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EL PELIGRO DE LA TELEVISION…
Por que es peligrosa?...
1) La televisión
destruye el poder de retención de nuestra inteligencia.
Nuestra alma esta dotada de memoria,
inteligencia y voluntad. La inteligencia recibe información importante
de nuestro cinco sentidos, la absorbe, y guarda una imagen interior que
será archivada en nuestra memoria. A este proceso se le llama abstracción.
La televisión destruye
esta abstracción de dos formas:
a) Las imágenes pasan por
la mente tan rápido que la inteligencia no tiene tiempo para absorberlas.
b) A causa de la rapidez de la imágenes, la capacidad de pensar
no existe o se vuelve muy escasa.
La televisión es una distracción
enorme e incontrolable. Consecuentemente, la televisión es una
droga. Sus efectos están en el cerebro: induce a un estopor, da
una especie de sueño, entorpece el cerebro, y con esto previene
que uno se dé cuenta de las consecuencias. En lugar de dar esperanza,
la televisión da olvido y sueños. El mundo real parece infinitamente
aburrido en contraste a la pantalla de televisor. El dueño de la
televisión es atraído diariamente a su pantalla tal como
el drogadicto a su dosis. La televisión está volviendo a
la gente inerte! se sientan y la ven sin fin, sin pensar en nada.
Destruyendo nuestro poder de abstracción
con su atractivo, esplendor y algunas veces infantilismo, la televisión
bloque el desarrollo de la madurez, del control y del discernimiento.
No te ayudará a tomar una decisión sino que te dará
una salida fácil y agradable.
La destrucción de nuestro
poder de atracción nos lleva a la estupidez y a la pereza.
La eficiencia de un producto se
da conocer rápido entre la gente; pero información mala
e innecesaria necesita una extensa publicidad. La televisión es
un artefacto para gente perezosa que no quiere usar su cerebro. El rehusar
utilizar el cerebro es un pecado. Si uno no quiere pensar por si mismo,
otros lo aran por nosotros y nos meterán pensamientos malos y peligrosos.
Lo malo no es que el hombre posea
la tecnología, sino que la tecnología posea al hombre y
lo haga esclavo, de alguna manera, hipnotizándolo en lo espiritual
y entorpeciendo sus facultades.
2) La televisión
nos llevará a considerar lo feo como algo agradable y normal.
La falta de inteligencia de la
mayoría de los programas es obvia, especialmente en la caricaturas.
Un niño expuesto a tanta película fea perderá su
amor por lo bello. Nuestra alma debe de usar el don de sabiduría
para amar lo hermoso, y Aquél que es la raíz de toda belleza:
Dios mismo. Aquellos que estén en pecado mortal han perdido los
dones del Espíritu Santo. La sabiduría desaparece, y ellos
serán atraídos por las cosas feas, y por aquél que
es la raíz de toda fealdad: el demonio, aquel que ame lo feo o
no está usando correctamente su cerebro. O esta loco, o vive en
pecado mortal.
3) La Televisión
lleva a la impiedad, impureza y a la violencia.
Los enemigos del Catolicismo controlan los medios de comunicación,
y poco a poquito infiltran en nuestros cerebros el veneno del espíritu
del mundo (la concupiscencia de la carne, de los ojos y el orgullo). En
el libro “Los protocolos de los Sabios de Sión”- donde
se anotaron los planes de los masones se encuentra lo siguiente; “los
hemos engañado, los hemos confundido, y hemos corrompido la juventud
de los gentiles!” La mejor manera de ser engañado, confundidos
y corruptos es sentándose en frete de la pantalla del televisor.
4) La televisión
destruye la vida familiar.
Con una televisión en la casa, ya no hay tiempo de rezar, y si
lo hay, la oración se hace pesada e interminable; tampoco hay mucha
comunicación (esto se puede notar en las familias que tienen tele
no es nada nuevo). La televisión se vuelve el centro de la familia,
el “dios” que todos deben servir (quizá para algunos
esto no sea el caso todavía y piensen que es exagerado, pero uno
no sabe si su familia podría terminar así.) Una familia
Católica tiene a Dios en el centro; la Cruz es el centro de todo,
iluminado todas las actividades familiares. Sería casi un milagro
encontrar una vocación religiosa perseverante en una familia con
televisión.
Dirás: “bueno sí
la tele es peligrosa y todo, pero yo soy suficientemente fuerte para medirme
y cuidarme”. CUIDADO! No juegues con fuego el demonio siempre nos
quiere convencer de que la tentación no esta mala, y ya estando
en la tentación, trata de hacer creer que el pecado tampoco lo
es…
Piensa en todo lo bueno que podrías hacer si dejaras la tele…
tendrías tiempo de dedicarte mucho más a tu vida espiritual,
y ¡ESO ES LO QUE IMPORTA!. De qué le sirve al hombre ganar
el mundo si pierde su alma? Y todo por una gotita insignificante de placer!.
No vale la pena jugar toda una eternidad por desaprovechar el tiempo.
Recuerden: LA VIDA ES EL TIEMPO QUE DIOS NOS DA PARA DECIDIR LA ETERNIDAD.
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