Caramelos,
caramelos, a 50 los caramelos...!
Miguel
vende golosinas entre los coches que interrumpen su tránsito por el
semáforo de Av. San Martín, en Villa Devoto, cerca de la vía. Ese
es su lugar de trabajo.
Desde hace varios años, Miguel trabaja con responsabilidad y entusiasmo
en esa esquina de Villa Devoto, atendiendo a sus ocasionales clientes
con amabilidad y luciendo orgulloso de su forma decente de ganarse
la vida.
Miguel percibe que, por lo general, la gente reacciona como si no
existieran las personas con discapacidad o que, simplemente, cree
que sus necesidades son diferentes. "Es importante que el día 3 de
diciembre, sirva para reflexionar sobre el tema", comenta Miguel.
A simple vista, Miguel se muestra como una persona desenvuelta, embuída
de su trabajo, y no suele quejarse por la situación que le toca vivir.
A los 14 años perdió sus piernas, producto de la embestida que sufrió
de un vehículo, en momentos que empujaba el auto de su padre. Cuando
concluyó la primaria, su padre no lo dejó continuar con los estudios.
No obstante, realizó cursos de computación y tiene pensado retomar
sus estudios el año que viene.
Actualmente, con 24 años de edad, se muestra interesado por lucir
prolijo, al punto tal que se molestó por no estar afeitado para las
fotos.
En el barrio es conocido por todos, y confiesa que el afecto que le
dispensan los vecinos lo estimula para seguir adelante. Aunque nunca
recibió una oferta laboral que le permitiera tomarse un respiro, después
de tanto tiempo inhalando la polución que generan los cientos de automóviles
que diariamente sortea.
En su silla de ruedas se mueve con gran destreza, y también la utiliza
como medio de locomoción para llegar todos los días a su lugar de
trabajo desde su hogar, en la localidad de San Miguel.
"¡Feliz Año Nuevo!", se despidió de nosotros con un gesto afectuoso.
Christian, uno de sus vecinos, reconoce que sería muy importante que
Miguel pudiera canalizar sus energías y sus ganas de hacer, en otro
tipo de actividad. Y agrega que sería muy beneficioso para la comunidad
que Miguel encuentre una oportunidad para continuar sus estudios,
porque realmente lo merece. |
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