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¡LA SANTA MISA!



LA MISA ES UN SACRIFICIO. La primera cosa que jamás se ha de olvidar es que la Misa es un Sacrificio, un acto por el cual la iglesia tributa oficialmente a Dios en nombre de todos, un culto supremo de adoración o de latría, que sólo a Él es debido en virtud de la excelencia incomparable de su divino Ser, de quien todo dimana, y a quien todo finalmente va a parar. Y así Misa se ofrece tan sólo a las Tres personas de la Santísima Trinidad.

SUS CUATRO FINES. Y precisamente el sacerdote, para reconocer el soberano dominio de Dios sobre las criaturas, ofrece a Dios nuestro Señor Jesucristo mismo, el cual, al ser inmolado en la cruz, rindió al Padre un culto infinito de adoración y de gracias, de expiación y de impetración. El Sacrificio de la Misa, al poner en él al atar la Victima del Calvario, nos permite adorar por medio de ella y cual conviene a Dios, darle gracias dignamente por todos sus beneficios, aplacarle plenamente mediante la oblación de la Sangre de Jesús, y pedirle favores, con la certeza de ser siempre atendidos; porque esas peticiones van hechas en nombre de Aquél que, con sólo mostrar al Padre sus gloriosas llagas, intercede por nosotros sin cesar en el cielo y en la eucaristía.

LA MISA Y LOS TIEMPOS LITÚRGICOS. Y como quiera que todos los misterios de la vida del Salvador cooperaron en unión con el del Calvario en nuestra salvación, la Iglesia celebra su aniversario en el Sacrificio de la Misa en las diferentes festividades del Ciclo Temporal, o Ciclo de Cristo. En Navidad, por ejemplo, se ofrece a Dios el divino Infante del pesebre con todo aquello en que más gloria dio Cristo al padre, especialmente durante los años de su santa infancia. Pues la Misa, en todo ese tiempo, nos aplica de un modo muy especial las gracias particulares que Jesús entonces nos mereció, y que nos ayudarán a practicar cada año mejor las excelsas virtudes que Jesús y María nos dieron ejemplo.

LA MISA EN HONOR DE LOS SANTOS. Pero la Misa se ofrece en honor de los santos, como lo demuestra el Santoral; con lo cual se afirma que precisamente, merced a la eucaristía – Sacrificio al par que Sacramento – llovió del cielo sobre los santos tal torrente de gracias. De manera que cede en honra de los Santos el que glorifiquemos así la obra del Altísimo en ellos, que son sus obras maestras.

También resulta un hermoso tributo de homenaje para los Santos el que unamos en el altar su memoria a la de Jesús; lo cual se hace siempre que celebramos así la obra del Altísimo en ellos, que son sus obras maestras.

También resulta un hermoso tributo de homenaje para los Santos el que unamos en el altar su memoria a la de Jesús; lo cual se hace siempre que celebramos el aniversario de su tránsito, y aun todos los días en el Canon de la Misa. Miembros como son del cuerpo místico de Cristo, es conveniente se les asocie al sacrificio d su Cabeza, ya que por sus trabajos y aun por su martirio, mezclaron su sangre con la Víctima divina Por eso la Iglesia incrusta en el ara misma del atar las reliquias de los Santos, y muy en especial de los Mártires (véase el grabado más abajo) en el sitio mismo en que se coloca la Sagrada Ostia. Osea, toda la sociedad de los Santos es el sacrificio universal, siendo ofrecida a Dios por el gran sacerdote, que por nosotros se ofreció en su pasión”.

Es también para los Santos un gran honor, el mayor que dárseles pueda, el ofrecer a Dios en su nombre la Sangre de Jesucristo, para adorar al altísimo y para darle gracias por medio de Cristo, por las larguezas que con ellos usó. La eficacia de sus pasados meritos y de su oración actual suben de quilates cuando se presentan a Dios en unión con los meritos y plegarias de Jesús, cuando el día de su fiesta se celebra la Misa en honor de los Santos. Parece como que Dios se complace más en la oblación Así que, cuando asistimos a Misa, es preciso hagamos estas tres cosas:

1)- RECOMPONER EL CUADRO HSITÓRICO del acontecimiento de la vida de Cristo de algunos de sus Santos, acontecimiento cuyo aniversario se celebra. A esto tiende la Misa de los Catecúmenos, con los múltiples elementos que la integran: Ornamentos, Introito, Epístola, Evangelio, etc.

3) – PEDIR A Dios (en e Padrenuestro) y RECIBIR por los méritos en intercesión de Jesús y de sus Santos las gracias que ellos recibieron cuando acá abajó vivían (lo cual es fruto de la Comunión y de la Poscomunión.

Si a este método, que es el método del Misal, se añade el canto colectivo del pueblo fiel, especialmente el canto Gregoriano, en las misas cantadas solemnes entonces será completa la “participación activa en los sacrosantos Misterios; entonces sí que beberemos en ellos el genuino espíritu cristiano en su fuente primera e indispensable, conforme a los vivos anhelos de Pío X” Se puede decir que en general, la mejor participación, el mejor modo de asistir al Santo Sacrifico consistirá en hacer nuestras las fórmulas que el mismo sacerdote reza, no tato repitiéndolas maquinalmente, sino sacando de ellas reflexiones serias y piadosas que corresponden a los pensamientos expresados por las oraciones de la Misa.

Tal manera de asistir a la santa Misa, al Santo Sacrificio, parece ser la preparación ideal a la S. Comunión, por ser la misma que la Iglesia impone al Papa, a los Obispos y a todos los Sacerdotes cuando celebran. Es además muy apta para desarrollar dentro del alma los sentimientos de contrición (desde el Introito hasta las oraciones); de fe (desde las Oraciones hasta el Credo); de amor (en la Comunión), y de gratitud (desde las últimas oraciones hasta el fin); sentimientos todos indispensables para recibir con fruto la Eucaristía. La participación más cumplida en la Santa Misa, que es la Comunión, alcanza por ahí todos sus frutos, por ser ella una de las aplicaciones más cumplida en la Santa Misa, que es la Comunión, alcanza por ahí todos sus frutos, por requeridas por el Decreto de Su Santidad Pío X para “ cosechar más copiosos frutos de la Comunión. Esas condiciones son: una preparación más esmerada y una acción de gracias conveniente a la recepción del Divino Sacramento”.

DIVISIÓN DE LA MISA

La Misa tiene dos grandes divisiones:

A. – Ante-Misa o Misa de los Catecúmenos

1ª Parte: PREPARACIÓN (Asperges – Colecta.

Actos de contrición, o el amor que se purifica
(Parte extrínseca del Sacrificio.)

1.      El agua bendita.

2.      La señal de la cruz

3.      El Salmo Júdica me.

4.      Confesión general

5.      El sacerdote en el altar.

6.      Introito.

7.      Kyrie.

8.      Gloria.


 

2ª Parte: INSTRUCCIÓN (desde la Colecta hasta el Credo)

                                                                              

Actos de fe, o el amor que se ilumina.

DÓMINUS VOBÍSCUM. – OREMUS.

 


1.      Colecta y oraciones.

2.      Epístola o palabras de los

..........Apóstoles y de los Profetas.

3.      Gradual y Aleluya

4.      Evangelio o palabras del

   .....   Maestro.
.5. ...  Sermón u Homilía.

.6...... Credo.


 

B.     – Misa de Los Fieles

3ª Parte: OFERTORIO (OFRECIMIETO – Prefacio).

Actos de abandono, o el amor que se ofrece.

(Parte intrínseca del Sacrificio,)

 

DÓMINUS VOBÍSCUM. – ORÉMOS.

 


1.      Ofrecimiento del pan y del vino

2.      Incensación de las ofrendas y de los ..........fieles.

3.      Lavatorio de las manos.

4.      Oración a la Sma. Trinidad.

5.      orate frates y Secreta con

Amén de adhesión al Ofertorio.


 

4ª Parte: CONSAGRACIÓN (Prefacio – Paternóster)

Actos de esperanza, o el amor que se inmola.
(parte esencial del sacrificio.)

 

DÓMINUS VOBÍSCUM. – Et cum spíritu tuo.

 


1.      Prefacio del Canon.

2.      Sanctus.

3.      Canon o regla de la Consagración.

4.      Lectura de los Dípticos1

5.      Oraciones preparatorias de la Consagración.

6.      Transubstanción y Elevación mayor.

7.      .Oblación de la Víctima al Eterno Padre.

8.      Lectura de los Dípticos.

9.      Fin del Canon y Elevación menor con un Amén de adhesión a las oraciones del Canon.


 

5ª Parte: COMUNIÓN  (Paternóster – abluciones)

Actos de amor, o el amor que se une.
(parte integrante del sacrificio.)

 

OREMUS.


1.      Padre nuestro.

2.      Fracción de la Ostia.

3.      Angus Dei.

4.      Oraciones preparatorias a la Comunión

5.      Recepción del Cuerpo y Sangre del Señor con Amen de adhesión que antes decían los mismos fieles.


 

  Parte: ACCION DE GRACIAS  (Comunión – Fin.

Actos de reconocimiento, o el amor que agradece.

Parte complementaria del Sacrificio.)

 

DÓMINUS VOBÍSCUM. – Et cum spírtitu tuo.


 

1.      Oraciones de las abluciones

2.      Antífona de la Comunión y Poscomunión.

3.      Ite Missa est y bendición

4.      Ultimo Evangelio.

5.      Oraciones en las gradas del Altar.

6.      Cántico de los tres jóvenes.

 

 

 

 

Los Dípticos son dos tablillas en que se inscribía los nombres de los vivos y difuntos a quienes por modo muy especial se encomendaba a Dios o bien a los Santos de quienes se hacia conmemoración.

 

 

*sacado del Misal Diario

Y VESPERAL DE DOM

Gaspar Lfebvre O. S.B.DE

LA ABADÍA DE SAN ANDRES

(BRUJAS BÉLGICA)

 

Págs. 976,977,9

¡AL FIN MI CORAZON
INMACULADO TRIUNFARA!


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