Estatua en piedra del siglo II que representa al dios mensajero.
� Museo del Louvre.
Estatua en bronce de Jean Bologne.
� Museo del Louvre.
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Hermes es hijo de Zeus y Maya, la mas joven de las Pl�yades. Naci� en una caverna del monte Cileno,al sur de Arcadia. Maya lo hab�a concebido por obra de Zeus en plena noche, mientras dorm�an los dioses y los hombres.
Hermes vino al mundo el cuarto d�a del mes, este d�a le qued� consagrado.
Al nacer fue envuelto en vendas tal y como entonces era la costumbre con los reci�n nacidos, y depositado en un harnero como cuna.
El mismo d�a de su nacimiento dio muestras de ser un ni�o muy precoz. A fuerza de moverse encontr� el modo de desatarse y as�, poder escapar, llegando hasta Tasel�a, donde su hermano Apolo hacia las labores de pastor guardando el reba�o de Admeto.
Mientras Apolo, distra�do por con su amor por el hijo de Magnes, Himero, descuidaba sus deberes de pastor, Hermes le rob� parte del ganado: doce vacas, cien terneras  que aun no hab�an conocido el yugo, y un toro. Mas tarde, atando una rama a la cola de cada uno de los animales -seg�n otros, calzandoles zuecos-, se los llevo a trav�s de toda Grecia, hasta una caverna de Pilos. Tan sol� fue visto por un anciano llamado Bato, �nicos testigo cuyo silencio intento comprar.
En Pilos, Hermes sacrifico dos de los animales robados, dividi�ndolos en doce partes, una para cada uno  de los doce dioses.
Despu�s de ocultar el resto del reba�o, huy� a su gruta del Cileno. Al llegar a ella encontr� en la entrada una tortuga; la cual sacrifico, sobre su caparaz�n tenso unas cuerdas hechas con los intestinos de los bueyes que hab�a sacrificado; de este modo qued� construida la primera lira.
Mientras tanto, Apolo andaba buscando sus bestias por todas partes. Cuando por fin lleg� a Pilos, fue entonces cuando el anciano Bato le descubri� el escondite.
Se dec�a tambi�n que Apolo hab�a averiguado toda la historia gracias a sus artes adivinatorias, observando el vuelo de las aves.
Se traslado entonces al monte de Cileno, y se quejo a Maya de los robos de su hijo; pero Maya le mostr� al ni�o, envuelto en sus pa�ales y sus vendas, pregunt�ndole como era posible que formulara contra el semejante acusaci�n. Entonces Apolo requiri� la presencia de Zeus, este ordeno al ni�o que restituyese los animales robados, pese a sus protestas de inocencia. Sin embargo, Apolo habia visto la lira en la gruta del Cileno, adem�s de haber o�do los sonidos que Hermes obten�a de ella. Seducido, cambi� su ganado por el instrumento.
Algo m�s tarde, Hermes, guardando los reba�os que hab�a robado, invent� la flauta -la siringa, o flauta de Pan-. Apolo quiso comprarle este nuevo instrumento musical y le ofreci� como pago el cayado de oro que utilizaba para guardar las manadas de Admeto.
Hermes le pidi�, adem�s, lecciones de arte adivinatorio. Apolo acepto el trato, de aqu� que la vara de oro (el caduceo) figure entre los atributos de Hermes.
Est� aprendi� tambi�n la adivinaci�n del porvenir, sirvi�ndose de peque�os guijaros (lo que se conoce como Runas).
Zeus satisfecho de la habilidad de su ultimo reto�o, lo nombro su heraldo, consagr�ndolo particularmente a su servicio personal y al de los dioses infernales. Hades y Pers�fone.
Estos mitos de la infancia de Hermes son los �nicos en los que el personaje desempe�a el papel principal. En las leyendas, lo m�s corriente es que intervenga como figura secundaria, como agente de la divinidad, protector de los h�roes, etc, etc.
En la Gigantomaquia va cubierto con el casco de Hades, que convierte en ser invisible a quien lo lleva puesto; gracias a ellos puede matar al gigante Hip�lito. En la lucha de los dioses contra los Al�adas, salva a Ares sac�ndolo de la vasija de bronce en la que los gigantes lo hab�an metido.
Tambi�n Hermes de modo an�logo, salva a Zeus cuando lucha contra Tif�n, logrando quitar al monstruo los tendones de dios, que Tif�n hab�a escondido en una piel de oso cuya custodia hab�a confiado a un drag�n. Delfine, mitad mujer, mitad serpiente.
Sin ser visto por su enemigo, consigue, con la ayuda de Pan, volver a unir los tendones al cuerpo de Zeus, d�ndole con esto la posibilidad de proseguir el combate. Su intervenci�n en todas estas aventuras son debidas a sus habilidades.
Aparte de esto, Hermes es, simplemente, el int�rprete de la voluntad divina.
Despu�s del diluvio, se presenta a Deucali�n para preguntarle qu� desea. De �l ha recibido N�fele, la madre de Frixo y Hele, el carnero del tois�n de oro que salv� a sus hijos (
v. Atamante): de �l tambi�n recibi� Anfi�n la lira. Heracles la espada; Perseo el casco de Hades y los talares que lo transportaban por los aires.
Interviene dos veces para salvar a Ul�ses: una, al transmitir a Calipso la orden de dejarlo en libertad y ayudarle a construir una almad�a capaz de llevarlo hasta �taca; otra, la darle a conocer, en los dominios de Circe -el moly- la planta m�gica que lo proteger� contra los hechizos y le ahorrar� la tansformaci�n degradante sufrida por sus compa�eros.
En los infiernos vela sobre Haracles y le advierte de su error cuando �ste se dispone a entablar combate contra el fantasma de Medusa. Se encarga de encontrarle un comprador al h�roe, condenado a servir como esclavo para purificarse de la muerte de �fito, asi pues cierra el trato con �nfale.
La mas conocida de las aventuras en la que interviene Hermes es la muerte de Argo, designado por Hera como guardi�n de �o transformada en vaca. Con esta muerte se trataba de explicar el oscuro sobrenombre del dios, Argifonte, interpretado como "el matador de Argo".
Para servir a Zeus e impedir las venganzas de Hera, conduce al peque�o Dionisio de asilo en asilo, primero al monte de Nisa, para mas tarde ir a casa de Atamante.
Finalmente, recibe el encargo de acompa�ar a las tres diosas, Hera, Afrodita y Atenea, al �da de Frig�a cuando entre ellas se disputan por el premio de belleza. Las condujo ante Par�s, que deb�a ejercer como juez, desarrollando con esto un papel decisivo en la aventura que revocar�a la guerra de Troya.
A Hermes tambi�n fue conocido como el dios del comercio, y del robo. Guiaba a los viajeros por los caminos; su imagen se levantaba en las encrucijadas con aspecto de un pilar del que solo la parte superior estaba esculpida en forma de busto humano, si bien parec�a dotado muy exageradamente de �rganos viriles.Velaba por los pastores, y con frecuencia era representado llevando en hombros un cordero: bajo este aspecto es conocido como "Hermes Cri�foro".
Asimismo estaba encargado, de manera muy especial, de acompa�ar a los Infiernos a las almas de los difuntos funci�n esta que le dio el nombre de "Psicopompo" , el acompa�ante de las almas.
La leyenda atribu�a a Hermes la paternidad de varios hijos: Aut�lico, abuelo de Ulises, que hab�a heredado del dios la habilidad de robar sutilmente; �urito, uno de los Argonautas; Abdero, ep�nimo de la ciudad Abdera y amante de Heracles, que fue devorado por las yeguas de Diomedes, C�falo, a quien hab�a tenido con Herse en Atenas; finalmente, en algunas oscuras tradiciones de Pen�lope, infiel a Ulises, al dios Pan, engendrado en los montes de Arcadia, como su padre, dios de los pastores.
Se representaba a Hermes calzado con sandalias aladas, cubri�ndose la cabeza con un sombrero de ala ancha -el p�taso- y empu�ando el caduceo, s�mbolo de sus funciones de heraldo de los dioses.
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