El documentalista
es un profesional calificado como experto en gestionar organizar y tratar la
información; de acuerdo a la opinión de
Martín-Pozuelo: "el profesional tradicional ha sabido adaptarse al
desarrollo de las nuevas tecnologías y ha puesto su gran capacidad como
organizador de la información al servicio de las necesidades que demanda la
nueva economía y la sociedad de la información”;Paloma Fernández, del servicio
de documentación bibliotecaria de la Biblioteca Nacional, explica que "el
documentalista es un profesional que domina las características y tipos de
documentos en todos los soportes, la cadena documental -selección y
adquisición, análisis documental y organización de los depósitos-, la búsqueda
y recuperación documental, la edición de productos -resúmenes de índices, de
prensa-, el tratamiento continuado de la información documental y debe saber
planificar y gestionar para elaborar informes, memorias y estadística".
En los equipos de desarrollo Web, el
profesional de la documentación, en los últimos diez años de crecimiento de
Internet ha contribuido a constituir sitios Web:
Durante el siglo XX, se vivieron dos momentos
históricos en los que se manifestaron diversas tendencias a favor de cambiar o
eliminar la denominación de bibliotecario. El primero se produjo con la
aparición de la documentación, el segundo con el surgimiento de las ciencias de
la información. Sin embargo, para muchos, esa denominación se sustenta en
premisas históricas, científicas y culturales.
En el primer caso, la documentación se ocupó de materiales
surgidos durante el siglo XIX que no se habían incorporado aún a las
bibliotecas y más tarde, asumió la connotación de ciencia general de todo tipo
de documento. En 1948, Samuel Bradford consideraba a la documentación
como un aspecto de la función bibliotecaria; en cierta forma, Jesse Shera
compartió este criterio, él se había formado como documentalista y consideraba
que no había realmente diferencias entre las funciones del documentalista y el
bibliotecario.
Con la aparición de las ciencias de la
información, autores importantes como Gernot Wersig, por ejemplo,
sostenían que en tanto, el concepto de biblioteca se refiere a un tipo de lugar
o edificio, no podía hablarse de una ciencia de la biblioteca o de una
profesión bibliotecaria, porque tipos específicos de lugares o instituciones no
constituían un fundamento suficiente para una disciplina científica o
académica. Así mismo tampoco debería hablarse de museología ni de museólogos,
ni de archivología y archivistas.
Al fenómeno corresponden también elementos surgidos en distintos
períodos de su desarrollo como son: la legislación bibliotecaria en China y las
publicaciones bibliotecológicas en el Imperio Romano -S. I ane- , la formación
profesional de los bibliotecarios en Francia -fines del S. XVIII principios del
XIX-, las asociaciones de bibliotecarios en Estados Unidos y el Reino Unido
-Siglo XIX- y las investigaciones científfico-bibliotecológicas en varios países
-S. XX-,
así como las relaciones
entre ellos y la sociedad.
Las
profesiones relacionadas con el proceso de la información tales como la ciencia
documental, que tradicionalmente ha centrado sus esfuerzos al manejo de
documentos en soportes impresos por medio de una típica administración de
unidades de información, ha tenido que replantear su estructura de operación
frente al Internet y a la aplicación de nuevas tecnologías, donde tanto la
información como el profesional en información y documentación adquieren
valores generadores de un nuevo significado de la información, el profesional
de Información y Documentación esta llamado a ser el gestor de liderazgo lo que
requiere elaboración de proyectos, estudio de necesidades de información y
creación de nuevos servicios de información, este debe adaptarse a la evolución acelerada de su
entorno y servir de enlace, guía y orientador de sus usuarios finales,
posibilitándoles el obtener una total maestría en cuanto al manejo y
aprovechamiento de las nuevas herramientas de acceso al conocimiento
universalmente disponible.
El mercado laboral indistintamente
de dónde provenga la oferta de trabajo y de la función que el profesional
bibliotecario debe desempeñar en ella, exige demostrar las siguientes
competencias:
·
Competencias cognitivas:
Cultura general, manejo del idioma inglés, sólidos conocimientos
bibliotecológicos y sobre administración y gestión de biblioteca, software para
bibliotecas (especialmente el sistema de almacenamiento de recuperación de
información CDS/ISIS) computación a nivel de usuario y redes de información.
La ética y la
vocación son valores que todo profesional debe poseer, sin embargo, tales
valores sólo son mencionados como competencias del profesional Bibliotecario en
el área de la educación y municipalidades. Hoy, las ofertas de empleo son más
variadas. "Hay ofertas de empleo tanto en empresas privadas especializadas
como en las administraciones públicas, sobre todo ayuntamientos y
diputaciones", afirma Fernández. Para Mar Caso, responsable del proceso
técnico de la Biblioteca General de Humanidades del Consejo Superior de
Investigaciones Científicas (Madrid), el problema de esta profesión es que,
además de existir muchos trabajos de carácter temporal, "los nuevos
licenciados en documentación y biblioteconomía se encuentran los puestos
copados por licenciados en otras carreras, como Historia o Literatura".
Esto se debe a que los centros de documentación suelen preferir licenciados en
campos específicos. "Las técnicas de biblioteconomía se aprenden con el
uso, pero si tienes que clasificar un artículo de matemáticas, tienes que
conocer la materia", concluye Caso
El documentalista es la persona que
analiza y gestiona
información con herramientas y criterios profesionales. Algunas
de sus principales funciones son:
Controlar el universo informativo
(conocer a los productores y emisores de información en diferentes esferas).
Seleccionar la información más
adecuada a las necesidades de los usuarios, valorando el costo y el rendimiento
que tendrán para ellos. El documentalista digital puede responsabilizarse
también de la negociación de derechos de uso y copyright, un aspecto cada vez
más importante en Internet, a través de su control y tratamiento, facilitando
que los usuarios puedan recuperarla y utilizarla ordenadamente y de manera
eficaz.
En los nuevos soportes
electrónicos, la estructuración de los contenidos adquiere una importancia
fundamental. La creación y gestión de bases de datos electrónicas es clave en
todo este proceso, así como el control de las vías de acceso a la información a
través de Internet. Sumado a los conocimientos tradicionales del documentalista
como: Técnicas de indización y resumen, lenguaje documental, administración de
bases de datos, entre otros. Debe conocer lo que esté directamente relacionado
con las tecnologías de información y comunicación, especialmente elementos
como:
·
Edición Electrónica
·
Meta datos, programación y sus
lenguajes
·
Multimedia, texto e Hipertexto
·
Redes corporativas e intranets
(plataformas, gestión, CMS)
Estas serían sólo algunas de las
funciones y potencialidades en las que debe trabajar el documentalista,
ajustando su perfil profesional. Esto claramente no es el futuro rol
profesional, sino que son las actuales exigencias laborales y fundamentales
para nuestro posicionamiento, es, por tanto, necesario el reconocimiento y la
formación de una serie de profesionales capaces y preparados para servir de
conexión entre Universidad y Empresa. Sin embargo, también son los
documentalistas, ya formados y que desempeñan su rol tanto en instituciones
públicas y privadas, unas de las piezas importantes en el tablero de la
traslación hacia la Sociedad del Conocimiento que se está produciendo
actualmente. Son ellos, los que deben
mostrar nuestra capacidad de reclamar una posición que resulta necesaria para
el éxito de la traslación hacia el nuevo modelo. Por lo tanto, los
documentalistas deben comenzar a adquirir roles tanto en las instituciones
públicas como en las empresas para cubrir la necesidad social y económica de la
distribución del conocimiento si esta sociedad quiere evolucionar
satisfactoriamente los próximos años.
El profesional en
Información y documentación en la actualidad debe ser un experto en la
manipulación, recuperación y acceso a la
información, capaz de traerla al usuario que la demande de una forma oportuna e
integra sin importar el punto geográfico
o lógico en el que se la encuentre, su función ya no es solo de conservador
celoso que centraba gran parte de su
atención a ser el depositario del conocimiento como lo fue
tradicionalmente por mucho tiempo, sino que mas bien ha mutado hacia una
comprensión de si mismo como un moderno profesional, encargado del tratamiento
y la gestión de la información, apoyado por herramientas ya sea manuales o de
tecnológicas de punta y todo ello en procura lograr satisfacer las necesidades
informativas de la comunidad de usuarios a la cual sirve, además debe descubrir
y diagnosticar las necesidades de información de la comunidad a la cual sirve,
creando servicios y productos de alta calidad, acordes al tecnológico mercado de información
actual.
La computadora personal, el
acceso a bases y bancos de datos, los
discos compactos, la representación de la información multimediática, los
desarrollos de software para la gestión documental y por último la aparición de
Internet han modificado y cambiado la tradicional perspectiva de los servicios
que ofrecen las unidades de información. Esto no quiere decir que la profesión
del bibliotecólogo y las unidades de información tradicionales desaparezcan, los
hechos presentes indican que la cultura digital y la cultura impresa aun
coexisten, por lo tanto el nuevo profesional Bibliotecólogo o Archivista deberá
mantener ciertas cualidades tradicionales e incorporar el manejo de la nuevas
tecnologías, así como también aplicar
herramientas de administración y gestión de documentos para responder
eficazmente a los requerimientos de la actual sociedad.
Por otra parte la biblioteca que
durante décadas ha sido el espacio natural para que miles de usuarios se
acerquen para consultar los libros necesarios , ha replanteado su directriz
hacia las tendencias actuales indicado que estos centros se convierten en
espacios democratizadores de la cultura, es decir, donde todo ciudadano puede
acceder al conocimiento e incluso a las nuevas tecnologías como la computadora,
bases de datos, sin hablar del nuevo concepto de biblioteca digital y virtual,
que genera un comportamiento mas complejo en cuanto a su dinamismo.
UBICADO EN:
http://usalo.es/67/documentacion-y-usabilidad/
http://www.monografias.com/trabajos6/biso/biso.shtml#nuevo