
DIRECCION DE ESTUDIOS VIRTUALES
HID- XI TRIMESTRE
Redacción y Estilo
Prof.: Maruja Trejo
Participante: Mirlena Malavé
· El diálogo, como competencia valor en las comunicaciones orales y su importancia en la formación profesional del Licenciado en Información y Documentación.
En un mundo en que la necesidad de la relación se manifiesta a
través de todos los niveles y en las actividades más diversas, el
tema de la comunicación es de gran importancia. La vida de los hombres
en sociedad se puede esquematizar por las múltiples relaciones que
vincula a unos con otros. En esa variedad de relaciones hay que observar dos
aspectos fundamentales: saber transmitir las ideas y saber hacerse comprender
por los demás.
El lenguaje es el gran instrumento de comunicación de que dispone
la humanidad, y no todas las personas poseen un gran caudal lingüístico
y no cabe duda, que las ventajas estarán de parte de aquellas en que éste
sea más preciso. Todo el mundo sabe que el que se expresa con mayor
claridad y precisión, es dueño de recursos poderosos para abrirse
camino en el trato con sus semejantes.
El poder de la palabra es eficaz
e ilimitado porque hablar es un fenómeno que se produce siempre en
circunstancias concretas. Si bien la emisión de la voz es común a todas las
circunstancias, no lo es el tono, la gesticulación corporal o el orden
de las ideas. El hombre moderno especialmente si es instruido, deberá
desenvolverse hábilmente en cualquier entorno en el que tenga que
expresar sus ideas y hablar bien es una de las claves del éxito. Sin las
palabras y la capacidad de expresarse por medio de la voz, resultaría en
extremo difícil, y casi imposible, coordinar las actividades más
elementales de la vida social.
Cuando el hombre comunica sus necesidades e ideas a otros para lograr su
comprensión o conseguir su cooperación, debe hablar bien, de modo
coherente, convincente y preciso. Para muchos el hablar se ha convertido en vehículo
idóneo para orientar, disuadir o convencer a sus semejantes,
particularmente en la sociedad actual, aún dentro del propio círculo
de amistades, la impresión que causemos depende en buena parte de la
capacidad, agilidad y viveza de nuestra charla, del tacto con que exponemos y
razonamos las convicciones, y del atractivo de nuestro modo de hablar.
En el interrelacionado mundo de hoy, mantener un diálogo con un superior, un
visitante o un subordinado, constituye el necesario complemento de
conocimientos que se debe poseer para insertarse mejor en la moderna comunidad.
En relación a los profesionales de