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Submarinos alemanes en Argentina

Afines de la 2ª Guerra Mundial, en 1945, dos submarinos alemanes se rindieron en la Base Naval de Mar del Plata. El 10 de Julio de 1945 se rindió el U-530, con su tripulación de 54 hombres comandada por el Oberleutnant Otto Wermouth; el 17 de Agosto se rindió el U-977, con 31 hombres bajo el comando del Oberleutnant Heinz Zchaffer. Se dan aquí algunos datossobre los mismos y algunos comentarios sobre historias y libros al respecto.
Rendición
El 8 de Mayo de 1945 las fuerzas alemanas
dejan de combatir y el Almirante Karl Doenitz anuncia la rendición del
III Reich mediante la comunicación Nº 0953/4, que transmitió
a las fuerzas alemanas la orden de rendición y el inmediato cese del
fuego.
Como lo indicaba la "Operación Arco Iris", los comandantes
de submarinos comenzaron a hundir y destruir sus propios barcos, hasta que el
Alto Mando Aliado ordenó a Doenitz que prohibiera la destrucción
o daños a los barcos. Mediante mensajes radiales los aliados amenazaron
a los capitanes de buques de quedar fuera de la ley si desobedecían las
órdenes, además los submarinos deberían emerger, señalar
su posición y entregarse en los puertos indicados haciendo flamear una
bandera negra.
Últimas acciones
El 8 de Mayo los alemanes echaron a pique
los dos últimos barcos aliados, uno inglés y otro noruego, pero
a partir del día siguiente unos 150 submarinos alemanes se rindieron
en diversos puertos europeos, cinco en EEUU y 1 en Canadá. El día
20 de Mayo, con la rendición del U-963 en Portugal, el alto mando aliado
pensó que los mares se encontraban libres de amenazas y que los pocos
que aún no habían aparecido habrían sido hundidos por sus
tripulaciones. Sin embargo, poco tardó la prensa en difundir por todo
el mundo la posibilidad de que Hitler hubiera fugado a bordo de un submarino,
motivada por la entrega de un nuevo submarino el 3 de Junio en aguas portuguesas.
Recién se conocería a mediados de los años 90 por parte
de los Soviéticos la confirmación de que los restos encontrados
en la Cancillería del III Reich eran de Hitler.
La rendición del U-530
A las 7 de la mañana del 10 de
Julio de 1945, la silueta de un submarino, cuyo perfil no se asemejaba a las
unidades Argentinas, emerge a pocos cientos de metros de algunos pesqueros costeros,
a una distancia de una milla y media del Puerto de Mar del Plata. De inmediato,
del puente de la inesperada nave comenzaron a observarse destellos luminosos
con la finalidad de contactarse con las autoridades navales.
Algunas horas antes la tripulación del submarino tipo IX U-530 había
arrojado al mar el armamento principal de cubierta, los torpedos, el equipamiento
electrónico, las claves y el libro de bitácora.
El Capitán de Corbeta Ramón Soyuz, comandante del Submarino "Salta",
al mando de la Base Naval de Mar del Plata en ese momento, autorizó a
la nave alemana, que a marcha muy lenta ingresó a puerto, amarrando luego
en la Dársena de Submarinos, cerca del Guardacostas "Belgrano".
El comandante del U-530, Teniente de Navío Otto Vermuth, de sólo
25 años, formó en cubierta a sus 54 subordinados, cuyas edades
oscilaban entre los 19 y 24 años. Barbudos y con aspecto de- macrado,
daban un tono acorde con el lamentable estado exterior de la baqueteada nave.
Vermuth había sido designado comandante de la nave en el mes de Enero
de 1945 y desde Septiembre de 1944 se había desempeñado como primer
oficial.
De inmediato se procedió a la identificación de los marinos alemanes
y a un primer interrogatorio facilitado por el conscripto argentino de ascendencia
alemana Ecker. El interrogatorio se basaba en saber si habían traído
jerarcas nazis a bordo y si habían sido responsables del hundimiento
del crucero "Bahía".
Según lo informado por el Capitán, el U-530 había zarpado
de la base de Kiel el 19 de Febrero y luego de un reaprovisionamiento en Kristiansand,
fueron informados del fin de la guerra cuando estaban rumbo a las costas de
Nueva York. De esta manera era poco probable que hubieran podido tomar a algún
alto funcionario alemán.
Ante el interrogante sobre el "Bahía", si bien se habían
desecho del libro de bitácora- que le hubiera servido de prueba- el submarino
no tenía velocidad suficiente como para superar el trayecto de 3.500
millas náuticas (Rocas de San Pedro y San Pablo a Mar del Plata) en sólo
cinco días. Satisfechas las autoridades Argentinas, se emitió
un comunicado que manifestaba la no responsabilidad del U-530 en el hundimiento
del "Bahía" y que no habían transportado a nadie ajeno
a la tripulación.
Concluídos los interrogatorios,
el día 16 a las 13, el Tte. de Navío Otto Vermuth firma oficialmente
la rendición y el pabellón argentino es izado en el mástil
del submarino. Vermuth esperaba para entonces que, de la misma manera que se
había hecho con el "Graf Spee", la tripulación quedaría
internada en Argentina, pero las circunstancias diferían de entonces.
Las potencias aliadas no
quedaron conformes con que la Argentina hubiera declarado la guerra al Eje recién
el 27 de Marzo de 1945, sólo un mes antes de la terminación del
conflicto con Alemania, además el gobierno Norteamericano presionó
para que el gobierno nacional decidiera entregar el submarino y la tripulación
a los EEUU.
El U-530 zarpó del puerto de Mar del Plata el 15 de Julio, remolcado
por el ARA "Ona" y escoltado por los destructores ARA "Misiones"
y ARA "San Juan", con destino a Río Santiago, donde posteriormente
serían abordados por 33 tripulantes estadounidenses llegados por vía
aérea. La tripulación alemana fué internada provisoriamente
en la isla Martín garcía, para luego viajar a los EEUU a fin de
ahondar los interrogatorios.

Se rinde el U-977
A las 9 de la mañana del 17 de
Agosto de 1945, el submarino U-977 emerge a 8 millas de la costa de Mar del
Plata, en las proximidades de un grupo de naves de la Armada Argentina que retorna-
ban a puerto. Eran los rastreadores ARA "Seguí" y ARA "Py"
y el submarino ARA "Salta".
Nuevamente, por medio de señales luminosas, la nave alemana se identifica
y su comandante, Capitán de Fragata Heinz Schaffer acepta ser abordado
por una reducida dotación de presa al mando del Teniente de Fragata Rodolfo
Sáenz Valiente. Escoltado por las naves argentinas, el U-977 ingresa
a la Base Naval de Mar del Plata a las 11 de la mañana.
El submarino germano de la classe VIIC había zarpado de su país
el 26 de Abril, reaprovisionado en Dinamarca el 2 de Mayo y se dirigía
a su área de patrulla frente al puerto de Southampton. La orden de rendición
sorprendió a los tripulantes rumbo a la zona de patrulla, por tal motivo,
Schaffer reunió a la tripulación y los sometió a la decisión
de entregarse o dirigirse a la Argentina.
Sólo los 16 tripulantes
casados decidieron retornar con sus familias y en riesgosa maniobra fueron desembarcados
en Noruega (ver traducción de P.Zidek de esta parte del libro). Los 32
restantes emprenderían un raíd sin antecedentes dentro de la historia
de los submarinos.
El U-977 permaneció sumergido 66 días (posible récord de
días en inmersión para un submarino convencional hasta nuestros
días) cargando baterías y ventilando el interior mediante el snorkel.
Es difícil imaginar las penurias físicas y psíquicas de
un grupo de hombres encerrados por tanto tiempo, en un reducido espacio y sin
poder ver el cielo. Mucho le costó también a su joven comandante
(25 años) mantener la disciplina y el orden.
Artículo extraído del sitio web www.histarmar.com.ar