INFIDELIDAD O EN FIDELIDAD
P. Ricardo M. Pugliese
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Nuestra
sociedad opina que aquél que tiene una relación extramatrimonial es un
verdadero amante y considera a ese tipo de relación como algo “saludable”. Hoy
encontramos cantidad de mujeres y varones seduciendo y a la vez siendo
seducidos. La palabra acoso sexual más que nunca se ha transformado en una
palabra de moda. ¿Qué es mejor? ¿La infidelidad o la vida matrimonial EN
FIDELIDAD? Vivimos
en un mundo carente de parámetros estables y creíbles donde a lo malo se lo
llama bueno y recomendable. Si
usted mujer, desea vivir en infidelidad, sólo tiene que seguir la corriente de
este mundo y hacia dónde va la mayoría, en cambio si desea vivir en fidelidad
matrimonial sepa que tendrá que aprender a mantenerse libre de este lazo que ha
triturado y desintegrado a miles de hogares en el mundo entero. Si usted varón,
desea vivir en infidelidad, tiene un ancho camino por delante pero si desea ser
de aquellos que viven en fidelidad matrimonial deberá tomar ciertas medidas de
precaución. Cuando
hablamos de la vida matrimonial, debemos hablar de cosas prácticas. Por eso
quiero darle a continuación algunos puntos importantes para tener en cuenta si
es que deseamos mantener nuestra fidelidad al Señor y a nuestro cónyuge.
Primero veremos cómo evitar la infidelidad y luego trataremos qué hacer si
usted ha sido seducido por este terrible mal que ha flagelado la vida
matrimonial: 1. CÓMO EVITAR LA INFIDELIDAD MATRIMONIAL Para
comenzar debemos detectar los posibles lugares donde uno puede perder su
fidelidad matrimonial. Los lugares de trabajo o las actividades en las cuales
nos relacionamos con personas del sexo opuesto pueden ser los lugares donde, si
nos descuidamos, podemos deslizarnos y perder nuestra integridad y fidelidad
matrimonial. Por eso: A.
Evite el acercamiento exagerado hacia otra persona que no sea su propio cónyuge. Cuántas
veces el esposo invierte más tiempo hablando con su secretaria o compañeras de
trabajo que con su propia esposa, cuántas veces la mujer casada está más
pendiente de lo que le dice su jefe en el trabajo que lo que habla con su propio
marido. Estas cosas inicialmente no son malas, ya que debemos aprender a tratar
con el sexo opuesto y mantener nuestra santidad, pero si uno se descuida y cede
pueden dar lugar a la infidelidad. Mientras sea posible, hable con una persona
del sexo opuesto con su cónyuge presente y hágalo en lugares abiertos donde
toda la gente pueda verle. En su trabajo sepa poner la distancia decorosa entre
usted y el resto de las personas del sexo opuesto. Como dice el dicho: “No sólo
debo ser fiel sino también parecerlo”. B.
Evite estar a solas y en privado con otra persona que no sea su propio cónyuge. Esto
ocurre a menudo en los lugares de trabajo cuando el jefe o la directora de la
empresa convoca al empleado a su oficina para hablar de trabajo o tratar temas
de interés de la empresa. Si uno se descuida... cuando menos se lo imagina,
termina envuelto en una relación ilícita. Esto no es una exageración sino
algo que ocurre a menudo en la vida de aquellos que por descuido u otro factor
se ven envueltos en situaciones nunca antes pensada. Nunca olvide de tomar los
recaudos necesarios para evitar enredarse en una situación de infidelidad y
perder su integridad C.
Evite responder las insinuaciones “subidas de tono” o propuestas que
le formulen a la otra persona. Quizás uno no pueda evitar recibir esas insinuaciones y
palabras deshonestas, pero lo que sí podemos hacer en no responderlas ni
aceptarlas en nuestro corazón. Muchas relaciones ilícitas comenzaron de este
modo, con palabras que transmitieron. Hay personas que debido a deseos e
impulsos no controlados utilizan para con el sexo opuesto palabras
“picantes” o “subidas de tono” con el fin de seducir en seducción y
lujuria. Tratemos de mantenernos lejos de tales personas. Es preferible que esa
persona se enoje con nosotros por no seguir su “juego” y no que usted se
enrede en la inmoralidad y debilite su integridad. Evite relacionarse con
personas que utilizan lenguaje liviano e inmoral y no imite sus malas palabras.
Si lo hace, usted mismo contaminará su vida y vocabulario. D.
Evite relacionarse más profundamente con una persona del sexo opuesto,
especialmente si se siente atraído sexualmente hacia ella. Aquí
es donde debemos proceder con absoluta sinceridad y no mentirnos a nosotros
mismos ni a Dios. Todos sabemos cuando ciertas personas producen en nosotros una
“atracción especial”. Aún debemos
movernos con cuidado y poner los muros de protección. Nuestra naturaleza humana
todavía, si cedemos a sus deseos, quiere hacer de las suyas y hacernos caer de
nuestra posición. La Biblia dice que huyamos de las pasiones, no que hagamos
amistad con ellas (vea 2 Timoteo 2:22). Nunca olvide que si se queda quieto ante
una tentación será seducido y derrotado. En cambio si quiere triunfar sobre
ellas y mantener su santidad y fidelidad matrimonial ¡aprenda a huir y escapar
de la situación!. Estas
situaciones que hemos mencionado pueden ocurrirle a usted dondequiera que vaya:
Trabajo, iglesia, etc. ningún lugar físico puede impedir que caigamos en
infidelidad. Hay
personas que piensan que en ciertos lugares “esto no puede ocurrir”. Manténganse
alerta dondequiera que usted vaya. la única seguridad la encontrará
obedeciendo a Dios mediante la palabra de Dios. 2. ¿QUÉ HACER SI USTED HA SIDO SEDUCIDO Y HA CAÍDO EN
INFIDELIDAD? Si
pone en práctica estos consejos, experimentará verdadera liberación de la
culpa del pecado y retomará el camino hacia la fidelidad matrimonial: A.
Reconozca que la infidelidad es un pecado a los ojos de Dios y es una
obra carnal (Lea Gálatas 5:19-21) B.
Confiese su pecado de infidelidad a Dios para que la Sangre de Cristo le
limpie de toda maldad (Lea 1 Juan 1:9) C.
Pida al Espíritu Santo que le ayude en su debilidad y que le llene con
Su Poder para vivir en fidelidad y de esa manera glorificar a Dios (Lea Efesios
5:18-19) D.
Pídale a Dios que le quite la inclinación hacia la infidelidad y limpie
su mente de toda cosa impura y perversa (Lea 1 Juan 5:14-15) E.
Hable con su cónyuge, ábrale su corazón y confiésele si ha caído en
infidelidad, si ha tenido tentaciones sexuales hacia otra persona, si ha dado
lugar en su mente a pensamientos de infidelidad matrimonial Hacer
esto es muy difícil pero será necesario para demostrarle a su cónyuge que
usted verdaderamente está arrepentido y desea cambiar. El saber que su cónyuge
conoce su pecado le ayudará a usted a esforzarse para superarse y evitar volver
a caer en cualquier grado de infidelidad. F.
Si usted ha sido la víctima de que su cónyuge haya cedido a la
infidelidad, decida no guardarle rencor ni tomar represalias contra él. Ore al
Señor para tener un corazón perdonador y póngase junto a él para ayudarle a
salir de esa situación. Si usted, molesto y dolorido por sentirse traicionado
se aleja de él, lo dejará abandonado y a merced del enemigo, el destructor de
la fidelidad matrimonial G. Si ambos son cristianos, oren juntos al Señor tomando autoridad sobre todo espíritu inmundo de infidelidad que haya invadido su matrimonio. Tome autoridad en el Nombre de Jesucristo y eche fuera toda actividad diabólica que haya infectado su matrimonio (Lea Santiago 4:7) H.
De ahora en más, viva alerta en todo tiempo tomando los recaudos antes
mencionados y teniendo en cuenta el consejo de Pablo a Timoteo: “Ten cuidado
de ti mismo” Vivir en fidelidad no es una alternativa sino una necesidad si realmente deseamos tener un matrimonio bendecido por Dios. Si tenemos a Jesucristo de nuestro lado y recibimos la ayuda del poderoso Espíritu Santo, la fidelidad en nuestra vida matrimonial será una realidad. ...................
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