UNIVERSIDAD YACAMBU

ESTUDIOS VIRTUALES

CATEDRA: PLANIFICACIÓN

 

La Planificación.

En un sentido general planificar significa organizar los factores productivos a futuro para obtener resultados previamente definidos. Quien planifica traza entonces un plan donde se fijan los recursos que serán necesarios para el logro de las metas parciales y globales trazadas. Se puede considerar como un intento por reducir la incertidumbre a través de una programación de las propias actividades, tomando en cuenta los más probables escenarios donde éstas se desarrollarán. Un diagnóstico adecuado del entorno y de la situación propia es, por lo tanto, indispensable para planificar con un cierto éxito.

Existe así la planificación que realiza un individuo como consumidor, trabajador o inversionista, la planificación que realizan las empresas, las grandes corporaciones y los grupos empresariales.

Cuando se habla de planificación, se suele utilizar el término con dos alcances diferentes:

la planificación como elaboración de planes, programas y proyectos.

la planificación como proceso y estrategia.

Con mucha frecuencia, la idea que se tiene de la planificación, tiende a que ésta sea concebida sólo como algo cristalizado en “planes”, “programas” y “proyectos”, presentados en un libro o documento escrito, pero la planificación no se agota en eso.

Sin embargo, lo sustancial de la planificación como proceso y estrategia no es eso, sino el planificar teniendo en cuenta la totalidad social en cuanto el contexto más amplio (y a la vez condicionante) de las áreas de intervención que han sido (o van a ser) programadas. Esto conduce a prestar atención a los diferentes actores y sectores sociales, que buscan sus propios objetivos, que tienen sus propias apreciaciones/valoraciones de cómo debe ser la sociedad, y que desarrollan sus propias estrategias para el logro de sus objetivos y propósitos.

En todas las definiciones de planificación es posible hallar algunos elementos comunes importantes: el establecimiento de objetivos o metas, y la elección de los medios más convenientes para alcanzarlos (planes y programas).

Implica además un proceso de toma de decisiones, un proceso de previsión (anticipación), visualización (representación del futuro deseado) y de predeterminación (tomar acciones para lograr el concepto de adivinar el futuro). Todo plan tiene tres características: primero, debe referirse al futuro, segundo, debe indicar acciones, tercero, existe un elemento de causalidad personal u organizacional: futurismo, acción y causalidad personal u organizacional son elementos necesarios de todo plan. Se trata de construir un futuro deseado, no de adivinarlo.

Origen.

La Planificación nace y evoluciona conceptualmente a partir de la Revolución Industrial. Las organizaciones empresariales funcionan impulsadas por el proceso administrativo, a través del cual se combinan la decisión, la acción y el resultado de la administración.

La combinación de recursos humanos, materiales, financieros y tecnológicos que debe realizar la empresa, requiere de un sistema que facilite el desarrollo de las capacidades técnicas y administrativas para dirigir la organización hacia el logro de los objetivos. De esta situación surge la necesidad de aplicar el proceso planificador para obtener la mejor combinación de los recursos.

Henry Fayol fue uno de los primeros en presentar una concepción amplia de la planificación de los negocios, definiéndola como “el poder de predecir el futuro y llevar a cabo las acciones correspondientes.” En su libro, Administración Industrial y General, publicado por vez primera en Francia en 1916, ya señalaba dos cuestiones fundamentales de la práctica planificadora: la iniciativa del plan y la función política del planificador. Apuntaba Fayol, que “una de las más vivas satisfacciones del hombre inteligente es concebir un plan y asegurar su buen éxito y que esta posibilidad de concebir y ejecutar descansa en la iniciativa”, advirtiendo sobre la autonomía relativa del planificador y su escasa posibilidad de producir, por sí mismo, un efecto transformador.

William Newman, en su libro Programación, Organización y Control, publicado en 1968, sigue la misma línea de Fayol, concibiendo la planificación como una fase del proceso administrativo. Para Newman, “planificar es determinar qué se ha de hacer”, cubriendo el amplio campo de la toma de decisiones que incluye el esclarecimiento de objetivos, establecimiento de políticas, la fijación de programas, la determinación de métodos y procedimientos específicos y la fijación de previsiones día a día.

Newman se aproxima a la planificación administrativa, aportando elementos de interés para formalizar el proceso. Por primera vez, plantea la posibilidad de aplicar la estrategia desde el contexto administrativo.

Harold Koontz y Cyril O'Donnel, han hecho importantes contribuciones conceptuales a este tema. En su libro, Principios Gerenciales: Un Análisis de las Funciones de la Gerencia, publicado en 1972, definen la planeación como “decidir en forma anticipada qué hacer, cómo hacerlo, cuándo hacerlo y quién lo hace.

Para ellos, la planeación llena el vacío que existe entre dónde estamos y a dónde queremos llegar, permitiendo que las cosas posibles ocurran.

Estos autores siguen la línea de Fayol, con dos aportes fundamentales para la formalización del concepto: conceden a la planificación la función rectora del proceso administrativo y señalan que la planificación es la única fase del proceso global administrativo que requiere la interacción del ambiente o entorno que condiciona el funcionamiento de la empresa.

George Terry, en su libro Principios de Administración, publicado en 1960, introduce el término de “planeación administrativa,” definiéndola como “la selección y relación de hechos, así como la formulación y uso de suposiciones con respecto al futuro que se creen necesarias para alcanzar los resultados deseados.

La planificación, según este autor:

Incluye la identificación personal u organizacional: el plan expresa el grado de aproximación entre el actor y la institución.

Se relaciona con las condiciones de certidumbre e incertidumbre: la certeza o probabilidad de los eventos futuros son los factores que originan la planificación.

Es un proceso intelectual por naturaleza: el trabajo planificador exige pensamiento reflexivo, imaginación y previsión; el planificador se mueve entre intangibles e imponderables.

Se refiere al futuro: la planificación anticipa las eventualidades preparándose para la contingencia; el plan resuelve problemas actuales y prevé los problemas potenciales.

Es contínua y permea toda la empresa: el trabajo planificador exige evaluación de resultados en forma periódica, y está sujeto a revisión y enmienda a medida que se conocen dichos resultados.

Este autor aporta elementos significativos para el desarrollo de una planificación efectiva que afecte secuencialmente la administración para organizar, actuar y controlar.

Hoy en día, el uso eficiente de los recursos escasos todavía constituye una de las principales preocupaciones de la dirección de cualquier organización. Sin embargo, en la actualidad, debido a un ambiente turbulento y de rápidos cambios, la supervivencia de la habilidad de una organización para adaptarse en forma adecuada a este medio, tanto interno como externo, es cada vez más difícil.

De allí que en un número creciente de organizaciones, la planificación se desarrolle estrechamente ligada a la dirección estratégica de la empresa, es decir con los niveles más altos de la toma de decisiones.

No existe un sistema de planificación único que cada organización deba adoptar. Los sistemas deben ser diseñados para que se adapten a las características particulares de cada empresa.

Paradigmas.

Paradigma se define como un modelo que está en el límite de las aspiraciones de los líderes y que es capaz de arrastrarles al más allá de la vida cotidiana que envuelve al común de la gente, constituye la herramienta fundamental que posibilita la solución de los problemas sustanciales que impiden el éxito de las personas y organizaciones.

1) El primer paradigma lo hemos llamado ¡Dios quiera que...!. Invoca el Gran Poder de Dios, estaba basado en el deseo de que "ojalá las cosas funcionen como esperamos que funcionen". Lo hemos llamado ¡Dios quiera que...!, debido a que era un modelo basado en simples deseos, pero sin acciones concretas que llevaran a obtener los resultados. Se esperaba que ocurrieran cosas como: ¡Dios quiera que alcancen los recursos!, ¡Dios quiera que no pase nada malo!, ¡Dios quiera no cambien las cosas!, ¡Dios quiera que todo salga bien!, ¡Dios quiera que la empresa sobreviva!. En sus inicios, la mayoría de las organizaciones cuando todavía son organizaciones pequeñas, tal como ocurre con muchos negocios familiares, funcionan de acuerdo a este modelo aún en la actualidad.

2) El Segundo Paradigma, Planificación Presupuestaria, basado en el Poder del Dinero se inicia cuando las empresas comenzaron a organizar la Gestión Presupuestaria de la organización. Esto establece los primeros elementos de Planificación Financiera. Este paradigma de la Planificación Presupuestaria dice que, si establecemos con claridad el presupuesto del próximo año, probablemente estemos mejor preparados para controlar el flujo de los recursos materiales y financieros requeridos para lograr los objetivos propuestos y por lo menos allí vamos a tener control. Se piensa que controlando los recursos podemos controlar como se desarrolla la gestión de la organización. Aún hoy en día muchos creen en el Poder del Dinero para llevar adelante una gestión.

3) El Tercer Paradigma comienza con los conceptos de Planificación Estratégica y representa el llamado Poder Central. Este paradigma permite establecer estrategias adecuadas para enfrentar los retos y dificultades que ofrece el entorno a corto, mediano y largo plazo. Aquí aparecen los conceptos de plazo (corto, mediano y largo) y el concepto de estrategia.

Durante la Planificación Estratégica se comienza a realizar análisis del entorno y a concentrar el interés en áreas determinadas de la organización. La Planificación Estratégica es un proceso centralizado y a partir de ella se inicia un proceso de Planificación Funcional que toma como lineamientos las estrategias establecidas a través de los planes corporativos, a fin de desarrollar estrategias particulares para cada una de las áreas funcionales del negocio.

La Gestión Estratégica. El problema que plantea la planificación estratégica, es que hace suponer a los Gerentes de las empresas, que la planificación es un problema de los planificadores ubicados en los Centros de Poder y no una responsabilidad gerencial.

4) El Cuarto Paradigma, Gestión Estratégica, está basado en el Poder de la Gente y establece que cada Gerente o Líder es quien debe generar, dentro de su propia gestión, las estrategias anticipativas y adaptativas requeridas para sobrevivir y ser competitivos a corto, mediano y largo plazo. Aquí aparece una serie de conceptos nuevos que no estaban dentro de los conceptos de la Planificación Estratégica tradicional.

El primero es que cuando se dice "cada Gerente o Líder", pareciera que estuviéramos hablando de fracciones. Sin embargo, aún cuando la organización debe ser manejada como un equipo, las estrategias de la misma son responsabilidad de cada Gerente. Ya no es un centro de poder (Poder Central) el que establece los planes corporativos, sino que ahora, existiendo una serie de lineamientos corporativos establecidos en equipo, cada organización tiene la responsabilidad, dentro de su gestión, de actuar estratégicamente para lograr los objetivos. Las estrategias deben responder a la Visión y la Misión de la organización y deben ser desarrolladas en forma democrática y participativa.

Una organización que solamente está reaccionando a los cambios del entorno apenas puede sobrevivir, pero, para ser realmente competitiva, la organización tiene que realizar procesos de anticipación.

La gestión estratégica constituye un proceso de acopio de recursos estratégicos y la administración de los mismos para el logro de los objetivos estratégicos de la organización. Pero ¿Cuáles son esos recursos estratégicos?

El recurso estratégico fundamental hoy en día es el conocimiento. Ese conocimiento que se encuentra almacenado en las grandes bibliotecas del mundo y aquel conocimiento que se encuentra expandido en todas partes a través de las redes virtuales al alcance cualquier ser humano posible. Pero el conocimiento como recurso no es el problema en si debido a su abundancia; el problema es la gestión del conocimiento y su administración para la producción de nuevas tecnologías que permitan superar la velocidad de los cambios en el entorno global, que permitan innovar y al mismo tiempo desarrollar el mismo conocimiento.

La gestión estratégica ya no es suficiente, el conocimiento esta a disposición de todos, ya no es necesario gastar grandes esfuerzos para acopiar los conocimientos y administrarlos de cualquier manera, el problema es gestionar y administrar eficientemente dichos conocimientos y frente a ello el líder sabelotodo ya no es suficiente por que el volumen de conocimientos sobrepasa su capacidad cerebral; hay que sumar cerebros y formar quipos especializados, hay que desarrollar la inteligencia colectiva.

5) El Quinto Paradigma se refiere a la gestión y desarrollo de la inteligencia colectiva sobre la base de los sistemas inteligentes que sirvan de soporte estructural de las organizaciones del futuro

Las organizaciones del futuro tienen que ser organizaciones inteligentes sustentadas sobre estructuras totalmente integradas en tiempo real, tienen que ser organizaciones globales, veloces y altamente eficientes. Esto solo es posible con organizaciones construidas con un soporte estructural inteligente, es decir, sobre la base de los sistemas inteligentes, materializado en la gestión estratégica de los recursos humanos orientados hacia el desarrollo del pensamiento sistémico como soporte básico de la inteligencia colectiva.

La Planificación Normativa.

De acuerdo a Jorge Ahumada, “la planificación o programación es una metodología para la toma de decisiones, para escoger entre alternativas que se caracterizan porque permiten verificar la prioridad, la factibilidad y compatibilidad de los objetivos y permite seleccionar los instrumentos más eficientes”.

Bajo esta definición, la planificación normativa se caracteriza por:

Ser un método permanente.

Requerir un sistema de organización social compatible con la conducta racional y un sistema de control.

Contar con un plan (documento) con las decisiones de la autoridad competente.

Seguir un proceso de elaboración del plan que tiene como etapas:

diagnóstico;

programación;

ejecución y control;

evaluación y revisión.

Ser relevante para la decisión, la acción y la evaluación.

De acuerdo a la tesis economicista de la ONU, la planificación, como programación, responde a una idea simple para acertar y ordenar las inversiones de capital e imprimir más fuerza y regularidad al crecimiento económico.

El modelo normativo representa la forma como debería funcionar un sistema, entendido éste como el conjunto de funciones semejantes que la sociedad tiene que desempeñar para asegurar su supervivencia.

Bajo este concepto, el sistema social está estructurado en lo económico, lo político, lo social y lo cultural, y el desarrollo se alcanza con el crecimiento económico.

Observaciones a la planificación normativa

Tiene una exagerada visión economicista, con poca integración de otros sectores.

Propicia el crecimiento, no el desarrollo.

Contempla previsiones más para la teoría que para la práctica del proceso.

El planificador tiene una doble posición: divulgar los objetivos manifiestos y reservar los propósitos latentes para su aplicación unidireccional.

Como instrumento de cambio, tiene escasa posibilidad por ser el político el planificador.

La Planificación Social.

Definición 1:

La Planificación social es el uso de las teorías y métodos de la planificación para mejorar los indicadores tomando en cuenta las diferentes escalas geográficas y los diferentes grupos sociales.   

Definición 2:

Partiendo de la premisa de que un sistema social consiste de una infraestructura material, una estructura social y una superestructura, la planificación social es el uso de las teorías y métodos de la planificación para alterar con un fin específico algún elemento del sistema social.  Es importante destacar que los objetivos de la planificación, así como la capacidad de llevar a cabo dicha planificación, son a su vez delimitados por el sistema social.  Por ejemplo, la posición en la estructura social del planificador (y de quienes controlan las agencias de planificación) limitan los propios objetivos de la planificación.   

 

Super-estructura

ideas, ideologías, valores,

cultura, literatura, artes, religión

Estructura Social

prácticas sociales, comportamientos, sistema de gobierno, estratificación (social, por género, racial y étnica, por orientación sexual, etc.)

Infra-estructura Material

ambiente, economía,

tecnología y demografía

 



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Planificación





 

 

 

 

La Planificación Estratégica.

La planificación estratégica es la que tiene que realizar hacia el futuro cualquier organización. Es la forma que tienen las organizaciones para relacionarse con su entorno y garantizar su supervivencia, viabilidad y crecimiento.

La Planificación Estratégica es un proceso de evaluación sistemática de la naturaleza de un negocio, definiendo los objetivos a largo plazo, identificando metas y objetivos cuantitativos, desarrollando estrategias para alcanzar dichos objetivos y localizando recursos para llevar a cabo dichas estrategias.  

Es una poderosa herramienta de diagnóstico, análisis, reflexión y toma de decisiones colectivas, en torno al quehacer actual y al camino que deben recorrer en el futuro las organizaciones e instituciones, para adecuarse a los cambios y a las demandas que les impone el entorno y lograr el máximo de eficiencia y calidad de sus prestaciones. 

Planificando se consigue lo siguiente:

Establecer la dirección a seguir por la empresa y sus unidades de negocio

Examinar, analizar y discutir sobre las diferentes alternativas posibles.

El proceso de planificación estratégica se desarrolla a través de las siguientes etapas:

A) Revisión histórica

El estudio del comportamiento de los actores o fuerzas sociales en el pasado, la comparación de sus acciones presentes con las expectativas de cambio, el estudio de los valores y creencias, el grado de resistencia o adherencia mostrado al cambio, sirve al propósito de señalarnos o advertirnos sobre la oportunidad estratégica, entendida ésta como el momento, lugar y forma de aplicar una acción. La oportunidad es una decisión de coyuntura, pero se relaciona tanto con el pasado como con las posibilidades futuras, ya que funciona como una instancia reguladora del tiempo. Al planificar bajo condiciones de incertidumbre, la oportunidad juega un papel preponderante.

La importancia de conocer la ocurrencia de hechos pasados, en este proceso, no sólo permite prever situaciones similares, sino que evita la repetición de experiencias pasadas negativas.

B) Construcción de escenarios

Un escenario es un modelo situacional que describe la sucesión lógica de los acontecimientos, desde el presente hacia el futuro, con el objeto de elaborar el pronóstico d posibles acciones en un determinado período.

La técnica de escenarios permite analizar el conjunto de situaciones que se dan en un espacio y tiempo determinados, según el curso de los acontecimientos, y aplicar procedimientos que permiten mejorar el pronóstico y hacer más objetivas las hipótesis derivadas del análisis.

La construcción de escenarios permite realizar la evaluación estratégica de: los diferentes actores involucrados en el proceso, de los adversarios y de los oponentes.

Los actores son los que producen los hechos y, por lo tanto, determinan su forma, magnitud e intensidad. Estos se pueden describir directamente o mediante modelos que representarán las actitudes frente a la situación en estudio. Hay dimensiones que no son observables directamente y en consecuencia son difíciles de medir, por ejemplo, su intención y sus intereses. La intención depende de la racionalidad del actor y del uso de esa racionalidad. Otro ejemplo, cuando la tarea no es definir al actor per se sino estudiar las estructuras básicas del sistema. Esta función analítica no es fácil porque cualquier camino conduce a la intensidad ideológica.

La construcción de escenarios y el análisis comparativo que los mismos permiten, puede parecer ilógico a los planificadores normativos porque ellos no consideran la existencia de adversarios. Si por ejemplo el propósito de un planificador normativo fuese “eliminar la pobreza extrema”, por lógica tendría inmediatamente que estimar el número de individuos que están en esa situación. Y luego, proponer medidas para aumentar los ingresos a esa población. Este diagnóstico es parcial y las medidas de política que se adopten en base al mismo, también serán parciales porque se tiene una visión escasa del escenario interno.

C) Previsión del futuro

La previsión del futuro o pronóstico se define como el conjunto de tendencias observadas en cada situación del escenario y formalizadas en razonamientos hipotéticos. Es una ocurrencia probable que genera la movilización del sistema para evitarla o para provocar su desencadenamiento. El pronóstico procede de tres fuentes: la experiencia, el razonamiento científico y la intuición previa.

La planificación estratégica se basa en el pronóstico científico pero no descarta, para su elaboración, la experiencia y las creencias de los actores que participan en el proceso.

El pronóstico como una categoría de planificación, tiene una función activa, utilizándosele para realinear objetivos anteriores y para producir nuevos objetivos. Se elabora para el conjunto de situaciones de un escenario que comprende las acciones posibles de aplicar en el largo, mediano y corto plazo.

D) El diseño de objetivos

En términos simples, objetivo es aquello que se desea obtener mediante un proceso de aproximación secuencial y temporal. En los enfoques de planificación normativa y administrativa, los esfuerzos se orientan al logro de los objectivos preestablecidos. Se trata de lograr la eficiencia en dos niveles: el interno y el externo. En el nivel interno la eficiencia depende de los instrumentos que se usen para obtener el objetivo, y en el externo, de la capacidad del objetivo para solucionar el problema planteado.

En el enfoque de la planificación estratégica se plantean objetivos flexibles y de naturaleza antagónica. Son objetivos que sólo se logran por aproximaciones sucesivas y negando al adversario su libertad de acción: es decir, la planificación estratégica supone alcanzar objetivos en constante movimiento y perseguidos por distintos actores.

E) El diseño de estrategias

El papel de la planificación estratégica es “cabalgar” sobre el prnóstico para orientar los objetivos hacia los resultados esperados, deseados o provocados y establecer las trayectorias que van de la imagen—objetivo de una situación inicial—al objetivo real de una situación terminal.

La estrategia es la totalidad de procesos, interconectados y variables que se relacionan con la situación (actual y probable), con los cambios que se operan con el movimiento hacia el objetivo, con el conocimiento del oponente o de las restricciones y con la fuerza que debe aplicarse para lograr los resultados.

En el diseño de estrategias se realizan las siguientes actividades:

se concentra y coordina el pasado, el presente y el futuro de los hechos;

se relacionan los adversarios en un nivel teórico de alta proximidad;

se construye el modelo iterativo de líneas de acción o trayectoria;

se reajustan las estimaciones y los cálculos hechos en actividades anteriores.

Es una labor que requiere el uso de la técnica y de una imaginación creativa que permita penetrar al antecedente de la realidad y descubrir sus formas de transformación.

F) La formulación de planes

El plan es un modelo representativo de las acciones prácticas que se han decidido poner en ejecución. Cuando se centra la planificación en esta función programática del proceso, se intenta solucionar situaciones desde la perspectiva de la racionalidad técnica. El hecho de que exista un plan, no asegura la participación colectiva en las decisiones fundamentales (por ejemplo, de un país) porque los hechos siguen ocurriendo o dejan de ocurrir a pesar de que exista un plan.

Los esquemas que pueden seguirse o utilizarse para la elaboración de un plan son diversos y varían en complejidad, dependiendo del tamaño de la empresa y/o de la existencia de numerosos actores y situaciones diversas, como en el caso de la planificación económica de un país.

Infografía

http://www.geocities.com/WallStreet/District/7921/Planification.html

http://www.fao.org/docrep/field/003/AB476S/AB476S01.htm

http://academic.uprm.edu/~laviles/id191.htm

http://www.monografias.com/trabajos26/quinto-paradigma/quinto-paradigma.shtml

http://www.gestiopolis.com/recursos/experto/catsexp/pagans/ger/No10/planificacionestrat%C3%A9gica.htm

Participante: Mirelys M. Petit Cedeño.

C.I.Nº 10.855.264

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