Me subo sobre tu pelo
Me tiro y caigo al cielo
Me escondo en un océano
infinito
Y veo el sol intenso
Descalzo en una pared de
hierro
Me precipito a tu boca
Y veo el dolor de tu alma
Podré entrar en tu dolor
Sacarte la astilla que
aprieta tu alma
Nunca podrás olvidar
Todo el brillo de los ojos
Que nunca se cerraron
Y que logran mover tu
corazón
Acaricio la vieja herida
Que el tiempo no cicatrizó
Estúpido fuego lento
Que a mis oídos ahoga
Y que no espera el temor
Del daño que a mi alma
causaste
Saco de una nube
Un viejo saco de sueños
lejanos
Los poso en tus senos
Y logro ver todos los días
que le faltan a tu dolor
susurro en fragmentos
los deseos de tu corazón
Subiendo desde tu boca
Todas las soledades se
perdieron
Y todo el dolor ya
cicatriza
Cautivo en las viejas
miradas
de la espera que hay en mi corazón