Las experiencias astrales m�s corrientes y para las cuales no es necesario poseer poderes ps�quicos o facultades de percepci�n astral consciente, se realizan siempre durante el per�odo del "sue�o", cuando el cuerpo se halla entregado al descanso y el alma, o conciencia, funciona con entera libertad. Los recuerdos que registra la conciencia cerebral una vez que el cuerpo ha despertado y el alma se ha reincorporado, son a veces profundamente ilustrativos e interesantes si sabemos interpretarlos. En tales "sue�os", en realidad experiencias astrales, se suelen percibir lugares, personas, edificios, etc., y vivir situaciones tan extraordi-nariamente objetivas y reales que la sensaci�n de recuerdo es verdaderamente la imagen perfecta de una experiencia profundamente v�vida en el plano astral, que nuestra memoria hace intensamente objetiva y puede ser archivada en nuestro campo subconsciente, tal como se hace con los recuerdos de las vivencias f�sicas. Tal como digo en el prefacio del libro, el campo astral es un perfecto duplicado del plano f�sico y es en este "duplicado" -por decirlo de alguna manera- que el alma vive y experimenta durante el per�odo de tiempo dedicado al reposo f�sico del cuerpo. Las experiencias astrales, o las memorias que traemos al cerebro cuando despertamos, son vividas en aquel plano sin darles una importancia mayor que las que solemos adjudicar a nuestras vivencias cotidianas en el nivel f�sico. Esto demuestra que aquella experiencia subjetiva es vivida "muy objetivamente" y sin hacer conciencia en ning�n momento del cuerpo f�sico, del cual nuestra mente hace completa abstracci�n. Todos poseemos en nuestro archivo memorial un extenso grupo de tales recuerdos astrales y algunas de tales experiencias fueron tan interesantes desde el �ngulo de vista psicol�gico, que no s�lo nos dieron mucho que pensar sino que todav�a en los momentos actuales perduran v�vidamente en nuestro recuerdo. El ser humano funciona simult�neamente en tres niveles, el f�sico, el astral o emocional y el mental. Podemos decir que somos conscientes de que pensamos, de que sentimos y de que f�sicamente actuamos por medio de un cuerpo, pero la conciencia astral -que es nuestra conciencia m�s inmediata a desarrollar e integrar- s�lo se nos manifiesta objetivamente durante los momentos en que estamos "fuera del cuerpo", en el per�odo c�clico de descanso corporal. En tal estado existe una completa desarticulaci�n de las neuronas o c�lulas del cerebro y por sus intersticios se desplaza el veh�culo et�rico, el cuerpo astral es liberado y la mente ve las cosas con m�s claridad de percepci�n. Al funcionar la conciencia en el plano astral y ser conscientes de este hecho por medio de la mente anal�tica, facilita el recuerdo de las experiencias realizadas en aquel plano o nivel. Podemos decir as� con entera certeza que todos poseemos un sinn�mero de recuerdos o de experiencias realizadas en el campo astral. Solemos decir corrientemente "he so�ado", pero la verdad es que la mayor�a de las veces "hemos vivido" ciertas experiencias en el nivel astral o ps�quico. No hace mucho "so��" que visitaba a un matrimonio amigo. Hac�a ya muchos a�os que ambos hab�an fallecido. Primero dej� el cuerpo el marido, al cabo de unos cinco o seis a�os le sigui� su esposa. Me recibieron "en su casita". Era peque�ita y muy soleada y hab�a muchos �rboles. Estaba rodeada de jardines y estaban muy contentos cuando me la estaban mostrando. Sent�a desbordar dentro de m� su alegr�a. Habiendo sufrido mucho durante su vida en el plano f�sico, me caus� una gran satisfacci�n verles tan gozosamente integrados. Cuando despert� continuaba sintiendo dentro de m� su alegr�a desbordante. En tanto recordaba esta experiencia de "reencuentro", vino a mi memoria que este matrimonio amigo que siempre hab�a vivido en ambientes matizados de tristeza y llenos de penurias econ�micas, me hab�an dicho en cierta ocasi�n que la ilusi�n de su vida ser�a tener una casita en el campo, soleada y rodeada de �rboles y jardines. Por el testimonio de aquella experiencia astral de reencuentro, pude comprobar que mis viejos amigos hab�an conseguido realizar su querido y tan profundamente anhelado sue�o y que en el campo astral -para ellos una realidad todav�a m�s tangible que el plano f�sico- viv�an intensa y profundamente la realidad para la cual aquel intens�simo anhelo les hab�a propiciado... S�, el plano astral es un nivel de realizaciones para aquellos que mucho desearon en el plano f�sico y no pudieron consumar sus queridos e intensos deseos, y todos los seres humanos, excepto los Iniciados de cierto grado, deber�n pasar all� un ciclo bastante extenso de tiempo hasta haber consumado enteramente sus amados sue�os y doradas ilusiones. Adem�s, la noci�n de tiempo -tal como la registra nuestro cerebro f�sico- ha desaparecido por completo del campo de percepci�n de la conciencia y el fen�meno de la edad, tal como lo registramos en el plano f�sico en donde el cuerpo ha de seguir rigurosamente las leyes c�clicas de desgaste, no existe. Las vibraciones son mucho m�s sutiles, el cuerpo no pesa, apenas existe gravedad, y la vida en todos los conceptos resulta mucho m�s f�cil y agradable que pueda serlo en el mejor de los casos en el nivel f�sico... Bien, Uds. dir�n quiz�s que exagero o que me dejo llevar por la fantas�a. Debo afirmarles, sin embargo y lo hago con pleno sentido de la responsabilidad, que poseo la suficiente autoconciencia astral como para tratar estos temas con naturalidad, honestidad y experiencia... De no ser as�, no podr�a haber escrito un libro sobre Narraciones Esot�ricas y haber explicado al propio tiempo las motivaciones �ntimas que concurrieron en el desarrollo de los hechos esot�ricos, ps�quicos y espirituales que constituyen la base de este libro.
Del libro "Mis Experiencias Espirituales", pag. 73/6 Editorial C�rcamo
|