MY  DIARY
  6 de mayo del 1999
                                        NAVEGANDO EN EL MAR DE LAS ESTRELLAS

D�as soleados y noches de luna, estrellas y brisas suaves son usuales en la zona del Caribe. Las costas presentan un clima favorable durante la mayor parte del a�os. La climatolog�a paradis�aca contrasta con lugares como la costa oeste de los Estados Unidos, en especific� San Diego. Cambios dr�sticos pueden ser observados en intervalos de horas. En estas costas de un d�a soleado nos podemos encontrar en una bruma que apenas nos deja ver mas de media milla. Los amantes de la navegaci�n utilizan sofisticados instrumentos para el logro de una navegaci�n placentera.

Al percatarme de estas grandes diferencias y experiencias al navegar me han hecho preguntarme sobre nuestra pr�cticas al navegar en el Caribe. Durante el verano en la costa Caribe�a lo que observamos puede ser resumido de la siguiente forma.

� embarcaciones en el muelle esperando para partir y alg�n familiar o amigo despistado que no se da cuenta que es el �nico que falta,  embarcaciones dejando el muelle  y la maquina finger con otra embarcaci�n lista para ponerla en el agua, personalmente me he visto con una embarcaci�n de techo y hasta que  mi embarcaci�n podr�a tener un segundo piso si no  me salgo�.

Este ritual se repite durante horas, los personajes y embarcaciones cambian, los capitanes  en su af�n de navegar dan la impresi�n de que no  habr�  lugar donde atracar su embarcaci�n. Se denota el af�n de tener que asegurar su mejor lugar en el mar. Frente a nuestros acostumbrados ojos esto continua pasando durante los fines de semana, hasta que cae la noche.

La quietud de la marina y en el mar impresionan,  la naturaleza nos env�a una suave brisa refrescante, el cielo se ilumina con brillantes luces de embarcaci�n que anucian su posici�n de anclaje, la luz de la luna nos ilumina el horizonte, creando un camino de luz. Las embarcaciones duermen en su slip�s , dry stack y /o  atadas en el muelle. Los capitanes sue�an con su viaje pautado para el pr�ximo amanecer de las 10:00 am. La agitada vida en la marina se ha silenciado.

Al preguntar las rezones de porque no navegar de noche me han expresados entre risas nerviosas varias argumentos que resumo a continuaci�n.

� es que no veo lo que ha de venir, puedo encallar en un arrecife, nos podemos perder, se me puede da�ar el motor, alg�n tripulante se puede caer, hasta un moustro marino nos puede sorprender, son muchas las situaciones que no puedo controlar.�

Salen a flote nuestros temores personales, nuestra realidad oculta como persona, nuestros miedos, nuestras dudas, y la necesidad irracional de tener bajo control  todas las situaciones en donde nos encontramos. Los ojos que se acostumbran a navegar por el rumbo y condiciones  conocidas  hablan de un podr� desarrollo de ser. De auciencia de retos en el vivir. De una estima atrapada en la dualidad del �xito y el fracaso.

Al meditar en el ejemplo de la navegaci�n nocturna o en nuestro diario vivir, vemos  y experimentamos nuestro pobre desarrollo personal cuando nos limitamos a vivir siguiendo solo el rumbo que nos asegura saber que tenemos afrente . Si al pensar que navegar bajo la oscuridad de la noche o como dice el dicho en la boca del lobo,  la piel se te eriza de imaginarte tal proeza o si en tu vida te aferras  a no tener cambios o los cambios te  despiertan el temor paralizante, te encuentras atracado en el muelle de la rigidez de seguridad. Las embarcaciones no se construyen para estar amarradas  en el muelle se hicieron para navegar, los seres humanos somos como enbarcaciones nacimos para estar en un continuo desarrollo y crecer .

En la navegaci�n nocturna como en la aventura de la vida los sentidos dormidos por lo conocido, por la repetici�n se despiertan frente a la novedad. Rompemos con la dualidad de nuestra estima atrapada en la zona del �xito y fracaso. En la navegaci�n nocturna como en la aventura del d�a a d�a se despiertan  nuestro ingenio, se agudizan nuestra mente , comenzamos a ver que los sue�os pueden volverse en realidad con nuestro empe�o. Nuestras destrezas para la consecuci�n de nuestras metas se agudizan. Experimentamos la suma de nuestra confianza en nuestras capacidades. Nos visualizamos como los luchadores de la vida y por la vida.

Al romper con la dualidad del �xito y fracaso pasmos a otra dimensi�n. Esta dimensi�n la llamo  del �esfuerzo� y su eficiencia. Aprendemos a valorizar nuetro esfuerzo y enfatisar en nuestra eficiencia para alcanzar  la consecuci�n de nuestras metas, aspiraciones y desarrollo personal.

Amigo nauta, lector el mensaje es � la vida es un desarrollo personal� en cualquier escenario donde naveguemos, donde caminemos en nuestra vida. Rompe con tus propias barreras, tus miedos de navegar apegado al  rumbo conocido y de la certeza de lo seguro. Disfruta del reto de vivir la vida en b�squeda de nuevos rumbos en la aventura en que te deseas desarrollar, de esta forma te unir�s a los navegantes nocturnos en  la
mar.
HOME
Hosted by www.Geocities.ws

1