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SOBRE COFAS, CARAJOS Y CARAJOTES
(Información obtenida de la Revista �EL SEXTANTE� Nº 29
Como dijera Juan López, por qué hablar mal si hablar bien no cuesta nada. Por ejemplo sepamos qué significa �IR AL CARAJO�. (acotación de nuestra �Entre Tracas y Cuadernas�)
Según un artículo publicado
por el �Diario de Cádiz� del 5 de agosto de 2004, titulado �Geografía
muy mal sonante�, el mástil principal de la embarcaciones medievales
se llamaba carajo. Allí, a lo alto del carajo se ordenaba subir a los
castigados como escarmiento. Después de varios días de zarandeo
en las alturas, el que había estado en el carajo volvía domado,
atontolinado...acarajotado. Es decir, bajaba hecho un carajote. De ahí
este insulto tan marinero y gaditano y que también irse al carajo figure
en el Diccionario de la Real Academia Española con la acepción
de �Echarse algo a perder, tener mal fin� y que mandar a alguien al carajo sea
�Rechazarle con insolencia y desdén�.
Se ha buceado en diversos diccionarios
intentando encontrar esta acepción tan peculiar y marinera de carajo.
Tan sólo en uno, extraído de Internet, el �Vocabulario de términos
náuticos� del Club de Mar de Almería, dice que es sinónimo
de cofa ( 1 ). Se me ocurre, y esto es una especulación, que el palo
macho, nombre con el que se conoce a cada una de las perchas principales que
constituyen la arboladura de un buque, por su forma, la disposición de
la cofa donde se afianza la jarcia y el vocablo �macho�, haya sido rebautizado
desde antaño, en el lenguaje vulgar marinero, con el mismo nombre con
el que se conoce al miembro viril, siendo esta voz de pésimo gusto y
que no se usa entre la gente culta. Este tipo de ardid es de uso común
en nuestra jerga marinera.
(Extractado del artículo
�Lexicografía� por Agustín González Morales, en la Revista
General de Marina, publicación de la Armada española � Tomo 248,
marzo de 2005.
(1) � Carajote y estar acarajotado no tienen registro en la edición XXII del Diccionario de la Real Academia Española, tal vez por su localismo gaditano. Sin embargo, esta última edición sí amplía notablemente las acepciones de carajo respectoa la anterior, sin que ninguna de ellas recoja el significado de cofa o del mencionado mástil.