s�bado 16 de diciembre del 2000
La 'amenaza' de un fantasma
'El Fantasma de la �pera existi� de verdad. No era, como se crey� por largo tiempo, una criatura producto de la imaginaci�n de los artista, la superstici�n de los empresarios o la mente absurda de muchas personas
Por JUAN CARLOS GARC�A
Cd de M�xico, M�xico.- Tras las huellas de un utilero, una maquillista o el gal�n de la historia, El Fantasma de la �pera ha caminado y hecho brecha a trav�s de generaciones, ideolog�as, edades y circunstancias para convertirse en un cl�sico que del West End de Londres, y Broadway, en Nueva York, vino a M�xico y justamente esta semana cumple un a�o de haberse estrenado en la atestada capital.

Con la misma calidad esc�nica que ha requerido aplausos de reyes, estrellas del cine y cantantes por igual, el cl�sico musical en adaptaci�n de Andrew Lloyd Webber hace, seg�n sus protagonistas, que sea un marat�n de resistencia f�sica, de amor al arte, de atletismo vocal.

Con Saulo Vasconcelos, Irasema Terrazas, Lolita Cort�z, Jos� Joel, Tatiana Marouchtchak y Gerardo Gonz�lez en los papeles principales, el "fantasma" amenaza con desvanecerse y la �ltima funci�n ser� este 14 de enero, despu�s de m�s de 350 representaciones.

"Con representaciones como estas, uno reafirma su vocaci�n de ser un atleta de la voz, porque necesitamos conseguir dominar la aptitud para cantar, estar el momento, preparados para interpretar los personajes m�s complejos que te puedas imaginar", se�ala Irasema, quien encarna a Christine.
Es una excelente escuela para ejercitar la voz y someterla a un estricto y riguroso control, apunta Saulo, "el fantasma".
Quiz�s el papel del fantasma no dura mucho en escena, pero la intensidad que requiere para la interpretaci�n es la misma que la de un papel que no es protag�nico, agrega Saulo.
"El papel m�s grande o el m�s peque�o es siempre importante porque la gente percibe si lo haces bien o mal, lo reclama, un personaje chico no est� peleado con el reconocimiento", indica el actor de origen brasile�o.
Lo importante de estar en una compa��a como estas, comenta Irasema, es que el trabajo se adhiere al cuerpo, se aprende despu�s de visualizarlo en una labor de mesa para buscar los tonos adecuados, las intenciones exactas de las frases, la movilidad de la voz.
"Creo que el secreto para disfrutar de un trabajo es amarlo, cantar es mi vida y sea cual sea el proyecto en el que me involucre me gusta hacerlo con toda improvisaci�n, con energ�a, ya sea un cl�sico como este o la obra de un actor nuevo, aunque fuera menor en prestigio o publicidad", detalla Irasema.
Ambos coinciden en que la labor f�sica, la preparaci�n, saber c�mo debe ir el maquillaje, la vocalizaci�n, los pasos de baile, la extensi�n y la potencia de voz son requerimientos que con el tiempo se aprenden, pero que son esenciales para una puesta en escena como esta, escrita por Gast�n Leroux y que cuenta con los textos de Charles Hart.
Cada uno hace lo propio con su tiempo dentro del escenario, pero es muy significativa una reuni�n, una conversaci�n, los intercambios de opiniones porque El Fantasma de la �pera, para que tenga la calidad que presenta requiere de labor de equipo, sino, no funcionar�a, explica Irasema.
Cantante por vocaci�n, por formaci�n profesional, la int�rprete de ojos claros se�ala que hay parte del terreno actoral en el canto, porque este arte requiere de inmiscuirse en al piel de un autor, ya que se act�a un personaje, se siente.
De compa��as y compa�eros

La compa��a que maneja esta puesta en escena tiene la escuela de las producciones de anta�o, fastuosas, llenas de glamour, que ni siquiera piensan en escatimar, adem�s de la juventud y la fuerza de empresarios con visi�n, casi futuristas.
M�s de 57 soundtracks, con diversas orquestas del globo terr�queo, incontables interpretaciones y decenas de actores y c antantes famosos, como Sarah Brightman y Pl�cido Domingo, entre otros, han tenido que ver con el t�tulo de esta obra que hoy es un cl�sico.
Despu�s de su participaci�n en puestas teatrales, llenas de m�sica y talento, como �Qu� Plant�n! y La Bella y la Bestia, la actriz y cantante Lolita Cort�s descubri� en El Fantasma de la �pera un escaparate a la diversi�n, el aprendizaje y sobre cualquier cosa, a la seguridad profesional.
"Cuando comenz� estaba muy asustada porque ve�a que la compa��a era diferente a las que hab�a estado antes porque todos �ramos de comedia musical, todos cantaban, bailaban y nos conoc�amos siempre.
"Con El Fantasma... me top� con una compa��a que ten�a bailarinas de ballet, cantantes de �pera, actores, nada que ver con lo que conoc�a, sent�a que no hab�a mucha experiencia y sinceramente, pensaba que no iba a funcionar", se�ala Lolita.
Lleg� el primer ensayo, indica, y todas las dudas se esfumaron.
"Me d� cuenta que, adem�s del profesionalismo, exist�a la pasi�n por un trabajo".
Lolita confiesa que si lleg� a esta obra fue por orgullo, ya que antes de que comenzaran las audiciones acaba de dar a luz a su hija, lo que la llev� a la depresi�n t�pica del post-parto.
"Fue eso, el orgullo y el ego", reitera.
Para la cantante que alguna vez conoci� la fama con temas como "Reci�n Nacida" y "Tanto Amor", el aprendizaje m�s profundo que ha obtenido con esta obra y con la compa��a que la maneja y que viene directamente de Nueva York para supervisar la representaci�n, es que todos forman parte un todo.
"Aqu� todos somos lo mismo, porque aprendemos que un utilero sin un actor no es nada, el actor sin el maquillista, los vestuaristas sin el director", indica.
MAT Theatrichal Entertainment, OCESA Presenta y Morris Gilbert son los encargados de la producci�n de El Fantasma de la Opera, que cuenta con la direcci�n de escena de Roberto Ayala y en el terreno musical de Isaac Sa�l.
"Despu�s de que pasa el tiempo del estreno, los detalles se hacen m�s claros en cuanto a la vocalizaci�n, la preparaci�n personal de cada uno para este trabajo y te das cuenta que la calidad est� en todos lados, no solo en los actores o productores m�s publicitados, o en los mejor pagados, lo importante es creer en uno mismo", se�ala Marouchtchak.
Para Jos� Joel, el m�s nuevo en la escena del teatro musical en papel estelar, el reto de hacer algo distinto en su carrera y demostrar que s� puede hacer las cosas, sin que pese el nombre de su padre, Jos� Jos�, fue determinante.
"No me imaginaba en esto, porque estaba muy metido en la onda de la balada, pero las oportunidades hay que tomarlas y estas es una de ellas", se�ala.
Jos� dice que le llama la atenci�n que la obra est� en negociaciones para irse a Madrid con el elenco que se presenta en M�xico, y aunque no hay nada concreto piensa en otros proyectos.
"Si no es as�, intentar� quedarme en algunas de las que sigue para el pr�ximo a�o, Los Miserables, Jesucristo Superestrella, Chicago", expresa.
Hay un trato muy humano, es muy personal, esta es una megaescuela donde cada quien aprende de cada cual, indica Jos� Joel,
Y no se equivoca, porque despu�s de que el tel�n cierre definitivamente tras el nombre de esta obra, seguir� Jesucristo Superestrella, otra puesta en escena que sin duda, har� temblar a los espectadores.
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