|
Heme Aquí, Jesús Bendito
1. Heme aquí, Jesús bendito, agobiado vengo a Ti,
Y en mis males necesito que Te apiades Tú de mí.
No no puedo con la carga que me oprime sin cesar;
Es mi vida tan amarga, tan intenso mi pesar.
2. Por auxilio clame en vano, aunque lo busque doquier;
Ni el amigo ni el hermano me han podido socorrer;
Pero Tú, Jesús, me invitas con cordial solicitud,
Tú me libras de mis culpas y me ofreces la salud.
3. Heme, pues, en tu presencia; líbrame de mi ansiedad:
Es tan grande tu potencia como es grande tu piedad;
Y jamás he recurrido sin buen éxito a tu amor,
Por consuelo al afligido, por perdón al pecador.
Sor
María Faustina Kowalska
|