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Primera Carta a los Corintios
de San Pablo XIII 1 –11
Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles,
si no tengo amor soy como bronce que suena
o cimbálo que retiñe. Y aunque tenga (don de) profecía,
y sepa todos los misterios, y toda la ciencia, y tenga toda la fe de modo
que traslade montañas, si no tengo amor
nada soy*. Y si repartiese mi hacienda toda, y si entregase mi cuerpo
para ser quemado mas no tengo caridad, nada
me aprovecha. El amor es paciente
el amor es benigno, sin envidia, el amor
no es jactancioso, no éngride; no hace nada que no sea conveniente,
no busca lo suyo, no se irrita, no piensa mal; no
se regocija en la injusticia, antes se regocija con la verdad;
7todo lo sobrelleva, todo
lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
El amor nunca se acaba; en cambio las profecías
terminarán, las lenguas cesaran, la ciencia tendrá su fin.
Por que en parte conocemos, y en parte profetizamos; mas cuando llegue
lo perfecto, entonces lo parcial se acabará.
*Esto es lo que ha sido llamado “lección formidable”,
es decir terrible; antes que las obras materiales, hay que cuidar la sinceridad
del amor con que las hacemos; amor que solo puede venir de una fe viva
(Gal. 5-6) formada en el conocimiento espiritual de Dios, que El mismo
nos da por medio de su palabra (Juan 17,3)
7. Apliquemos esto al amor que Dios tienen con nosotros y veremos hasta
dónde llega su asombrosa bondad (Luc. 6, 36 y nota)
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BENDICION DE
SAN FRANCISCO
El Señor te bendiga y te guarde: + el Señor te muestre
su rostro y tenga misericoridia de ti + vuelva el Señor
su rostro hacia ti y te conceda la paz. + El Señor Dios
Omnipotente te bendiga. + En el nombre del Padre + y del Hijo
+ y del Espíritu Santo + Amen.
Se exhorta a todos a rezar- y llevar consigo
esta bendicion, por que se tiene por experiencia que es maravillosa
contra los demonios, tentaciones, rayos, peligros del mar, acechanzas
de enemigos, tempestades, incendios, muertes repentinas y contra
otros males y peligros.
Tambien tiene virtud para conservar en gracia de Dios a quien
la llevase con sigo.
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