
CONCLUSION
La tecnología no es estática, y lo que presenta
como innovación en determinado momento se vuelve imperfecto que se van
mejorando con el tiempo, además, tiene una enorme ventaja: se abarata
progresiva y rápidamente, por lo que el libro sigue vivo, y seguirá
evolucionando con nosotros. Eso es lo que lo caracteriza. Su esencia no está en
su formato, sino en su capacidad de evolucionar con nosotros. Inicialmente
aumentó nuestra capacidad de memoria, más en la actualidad, aumenta nuestra
capacidad de acceso a información de una manera infinita, augurando una
evolución intelectual inimaginable.
El libro, cambiará
su forma del papel a la pantalla y su uso estará supeditado a las preferencias
individuales, pero su verdadera transformación, será aquella en la que la
escritura ya no sea tal y como la conocemos, sino que se transforme incluyendo
otros elementos que la complemente, con la utilización de texto como elemento
básico pero no único, como la interactividad con el lector por ejemplo que ya
existe y que sirva de apoyo en su función principal de transmitir
conocimientos.