AVENTURA 2005                                                                                                                                                       por: Miguel Occttaviani M.A.
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       EL RESCATE     

  Comenzamos nuestra historia cuando el sol naciente rompe en l�nea la oscuridad de la noche. Andy, mi segundo hijo, se hab�a quedado de guardia navegando durante el turno de 3:00am a 6:00 am., cuando diviso un avi�n viajando cerca de la l�nea del horizonte. Por curiosidad, bajo a cubierta y mediante el radio VHF se entero de una misi�n de rescate. Se trataba de un velero que hab�a perdido su tim�n y solicitaba ayuda para ser remolcado a tierra. El capit�n se comunicaba con el Coast Guard   neg�ndose  a abandonar la embarcaci�n . Hab�an  realizado grandes esfuerzos para recopilar informaci�n sobre; h�bitos de emigraci�n de la ballena jorobada. Abordo se encontraban costosos equipos y se rehusaba a aceptar que la �nica alternativa era abandonar la nave.

El negociado del tiempo anuncia el desarrollo de la depresi�n tropical # 25 para las aguas del Atl�ntico.  Andy me comentaba estos detalles mientras tom�bamos la taza de caf� caliente de la ma�ana. Recuerdo que lo mire y le dije no puede ser que .. (como una forma de comunicaci�n no verbal, donde dejamos saber lo que pensamos y concordamos en pensamiento). Le tengo gran respeto a las organizaciones que se dedican a preservar la especies en peligro de extinsi�n y especialmente a los esfuerzos en la zona del Caribe. Ajeno a todo esto, Miguel A. el mayor de mis tres hijos, continua encargado del tim�n; navegando hacia nuestro destino: la isla de Jamaica, visitar�amos el Puerto de Ensenada de P�rtland.  Al momento nos faltaban unas 320 millas n�uticas para llegar. Tomando en cuenta la advertencia del negociado del tiempo buscamos en la carta marina la ubicaci�n de la depresi�n tropical # 25. Se encontraba en la latitud 16.1N longitud 068.0 W a unas 232 millas de nuestro rumbo. Calculamos las posibles proyecciones mediante modelos matem�ticos .
  
De continuar el rumbo estimado estar�amos fuera del curso de lo que se desarrollara y ya dentro de la bah�a de Punta Portland. Andy continuo atento a los por menores de la embarcaci�n que solicitaba que fuera remolcada, respond�a al nombre de Ocean Eyes un velero de 40 pies de eslora. El capit�n continuaba neg�ndose a abandonar la embarcaci�n y su tripulaci�n. Nos encontr�bamos a  unas 127 millas n�uticas, podr�amos ser la soluci�n al problema del capit�n de Ocean Eyes. Dirigirnos hacia la embarcaci�n ser� renunciar a nuestro viaje planeado, el cual lo hab�amos desarrollado durante los pasados 6 meses y estar�amos enfrentando a la depresi�n numero 25. Quer�amos ver las aguas cristalinas de la costa de Jamaica y darnos un ba�o en ocho R�os .
 
Era el momento de auto pilot, nos reunimos en la mesa del navegante para ver las posibilidades, Andy saco los c�lculos de la navegaci�n, Miguel A. realizo el inventario de los art�culos que se requer�a para el remolque y yo evalu� en la soluci�n que siempre he pensado si me encontrara en una situaci�n como esa. Podr�amos remolcar el velero o  construir un tim�n que pudiera dirigir  la embarcaci�n Ocean Eyes. Discutidos los por menores de la situaci�n, en conjunto se decidi� cambiar de aventura, en vez de bucear en las aguas cristalinas de Jamaica nos dirigir�amos al rescate de Ocean Eyes, nuestra nueva aventura,  Jamaica nos esperar�a. As� surgieron las  primeras preguntas que nos levantar�amos, ya que seg�n avanzamos nos d�bamos cuenta de la complejidad de la proeza que quer�amos hacer. Andy le toca el calculo del tiempo y las posibilidades de que se desarrolle alg�n sistema a partir de la depresi�n numero 25.  

Miguel A. presento el conjunto de alternativas que ten�amos para realizar el remolque. Le solicite a Ocean Eyes su posici�n exacta para establecer c�lculos. Para nuestra sorpresa el capit�n era el bi�logo marino; Roberto Escobedo  amigo de tertulias durante los a�os universitarios. Le explicamos los planes y sumamos las alternativas que tendr�amos para realizar la tarea de remolcar la embarcaci�n a puerto. Andr�s continua atento a los por menores de la depresi�n numero 25. Nuestro calculo nos pone al lado de Ocean Eyes en 26  horas. Ten�amos que cruzar lo que podr�a ser la ruta de la depresi�n. De continuar su desarrollo se llamar�a Alpha, la primera tormenta donde se usar�a el alfabeto griego.  Miguel A. continua encargado de la navegaci�n, el rumbo a seguir era hacia el este. El programa de turnos continuaba cada 3 horas de relevo, pronto me tocar�a relevar a Miguel A. El pr�ximo informe del tiempo seria a las 3:00am donde indicar�a la nueva posici�n de la depresi�n y si hab�a cambio en su desarrollo. Mediante la radio VHF nos comunicamos para ir organizando la actividad, entre las dos embarcaciones cont�bamos con unos 2000 pies de soga, 12 fenders y mucho caf�.  La noche seria larga, planes y conjeturas sobre la realizaci�n del rescate estaban a la orden. La ansiedad de la espera no me dejaba dormir, pero sabia que era indispensable el reposo, las pr�ximas 42 horas serian diferentes para todos nosotros. Estaba experimentando lo que yo llamo ?adelantando el futuro? como la propaganda de una compa��a de enseres electr�nicos y que casualidad siempre adelantamos lo peor, por fin me quede dormido entre tanta ansiedad.. Mientras tanto Andy continuaba atento a las indicaciones de la depresi�n numero 25,  seria  la tormenta tropical Alpha . La noche era clara se pod�a divisar la estrellas con suma facilidad y la brisa de mar era de unos 11 a 16 nudos. Avanz�bamos entre 5 y  6 nudos por hora, Andr�s hab�a puesto el VHF  para que iniciara a la 3:15 am, nos llegaba el nuevo informe, se desarrolla la tormenta tropical Alpha , el informe indica que se desarrollo en la tormenta tropical  con vientos sostenidos de 40 y  su  presi�n barom�trica bajando. Todo indicaba que continuar�a fortaleci�ndose.  Las coordenadas eran: latitud 17.0N, longitud 68.9 W movi�ndose en  direcci�n noroeste  . Ten�amos que sacar c�lculos de esa trayectoria, estar�amos pasando el centro de Alpha  60 mn, para entones el Coast Guard se comunicaba con Ocean Eyes dej�ndole saber la peligrosidad de la direcci�n de la tormenta Alpha  para la embarcaci�n. Su Capit�n le indica  que tiene un plan para llevar a la embarcaci�n a puerto y que pronto llegar�a la ayuda requerida. En la mesa del navegante realic� las marcas correspondientes a la posici�n de Ocean Eyes, la tormenta Alpha  y nosotros,  parec�a el  encuentro de tres colosos, en el mismo  escenario, con objetivos diferentes pero en el mismo lugar. Era lo que Andy y yo nos trasmitimos hace 8 horas atr�s; con la mirada no pod�amos creer que pasar�a lo que pensamos, pero si el escenario estaba montado �ramos parte de los actores del reparto principal.  

En ocasiones en la vida no queremos estar en situaciones desagradables pero est�s se presentan como el escenario para nuestra actuaci�n. Algunas personas al experimentar esta situaci�n, se visualizan como victimas de las circunstancias, pero est�bamos claros que escogimos estar en el lugar por propia iniciativa y ten�amos la confianza de que podr�amos solucionar la situaci�n que fuera. La  vida siempre la consideramos como una gran aventura de la cual no podremos salir con vida de ella, en alguna de estas aventuras desde la cama al ba�o podemos perder , pero mientras  nos arriesgamos, gozamos y aprendemos de estas. ?No hay quien me quite lo bailado?. Las embarcaciones no se construyeron para estar en puerto seguro y nosotros no tenemos garant�a de vida,  solo de como la vivimos .

En la navegaci�n el �nico control que tenemos es el ajustar nuestras velas a los caprichos de los vientos , en la vida es nuestra decisi�n es el escoger la actitud frente a la adversidad. Bajo este concepto vivo y pretendo ense�ar a otros que es una alternativa que tenemos. De esta forma veremos la vida como un continua aventura donde vivimos intensamente y aceptamos nuestros errores como consecuencia de nuestros actos aprendiendo de ello. Esta aventura seria la primera vez que remolcar�amos a una embarcaci�n mas grande que la de nosotros en mar abierto y con una tormenta amenaz�ndonos.

Como escenario ser�an posibles olas de 12 pies o mas. No les niego que me pregunte, � en donde me he metido junto con mi tripulaci�n ?. El resultado de cada aventura  lo vamos escribiendo con nuestra proezas, no hay forma de tener resultados sin pasar por este, somos muchos los que no queremos pasar los tragos amargos pero queremos avanzar y alcanzar nuestras metas. En muchas de las ocasiones que intervengo como psic�logo, las personas me preguntan si no hay otra manera de lograr una meta sin pasar por momentos dif�ciles; a lo que le contesto: La dificultad la  hacemos nosotros,  son aventuras que se est�n escribiendo.   Eso lo aprend� al preguntar al Capit�n Mimo sobre si las condiciones del mar eran buenas para navegar, a lo que contesto: ? el mar siempre esta  para navegar?; las diferencias las hacemos  nosotros. 

Alpha  se fortalec�a ya se consideraba tormenta tropical con vientos sostenidos de 50 mph se espera que su desarrollo sea favorable y alcanc� una categor�a mayor. Su centro de presi�n era de 998mb para el 23 de octubre del 2005 . Las olas comenzaban a dejar saber que una tormenta se encontraba cerca. La noche esta oscura las estrellas no eran visibles una densa capa de nubes bloqueaba la b�veda   nocturna. Nuestro radar ocasionalmente registraba  la presencia de Ocean Eyes. Nos encontr�bamos a unas 11 millas de distancia. Pronto llegar�a el amanecer y tendr�amos por lo menos unas 7 horas de luz par establecer el mejor plan.  Los mapas que nos llegaban del informe del tiempo nos daban una ventana de 24 horas  para que nos enfrent�ramos a  la tormenta Alpha   Mientras tanto, el Capit�n Escobedo pudo hacer un tim�n mediante el uso de 80 pies de  cadena. At� a una l�nea creando una divisi�n equitativa de 40 pies en cada extremo de la cadena. El control de la embarcaci�n lo lograba mediante el recogido de una l�nea a babor  y otra a estribor. Esto le ayudaba a mantener un rumbo hacia la Isla de Puerto Rico, en medida que las olas crec�an se  perd�a el control del tim�n improvisado.     

Es en los momentos  de tensi�n que nuestro ingeni� se agudiza, la b�squeda de recursos es ilimitada. Para esto es importante no perder la meta.  En ocasiones la desorganizaci�n nos embate y dejamos de pensar en posibilidades de lograr nuestras  metas. Si nos encontramos en un escenario el cual es amenazante para nosotros lo t�pico es reaccionar en forma desorganizada perdiendo de perspectiva nuestras metas y dejamos de pensar en  las posibilidades. La diferencia entre mis clientes exitosos y los diferentes la hace que  en momentos de dificultad  buscan ayuda para organizar sus pensamientos en metas, medio, esfuerzos y decisiones. Puedes ver la diferencia en la implementaci�n de nuevas conductas luego de a�os de presentar conductas que no satisfacen sus metas, necesidades o ilusiones. La alternativa de Ocean Eyes de hacer un tim�n haciendo uso de cadenas es un ejemplo de la capacidad de buscar soluci�n en cada uno de nosotros.  

Finalmente vimos en el horizonte a Ocean Eyes, nos comunicamos por radio para compartir los por menores de la llegada.  Como primer plan ser�a  remolcar a Ocean Eyes mediante unos 300 pies de l�nea . Comenzamos a remolcar la embarcaci�n haciendo uso del motor en combinaci�n de las velas. Iniciamos el remolque hacia el destino,  Puerto Rico.  Ocean Eyes nos advierte que al bajar de la ola la l�nea  de remolque  se hunde qued�ndose  debajo de nuestra l�nea de flotaci�n. Esto  representaba un gran  peligro para nosotros la l�nea sumergida puede ser  atra�da por la propela de nuestro motor, enredarse en la quilla o en el tim�n. Esto nos expone a sufrir el embate de Ocean Eyes en nuestra popa. No ten�amos una l�nea que flotara, as� que  la alternativa era que la tripulaci�n  de Ocean Eyes recogiera la l�nea  en momentos que se perdiera la tensi�n. Mantener este ritmo de trabajo por las pr�ximas 36 horas continuas seria extenuante para la tripulaci�n, ten�amos que desarrollar una nueva idea.  La tormenta tropical manten�a su velocidad en vientos de 35 mph.   El incremento del oleaje era notabl,e nuestros planes de rescatar  a Ocean Eyes se ve�an amenazados por esta situaci�n;  no ten�amos la certeza de poder salvar a Ocean  Eyes . En ocasiones pretendemos saber lo correcto de una decisi�n sin haber tomado una acci�n determinada. Como saber en que escenario nos encontrar�amos hace 29 horas atr�s. No hay forma de conocer esto, a mis clientes le digo que seria una gran oportunidad si pudiera comprar el peri�dico de ma�ana hoy,  tomar�a las decisiones mas adecuada con toda esa informaci�n del futuro, no hay forma de saber lo que ocurrir�  ma�ana. Vivimos  el presente que fu� nuestro futuro en pensamiento de ayer.  De regreso a la mesa del navegante en b�squeda de opciones, los c�lculos y la estima de la tormenta Alpha , el puerto m�s cercano, seguro y de f�cil entrada,  el capit�n del Ocean Eyes  Roberto,  har�a lo propio, para luego reunirnos y comprobar las alternativas y tomar decisiones. Miguel A. se encargar�a de los detalles y junto a Andy sacar�an las mejores alternativas, mientras, quer�a meditar sobre nuestra situaci�n. En ocasiones lograr tener un tiempo  fuera de la acci�n o  situaci�n  nos ayuda en organizar nuestras ideas sobre los  pr�ximos pasos y  decisiones  a  tomar.  Apoyado sobre la mesa de Ivelisse del Mar , reflexion�  sobre muchas cosas, recuerdo que mi vista fue atra�da por un juguete de Jannarys, mi hija menor, hab�a convertido la mesa en su establo para sus caballos  y en ese momento me dije tambi�n puede ser un tim�n. Elabor� mas la idea y visualic� que pod�a ser la  alternativa que nos asegurar�a alcanzar nuestro objetivo de llevar a Ocean Eyes a puerto. Cuando dise�e la mesa de Ivelisse del Mar pens� en formar algo parecido a un tim�n, al unir  las dos piezas que formaban la mesa pudimos ver el tim�n. Requer�amos de una pieza  que realizara la funci�n del eje pues  ya tenia  el rudder . El viejo bichero de roble ser�a la pieza perfecta para que el tim�n pudiera girar en el (rudderpost)y el pole ser� la tiller . Con las herramientas que ten�amos abordo pudimos hacer un  tim�n. Nos faltaba como colocar este en la popa  de Ocean Eyes.  La tripulaci�n de Ocean Eyes estaba cansada por su trabajo de estar trincando la l�nea en cada ola, pronto se quedar�an sin fuerzas. En comunicaci�n con Roberto le deje saber del plan y al momento la ausencia de donde anclar el sistema para que funcionara. Fue cuando la idea de Gustavo, unos de sus tripulantes nos di� la alternativa. Usar�amos los  backstay para fijar el sistema mediante unos gudgeon y pintles de nuestros  dingys.  Sin detener la marcha logramos pasar las piezas a Ocean Eyes amarr�ndolas y arrojando al mar para ser recuperadas por la tripulaci�n de Ocean Eyes, mientras Alpha nos regalaba  sus vientos  . Nuestro lugar mas seguro seria la isla de Mona la cual nos quedaba a una 127 millas  esto es a 26 horas si podemos mantener la velocidad entre 5 y  6 nudos por hora. La esperanza era que con el nuevo tim�n Ocean Eyes pudiera aguantar la presi�n del trabajo , estar�amos en puerto seguro para cuando la tormenta estuviese  en su punto mas cerca de nosotros. Ocean Eyes logra su independencia el tim�n esta trabajando. El oleaje es mas  intenso, no sab�amos cuanto tiempo durar�a el tim�n improvisado. Para llegar a la costa de Boquer�n Puerto Rico faltan 170 millas. Frente al oleaje era arriesgado continuar hacia este destino. Andr�s estaba a cargo de esta traves�a, nos quedan 120 millas que navegar para llegar a la Isla de Mona.  .   El Coast Guard se comunica con nosotros para conocer el  paradero, nos exhortan que busquemos el puerto mas cercano. Ser�an las pr�ximas 12 horas de tensi�n entre saber si el tim�n podr� mantener a Ocean Eyes en rumbo y a que la tormenta continuar�a hacia el oeste. A�n tengo el recuerdo  de el Hurac�n Lenny el cual mantuvo un rumbo hacia el este, algo que no es com�n en el Caribe, fue para un noviembre del 1999, no tenia la certeza que con Alpha ocurriera algo similar.  Mientras tanto el  viento que nos llega es de 28 a 33  mph, es un viento fuerte, la mar muy gruesa en la superficie se aprecia la espuma blanca, el cielo esta gris, tenemos que recoger vela por segunda vez. Nuestra velocidad baja vamos a menos de 4 nudos por hora. En  Ocean Eyes el tim�n continua trabajando, pero el mar presenta olas de 13 a 14 pies  y nuestro radar nos indique que continuaran creciendo. Nuestros c�lculos requieren de ajuste a la situaci�n presente. En ocasiones pensamos que nuestra vida es una rutina del d�a a d�a y dejamos de percatarnos de los peque�os cambios que se requieren. Al navegar las condiciones del tiempo nos hacen recordar lo constante de los cambios, recuerdo una conversaci�n donde  se me pregunta: �como se dan los cambios o las diferentes etapas de la vida?, contest�  que se inician con peque�os cambios y no siempre  nos percatamos de los peque�os cambios, en nuestro entorno,  en nuestras relaciones y nuestros forma de pensar sobre las situaciones o escenarios de la vida.  Siempre vendr�n cambios, simplemente lo que nos ocurre es que nos dejamos confundir por el h�bito de la repetici�n.  Recientemente un cliente me dice que el  enfrentarse a un divorcio luego de 20 a�os de matrimonio le resulta  un cambio dif�cil,  por que no tendr� a su lado a su pareja. Pregunt�, � qu� es una pareja?, me defini� una relaci�n muy diferente de lo que vivi� por 20 a�os y  concluy�  que solo ten�a un h�bito, no una relaci�n de pareja.  El viento me deja saber lo caprichoso que es y los ajustes constantes que debo de hacer en mi navegar . En la vida, es nuestro pendiente el que nos hace percatarnos de los cambios.   La uni�n del Atl�ntico y el mar Caribe se le conoce como el pasaje de la Mona, aludiendo a la peque�a isla que se encuentra entre la Rep�blica Dominicana  y Puerto Rico. Ten�amos que cruzar parte del pasaje  para llegar a la Isla de Mona. La isla esta fuera de nuestras posibilidades las olas contin�an creciendo . El tim�n improvisado podr�a romperse con el gran oleaje. Roberto el capit�n de Ocean Eyes , concluye igual que nosotros que tenemos que cambiar la ruta. Una  ruta que nos deja en puerto dentro de 68 millas. El  puerto seria Boca de Yuma en Republica Dominicana. Tenemos el tiempo preciso, el tim�n mantiene fijo el rumbo de Ocean Eyes. Los cambios inesperados de los escenarios que vivimos no son amenazantes, solo nuestra interpretaci�n de ellos. Realizados los ajustes nos dirigimos hacia Boca de Yuma. Llegamos justo antes que anocheciera  en aquel atardecer gris lluvioso y ventoso, el puerto era f�cil de entrar y  profundo pero seguro para nuestra cansada tripulaci�n.    Logramos en 14 horas entrar en  la  Boca de Yuma, toda la tripulaci�n se relajo luego de tanta tensi�n. Una taza de caf� caliente para finalizar lo que hab�amos iniciando llenos de incertidumbre, miedos y en �nimo de aventura.  Nuestra aventura 2005 no fue planeada, vivimos con intensidad el momento, nos dimos la oportunidad de un aprendizaje, nos  sacudi� el tapete de nuestras creencias, ?que el mundo es un lugar seguro y sin riesgos ni cambios?. Jamaica nos espera para alg�n otro momento. La tormenta Alpha se mantuvo como tormenta, continu� su trayectoria hacia la republica de Hait�  cruz�ndola. Paso a la historia como la primera vez que se utilizaron  nombres griegos para llamar a las tormentas. El 2005 fue una temporada intensa en estos fen�menos de la naturaleza.  En cada aventura ponemos de nuestro empe�o para lograr las metas que nos hemos establecido, no con irracionalidad. Vemos una gran diferencia cuando veo personas frustradas por no lograr las metas por impocision se molestan y se deprimen. He  vivido la diferencia en una meta racionalmente efectiva y una meta irracional. Muchos de nosotros miramos las metas desde la perfecci�n en su logro y no consideran que cada aventura nos brinda lo oportunidad de aprender y valorizar nuestro esfuerzo. Una amiga con  solo entender que ser�a la reina de las tontas haciendo sus tonter�as aprendi� a dejar a un lado los dogmas r�gidos ense�ados en su ni�ez. Logr� sobreponerse a sus dificultades y atreverse a vivir la vida como una  gran aventura.  EL rescate  fue una gran experiencia,  logramos nuestra meta, la aventura fue intensa  y nos ense�� lo importante de tomar decisiones , de aventuras en el d�a, estar pendiente a los cambios de nuestros escenarios, a percatarnos de nuevas formas de definir nuestro entorno,  a tener la fe de que podemos enfrentarnos a las adversidades y valorizar nuestro esfuerzo por lograr nuestra meta. Vivimos apreciando  la vida y aprendemos a valorizarla pero, simult�neamente a vivirla con la intensidad del que no sabe y quiere aprender a vivirla.
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