"Todos los seres humanos buscamos la misma cosa, la Paz, ese sentimiento inefable de beatitud que nos libere de las condiciones ambientales. Entre nosotros y esta Paz, existe un tremendo vac�o que tratamos de rellenar a base de creencias, Ideales, dogmas y prejuicios, pero, �es esto la realidad? �Es esto lo que se llalla tr�s el intento de la b�squeda? Despu�s de porfiar en los vericuetos de mil caminos, nos damos cuenta un d�a de que hemos salido constantemente de nosotros mismos, enred�ndonos constantemente en la red artificiosa de aquello que nuestra mente ha creado y uno reconoce finalmente, despu�s de una tremenda etapa de sufrimiento, que nunca
debimos salir de nosotros mismos pues all�, dentro del coraz�n, se halla el asiento de la Paz que tan a�orantemente buscamos.

Hemos creado un sinn�mero de estructuras de todas las tipolog�as posibles, religiosas, pol�ticas, sociales, etc. y hemos hecho m�s todav�a para apartarnos del Ideal. Hemos establecido una lucha cruenta contra todas las dem�s estructuras que otros construyeron y este ha sido el morbo, la causa del malestar creciente del mundo, de las crisis psicol�gicas dentro de la humanidad, de este incesante fluir a trav�s de m�ltiples ilusiones buscando la verdad. Es por tanto necesario, si nos damos cuenta de esta situaci�n rnundial que todos hemos creado, que rectifiquemos nuestra actitud, que dejemos de crear estructuras basadas, sea en la esperanza o sea en el miedo, sabiendo que existe una ley �nica para todo, que a todos nos unifica y que por tanto no pertenece a ninguna estructura, sea de la clase que sea. �Qu� puede haber entre nosotros y el Ideal, salvo nosotros mismos convertidos en Ideal? �Qu� puede existir entre nosotros y la Paz, salvo la Paz que est� en nuestro coraz�n? El pensamiento, las
modificaciones y cualidades de la mente han establecido una barrera entre nosotros y los dem�s, por lo tanto la mente se ha convertido en un instrumento in�til desde el �ngulo de vista del esp�ritu y hay que reorientar todas las actividades de la mente
para crear algo superior, algo que est� m�s all�, por encima de toda posible construcci�n humana, algo que est� sustentado en la fe del coraz�n, cuyo enlace es lo eterno.

Estoy seguro que todos cuantos han venido aqu� ha sido porque en el fondo de su coraz�n no han encontrado todav�a la Paz que est�n buscando. Quisiera decirles ante todo que no voy a se�alar ning�n camino porque no hay ning�n camino hacia la Paz, pues la Paz somos nosotros mismos. Hemos establecido un c�digo de valores sociales, no siempre justos y nos atenemos a ellos. Somos los esclavos de la tradici�n, de todos los c�digos establecidos a trav�s del tiempo. Cuando somos incapaces de resistir la presi�n de los acontecimientos nos refugiamos en una estructura y la estructura que, aparentemente tendr�a que liberarnos, se convierte en otra cadena, en otra ilusi�n, en otra prisi�n, en otra c�rcel.

Qu� hay que hacer entonces desde el punto de vista esot�rico, desde el punto de vista profundamente anal�tico, sino tratar de pensar en proporciones ultradimensionales hasta un punto en que la mente quede desguarnecida de todo efecto temporal y desnuda de toda cualidad, y esto es muy dif�cil de realizar, pero hay que intentarlo a toda costa, si realmente estarnos interesados en valores humanos y no simplemente en adormecer nuestra conciencia al amparo de los prejuicios, los temore y las esperanzas en el futuro. La verdad, la paz, todo cuanto signifique un enaltecimiento de nuestras rnejores facultades est�n aqu� y ahora. No est�n ni en el pasado, ni en el futuro . Si
queremos comprencler c�mo act�a el futuro en nosotros, examin�monos profunda y honestamente en el presente sin intentar huir, sin intentar rehu�r el sacrificio del yo, sin intentar resistir la fuerza de este tremendo desaf�o de la conciencia, pues la Paz es expectaci�n serena y esta expectaci�n serena que es la clave m�stica de la Nueva Era est� flotando por doquier. Todo lo tenemos ya, s�lo tenemos que desarrollar la
capacidad de recibir y esto s�lo podemos hacerlo si nuestra mente est� muy vac�a de todo prejuicio, si somos capaces de vivir ausentes de todas las estructuras conocidas, y si estarnos dentro de cualquier estructura conocida, que seamos tan inteligentes como para liberarnos de ella, observ�ndola a partir de la misma aunque trabajemos para la misma. No hay que destruir ninguna estructura, hay que crear las bases m�sticas de la
propia estructura, lo cual significa que tendremos un esp�ritu de unidad dentro de la propia estructura y no una base de prejuicios a trav�s de las cuales lucharemos contra los dem�s.

    Todo est� en nosotros, la capacidad de recibir como la voluntad de ofrecer, el eterno vac�o de la conciencia para recibir los valores inmortales est� en nuestro coraz�n, y nuestra mente debe secundar esta voz del esp�ritu a fin de realizar aquello tan grande para lo cual hemos nacido. Ustedes son esta fuerza, ustedes son esta Paz, ustedes pueden construir algo nuevo porque este algo nuevo est� en ustedes y este algo nuevo triunfa por encima de toda posible estructura. Si ustedes comprenden esta realidad estoy seguro que triunfar�n de ustedes mismos, habr�n liberado una considerable parte de energ�a destinada actualmente s�lo a vitalizar los peque�os prejuicios que surgen de las peque�as estructuras que hemos creado y porque ustedes poseen esta fuerza, porque internamente ustedes poseen esta Paz inmortal, es porque ustedes est�n expectantemente serenos y en esta expectaci�n serena se basa realmente
la Paz del mundo.

Contestar� a todas sus preguntas, mientras, continuaremos profundizando la Realidad Una Omnipresente que se va adue�ando progresivamente de esta fracci�n de Paz humana que ha desarrollado, todo humano coraz�n. Se trata s�lo de no ofrecer resistencia a esta fuerza, de sentirse integrados en la acci�n creadora, que el Amor a los dem�s no sea una palabra vana, pues no puede existir amor dentro de una estructura estrecha y condicionante. La estructura habla de Amor pero no ofrece Amor. Ustedes deben ser conscientes dentro de s� mismos de esta realidad, pues si se dan cuenta de ello, entonces ustedes desarrollar�n el amor que tiene que existir dentro de toda
posible estructura. Hay que crear no destruir, el lenguaje de la Nueva Era no es un lenguaje mental que solamente puede traernos conocimientos variados, puede convertir nuestra mente en un arsenal de conocimientos y, sin embargo, este arsenal de
conocimientos nos impedir� percibir directamente la verdad que somos nosotros mismos.  Es el eterno equilibrio entre la raz�n y el amor que debe traer como consecuen�a la Inteligencia Creadora."


  Vicente Beltran Anglada
Todos Buscamos la Paz
    Vicente Beltran Anglada                                                  SU OBRA
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