
¿Condenan
a Cartonero por Imprudente o por Excluido?
Los Jueces Claudio Ramos Feijoo, Gerónimo Sanso y Mauricio
Mizrahi, integrantes de la Sala B de la Cámara de Apelaciones
en lo Civil, según informaron varios medios de comunicación
en el día de ayer, condenaron a Ramón Luis Gómez
a pagar la suma de $ 40.000, en concepto de costas del juicio
y de los honorarios de abogados y peritos que intervinieron.
El accidente ocurrió en la noche del 12 de diciembre del
2002, cuando Gómez circulaba por la Avda. Avellaneda en
sentido a la calle Río de Janeiro y fuera atropellado por
un automóvil, que supuestamente circula de acuerdo a lo
establecido por la ley de tránsito. Desconocemos las pruebas
agregadas al expediente que habrán merituado los Señores
Jueces. Pero lo que en principio sospechamos o intuimos si lo
prefieren, es que seguramente la parte condenada no contó
con los recursos suficientes para producir las pruebas necesarias
que resultan fundamentales, al momento que el Juez debe resolver
una causa. Para localizar testigos y traerlos a prestar declaración,
contar con Peritos de parte, etc., se necesitan recursos con los
que seguramente el compañero cartonero no contaba y por
el contrario la contraparte los poseía sobradamente, o
sea el propietario del automóvil y la compañía
cutea de Seguros. Pero más allá de lo que terminamos
de expresar, que en definitiva es casi ámbito exclusivo
de la práctica procesal, queremos efectuar un par de consideraciones
sobre los considerandos del Fallo de la Cámara.
Sostiene el Tribunal que "no transitaba por la acera, circulaba
a pie por la calzada, que es la zona destinada sólo a vehículos.
No tenía pues ninguna prioridad......". "Ha violado
todas las normas de tránsito" a punto tal que "su
calificación difícilmente pueda encuadrarse en la
de peatón", para finalmente agregar que "carecía
de cualquier elemento refractario ante la nocturnidad, que obligatoriamente
debe tener hasta una bicicleta.......situación que se agrava
con el color oscuro de su carro".
Ahora me pregunto, ¿desconoce la Justicia en la Argentina
que a partir de la crisis del 2001 y hasta el presente cientos
de miles, quizás millones de seres humanos, familias enteras,
debieron volcarse a las calles de las ciudades casi masivamente
a buscar cartones, papeles, plásticos, metales y hasta
algún alimento para poder continuar subsistiendo casi de
manera infra humana en algunos casos?; ¿tampoco sabe que
estos verdaderos Trabajadores que recorren las calles para poder
reunir unos pocos pesos para "parar la olla" como decían
los viejos inmigrantes que llegaron el siglo pasado a nuestro
generoso país, deben trabajar entre 12 y 14 horas, todos
los días, incluso sábados, domingos y feriados,
de lo contrario no comen; ¿tampoco conoce nuestra justicia
que estos hermanos deberían ser premiados porque en lugar
de volcarse ante su grave situación existencial, que hasta
podría justificarlo, a la delincuencia, prefirieron la
peor de las tareas, revolver los residuos que otros arrojamos
a las calles, y realizar un trabajo con la mayor dignidad. Por
otra parte ¿tampoco consideraron los Señores Jueces,
que si los cartoneros destinan sus pequeños ingresos a
comprar chalecos refractarios, carros fácilmente visibles,
con señales luminosas, etc., que les darían mayor
seguridad en las calles, no podrían comer por varios días
sus familias?. Ahora me vuelvo a preguntar, ¿en dónde
están las autoridades de un Estado que dispone de recursos
suficientes para proveerles de todos esos insumos y así
poder proteger mejor sus vidas?. Si la Justicia defiende tanto
al Señor conductor del automóvil que atropelló
a Gómez, con lo que estoy de acuerdo en su totalidad que
se proteja a quién no viola las leyes, del tipo que sea,
¿por qué no se protege primero a todos los Gómez
que trabajan y luchan todos los días, en condiciones absolutamente
desventajosas a las que tienen otros sectores de la sociedad?.
Por último me pregunto ¿o es que nos hemos vuelto
tan materialistas e indiferentes con nuestros hermanos, que construimos
ciudades en donde se privilegia más a los automóviles
que a las personas?, en las que se guardan protegidos los vehículos
en costosas cocheras, mientras que a sus puertas y en la calle
hay seres humanos que pasan hambre, frío mientras son ignorados
por los mismos propietarios de esos lujosos automóviles.
Por todo esto es que desde el "Grito de los Excluidos"
expresamos nuestra total Solidaridad con Ramón Luis Gómez
y con todos nuestros hermanos Trabajadores Cartoneros y Recicladores,
en tiempos que los medios de comunicación y ahora un fallo
de la Justicia parecen demostrar que los Cartoneros, Excluidos
del Sistema, molestan y hay que comenzar a desplazarlos, o por
lo menos que no sean visibles. ¡Cuidado! Esos caminos ya
los recorrimos en nuestra patria y aún lloramos la sangre
de todas las víctimas, de todos y cada uno de los desaparecidos.
Argentina,
18 de mayo de 2006.
Carlos
Juliá
Coord. "Grito de los Excluidos" en Argentina.
Av.
Corrientes 980 - 3° "A"
C.P. 1043 - Buenos Aires - Argentina.
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