Aquiles
Narraciones posteriores.
Completan este ciclo las narraciones posteriores a los poemas hom�ricos. Primero se narra la lucha con la reina de las amazonas, Pentesilea. Esta reina acudi� en socorro de toya, donde llego en el momento de celebrarse los funerales de H�ctor. Comenz� rechazando a los griegos hasta su campamento, pero despu�s Aquiles la hiri�, mortalmente, antes de que ella expiara, le descubri� el rostro. Ante tanta belleza el h�roe se sinti� sobrecogido de dolor. Su pena fue tan manifiesta �Aquiles era incapaz de disimular sus sentimientos-, que Tresites se burlo de �l por enamorarse de una muerta. En el mismo momento, Aquiles lo mato de un pu�etazo.
Se relataba mas tarde la lucha contra el hijo de Aurora, Memn�n, en presencia de dos madres �Eos, de Memn�n y Tetis, de Aquiles-. Finalmente, su amor por
Pol�zena, una de las hijas de Pr�amo. Habi�ndola visto en ocasi�n del rescate del cuerpo de H�ctor. Aquiles se prendo de ella hasta el extremo de prometer a Pr�amo que,  traicionando a los griegos, se pondr�a de su parte si el rey consent�a en otorgarla a la doncella en matrimonio. Pr�amo se aviene a ello; el pacto debe sellarse en el templo de Apolo Timbeo, que se levanta a poca distancia de las puertas de Troya. Aquiles acude sin armas, all� fu e donde Paris, oculto tras la estatua del dios, lo mato. Entonces los troyanos, apoder�ndose del cad�ver, exigieron por �l el mismo rescate que hab�a. Sin embargo, esta rom�ntica versi�n del fin de h�roe  parece tard�a. Que Aquiles pagado por el cuerpo de H�ctor. Otros autores cuentan  que Aquiles hallo la muerte combatiendo, cuando, una vez mas, acababa de rechazar a los troyanos hasta los muros de su ciudad. Se le apareci� Apolo, orden�ndole que se retirara; al no obedecer �l, lo hab�a  matado de un flechazo. A veces el arquero que dispara la flecha es Paris, pero Apolo dirige el proyectil al �nico punto vulnerable del cuerpo del h�roe: el tal�n.
En torno a su cuerpo se produjo una lucha tan fiera como la que haba seguido a la muerte de Patroclo. Finalmente �yax y Ulises lograron conducirlo al campamento, manteniendo al enemigo a distancia. Los funerales fueron celebrados por Tetis y las Musas, o las Ninfas; Atenea urgi� el cuerpo con ambrosia para evitar la putrefacci�n.
Despu�s los griegos le erigieron una sepultura a la orilla de mar, se dec�a que Tetis se llevo el cuerpo a la desembocadura del Danubio, a la Isla Blanca, donde Aquiles continua viviendo una vida misteriosa.los marinos que pasaban por las cercan�as o�an durante el d�a un continuo crujido de armas, por la noche, el ruido de chocar de copas y los cantos de un banquete eterno. Se dice tambi�n que en los Campos El�seos, Aquiles cas� con Medea, o con Ifigenia, helena y Pol�xena, que antes de la partida de los griegos, tomada ya Troya, su voz salida de la  tumba  de Aquiles les hab�a pedido que sacrificaran a Pol�xena en memoria del h�roe.
El recuerdo de Aquiles quedo muy vivo en la imaginaci�n popular de los griegos, su culto se difundi� por las islas y por el continente asi�tico, teatro de sus haza�as.
El retrato hom�rico de Aquiles es el de un joven de gran belleza: cabello rubio, ojos claros y centelleantes y de poderosa voz. Desconocedor del miedo, su mayor pasi�n a lucha. Es violento amando la gloria por encima de todas las cosas.
Pero su car�cter tiene facetas m�s dulces, casi tiernas. M�sico, sabe aquietar  las preocupaciones con su lira y el canto.
Quiere a su amigo Patroclo y a Briseida, con la que lleva una existencia de amor correspondido. Cruel cuando manda ejecutar a los prisioneros troyanos exigiendo, desde ultratumba, que sacrifiquen  a Polixena sobre su sepultura, es hospitalario y llora  con Pr�amo al presentarse este reclamando el cuerpo de su hijo Neopt�lemo es valeroso, venera a sus padres, conf�a en su madre, cuando conoce la voluntad de los dioses, no demora su ejecuci�n . a pesar de todos estos rasgos humanos, los fil�sofos helen�sticos, muy particularmente los esto�cos , has considerado a Aquiles como el prototipo del hombre violento, esclavo de sus pasiones, complaci�ndose en contraponerlo a Ulises, un hombre prudente por excelencia, es sabido el culto que Alejandro tributo a Aquiles, a quien tomo como modelo. Muriendo ambos j�venes.
Aquiles ha inspirado numeros�simas obras literarias de la Antig�edad cl�sica, desde la Il�ada a la Aquile�da, de Estacio. Figura en varias tragedias, especialmente en la Ifligenia en �ulide, de Eur�spides.
Hosted by www.Geocities.ws

1