
|
¿LO GUARDO O LO MUESTRO?

Muchos
de los aficionados del modelismo naval estático con seguridad se hacen
la pregunta del título, no así los que practican las especialidades
de radio controlados que, por las características propias del modelo
realizado, deben navegarlos normalmente en lugares públicos.
Los que construyen su modelo, por modestia, por timidez o por ignorancia
guardan su obra y sólo la muestran en familia y quizás a algunos
pocos amigos. El objetivo de estas líneas es motivar al lector comprendido
en la anterior observación, a presentar su obra en exposiciones y/o en
concursos de los tantos que se realizan en las principales ciudades de nuestro
país.
A algunos, la distancia, les representa ya una dificultad. Tampoco ello
debe ser obstáculo pues hay formas de preservar su modelo en la manipulación
normal de una empresa de transporte, sin causarle daños.
Concurrir a exposiciones
le permitirá avanzar en sus apreciaciones y valoración de su propio
modelo. Podrá comparar y sabiendo observar verá sus defectos y
virtudes. Además aprenderá conversando con otros expositores.
Muchos de ellos quizás no se lo demuestren, pero sin duda tienen los
mismos o parecidos problemas que usted.
Le parecerá que entre concurrir a una exposición o participar
de un concurso dista mucho. No es así y a las ventajas comunes con lo
que puede obtener exponiendo, se suma la crítica de expertos, o sea de
los jueces o de los veteranos, que le harán ver dónde se ha equivocado
o qué ha hecho que no debiera. Esta crítica, que a veces no es
recibida con agrado por orgullo propio, debe ser aceptada como una ayuda o un
consejo desinteresado. Si usted insiste en repetir sus errores, es muy posible
que siga recibiendo observaciones a su trabajo en futuros certámenes.
¿Qué cosas se observan para valorar un modelo estático?
Lo primero a considerar
(y no por ello lo más importante) es la armonía del conjunto.
Si a simple vista hay algo que choca al observador ¡cuidado! algo no debe
responder al original, pues no dude que todo buque es una obra de arte, de mayor
o menor belleza, pero que tiene formas que no desentonan y que guardan una armonía
en su configuración y dimensiones. No existen asimetrías.
En segundo término, el modelo debe responder a las dimensiones
de eslora-manga-puntal (guardando la escala) del original. Esto se aplica también
a todo elemento a bordo. Es común que un cabo se confeccione con un hilo
grueso que en la realidad, aplicando la escala usada, sería un alambre
o cabo imposible de existir a bordo. Lo mismo para una antena, una percha, un
balde, una pasteca o un barril, una pipa, barrica o tonel.
Las terminaciones de toda pieza deben ser prolijas. Se desmerece su trabajo
si hay rebarbas, astillas, rugosidades, asperezas, hilachas.
Al armar su modelo y colocar partes accesorias, puede ocurrir que se lo
haga incorrectamente, no conservando los ángulos, las simetrías
o el paralelismo. Cuide estos detalles.
Al construir modelos, hoy
día, es posible economizar trabajo adquiriendo en el comercio ciertas
pequeñas piezas (fittings) que muchas veces quedan mejor que las hechas
con las propias manos (otras veces no). Sepa que los jueces, si califican modelos
que no son kits, pueden disminuir la puntuación del conjunto por este
motivo o por el exceso de su empleo.
La pintura del modelo juega un rol muy importante pues hace resaltar fallas
o las disimula. Cuide no dejar marcadas las pinceladas, los dedos o piezas sin
pintar. No pinte dejando capas de pintura o de barniz gruesos porque además
de afear el trabajo resulta un detalle fuera de escala. Las superficies pintadas
deben aparentar realismo. Un modelo pintado que parece reproducir un barco
ideal sin uso puede desmerecer el trabajo, resultando lo contrario si da sensación
de envejecimiento. Los rayones y rajaduras deben evitarse. En los modelos de
aviones la pintura es normalmente satinada.
Existen técnicas de envejecimiento de las piezas. Cuide los colores
a utilizar para que ellos respondan al rigor histórico.
En lo que a detalles se refiere, debe usted, como ya dijera, cuidar estos
y evitar quedar fuera de escala. No exagere los efectos de la pintura. Es muy
importante que las banderas, insignias, distintivos, numerales, etc se coloquen
en el lugar correcto y tengan los colores que correspondan al original. Suele
ocurrir que se usen banderas fuera de época.
El uso de los pegamentos no debe descuidarse. Ellos no deben mostrarse ni deben cambiar las medidas de las piezas realizadas. La utilización de materiales adecuados es primordial al construir su modelo. Cerciórese de las características del material a trabajar. Las vetas de las maderas pueden complicar su trabajo o levantar fácilmente pelusas. Tenga en cuenta el color natural del material a emplear. Los movimientos de piezas, de aberturas valorizan mucho su trabajo. Quitan esa rigidez que muchas veces choca al contemplar una obra. Estos detalles le dan vida al modelo.
El jurado valorará sin duda la cantidad de trabajo que el modelo le ha exigido, la forma en que usted ha resuelto problemas encontrados, las técnicas especiales utilizadas, además de lo expresado en párrafos anteriores.
Detalles que un jurado valorizará o penará, registre lo siguiente:
-Tener a mano los
planos utilizados para hacer la maqueta.
-Si ha conseguido fotografías del original, expóngalas.
-Ponga a disposición del jurado toda la bibliografía conseguida.
No pretenda ser el Maradona de los modelistas en su primer trabajo. Todos han empezado de abajo. El modelismo es una artesanía que exige paciencia, paciencia y más paciencia, siendo la ansiedad mala consejera, pero recuerde que parece más difícil de lo que es.
ANIMO !... Es más sencillo de lo
que imaginas,
Más simple de lo que piensas y
Menos difícil de lo que temes...
Por último puedo sugerirle que no sea egoísta. Su trabajo es digno de ser observado por colegas y por curiosos que se acercan. No lo esconda. Muéstrelo con orgullo.
CONOCIMIENTO, ES PODER (máxima)
Carlos Estévez