No hay que preguntarse el por qué sino el
para qué.
Ignacio Rizzi
Mi vida estuvo siempre
muy ligada al rugby. Empecé a practicarlo a los cuatro años y a los
seis años jugaba para el SIC (San Isidro Club), mi padre se dedicaba
a indumentaria deportiva de Rugby, lo que me dio un contacto muy cercano
con ese deporte. Fui al colegio Franco Argentino y posteriomente al
Nacional de San Isidro, vivíamos en La Lucila, Provincia de Buenos
Aires, República Argentina.
En 1989, cuando tenia diecinueve años de edad, un equipo de la Guyana
Francesa llegó a Buenos Aires, oportunidad en que visitaron la empresa
de mi padre. Me invitaron a jugar para ellos en la Guyana Francesa
contra el equipo invitado de Argentina "Los Matreros", a los cuales
acompañe en su viaje.
Después de eso quise realizar mi sueño de jugar en Francia. La suerte
estuvo conmigo, ya que Robert Antonine, director general del Rugby
Francés, fue a evaluar al equipo de Guyana. Me vio jugar, me dio una
tarjeta y con solo eso y unos pocos pesos sumado a la hospitalidad
de una familia francesa amiga, los Lemarec, partí. Allí me hicieron
una evaluación, probaron como pateaba y me aceptaron en el club Villeneuve
Saint Lot. Tenía entonces veinte años y jugué hasta el 7 de Octubre
de 1990. Un mes antes de cumplir los 21 años me accidente en Saint
Ceré, Francia.
A partir de allí mi vida cambió. Con la ayuda del seguro Francés realicé
ocho horas de rehabilitación por día durante dos años. Me costó mucho
incorporarme, sentarme y moverme con una silla. Perdí treinta kilos
de peso. Mi diagnóstico era cuadriplegia (inmovilización de los miembros).
En la actualidad, mi diagnóstico es cuadriparesia (movilizo los brazos
y leve movimiento de piernas)
Mi vuelta después de esos dos años no fue fácil. Me vinieron a buscar
mis padres y acá me esperaba una mega fiesta con todos mis amigos
del Rugby. Con la cobertura de mi seguro, compré una casa y me fui
a vivir solo con mi hermano y me dediqué al diseño gráfico. Luego
la empresa "Igualar" llegó a la Argentina y me contrataron durante
dos años y medio.
En 1998, Jorge Triaca creó la unidad para personas con discapacidad
y grupos vulnerables en el Ministerio de Trabajo y me convocó. Mi
trabajo esencial es concientizar a los empresarios para que contraten
personas con discapacidad. Además coordino la bolsa de empleos del
Ministerio de Trabajo, para estas personas. Soy fundador de la Fundación
Rugby Amistad la cual presido desde hace 8 años.
Me casé en diciembre de 1998 con Agustina Mazzella y fruto del amor
nació Felipe que tiene hoy once meses. Es increíble como Felipe intuye
que su papá es diferente pero se maneja con toda naturalidad y usa
mi silla como andador.
Ignacio y Felipe
Ignacio, Agustina y
Felipe
El mensaje que siempre trato de transmitir a las personas que de un
día para otro les cambia la vida, es que lo importante es preguntarse
el para qué y no el por qué. El para qué, es en lo que vas a basar
tu vida y que es lo que vas a hacer con ella.