NO SIRVO PARA SER UNA ESPECTADORA
María Elena Brígida Britos
Quién
soy
Soy una persona con discapacidad motriz severa, estoy permanentemente
sentada en una silla de ruedas con sujetadores en cintura y miembros
superiores. Única hija mujer, con tres hermanos varones. Intelecto
normal, lenguaje comprensible, aunque a veces me expreso con dificultad.
Pese a mi total dependencia física, soy independiente en mis decisiones.
No sirvo para ser una espectadora, quiero ser una partícipe de la
sociedad, superando todos los escollos, pero a la vez, analizando
mi futuro y evaluando hasta dónde puedo llegar.
Origen y tipo de discapacidad
Parálisis Cerebral/ grave/ atetosis con tensión/ cuadriplejía. Parto
Prematuro (sietemesina).
Tengo dificultades en el movimiento voluntario, movimientos involuntarios
y tono muscular alterado. Además escoliosis (desviación de columna
que se produce en la época del desarrollo debido a la posición que
la misma adopta, a raíz de las alteraciones del tono muscular).
Como el nacer con discapacidad influyó
en mi vida
Como toda persona
que nace con discapacidad, requerí mayor atención, y la tuve, como
así también el inmenso cariño de familiares y amigos. Siempre fui
apoyada y querida, y percibí en algunas personas una tendencia a la
sobreprotección.
Desde los tres años concurrí al Centro de Rehabilitación para Niños
Lisiados (CERENIL). Recibí tratamientos y además cursé la primaria
en dicho Sanatorio Escuela con profesionales y docentes dedicados
y exigentes, lo que me produjo gran satisfacción; en algún momento
sentí deseos de llevar guardapolvo blanco como mis hermanos. Sólo
en una oportunidad, fui un mes a una Escuela Diferenciada, no fue
una experiencia positiva, la docente no estaba preparada para un caso
como el mío y el criterio difería, ya que consideraban inoportuno
transmitir conocimientos que luego no podría aplicar.
Terminada la escuela primaria sorprendí a mi familia y a la gente
de CERENIL, con mi decisión de hacer el secundario; me mostraron los
obstáculos que podrían encontrarse, pero decidí afrontarlos. En el
primer intento, no tuve éxito, porque el director no consideró conveniente
mi presencia, el segundo en el Instituto Fray Mamerto Esquiú fue todo
un logro, posiblemente transcurrieron allí los mejores años de mi
vida. Representó para mí un gran esfuerzo, pero recibí el apoyo y
estímulo de mi familia, del rector, profesores y compañeros. Compartí
con ellos estudios, alegrías, preocupaciones, travesuras, fiestas...
Destaco la actitud de la mayoría de los docentes; a pesar de que era
la primera vez que tenían una alumna con discapacidad se desempeñaron
muy bien, interesados exigentes, pacientes. Ellos a su vez, opinan
que todos salieron enriquecidos con la experiencia.
Mi presente
Estoy trabajando por primera vez; lo hago en el Taller Protegido de
Producción "Querer es Poder" desde hace 32 meses; nos dedicamos al
Diseño Gráfico por computadora como por ejemplo tarjetas, papel membreteado,
folletos, tipeado de originales, scaneado de imágenes, etc.
En mi caso desde 1986
se iban haciendo intentos para que pudiera manejar una P.C. como mi
discapacidad física me impide utilizar un teclado común, se buscaron
otros métodos que fueron desechados. En la actualidad manejo un teclado
especial (teclado virtual); sólo oprimo dos teclas que están colocadas
en las ortesis y me permiten seleccionar (letras, números, símbolos)
y dar entrada. Es para mí una experiencia importantísima integrar
un grupo de trabajo, en el que los operarios, con distintas capacidades,
hemos aprendido a colaborar unos con otros y a ser más pacientes y
organizados. El estar muchas horas frente a la computadora puede producir
cansancio; no es ese el único inconveniente que se presenta, pero
no quiero dejarme vencer por las dificultades.
También pertenezco desde hace 18 años, al núcleo Mar del Plata del
Movimiento Nacional Ecuménico Fraternidad Cristiana de Personas Enfermas
y con Discapacidad, participo de reuniones quincenales, además de
encuentros regionales y nacionales, que ayudan a nuestro crecimiento
espiritual y a nuestra tarea evangelizadora.
Si bien no soy pintora profesional, me encanta juguetear con los colores
realizando distintas mezclas y empleándolas sobre papel o tela, tareas
que realizo por medio de un pincel en la boca.
Como hija discapacitada he compartido con mis padres todo y en la
actualidad, vivo sólo con mamá. Diría que nos conocemos tanto, que
a veces parece que hubiera telepatía.
Y si puedo hacer de todo es porque mi familia me apuntala.
He participado en las reuniones del Consejo Asesor Municipal, propuse
la organización de la Primera Marcha por la Integración y soy socia
fundadora y miembro de la Comisión Directiva de la Asociación Marplatense
Pro- Hogares María Amalia Bustinza (Ho.M.A.B.) que tiene como uno
de sus principales objetivos la creación de pequeños hogares permanentes
para discapacitados motores y sensoriales.
Hubiera querido ser...
Madre, porque considero que tengo mucho amor para dar, a la vez, a
ese hijo lo hubiera acompañado en las distintas etapas, recalcándole
los verdaderos valores y fortaleciéndolo en los momentos difíciles
de la vida.
También me hubiera gustado ser médica, porque siempre me apasionó
todo lo relacionado con los temas de la salud física y mental. Creo
que de alguna manera y sin haber estudiado, ejerzo día a día mi vocación
de servicio en todos los que me rodean, estimulada por una gran fe.
Yo quisiera decirles..
A las personas con discapacidad: Luchen a pesar de las dificultades
que se les presenten; insistan porque vale la pena seguir mirando
hacia delante más allá de los obstáculos que les ponga la Sociedad,
procuren no molestarse por las preguntas que les hacen los demás en
lo que refiere a su discapacidad, contesten con amabilidad, claridad
y sencillez, hagan de su vida un verdadero desafío.
A las personas sin discapacidad: Acérquense a la persona con discapacidad
y no tengan miedo; escúchenla y si habla con dificultad y no le entienden,
no vacilen en solicitar que lo repita, es mucho peor hacerle creer
que lo han interpretado; eviten la sobreprotección o la lástima, bríndenles
igualdad de oportunidades; a pesar de sus limitaciones tienen muchas
capacidades como también derechos y obligaciones. Dejen a los niños
que nos interroguen no tengan temor, no nos molestan, es una buena
forma de enterarse ellos y los mayores. Nosotros, los discapacitados,
tenemos sentimientos igual que ustedes, sufrimos, nos alegramos, disfrutamos
de espectáculos, salidas, viajes y a veces también nos enojamos.
¿No creen que son más las semejanzas que
las diferencias?
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