaboradores y sería el caso de acuerdos firmados con la Universidad que facilitan y promueven el desarrollo de nuevas experiencias o experimentos, que contribuyen activamente en la financiación de los Cursos y Master, o bien que promueven la participación del profesorado de la Universidad en los cursos organizados por empresas, otras Universidades, Colegios profesionales, etc.

Por último, estarían los agentes de intercambio, organismos que participan y se benefician al mismo tiempo de la actividad universitaria. Por ejemplo, los convenios que permiten a los alumnos de las Diplomaturas, Licenciaturas, Cursos de Postgrado y Master realizar prácticas en las empresas o en los organismos públicos, el acuerdo de entre todas las Universidades de compartir los fondos bibliográficos,  etc.

 

El Cuadro de Mando Integral según el Modelo de Kaplan y Norton. El Control Estratégico y sus Indicadores.

Tal y como se ha manifestado en el presente trabajo de investigación, en el, se pretende utilizar como referente de Cuadro de Mando Estratégico la adaptación al sector de las universidades públicas del modelo de Cuadro de Mando Integral elaborado por Kaplan y Norton.

 

 Concepto y características del Cuadro de Mando Integral

 

El CMI mejora substancialmente el clásico cuadro de mando, ya que es algo más que un conjunto de indicadores “deslavazados” que informan de la marcha de los aspectos más relevantes de la empresa. Para ello, el proceso de formulación y revisión de la estrategia debe estar íntimamente relacionado con el proceso de diseño y seguimiento del CMI (ver figura 1). Durante la formulación de la estrategia debe definirse la misión (objetivos generales que la organización desea alcanzar, tanto a corto como a largo plazo) y los planes de acción que permitirán alcanzar dichos objetivos (Constantinides y Shank, 1994).

 

Existe un elevado grado de escepticismo en muchos gestores de organizaciones públicas sobre la posibilidad y oportunidad de formular este tipo de propuestas en el sector público (Tonge, 1996), a pesar de que son muy comunes en países tales como el Reino Unido, Estados Unidos o Canadá, por ejemplo. En el caso de España pueden citarse diversos ejemplos, como el Departamento de Industria de la Generalitat de Catalunya, que ha recibido recientemente la certificación de la ISO 9000.

 

Definir la misión puede aportar ventajas importantes (Coates, 1997):

 

·        Unanimidad en el propósito.

·        Coherencia en la utilización de recursos.

·        Clima de la organización.

·        Visión a largo plazo.

·        Orientación a las necesidades de los usuarios-clientes.

·        Motivación del personal.

 

Los criterios a incluir en la misión suelen ser básicamente los siguientes:

 

·        Productos y servicios ofrecidos.

·        Definición de mercados y usuarios-clientes.

·        Tecnología.

·        Crecimiento.

·        Filosofía de la organización.

·        Responsabilidad social e imagen pública.

 

De acuerdo con Navarro y Alvarez (1997) la estrategia puede definirse como el proceso por el cual una organización busca obtener una posición competitiva ventajosa de larga duración. La estrategia sirve para formular los objetivos de la organización y los planes de acción para alcanzarlos.

 

A lo largo del proceso anterior se identifican, con la participación de los directivos implicados, los factores-clave de éxito que son los factores que la organización es capaz de controlar y en los que ésta debe sobresalir para alcanzar los objetivos. Como ejemplos de factores-clave de éxito podrían citarse la capacidad de conseguir satisfacción de los usuarios, la capacidad para fabricar con calidad, la capacidad para realizar entregas rápidas y fiables o la capacidad para aprender.

 

A continuación, se definen los indicadores (monetarios y no monetarios) que pueden informar de la evolución de los citados factores-clave. Estos indicadores integran el CMI. Una vez definido el CMI se fijan objetivos para cada indicador, en base a la estrategia formulada.

 

Este proceso no tiene un final claramente definido ya que a medida que se obtiene información sobre las desviaciones entre los objetivos presupuestados y la realidad de cada indicador se pueden poner en marcha acciones correctivas que pueden afectar a cualquiera de las etapas descritas en la figura 1.

 


Formulación de la estrategia:

-         Misión (objetivos generales a conseguir).

-         Planes de acción para alcanzar los objetivos

 
              

                           

                           

 

 

 

 


                     

 

 


                                                 

 

 

 


                                     

 

 

 

 

 

 


Comparación entre presupuesto y realidad de cada indicador y toma de decisiones en base a las desviaciones

 
                                     

 

 

                                                                                                                               

                                                                                                                               

 

 

 

 

Figura 1. Relación entre el proceso de formulación y revisión de la estrategia y el proceso de diseño y seguimiento del CMI.

 

 

Entre las características más significativas del CMI cabe destacar las siguientes:

 

  • Intenta adoptar una perspectiva global ya que equilibra los objetivos a corto plazo con los objetivos a largo plazo, los indicadores monetarios con los no monetarios y los datos provisionales con los datos históricos. Esta combinación contribuye a que el control de gestión adquiera una dimensión estratégica (Smith, 1990).
  • Los indicadores se construyen con la participación de los directivos, a partir de la estrategia de la organización. Por tanto, el proceso de formulación del CMI es eminentemente participativo.
  • Los indicadores se estructuran, en general, en torno a las cuatro perspectivas clave de una organización: perspectiva de los resultados económico-financieros, perspectiva del cliente, perspectiva de los procesos internos y perspectiva de los empleados. La primera perspectiva suele orientarse más al corto plazo, mientras que las otras tres tienen, en general, un horizonte más a largo plazo. La relevancia de estas perspectivas dependen lógicamente del tipo de empresa, ya que no es lo mismo una empresa lucrativa que un organismo público o que una organización no gubernamental. En el caso de las organizaciones públicas,  las cuatro perspectivas anteriores podrían ser adaptadas para dar más relevancia a la perspectiva de los usuarios y menos peso a la perspectiva de los resultados económico-financieros. Esta última perspectiva, en lugar de constituir el fin último de la organización es más bien una restricción que hay que optimizar, para evitar problemas de colapso por desequilibrios presupuestarios.
  • A modo de síntesis genérica, el CMI se basa en la hipótesis de que si se actúa sobre la perspectiva de los empleados, éstos serán el motor de la mejora de los procesos. Esta mejora redundará en un mejor equilibrio presupuestario, lo que ha de repercutir en unos usuarios más satisfechos:

 

 

 

 

 

 


                                        

 

 


                                        

 

 


                                        

 

 

                                        

  • Para cada perspectiva no sólo se han de identificar los factores-clave de éxito, y los indicadores correspondientes, sino también las relaciones causa-efecto entre los distintos indicadores que explican cómo conseguir mejores resultados. Por tanto, no se trata de ubicar indicadores de cualquier manera, sino que se pretende que todos los indicadores estén relacionados entre sí. De esta forma, no sólo se obtiene información sobre lo qué está pasando sino también del porqué de lo que está sucediendo.

 

 Aportaciones del Cuadro de Mando Integral

 

Entre las principales aportaciones del CMI, independientemente de las especificidades de cada organización, cabe destacar las siguientes:

 

a) El CMI pretende traducir la estrategia de una organización en un conjunto de indicadores que informan de la consecución de los objetivos y de las causas que provocan los resultados obtenidos.

 

b) También es muy útil para comunicar la misión a toda la organización. Es decir, ayuda a pasar de las grandes declaraciones de intenciones al trabajo diario de cualquiera de los colaboradores de una organización. Muchas veces los empleados, aunque conozcan la misión de la organización, no saben cómo aplicarla a su trabajo diario (Newing, 1994). Por tanto, hay que comunicarla a toda la organización y para alcanzar este objetivo el CMI puede ser de gran ayuda. Es necesario comunicar y convencer de la estrategia definida. Para conseguirlo el CMI utiliza tres elementos:

 

·        comunicación de abajo-arriba y de arriba-abajo,

·        fijación de objetivos y,

·        vinculación de  los objetivos con los incentivos.

 

c) También sirve para que los objetivos del empleado sean coherentes con los de la propia organización. En este sentido, el CMI ayuda a alinear los objetivos de cada empleado con los de la organización. Esta aportación va ligada al establecimiento de una política de incentivos que sea coherente con los objetivos y la cultura de la organización, así como con el perfil de los empleados.

 

d) El CMI también es algo más que un sistema de información y control, ya que además es un sistema de comunicación, de motivación y de formación. Para ilustrarlo, se podría hacer un símil entre el cuadro de mando clásico y el CMI. El primero sería como el tablero de control de un piloto de avión. En cambio, el CMI sería como un simulador de vuelo. El tablero de control sirve para aportar información y controlar la marcha del avión. En cambio, el simulador ayuda a desarrollar muchas más funciones (identificar las relaciones causa-efecto entre los diferentes indicadores, aprendizaje sobre el funcionamiento del avión, etc.).

 

e) La relación con el proceso de planificación se presenta asimismo como un elemento fundamental en relación con el control de gestión (Smith, 1997). En este sentido, el uso del CMI obliga a integrar el proceso de planificación, e inclusive de presupuesto, con la estrategia planificada.

 

f) Al identificar los factores-clave de éxito de la organización, el CMI puede ser de gran ayuda para favorecer la reingeniería y la mejora continuas. En este sentido, el control de las relaciones entre los indicadores que miden los factores-clave de éxito permite identificar oportunidades de mejora.

 

g) El CMI contribuye a la revisión permanente de la estrategia. Las estrategias que eran válidas cuando fueron diseñadas pueden perder su valor ya que la realidad cambia. No es suficiente con revisar los presupuestos, dado que éstos sólo dan información sobre una parte de la realidad y no proporcionan aprendizaje estratégico. Una estrategia intenta intervenir en el conjunto de relaciones de causa-efecto entre los factores-clave e indicadores de una empresa y a través del aprendizaje estratégico se puede conseguir lo siguiente:

  • recoger el feedback,
  • revisar las hipótesis básicas de la estrategia,
  • hacer los ajustes necesarios y ,
  • redefinir la estrategia.

 

En definitiva, tal y como se desprende de las aportaciones anteriores, el CMI además de informar, contribuye a formular la estrategia, comunicarla, alinear objetivos de organización y empleados, motivar y formar a todos los colaboradores, mejorar continuamente y rediseñar la estrategia.

 

¿Cómo se construye un Cuadro de Mando Integral?

 

A continuación, se pasa a exponer el proceso que puede seguirse para formular un CMI en el supuesto de que la empresa haya definido previamente su misión y estrategia:

 

a) Unidad organizativa a la que hace referencia:

 

El CMI puede diseñarse para una organización en su conjunto (universidad, fundación,...) o para una parte de la misma (sección, servicio, departamento o centro de responsabilidad,...).

 

b) Identificación de factores-clave de éxito:

 

Estos factores-clave suelen agruparse en cuatro partes, que representan las áreas más relevantes de la mayoría de organizaciones (usuarios, resultados económico-financieros, procesos internos y empleados). Como se ha indicado anteriormente, según las características concretas de cada organización la relevancia de cada perspectiva puede variar sensiblemente.

 

c) Selección de indicadores:

 

Un CMI debería ser claro y sencillo  -pensando en el usuario-  y utilizar un número limitado de indicadores, sólo los más adecuados (Carenys y Falguera, 1997). Para ello, los indicadores han de seleccionarse intentando que tengan una serie de características (AECA, 1997):

 

·        Ser adecuados al objeto de medición.

·        Objetivos: que no den lugar a interpretaciones heterogéneas.

·        Que tengan un coste de obtención aceptable.

·        Que sean estratégicos.

·        Sensibles: que identifiquen variaciones pequeñas.

 

Un CMI suele constar de unos 20 a 25 indicadores. Con ellos se trata de que no haya un exceso de datos que encarezca y dificulte su utilización.

 

d)  Situación de los indicadores en el CMI:

 

Una vez identificados los indicadores ya se puede agruparlos en cada una de las perspectivas que integran el CMI. A modo de ejemplo, se relacionan a continuación indicadores habituales que pueden utilizarse en un CMI, para cada una de las cuatro perspectivas:

 

  • Perspectiva del usuario: incremento de usuarios y satisfacción de los usuarios, (medida en base a encuestas).
  • Perspectiva financiera: diferencias entre ingresos y gastos, subvenciones recibidas de otros organismos y coste por servicio prestado.
  • Perspectiva de los procesos internos: tiempo preciso para completar un proceso, plazo de espera de los usuarios para recibir un servicio y tasa de servicios defectuosos.
  • Perspectiva de los empleados: motivación de los empleados medida en base a encuestas, número de sugerencias, formación, productividad y antigüedad de los empleados.

 

e) Establecimiento de una política de incentivos:

 

Para que el CMI constituya un instrumento de motivación, ha de ir acompañado de una política de incentivos en relación con los objetivos marcados para los indicadores seleccionados.

Tal y como se ha indicado anteriormente, este proceso ha de contar con la participación de aquellos directivos que pueden influir en los factores-clave de éxito y, por tanto, en los indicadores.

 

Las cuatro perspectivas o ejes fundamentales de los indicadores estratégicos.

El Cuadro de Mando Integral propuesto por Kaplan y Norton complementa los indicadores financieros de la actuación pasada con medidas de los inductores de actuación futura. En este modelo, los objetivos e indicadores de Cuadro de Mando se derivan de la visión y estrategia de una organización, y contemplan la actuación de la organización desde cuatro perspectivas:

·      la financiera,

·      la del cliente,

·      la del proceso interno y

·      la del aprendizaje y crecimiento

 

El Cuadro de Mando Integral no es verdaderamente una herramienta de formulación de la estrategia. El cuadro de Mando Integral debe transformar el objetivo y la estrategia de una unidad de negocio o en su caso de una organización en objetivos e indicadores tangibles.

 

La construcción del cuadro de mando debe asegurar un equilibrio entre los indicadores de los resultados (los resultados de esfuerzos pasados) y los inductores que impulsan la actuación futura.

 

Numerosas empresas innovadoras están utilizando el Cuadro de Mando como un sistema de gestión estratégica, para gestionar su estrategia a largo plazo, y llevar a cabo procesos de gestión decisivos, tales como:

·      Aclarar y traducir o transformar la visión y estrategia.

·      Comunicar y vincular los objetivos e indicadores estratégicos.

·      Planificar, establecer objetivos y alinear las iniciativas estratégicas

·      Aumentar el feedback y formación estratégica

 

Los objetivos del Cuadro de Mando se convierten en la responsabilidad conjunta del equipo de altos ejecutivos. Como sea que el Cuadro de Mando es desarrollado por un grupo de altos ejecutivos como un proyecto de equipo, crea un modelo compartido al que todos han contribuido.

 

Las declaraciones de misión y estrategia para las unidades en que se estructura una organización pueden definirse dentro del marco establecido por la misión, estrategia y Cuadro de Mando global. Luego, los responsables de las diversas unidades pueden desarrollar sus propios Cuadros de Mando, que serán consistentes con el global y ayudarán a cumplir su misión y estrategia. De este modo, el Cuadro de Mando global se desliza en cascada hasta llegar a los unidades locales de responsabilidad dentro de la organización.

 

En este modelo, las cuatro perspectivas del Cuadro de Mando permiten un equilibrio entre los objetivos a corto y largo plazo, entre los resultados deseados y los inductores de actuación de esos resultados, y entre las medidas objetivas más duras, y las más suaves y subjetivas.

 

a) La perspectiva financiera.

 

Los indicadores financieros son valiosos para resumir las consecuencias económicas de todas las actuaciones de la organización, tales como:

·        El aumento de los ingresos

·        El incremento de los resultados

·        La diversificación de las fuentes de financiación

·        La rentabilización de los activos

·        La disminución de los costes

·        ... etc.

 

b) La perspectiva del cliente.

 

En la perspectiva del cliente del Cuadro de Mando Integral, las empresas identifican los segmentos de cliente y de mercado en que han elegido competir. También les permite identificar y medir de forma explícita las propuestas de valor añadido que entregarán a los segmentos de clientes y de mercado seleccionados.

Pero las empresas que no comprenden las necesidades de sus clientes acaban descubriendo al final que los competidores pueden hacer incursiones, al ofrecer productos y servicios mejor alineados con las preferencias de sus clientes.

 

Está claro que si las unidades de negocio han de conseguir una actuación financiera superior a largo plazo debe crear y entregar productos y servicios que sean valorados por los clientes.

 

Las empresas que intentan serlo todo para todo el mundo acostumbran a terminar no siendo nada para nadie. En general, los clientes existentes y los potenciales no son homogéneos. Tienen preferencias diferentes y valoran de forma diferente los atributos del producto o servicio, en cuanto a aspectos como el precio, calidad, funcionalidad, imagen, prestigio, relaciones y servicio.

 

El Cuadro de Mando Integral, como descripción de la estrategia de una empresa, debería identificar los objetivos del cliente de cada segmento seleccionado.

 

Elegir qué hacer, también exige elegir lo que no hay que hacer.

Se observa un conjunto común de atributos, que organiza las propuestas de valor en todos los sectores. Estos atributos pueden ser organizados en tres categorías:

  • Los atributos de productos y/o servicios
  • La relación con los clientes
  • Imagen y prestigio

 

Existen tres inductores genéricos de la actuación para la satisfacción del cliente:

Tiempo.- El tiempo se ha convertido en la actualidad en una gran arma competitiva. La importancia de conseguir, y reducir continuamente, los plazos de tiempo de espera para la satisfacción de las expectativas de los clientes.

Otros clientes pueden estar más preocupados por la fiabilidad de los plazos de tiempo de espera que por acortar esos plazos.

 

Calidad.- Durante los años 80 la calidad fue una dimensión competitiva crítica, y sigue siendo importante hoy en día. Sin embargo, a finales de los 90 la calidad ha pasado de ser una ventaja estratégica a una necesidad competitiva. Se ha convertido en un factor de higiene. Sin embargo una calidad excelente puede seguir ofreciendo oportunidades para que las empresas se distingan de sus competidores.

 

Las empresas de servicios tienen un problema particular, al que no se enfrentan los fabricantes. La respuesta del cliente es dejar de ser cliente de esa organización.

 

Precio.- Tanto si una unidad de negocio está siguiendo una estrategia de bajo coste como una diferenciada, los clientes, siempre estarán preocupados por el precio que pagan por el producto o servicio.

 

En cualquier empresa la disminución de su propia rentabilidad para aumentar la de sus clientes puede conducir a tener unos clientes leales y satisfechos, pero no unos accionistas y banqueros que la sostengan filantrópicamente. Las universidades también pueden descapitalizarse si prestan servicios para los que no tienen financiación pública, por debajo de su coste.

 

c) La perspectiva del proceso interno.

 

En la perspectiva del proceso interno, los ejecutivos identifican los procesos críticos internos en los que la organización debe ser excelente.

 

Los procesos de entrega de los productos y servicios de hoy a los clientes de hoy representan el ciclo corto, el corto plazo, de la creación del valor.

 

Pero los inductores del éxito financiero a largo plazo pueden exigir que una organización cree unos productos y servicios completamente nuevos, que satisfagan las necesidades emergentes de los clientes actuales y futuros.

 

El proceso de innovación, el ciclo largo de la creación de valor, es para muchas empresas, un inductor más poderoso de la actuación financiera futura que el ciclo a corto plazo.

 

Todas las empresas están ahora intentando mejorar la calidad, reducir los tiempos de los ciclos, aumentar los rendimientos, aumentar al máximo los resultados y reducir los costes de sus procesos. Por lo tanto, centrarse exclusivamente en mejorar el tiempo de los ciclos, los resultados, la calidad y los costes de los procesos existentes puede que no conduzca a una mejora de la competitividad. A menos que se puedan superar de manera general a los competidores en todos los procesos, no conducirán a ventajas competitivas inequívocas y sostenibles. Se necesitan unos procesos, enteramente nuevos, si las empresas han de alcanzar sus objetivos financieros y de clientes.

 

Si se plantea generar ingresos procedentes de los clientes hará que ofrecer unos servicios que esos clientes valoren. El problema es cómo determinar cuáles son esos servicios. Para ello, una organización ha de ser capaz de anticiparse a las necesidades futuras de los clientes e influir en ellas.

El proceso operativo sigue siendo importante, y las organizaciones deben identificar las características de coste, calidad, tiempo y actuación  que permitirán entregar productos y servicios superiores a sus clientes existentes.

 

d) La perspectiva del aprendizaje y crecimiento.

 

Es poco probable que las empresas sean capaces de alcanzar sus objetivos a largo plazo para los procesos internos y de clientes utilizando las tecnologías y capacidades actuales.

La formación y el crecimiento de una organización proceden de tres fuentes principales:

  • Las personas.
  • Los sistemas.
  • Los procedimientos de la organización

Las organizaciones tendrán que invertir en la reclasificación de los empleados.

 

Las capacidades de los sistemas de información pueden medirse a través de la disponibilidad en tiempo real de la información fiable e importante sobre los clientes y los procesos internos, que se facilita a los empleados que se encuentran en primera línea de la toma de decisiones y de actuación.

 

Los procedimientos de la organización pueden examinar la coherencia de los incentivos a empleados con los factores de éxito general de la organización.

 

Aunque el modelo de contabilidad financiera trata las inversiones como gastos plurianuales, las organizaciones también deben invertir en su infraestructura (personal, sistemas y procedimientos) si es que quieren alcanzar unos objetivos de crecimiento financiero a largo plazo.

Categorías principales de variables en la perspectiva de aprendizaje y crecimiento:

  • Las capacidades de los empleados
  • Las capacidades de los sistemas de información
  • Motivación, delegación de poder (empowerment) y coherencia de objetivos

 

Uno de los cambios más espectaculares en el pensamiento directivo durante los últimos 15 años ha sido el cambio en el papel de los empleados de la organización.

 

Las élites de las organizaciones, la tecnocracia y los directivos, especificaban detalladamente la rutina y las tareas repetitivas de los trabajadores individuales

 

Se contrataba a los trabajadores para que hicieran el trabajo físico, no para que pensaran. Para que una organización pueda simplemente mantenerse, debe mejorar continuamente. Las ideas para mejorar los procesos y la actuación de cara a los clientes deben provenir, cada vez más, de los empleados.

 

Uno de los objetivos consiste en retener a aquellos empleados en los que la organización tiene un interés a largo plazo. La teoría que subyace en esta medida es que la organización está haciendo inversiones a largo plazo en sus empleados, por lo que cualquier salida no deseada representa una pérdida en el capital intelectual del negocio. Quedaría sometida a futuros debates y reflexiones.

 

Relación de los Indicadores Estratégicos con los del Control de la Gestión Ordinaria.

 

Número aconsejable de indicadores estratégicos.

Considerando que cada una de las cuatro perspectivas del Cuadro de Mando Integral puede exigir entre cuatro y siete indicadores separados, es frecuente que las empresas tengan cuadros de mando de hasta 25 indicadores, ¿Son demasiados?.

 

El Cuadro de Mando Integral debe ser considerado como la instrumentación para una sola estrategia. En el caso de las universidades esta recomendación debe entenderse que se propone la elaboración de un cuadro de mando para cada área de actividad de la universidad (P. Ej. Docencia reglada, Docencia no reglada, Investigación, Servicios facturables, Etc.). Sin embargo, en aras a la simplificación, en este trabajo está considerando a la universidad en su conjunto con un solo Cuadro de Mando Integral.

 

Pero la mayoría de organizaciones de hoy en día ya tienen muchos más de 16 a 25 indicadores para seguir funcionando. No es fácilmente intuible que un Cuadro de Mando Integral que no tenga más de dos docenas de indicadores pueda ser suficiente. Hay que distinguir entre indicadores de diagnóstico (aquellos que siguen y controlan si el negocio sigue estando controlado y emiten señales cuando suceden cosas no habituales, que requieren una atención inmediata) y los indicadores estratégicos (aquellos que definen una estrategia diseñada para obtener una excelencia competitiva).

 

Los cuadros de mando integrales deben ser algo más que una variedad de entre 15 y 25 indicadores financieros y no financieros agrupados en cuatro perspectivas. El cuadro de mando debe relatar la historia de la estrategia de la unidad de negocio. Esta historia se cuenta vinculando los indicadores inductores de la actuación con los del resultado, a través de una serie de relaciones de causa-efecto.

 

Número aconsejable de indicadores de control de gestión ordinaria.

Las corporaciones deberían tener cientos y, quizás, miles de indicadores que puedan seguir y controlar para asegurarse de que están funcionando como es de esperar, y para señalar cuándo debe tomarse una acción correctora. Pero estos no son los inductores del éxito competitivo. Los indicadores de control de gestión ordinaria reflejan los “factores de higiene” necesarios para permitir que la empresa funcione. Estos indicadores deben ser monitorizados en forma de diagnóstico, y las desviaciones respecto de las expectativas deben ser anotadas rápidamente. De hecho, se trata de la gestión por excepción.

 

La jerarquización de los indicadores.

 

El Cuadro de Mando Integral no es una respuesta para el sistema de indicadores diario de una organización. Los indicadores que constituyen la base informadora del control estratégico, se eligen para dirigir la atención de los directivos y los empleados hacia esos factores que se espera que conduzcan a unos avances competitivos espectaculares para una organización.

 

Los indicadores de control estratégico se ubican en la cima, en la cúspide de la pirámide de los elementos de información para la dirección de una organización.

 

No obstante, es esencial que los objetivos estratégicos con sus indicadores que configuran el Cuadro de Mando Integral no estén aislados de los objetivos e indicadores en que se traduce la gestión ordinaria de una universidad, sino que estén interconectados a través del despliegue de los primeros y de la síntesis agregadora de los segundos.

 

Es importante que, a través de la descomposición de los indicadores estratégicos, y a través de las magnitudes que intervienen en su elaboración, se llegue a su conexión con los indicadores más relevantes de la gestión ordinaria. Y, a su vez, es importante también que, a partir de la información contenida en los indicadores de la gestión ordinaria, se pueda perseguir el trazado ascendente de su contribución a la mejora de un indicador estratégico o a la protección, mediante alerta temprana en su caso, de un posible empeoramiento de cualquiera de ellos.

 

EL CUADRO DE MANDO INTEGRAL EN LAS UNIVERSIDADES PÚBLICAS.

 

La propuesta que a continuación se presenta sólo pretende señalar una posible aplicación específica del modelo del Cuadro de Mando Integral elaborado por Kaplan y Norton que ha sido objeto de análisis y comentarios a lo largo de este trabajo y ha constituido su eje principal.

 

El cuadro de mando estratégico que se expone trata de identificar los posibles objetivos e indicadores estratégicos de una universidad supuesta con un plan estratégico también supuesto. No tiene por qué coincidir con los objetivos de ninguna universidad concreta. Sólo pretende ser un ejercicio de base que facilite la discusión y la experimentación de los múltiples enfoques y propuestas alternativas en que puede materializarse la parte del sistema de dirección estratégica de una organización conocida como control estratégico.

 

Siguiendo las recomendaciones de los autores del modelo, se ha intentado construir el cuadro de mando con un número de indicadores no superior a 20 (Punto medio entre 15 y 25). Los objetivos e indicadores de un cuadro de esta naturaleza han de ser verdaderamente estratégicos (clave para el futuro), potentes, y susceptibles de despliegue en los subniveles que cada universidad necesite para traducir y comunicar su estrategia y para el seguimiento de los planes de acción que se desencadenen como propósito último del control estratégico.

 

Una acotación importante relativa al alcance de esta propuesta es la siguiente:

Las universidades públicas españolas no solo desarrollan actividades docentes regladas. Operan en varias áreas de actividad que para determinados propósitos podrían ser aproximadamente equivalentes a lo que en la terminología de Kaplan y Norton y en la de la literatura profesional sobre dirección estratégica se denominan unidades estratégicas de negocio (En nuestro caso, las áreas de actividad podrían responder a docencia reglada, docencia no reglada, I + D, prestación de servicios de diversa naturaleza, actividades culturales,... etc.). El modelo que estamos siguiendo recomienda un cuadro de mando para cada unidad estratégica de negocio.

 

No obstante, en este trabajo, en aras a simplificar la visualización de los elementos esenciales del modelo, sólo se ha tenido en cuenta la existencia de diversas áreas de actividad en la parte del cuadro de mando estratégico que se refiere a la primera perspectiva que es la perspectiva financiera. En las otras tres perspectivas ha sido considerada únicamente la actividad de enseñanza reglada.

 

De este modo, se ha podido señalar en un solo cuadro de mando el seguimiento de la estrategia correspondiente a una de las áreas de actividad (la enseñanza reglada) sin que, pese a ello, se ignore lo importante que es tener presente la visión financiera global de la universidad en el conjunto de todas las actividades que desarrolla como elemento básico para su supervivencia con una cierta estabilidad y autonomía.

 

Otra alternativa más completa hubiera exigido la elaboración de varios cuadros de mando, uno para cada área de actividad, planteamiento que se ha considerado innecesario para el propósito de este trabajo. Una vez aplicado el modelo a un área de actividad no es difícil reproducirlo para otra u otras. No obstante estas consideraciones también están sometidas a discusión.

Por otra parte, para experimentar la aplicación de un cuadro de mando integral de esta naturaleza, deben ser tenidos en cuenta varios aspectos:

  • El cuadro de mando integral debe ser elaborado para cada área de actividad de una universidad teniendo en cuenta lo que establezca su propio plan estratégico la ausencia del cual no puede sustituir.
  • El cuadro de mando integral está pensado para ser desplegado por unidades atendiendo a la estructura de responsabilidades con que de cara al futuro haya decidido dotarse la universidad que se proponga utilizarlo.

 

En este supuesto nos hemos limitado a aplicar el modelo estándar de Kaplan y Norton en sus cuatro perspectivas generales. Queda por lo tanto sometida a discusión y pendiente de posibles futuros desarrollos la anteriormente sugerida quinta perspectiva para el sector de las universidades públicas que se ha denominado provisionalmente "Compromiso ético con la sociedad".

El cuadro de mando propuesto podría configurarse de siguiente modo:

 


 

Cuadro de Mando Integral propuesto para universidades

OBJETIVOS ESTRATÉGICOS

INDICADORES ESTRATÉGICOS

OBSERVACIONES

 

Perspectiva financiera

 

F-1.- Aumento número total estudiantes enseñanza reglada

 

F-2.- Aumento número estudiantes nuevos enseñanza reglada

 

F-3.- Incremento ingresos I + D

 

F-4.- Incremento ingresos enseñanzas no regladas

 

F-5.- Incremento ingresos otros servicios prestados

 

F-6.- Incremento ingresos mecenazgo

 

 

 

Total estudiantes "R" curso n / id. curso n-1

 

Estudiantes nuevos "R" curso n / id. curso n-1

 

Ingresos I+D año n / id. año n-1

 

Ingresos enseñanzas "No R" año n / id. año n-1

 

Ingresos otros servicios año n / id. año n-1

 

Ingresos mecenazgo año n / id. año n-1

 

 

 

Los ingresos son proporcionales al número de estudiantes

 

Los ingresos son proporcionales al número de estudiantes

Perspectiva del Cliente

 

C-1.- Aumento satisfacción estudiantes

 

 

C-2.- Aumento satisfacción empleadores

 

 

C-3.- Aumento satisfacción sociedad

 

 

 

C-4.- Erradicación fracaso escolar

 

 

C-5.- Aumento empleabilidad titulados

 

 

 

Valoración encuesta anual de amplio espectro a estudiantes

 

Valoración encuesta anual de amplio espectro a empleadores

 

Valoración encuesta anual de amplio espectro a instituciones, familias y Admón. Pública

 

Créditos aprobados / créditos matriculados

 

Empleados al año o no activos / titulados año anterior

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Empleabilidad: Concepto más amplio que inserción laboral

Perspectiva del proceso interno

 

P-1.- Mejora calidad productos

 

 

 

 

P-2.- Mejora calidad procesos

 

 

 

 

P-3.- Promoción de la calidad total

 

 

P-4.- Optimización capacidad recursos humanos profesorado

 

P-5.- Implementación tecnologías no presénciales

 

 

. de Titulaciones bajo sistema de calidad / Nº total Titulaciones

 

 

 

. de Procesos bajo sistema de calidad / . total mapa de procesos

 

 

Puntuación evaluación EFQM año n / id. evaluación anterior

 

Actividad anual docencia + investig.+ gestión / capacidad potencial id. id.

Créditos impartidos no presénciales / Créditos impartidos

 

 

Implica diseño atendiendo demanda clientes externos, bucle ISO 9004-2, autoevaluación, indicadores, grupo de mejora y coste de la actividad

 

Implica diseño atendiendo necesidades clientes externos e internos, manual, bucle ISO 9004-2, autoevaluación, indicadores, grupo de mejora y coste de la actividad

Perspectiva de aprendizaje y crecimiento

 

A-1.- Aumento satisfacción empleados

 

 

A-2.- Recalificación de la plantilla

 

 

A-3.- Alineación Unidades con objetivos universidad

 

A-4.- Mejora capacidad de dirección

 

 

Valoración encuesta anual de amplio espectro a los empleados

 

Acciones recalificación realizadas / id. planeadas

 

. Unidades con Cuadro Mando Integral / . Total Unidades

 

. Directivos con módulo formación directiva / . Directivos

 

 

 

 

 

Adecuación competencias actuales a perfiles competencias futuras


 

BASES LEGALES

 

Se evidenciaron normas venezolanas vigentes, que se encuentras directamente relacionadas con el tema de investigación y que le dan el aspecto de legalmente exigibles, debido a su carácter de obligatoriedad,  entre ellas tenemos a la Ley Orgánica de la Contraloría General de la República, quién en su Artículo 39 señala que “Los gerentes, jefes o autoridades administrativas de cada departamento, sección o cuadro organizativo específico deberán ejercer vigilancia sobre el cumplimiento de las normas constitucionales y legales, de los planes y políticas, y de los instrumentos de control interno a que se refiere el artículo 35 de esta Ley, sobre las operaciones y actividades realizadas por las unidades administrativas y servidores de las mismas, bajo su directa supervisión.”.

Artículo 61: “Los órganos de control fiscal, dentro del ámbito de sus competencias, podrán realizar auditorías, estudios, análisis e investigaciones respecto de las actividades de los entes y organismos sujetos a su control, para evaluar los planes y programas en cuya ejecución intervengan dichos entes u organismos. Igualmente, podrán realizar los estudios e investigaciones que sean necesarios para evaluar el cumplimiento y los resultados de las políticas y decisiones gubernamentales.”

Artículo 62: “Los órganos de control fiscal podrán, de conformidad con el artículo anterior, efectuar estudios organizativos, estadísticos, económicos y financieros, análisis e investigaciones de cualquier naturaleza, para determinar el costo de los servicios públicos, los resultados de la acción administrativa y, en general, la eficacia con que operan las entidades sujetas a su vigilancia, fiscalización y control.”

 

Reglamento de la Contraloría General de la República y del Sistema Nacional  de Control Fiscal.

Artículo 29: “Los indicadores se utilizarán para medir los avances de los planes y programas y sus resultados…”

Artículo 31: “La coordinación de los Sistemas de Control comprende todas las medidas que de acuerdo con la Ley adopte la Contraloría para ordenar metódicamente las actividades de los órganos que integran dichos sistemas, a fin de evitar la dispersión de esfuerzos y lograr la mayor economía, eficacia y eficiencia, así como la sujeción al ordenamiento jurídico, en el ejercicio de las funciones de control.” 

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela

Artículo 141. “La Administración Pública está al servicio de los ciudadanos y ciudadanas y se fundamenta en los principios de honestidad, participación, celeridad, eficacia, eficiencia, transparencia, rendición de cuentas y responsabilidad en el ejercicio de la función pública, con sometimiento pleno a la ley y al derecho.”

Artículo 274. “Los órganos que ejercen el Poder Ciudadano tienen a su cargo, de conformidad con esta Constitución y la ley, prevenir, investigar y sancionar los hechos que atenten contra la ética pública y la moral administrativa; velar por la buena gestión y la legalidad en el uso del patrimonio público, el cumplimiento y la aplicación del principio de la legalidad en toda la actividad administrativa del Estado, e igualmente, promover la educación como proceso creador de la ciudadanía, así como la solidaridad, la libertad, la democracia, la responsabilidad social y el trabajo.”

Ley Orgánica de la Administración Pública

Articulo 18 “El funcionamiento de los órganos y entes de la administración se sujetará a las políticas, estrategias, metas y objetivos que se establezcan en los respectivos planes estratégicos y compromisos de gestión. Igualmente, comprenderá el seguimiento de las actividades, así como la evaluación y control del desempeño institucional y de los resultados alcanzados.”

 

Artículo 19 “La actividad de los órganos y entes de la administración pública perseguirá el cumplimiento eficaz de los objetivos y metas fijados en las normas, planes y compromisos de gestión, bajo la orientación de políticas y estrategias establecidas por el Presidente o Presidenta de la República, por el gobernador o gobernadora, el alcalde o alcaldesa según el caso. La actividad de las unidades administrativas sustantivas de los órganos y entes de la Administración Pública se corresponderá y ceñirá a su misión, y la actividad desarrollada por las unidades administrativas de apoyo técnico y logístico se adaptará a la de aquellas.

 

Articulo 20: La asignación de recursos a los órganos y entes de la Administración Pública se ajustará estrictamente a los requerimientos de su funcionamiento para el logro de sus metas y objetivos. El funcionamiento de la Administración Pública propenderá a la utilización racional de los recursos humanos, materiales y presupuestarios. En los casos en que las actividades de los órganos y entes de la Administración Pública, en ejercicio de potestades públicas que por su naturaleza lo permitan, fueren más económicas y eficientes mediante la gestión del sector privado o de las comunidades, dichas actividades serán transferidas a éstos, de conformidad con la ley, reservándose la Administración Pública la supervisión, evaluación y control del desempeño y de los resultados de la gestión transferida.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

PUBLICACIONES PERIODICAS:

 

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  3. LEY DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA (2001). Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela,
  4. LEY ORGÁNICA DE LA ADMINISTRACIÓN FINANCIERA DEL SECTOR PÚBLICO (2.000). Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela, 37.606, Enero, 2.003.
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29. DURAN, Deyse. (1998). Diagnostico del Sistema de Control y Evaluación del Proceso de Gestión Administrativa en la Educación. Trabajo de postgrado. Universidad Francisco de Paula Santander, San José de Cúcuta, Colombia.

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Hosted by www.Geocities.ws

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