MACA REGISTRADA

Cultivada sobre los 4,000 metros por clanes familiares, como los Córdova, la discreta maca conquista a los alicaídos y taciturnos citadinos.


Reconstituyente Natural


La maca ha sido, desde tiempos prehispánicos, un alimento apetecible del menú del hombre andino por sus propiedades vigorizantes. La Meseta del Bombón y Ninacaca, por encima de los 4,000 m.s.n.m., son los lugares desde donde se ha difundido el cultivo de maca en el Perú.

Hace frío allá arriba, más bien hielo, aunque el sol de rato en rato decida intervenir. En la meseta del Bombón, sobre los cuatro mil, el paisaje no suele variar. Extensas pampas de pasto hirsuto, a un lado de la carretera y el lago de Junín, prolongándose varios kilómetros, al otro. Por ésta época del año el granizo y la lluvia seguidos por un inclemente sol suelen castigar tanto a los animales –Pasco es zona ganadera- como a la escasa vegetación que se atreve a asomar. Es en este lugar, bajo estas condiciones agrestes , donde crece la maca. ¿Cómo lo hace?

Más o menos como las caletas de la vida interior. Va gordita y energética bajo tierra mientras que a la superficie suben unas, apenas hojas, entrelazándose en follaje rastrero. No hace falta entonces ser particularmente distraído para estar andando sobre un campo de maca sin saberlo. Ni pasto parece. Mala hierba quizá. Chiquita, apretada, pegada a la tierra. Solo así la planta soporta los rigores del tiempo andino. La raíz, de la familia de las crucíferas, crece y se fortalece durante ocho meses. Apenas cosechada –entre Junio y Julio- parece un zumbayllu, uno de esos trompitos con los que jugaba el niño Ernesto en LOS RIOS PROFUNDOS de Arguedas. Pero tendrá que secar un año entero para que sus propiedades agarren vuelo y se tornen efectivos.

El clan de la Maca

En Chasquitambo, pequeño anexo del distrito de Ninacaca (Pasco), sobre los 4200, vive la gran familia de los Córdova. Usualmente dispersos por sus actividades, se reúnen una vez al año para agradecer a la pachamama por la multiplicación del ganado y los beneficios que aún reciben gracias al cultivo tradicional de la maca.

El Domingo 24, día señalado para el encuentro amaneció nublado y lluvioso. Nada auguraba la festiva y entrañable ceremonia a la que llegamos un poco tarde. (El tramo Jauja – La Oroya es una lástima. ¿Se puede preguntar hasta cuándo?). Lucio Córdova, jefe del clan, nos inicia en el rito con un plato de pachamanca. Camote en mano, comienza el grupo a soltarse y a cruzar información. Hablan los hombres, intervienen las mujeres, los niños dan vueltas y los perros esperan su hueso sin apuro. Primero se mueve el tema que está en la punta de la lengua (y en la alicaída fantasía de muchos) ¿Funciona la maca? Y la gente ríe. Quizá porque a esa altura, cualquier cosa que linde con el artificio suena a chiste. “La maca no es un afrodisíaco. Así la promocionan porque suena bonita y vende”, dice Lucio. Nosotros la consumismos desde niños y claro que nos da fuerza y salud porque es especialmente rica en calcio, fósforo y vitamina C –difícil encontrar cítricos en la puna- pro no tenemos más hijos que el resto”. Las mujeres celebran el comentario con una fresca carcajada.

El salto de Pariona

En Paúcar, anexo del distrito de Huertas (Jauja) vive Félix Jorge Pariona, orgulloso culpable de incentivar el cultivo de la maca en las alturas de Junín y de transformarla lo mismo en licor que en harina o toffees. La agitada vida de Pariona lo llevó de su Ayacucho natal a la dirigencia sindical en La Oroya (1969) para, luego de una breve estancia en el Cepa, acabar en Jauja. “Cuando huía de la Oroya, unos ancianos me vieron cansado y me dieron maca. No olvidé la resistencia que me dio y apenas pude me volví un consumidor habitual, hasta que a mediados de los noventa decidí convertirme en productor. Experimenté con las semillas que robé de una planta en las alturas de Junín. Me fue también que al año siguiente volví a hacer un pagapu. Después he hecho panes, caramelos, toffees y licor. Ahora solo tengo harina porque me dijeron que la gente no estaba comprando esos productos”. Félix Pariona, incansable promotor, ha paseado la maca no solo por feriascomo la de Pachacámac, del Pacífico, Arequipa y Huánuco, sino que ha llegado hasta Israel, mereciendo premios y levantando curiosidades. Actualmente, debido a la caída del precio, se dedica a buscar buena música para sus vacas lecheras entre otras actividades propias de un joven de sesenta que, invariablemente, desayuna maca.

¿Cómo se siembra? El campesino hace descansar la tierra 7 años de empezar la nueva siembra.

Preparación de la tierra: Se realiza en el mes de marzo. Para tal fin se utiliza la chaquitaclla o un zapapicos. La tierra se deja descansar 1 año.

Siembra: Se realiza de Octubre a Noviembre. Se echan las semillas al voleo.

Cosecha: Se hace en Junio y Julio. Grandes y chicos participan utilizando zapapicos.

Secado: La cosecha de maca es puesta secar por 30 o 40 días. Es importante que esté bien seca antes de su procesado.

Composición

Calorías176 cal.
Agua68,7 %
Proteínas3,80 gr.
Carbohidratos23 gr.
Fibra1,90 gr.
Caroteno0,07 gr.
Tiamina0,15 gr.
Riboflavina0,31 gr.
Ácido ascórbico3,10 gr.


La maca tiene un gran valor nutritivo como vemos en el análisis bromatológico.


Propiedades benéficas

  • Crecimiento y fortalecimiento de huesos.
  • Alivia el stress y la tensión nerviosa.
  • Mantenimiento y reposición de energía.
  • Revitalizante sexual.

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