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Por Luis
J. Actis
Primera Edición en 1972
SE UN
APOSTOL...
Ofrece
tu vida en aras de un sublime apostolado. Nada
más divino que el darse a los hermanos,
en la pródiga siembra de una misión
de bien.
Toda La armonía que vibra en tu espíritu,
toda la belleza idea que saboreas, vuélcala
en el corazón de los que encuentres a
tu paso. ¡Haz de tu vida una canción
de amor...!
Prodígate sin cesar hasta el martirio
de ti mismo. No inmoles tu existencia en el
altar de un egoísmo estéril y
despiadado, ni de un sentimentalismo acaramelado,
pero infecundo. Entrégala por el contrario
a tusa hermanos. Dásela por entero. ¿Qué
existe más hermoso que el sacrificio
de una vida, dada en aras de un ideal de bondad
y de amor?
Entrega tus palabras, tus entusiasmos, tus sacrificios,
tu amor y tus energías; entrega hasta
tus sonrisas a los que encuentres al paso, siempre
que veas que con ellas puedes hacer algún
apostolado...
Dales todo. Sé un apóstol cabal
¿Acaso Jesús no dio hasta su sangre
por ti...? ¿Por qué no darlo todo
por El...?
Sé un destello de su amor, un eco armonioso
de sus labios, una llamarada de fuego de su
pecho. Dignifica engrandece toda tu existencia,
entregándosela. Que tu vida sea por El
luz, aroma, flor, caricia, bondad y amor...
Ten
la ambición sublime de darte todo por
el triunfo de su doctrina y de su reinado. ¿Qué
nunca la conciencia pueda reprocharte una mezquindad
o una cobardía para con El...
¡Oh,
qué hermosa es la vida cuando se la vive
así, en una total y absoluta donación
de sí mismo...!
“ESTRELLA” Página
#11
Julio de 1986
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