EDITORIAL

LA GENERACION DEL CONOCIMIENTO

�No se alabe el sabio en su sabidur�a, ni en su valent�a se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. M�s al�bese en esto en el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que Yo soy Jehov�, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehov�. Jerem�as 9:23-24.
Es evidente que en la sociedad globalizada en que vivimos estamos desafiados a adquirir m�s conocimiento. El desarrollo de la ciencia cibern�tica ha puesto al alcance del mundo actual un sinn�mero de posibilidades para profundizar en asuntos que antes tomaban a�os como la salud, comunicaciones, gen�tica, ecolog�a etc. A esta generaci�n podemos llamarla �la generaci�n del conocimiento�, los j�venes universitarios ya no aspiran a tener una profesi�n, sino otras m�s. Lo contradictorio es que el hombre mientras m�s conoce su entorno espacial y conoce m�s de la naturaleza del cuerpo humano; es m�s cruel con otros seres humanos. Parad�jicamente el mundo llama a esto �sabidur�a�.
Las guerras muestran que la crueldad del hombre, sigue siendo salvaje. La corrupci�n a nivel pol�tico en Am�rica Latina, nos revela que tenemos un mismo patr�n, con m�s o menos semejanzas y similitudes. Hoy en muchos pa�ses el poder econ�mico y militar es sin�nimo de valent�a. Los niveles de pobreza y miseria en el mundo; no nos han hecho m�s solidarios y generosos, es m�s triste y decepcionante darnos cuenta que el conocimiento humano se ha vuelto mercantilista y deseoso de adquirir riqueza f�cil. A eso el mundo lo llama riqueza.

Dios quiere por contraste que desarrollemos otro tipo de conocimiento. El conocimiento de Dios. Conocer a Dios es entender los prop�sitos divinos. Es entender el coraz�n de Dios con respecto a su creaci�n. Lo m�s complejo y semejante a �l es el ser humano. �l quiere que el ser humano lo conozca y entienda. Para ello Dios se ha revelado en la Escritura. Un creyente que no conoce su Palabra no conoce a Dios. Quien no estudia, escudri�a, investiga, no tiene la capacidad de gozarse, alegrarse en conocer a Dios. En el Evangelio de Juan 5:39,40 encontramos que Dios nos asegura en la Escrituras que tenemos el testimonio de �l. La palabra testimonio, nos dice de los hechos de Dios en la vida de sus hijos, su pueblo. Estos hechos revelan �la misericordia, juicio y justicia de Dios en la tierra�. Jerem�as 9:24. Este tipo de conocimiento es el que no se aprecia en el mundo. A�n hay cristianos que aprecian m�s el conocimiento humano que el de Dios.

El conocimiento de Dios es el que cambia la vida, los pensamientos, las actitudes, reconcilia hogares, libera a los drogadictos, inspira valores eternos a los pol�ticos, dignifica al pobre, hace generoso al rico; es decir, nos hace personas diferentes y mejores.

Es mi anhelo que seas constante en la b�squeda del �conocimiento de Dios� y que eso te haga una mejor persona. Bendiciones.

Ps. Roque Puell


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