GUÍA 2

PRESENTACIÓN DE AVANCES DE INVESTIGACIÓN

 

El informe de avance tiene como propósito dar a conocer al Comité de Investigaciones y al Departamento de la Facultad o Instituto al cual está adscrito el proyecto, las actividades realizadas hasta la fecha, las que faltan por hacer y las limitaciones. La elaboración de este informe es valioso para los investigadores por su carácter autoevaluativo. Debe presentarse cada tres meses.

 

ESTRUCTURA DEL INFORME

 

1. IDENTIFICACION DEL PROYECTO

 

· Nombre.

· Número de inscripción del proyecto.

· Línea de investigación en el que está inscrito.

· Nombre de investigadores, departamento y Facultad o Insituto.

· Número de horas asignadas, número de horas utilizadas, número de horas solicitadas para el semestre siguiente.

 

2. OBJETIVOS DEL PROYECTO

 

Indicar el objetivo general y específicos.

 

3. CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES

 

Cronograma inicial, actividades realizadas hasta la fecha y actividades por realizar indicando el tiempo. Cambios y justificación de los mismos (Sólo si es necesario). En el caso de que el tiempo programado inicialmente se considere insuficiente debe solicitar la ampliación del mismo, mediante concertación con el jefe del departamento y el número de horas que le serán asignadas.

 

4. RESULTADOS OBTENIDOS

 

Realice un proceso de autoevaluación indicando los resultados alcanzados, justificándolos o explicando las razones por las cuales los resultados son o no satisfactorios, de acuerdo con sus objetivos planteados.

 

5. UTILIZACION DE LOS RECURSOS

 

Informe la utilización de los recursos y equipos que la han sido suministrados con presupuesto de la Universidad del Tolima o de otra institución, si ha sido cofinanciado.

 

6. OBSERVACIONES GENERALES

 

Las que considere necesarias para mayor claridad del informe.

http://www.ut.edu.co/investigacion/seriados/3/present.htm

 

 

 

 

       Coco Chanel decía que una mujer nunca es suficientemente rica, ni está suficientemente delgada. Beethoven, en cambio, afirmaba que nunca se es lo bastante bueno o lo bastante valiente. Lo cierto es que uno, a estas alturas, ya no sabe a quien creer. De todas formas gracias por estar aquí.

       Esta primera sala, nos tememos, puede resultar un poco árida, pero es imprescindible. La percepción es educación y de lo que se trata es que usted empiece a ver los libros de una forma diferente. Efectivamente, un libro es un soporte físico de información, pero también es algo más... es, o debería ser, una obra de arte y un oscuro objeto de deseo.

       En el principio era el Verbo, más tarde, puso Adán nombres a toda bestia y ave de los cielos y a todo animal del campo. Parece evidente que algo, antes de tener nombre, simplemente no existe. Un libro será, simplemente, un libro, antes de que nombremos las partes que lo componen, después se convertirá en una estructura compleja de arquitectura perfecta.

       Entremos, pues, en materia:

       Partes exteriores:

Cortes del libro

       Cortes del libro: Todo libro tiene tres cortes, el superior o de cabeza, el inferior o de pie y el delantero que es el que está opuesto al lomo. El corte delantero puede ser plano (si el lomo también lo es) o adoptar forma cóncava cuando el lomo es redondo. A esta forma se le denomina mediacaña.

 

       El corte suele ser blanco o del mismo color del papel, aunque, en ediciones cuidadas o de mucho manejo, puede dorarse, pintarse, jaspearse, bruñirse, labrarse, etc.

Corte jaspeado

 

Encuadernación firmada por Brugalla con nervios ornamentales y tejuelo

       Planos: Los planos son las dos caras, anterior y posterior del libro, que se denominan delante y detrás.

       Cubiertas: Los planos y el lomo de papel con que se forra el libro para su encuadernación en rústica se denomina cubiertas. En este caso la cubierta anterior lleva impreso en nombre del autor, el título de la obra y el pie editorial. En los encartonados, la cubierta recibe también el nombre de tapa o tabla, y pasta si se recubre con piel (ver la sala dedicada a las encuadernaciones).

       Nervios: Aunque se refiere a cada una de las cuerdas, cordeles o bramantes que se colocan en el lomo del libro para reforzar la encuadernación por extensión se refiere, también, a los salientes que producen en el lomo una vez encuadernado. Reciben esta denominación porque, originariamente, estaban hechos con nervio de caballo. Hoy, en la mayoría de los casos, no son más que un adorno y se denominan nervios falsos u ornamentales.


       Tejuelo: Pequeño trozo de piel, tela, papel o cualquier otro material que se pega al lomo y que lleva impreso el nombre del autor y el título. Su color suele contrastar con el de la piel del lomo.

 

Partes interiores:

      Guardas: Hojas de papel que coloca el encuadernador dobladas por la mitad para unir el libro y la tapa. Generalmente son de papel distinto usado en el cuerpo del libro, tanto en el cuerpo como en el gramaje y en el color.

      Hojas de respeto o cortesía: Hoja en blanco que se coloca al principio y al final del libro. En ediciones de lujo o especiales se colocan dos o más hojas de cortesía.

      Anteportada o portadilla: Es la hoja anterior a la portada, puede ir en blanco, aunque generalmente se imprime el título del libro en caracteres abreviados o menores que el de la portada.

      Contraportada: Es la cara posterior de la anteportada o portadilla, puede ir en blanco o bien figurar en ella el título general de la obra, cuando ésta consta de varios tomos. También puede figurar en ella algún grabado con retrato del autor o sin él.

      Frontispicio o frontis: Es la portada cuando va orlada o decorada tipográficamente con grabados o alegorías. También se suele denominar frontis a la contraportada cuando va orlada e ilustrada.

      Portada: Es la página más sobresaliente del libro; especifica de forma más extensa el título de la obra, el nombre del autor, nombre del prologuista, méritos del autor o cualquier otra explicación interesante de resaltar, lugar de la impresión, nombre del impresor y la fecha.

      Página de derechos: Es la que ocupa el reverso de la portada y en ella figuran los derechos de la obra, número de ediciones, pie de imprenta, etc.

      Dedicatoria: Es el texto con el cual el autor dedica la obra, se suele colocar en el anverso de la hoja que sigue a la portada. No confundir con dedicatoria autógrafa del autor que es cuando el autor, de su puño y letra, dedica la obra a una persona concreta.

      Prólogo: Es el texto previo al cuerpo literario de la obra. El prólogo puede estar escrito por el autor, editor o por una tercera persona de reconocida solvencia en el tema que ocupa a la obra. El prólogo puede denominarse prefacio o introducción.

      Preliminares: Antiguamente se utilizaba una página anterior al texto e incluía Censuras, Loas, Privilegios, etc. Modernamente está en desuso o bien se utiliza en caso de existir algún texto de agradecimiento.

      Índice: Es una relación esquemática del contenido del libro. Puede ir al principio o al final (en las obras científicas al principio y en las literarias al final). Los índices cronológicos, geográficos, de láminas, etc. suelen ir al final de la obra.

      Colofón: Se pone al final de la obra (en la última página impar) y en él consta el lugar de impresión, la fecha y el nombre de la impresión. También incluye el número de tirada y el escudo del impresor.

http://www.bibliofilia.com/curso/laspartes.htm

 

 

 

 

 

 

Partes principales en la redacción de un libro


     1. Hoja de portada. Tiene como fin principal identificar trabajo y autor. Respete la buena disposición de la portada. Es la primera página.

     2. El título. El escritor debe encontrar una o varias palabras (el menor número posible) con las que dé a conocer la temática del libro.

     Azorín decía: "Los títulos son difíciles; cuesta mucho trabajo encontrarlos... o se encuentran desde el primer momento, y en ese caso todo el libro futuro gira en torno al título. El título da prestancia al libro; debe ser airoso; unos tienen color y otros cadencia. Se ha perdido el arte de titular; los clásicos lo poseían; lo poseían porque eran dueños del idioma".

     El título debe cumplir con la difícil tarea de captar la atención del lector. Refleja una buena dosis de ingenio quien lograr este propósito, en el que no existen reglas ni recomendaciones distintas a la de "ser breves-densos", porque generalmente se abusa, siendo varios los renglones que se dedican a tal fin.

     3. Dedicatoria. Es costumbre, casi generalizada, ofrecer nuestro esfuerzo a quien consideremos oportuno. A este respecto, recomenda-mos dedicar el trabajo al director del mismo o a persona con la que tengamos auténtica amistad o vínculo familiar. No corramos el riesgo de que alguien se considere ofendido porque su relevante nombre figure en nuestro insignificante trabajo.

     4. Palabras de agradecimiento. Constituyen un detalle de auténtica atención porque se suele agradecer la colaboración prestada a quienes hacen posible la realización del trabajo.

     Evítese la frase de rigor: "Mi más sincero agradecimiento" (Un agradecimiento insincero no existe), y elúdase, aunque esto a veces es difícil, la cita relacionada de nombres y nombres. Seguidamente exponemos dos ejemplos de trabajos cuya confección mecanográfica se recomendó a SERPROF:

"Mi agradecimiento a cuantas personas han hecho posible la realización del presente trabajo con cita especial de don ______(catedrático de ________ y director del presente estudio, porque con sus exigencias pedagógicas, supo despertar en mí el espíritu de superación".

"Agradezco a mi guía y maestro don ______ la paciencia que tuvo y el cariño que me demostró durante la realización del presente trabajo".

     En las palabras de agradecimiento debe evitarse:

- El exceso de adjetivos calificativos..
- El empleo de la tercera persona en laa redacción. Hablemos en primera persona.El agradecimiento es algo muy personal.
- La sequedad y el entrecomillado o subbrayado de palabras. Pueden interpretarnos mal.

     Ejemplo: "Muy agradecido por la "eficaz" y "acertada" ayuda de mi director don _____ "

     Anécdota curiosa es la siguiente dedicatoria:

"Agradezco a la excelsa personalidad de don _______ , catedrático de _______ miembro de ________ y director de este insignificante trabajo.

     5. Índice. El índice de nuestro trabajo refleja su contenido. La confección ha de ser extremadamente clara y presidida por un orden expositivo de conceptos. En primer lugar, irá el prólogo e introducción, a los que seguirán los distintos capítulos, apartados, subapartados, etc. que constituyen el cuerpo del texto.

     La conclusión, bibliografía y anexos, si los hay, son parte indepen-diente del cuerpo o texto.

     Si nuestro trabajo es extenso, resaltamos la conveniencia de redactar dos índices. El primero, esquemático. Será un resumen en el que reflejaremos los diversos capítulos. El segundo, ha de ser amplia-ción detallada del primero. De esta forma, el lector localiza instantánea-mente y con un segundo esfuerzo selecciona. Recuérdese, asimismo, que la confección de un índice por orden alfabético facilitar la, aún más rápida, localización del concepto que intereses.

     En cuanto a dónde debe situarse (principio o final del trabajo), recomendamos: Si son varias las páginas del índice, es conveniente ponerlo al final del trabajo. De esta forma no constituirá un bloque que, unido a la portada, agradecimiento, dedicatoria, etc., será un obstáculo para quien busque el comienzo del libro.

     Cuidaremos de distinguir nuestras ideas dando a cada una la importancia que tiene. El tamaño de las letras y el subrayado las distingue perfectamente. Los capítulos irán con letra mayúscula y subrayada; los apartados con mayúsculas sin subrayar; los subaparta-dos, con minúscula subrayada y las divisiones de éstos y siguientes con minúsculas sin subrayar.

     6. Introducción. El autor del trabajo, en una o varias páginas -recomendamos brevedad-, informa al lecctor del objeto, fundamentos y fin que se propone con su estudio, intentando que sus palabras despierten el interés del lector y su consecuente captación.

     7. El texto. El texto ha de contener las partes del trabajo, método empleado, capítulos, divisiones y subdivisiones, así como todo cuanto pueda contribuir a la aclaración de nuestro disertar (gráficos, esquemas, dibujos, etc.), pues, esto proporciona una mayor compren-sión.

     Es aconsejable, como partida de trabajo, informar al lector de la existencia del problema, y tras consignar su porqué, deberemos explicar, con la aportación del mayor número de datos, cómo tal problema puede dejar de existir, indicando qué métodos o sistemas hemos utilizado en la investigación para que, quienes puedan ocuparse de igual asunto en el futuro, dispongan del mayor número posible de fuentes informativas que le permitan completar la problemática que nosotros abordábamos y que, a buen seguro, presenta "lagunas" e incluso "mares" inadverti-dos.

     El escritor, representante de un saber, no debe, al cederlo al lector, buscar ni su ventaja particular ni su propia gloria, como es el caso de quien escatima citas, invierte pensamientos ajenos o se atribuya las "doctrinas" del prójimo, pensando más en su prestigio que en el primordial objeto de su trabajo: Dirigirse a la meta y, tras establecer un récord, explicar a los demás los defectos que encontró en el entrena-miento de sus compañeros, cómo evitarlos y, lo que es más, qué hizo o dejó de hacer él.

     Huyamos, pues, al redactar nuestro trabajo de la vanidad que lleva implícita aquel que pretende hacerse el centro de su obra, olvidándose de que otros pensaron, piensan y pensarán, por y para él. Informemos de la bibliografía que nos ha ayudado y de la que se puede consultar. Y si un libro, aunque contemple la misma problemática que el nuestro, se hace acreedor al elogio, no lo silenciemos.

     8. La conclusión. Con la conclusión termina el libro. Es una especie de capítulo final en el que el escritor, haciendo alarde de un estilo breve, preciso y claro, explica los resultados e ideas principales de su trabajo e indica cuáles son los problemas pendientes de resolución para facilitar el camino a otros investigadores.

     9. Bibliografía. Detallaremos, por riguroso orden alfabético, los apellidos y nombre de los distintos autores que hayamos consultado, aclarando, tras cada uno, título de la obra así como editorial, edición, población y año de la publicación.

     10. Anexos. Nuestro estudio puede requerir ejemplos,esquemas, gráficos, planos, fotografías o una serie de requisitos que, sin ser imprescindibles, enriquecen la exposición porque aclaran su contenido. Cuidaremos de dar el número de cita que corresponda remitiendo al lector al apartado correspondiente. (Ej. véase anexo nº ____).

http://www.arrakis.es/~serprof/redac4.html

Hosted by www.Geocities.ws

1