EL MIEDO ANTE LA MUERTE

Hay una historia anónima muy interesante acerca del miedo a la muerte que dice: Había un rey que causaba espanto en una tierra en guerra. A sus prisioneros no los mataba. En una sala los hacía formar un círculo y les decía: “Ustedes pueden elegir entre morir a flechazos por mis arqueros o pasar por aquella puerta. Detrás de la puerta yo los estaré esperando”. Todos elegían ser muertos por los arqueros.

Al terminar la guerra, un soldado que por mucho tiempo había servido al rey, se dirigió al soberano:

- Señor, ¿Puedo hacerle una pregunta?

- Dime, soldado.

- Señor, ¿Qué había detrás de la puerta?

- El rey contestó: Ve y mira tú mismo.

El soldado abrió temerosamente la puerta y, a medida que lo hacía, rayos de sol entraron y la luz invadió el ambiente…Y finalmente, sorprendido descubrió que la puerta se abría sobre un camino que conducía a la libertad. El soldado, embelesado, miró a su rey, quien le dijo:

- Yo les daba la oportunidad de hacer una elección, pero por temor preferían morir a arriesgarse antes de abrir esa puerta.

¿Cuántas puertas dejamos de abrir por el miedo de arriesgar? ¿Cuántas veces perdemos la libertad y morimos por dentro, solamente por sentir miedo de barrer la puerta de nuestros sueños?

El temor es una de las causas para no ser emprendedores y creativos. El salmista David oró: “No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo”. (Salmo 23:4) Es decir, hay que confiar en Dios, aún en medio de la muerte. ¿Por qué tenemos miedo a la muerte? Porque la muerte es desconocida, porque la muerte vino a causa del pecado de Adán y –por ende- contaminó toda la raza humana. Pero para destruir a la muerte vino el Señor Jesucristo en quien hay vida eterna.

Hay varios tipos de muerte: La separación entre el cuerpo físico y el espíritu inmaterial que Dios nos dio; además la muerte espiritual o la separación de la comunión con Dios de los que viven sin Cristo; y la muerte eterna, que consiste en no tener a Cristo como Salvador y Señor y morir eternamente sin Dios.

El temor a morir es constante. Existen ya millones de medicinas que se venden para remediar el temor a morir en las alturas o aerofobia, el temor a morir en el agua o hidrofobia, el temor a morir dentro de un espacio cerrado o claustrofobia. Temor a las deudas, al estrés, a morir en un viaje, pero el Señor Jesús vino para darnos “vida en abundancia”. (Juan 10:10)

Para vencer el miedo a la muerte, tenemos que tener presente estos consejos:

- Uno, reconozca que el miedo es un pecado, que debe confesarlo a Dios.

- Dos, debe recibir por fe a Cristo como Señor y Salvador para que Él le quite el miedo a la muerte y tenga la seguridad de la vida eterna.

- Tres, debe ahora buscar el consejo de la Biblia para su crecimiento espiritual.

La Biblia dice: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”. (Isaías 41:10) Esta promesa hecha a Israel para que confíe solamente en Dios, es también para que el creyente confíe en el Señor en medio del dolor y de la muerte. Jesucristo también dijo: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí aunque esté muerto, vivirá”. (Juan 11:25)

¿Tiene miedo a la muerte? ¿Por qué no deposita su confianza en Jesucristo ahora mismo?

A. López

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