Jiddu Krishnamurti
Comentarios sobre el Vivir
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La tempestad hab�a durado varios d�as, con fuertes vientos y lluvias torrenciales. El agua estaba empapando la tierra, y se lavaba de los �rboles el polvo de muchos veranos. En esta parte del pa�s realmente no hab�a llovido durante varios a�os, pero ahora ven�a la compensaci�n, al menos todos lo esperaban, y hab�a alegr�a en el ruido de la lluvia y de las corrientes de agua. A�n estaba lloviendo cuando todos nos fuimos a acostar, y el acompasado ruido del agua era muy fuerte en el techado. Ten�a un ritmo, una danza, y hab�a el murmullo de muchos arroyos. Y despu�s �qu� bella ma�ana se puso! Las nubes hab�an desaparecido, y las colinas en torno resplandec�an con el temprano sol matutino; todas hab�an quedado limpias y lavadas, y hab�a una bendici�n en el ambiente. Aun no se mov�a nada y s�lo brillaban las altas cumbres. Dentro de pocos minutos comenzar�an los ruidos del d�a; mas ahora reinaba una honda paz en el valle, aunque los arroyos murmuraban y a lo lejos hab�a empezado a cantar un gallo. Todos los colores hab�an cobrado vida; todo era muy v�vido, la nueva hierba y aquel enorme �rbol que parec�a dominar el valle. Hab�a nueva vida con abundancia, y ahora los dioses recibir�an su ofrenda, alegre y libremente dada; ahora los campos se enriquecer�an para el venidero arroz, y no habr�a falta de piensos y forrajes para vacas y cabras; ahora los pozos estar�an llenos y los matrimonios podr�an celebrarse alegremente. La tierra estaba roja y hab�a regocijo.

"Me doy cuenta del estado de mi mente", explic� �l.
"He ido a la Universidad y he recibido lo que se llama educaci�n, y he le�do bastante extensamente. En lo pol�tico he sido de la extrema izquierda, y estoy muy familiarizado con su literatura. El partido ha llegado a ser como cualquier religi�n organizada; es lo que fue y contin�a siendo el catolicismo, con las excomuniones, las amenazas y privaciones. Durante cierto tiempo, trabaj� ambiciosamente en pol�tica, esperando un mundo mejor; pero he calado este juego, aunque yo podr�a haber ido a la cabeza en �l. Hace largo tiempo vi que la reforma real no llega por la pol�tica; la pol�tica y la religi�n no se mezclan. Ya s� que la cosa que hay que decir es que debemos llevar la religi�n a la pol�tica; pero lo que hacemos por el momento, ya no es religi�n, sencillamente se ha convertido en desatino. Dios no nos habla en t�rminos pol�ticos, pero nosotros creamos nuestro propio dios en t�rminos de nuestra pol�tica o condicionamiento econ�mico. Pero no he venido a hablar con vos de pol�tica, y ten�is mucha raz�n en negaros a discutirla. He venido a hablar de algo que realmente me est� consumiendo: la otra tarde dijisteis algo sobre la mediocridad. Escuch�, pero no pude absorberlo, porque yo estaba demasiado confuso; sin embargo, mientras hablabais, me hizo una fuerte impresi�n esa palabra "mediocridad". Nunca hab�a pensado que yo mismo fuese mediocre. No utilizo esta palabra en su sentido social, y, como vos indicasteis, no tiene nada que ver con las diferencias de clase y econ�micas, ni con el nacimiento"

Desde luego. La mediocridad est� enteramente fuera del campo de las arbitrarias divisiones sociales.

"Veo que lo est�. Dijisteis tambi�n, si recuerdo bien, que la persona verdaderamente religiosa no es mediocre. Yo hablo de la mediocridad de la mente, no del empleo o posici�n. Los que est�n en las m�s altas y m�s poderosas posiciones, y los que tienen ocupaciones maravillosamente interesantes, pueden no obstante ser mediocres. Yo no tengo una exaltada posici�n ni una ocupaci�n particularmente interesante, y me doy cuenta del estado de mi propia mente. Es simplemente mediocre. Soy estudiante a la vez de la filosof�a occidental y de la oriental, y me intereso en otras muchas cosas, pero a pesar de esto mi mente es muy ordinaria; tiene alguna capacidad para el pensar coordinado, pero es sin embargo mediocre y no creadora"

Entonces �cu�l es el problema, se�or?

"Ante todo, estoy en realidad muy avergonzado del estado en que me encuentro, de mi propia estupidez, y digo esto sin ninguna autocompasi�n. En lo m�s hondo de mi mismo, a pesar de todo mi saber, encuentro que no soy creador en el m�s profundo sentido de la palabra. Tiene que ser posible tener esa creatividad de que hablasteis el otro d�a; pero �c�mo se va uno a poner a ello? �No es esta una pregunta demasiado r�stica?"

�Podemos pensar en este problema muy sencillamente? �Qu� es lo que hace mediocre a la mente - coraz�n? Puede uno tener conocimientos enciclop�dicos, gran capacidad, y as� sucesivamente; pero m�s all� de todas estas superficiales adquisiciones y dones, �qu� es lo que hace a la mente hondamente est�pida? �Puede la mente ser, en cualquier tiempo, diferente de lo que siempre ha sido?

"Estoy empezando a ver que la mente, por muy lista, por muy capaz que sea, puede tambi�n ser est�pida. No puede convertirse en alguna cosa, porque siempre ser� lo que es. Puede ser infinitamente capaz de razonar, especular, proyectar, calcular; pero, por muy expansible que sea, siempre permanecer� en el mismo campo. Acabo de captar el significado de vuestra pregunta. Pregunt�is si la mente, que es capaz de proezas tan asombrosas, puede superarse a s� misma por su propia voluntad y esfuerzo"

Esa es una de las cuestiones que surgen. Si por muy lista y capaz que sea, la mente es aun mediocre, �puede, por medio de su propia volici�n llegar jam�s m�s all� de s� misma? La mera condenaci�n de la mediocridad con su amplio campo de excentricidades, no har� cambiar el hecho en nada. Y cuando el condenar, con todas sus implicaciones, ha cesado, �es posible descubrir lo que produce el estado de mediocridad? Ahora comprendemos el significado de esa palabra, de modo que ateng�monos a �l. �No es uno de los factores de la mediocridad el impulso de lograr, de tener un resultado, de triunfar? Y cuando queremos volvernos creativos, estamos todav�a tratando la cuesti�n superficialmente, �verdad? Soy esto, que quiero cambiar para que sea eso, de modo que pregunto el como; pero cuando la creatividad es algo tras lo cual hay que esforzarse, un resultado que lograr, la mente la ha reducido a su propia condici�n. Este es el proceso que tenemos que comprender, y no tratar de convertir la mediocridad en alguna otra cosa.

"�Quer�is decir que cualquier esfuerzo por parte de la mente para cambiar lo que ella es, conduce meramente a la continuaci�n de s� misma en otra forma, y as� no ha habido cambio alguno?"

As� es �verdad? La mente ha producido su actual estado por su propio esfuerzo, por sus deseos y temores, por sus esperanzas, gozos y penas; y todo intento por su parte de cambiar ese estado sigue a�n la misma direcci�n. Una mente peque�a que trate de serlo, sigue siendo mezquina. Seguramente, el problema es la cesaci�n de todo esfuerzo por parte de la mente para ser algo, en cualquier direcci�n que sea.

"Desde luego. Pero esto no implica negaci�n, un estado de vacuidad, �no es as�?"

Si uno meramente oye las palabras sin captar su significado, sin experimentar y vivir, entonces las conclusiones carecen de validez.

"As� no hay que esforzarse tras la creatividad. Ella no se ha de aprender, practicar o producir por ninguna acci�n, por ninguna forma de compulsi�n. Veo la verdad de eso. Si puedo, pensar� en voz alta y elaborar� lentamente esto con vos. Mi mente, que se ha avergonzado de su mediocridad, se da ahora cuenta del significado de la condenaci�n. Esta actitud condenatoria es producida por el deseo de cambiar; pero este deseo mismo de cambiar es el resultado de su peque�ez y mezquindad, de modo que la mente sigue siendo lo que era y no ha habido cambio en absoluto. Hasta ese punto he comprendido."

�Cu�l es el estado de la mente cuando no est� intentando cambiarse a s� misma, convertirse en algo?

"Acepta lo que es"

La aceptaci�n implica que existe una entidad que acepta, �verdad? �Y no es esta aceptaci�n tambi�n una forma de esfuerzo con el fin de ganar, de seguir experimentando? Se pone pues en marcha un conflicto de dualidad, que es de nuevo el mismo problema, porque es el conflicto que engendra la mediocridad de la mente y coraz�n. Libertad de la mediocridad es ese estado que existe cuando todo conflicto ha cesado; pero la aceptaci�n es mera resignaci�n. �O es que esa palabra "aceptaci�n" tiene para vos diferente significado?

"Puedo ver las implicaciones de la aceptaci�n, puesto que me hab�is permitido penetrar en su significado. Pero �cu�l es el estado de la mente que ya no acepta ni condena?"

�Por qu� lo pregunt�is, se�or? Es una cosa que debe ser descubierta, no meramente explicada.

"No estoy buscando una explicaci�n ni especulando, pero �es posible que la mente est� serena, sin ning�n movimiento, y sin embargo no se d� cuenta de su propia serenidad?"

Darse cuenta de ella engendra el conflicto de la dualidad �no es as�?


Extracto del libro "Comentarios del vivir"
Segunda serie -pag. 142 a 146-  Editorial Kier
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