Fuerza, espíritu..., y algo de ayuda.
Roberto Seferian |
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¡Hola!, me llamo
Roberto, tengo 49 años y nací en Buenos Aires (Argentina). Hace veinte
años, recibí sesiones de cobalto como tratamiento postoperatorio al
de extirpación de un tumor de testículo, y aunque ese tratamiento
me salvó la vida, me dejó terribles secuelas en la columna y los intestinos.
Actualmente, camino con bastón porque se me han debilitado mucho las
piernas, pero sigo intentando reponerme y reactivar los músculos atrofiados.
Pude subsanar la parte intestinal con medicamentos y una gran operación,
pero para el problema motor, no hay operación.
Trabajo con mi auto como remisero (¡sino me comen los albatros!) y
también me dedico a administrar consorcios, aunque mi sueño hubiera
sido tener un garaje.
Gracias al Ministerio de Trabajo, estoy haciendo un curso de computación
para aprender y mejorar mis aptitudes laborales. También me ofrecieron
otro como Administrador de Empresas pero, aunque es gratis, actualmente
no lo puedo hacer por una demanda de tiempo y esfuerzo que hoy no
tengo.
Aunque antes del tratamiento que salvó mi vida caminaba normal y es
difícil "digerir" el cambio, siempre elogio la buena disposición y
la ayuda de la gente en la calle. Algo típico del pueblo argentino.
No necesito demasiada asistencia, sí un poco de paciencia y más tiempo
que otras personas para moverme. Obviamente, los escalones, las subidas
y las calles rotas me complican el desplazamiento.
MI MENSAJE: Hay que tener mucha fuerza y
espíritu, no bajar nunca los brazos y tratar de seguir adelante. Es
la única alternativa. |
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