El
atleta que venció los obstáculos de la vida
Carlos Rodríguez
Por: MARTIN VOOGD,
Para el Diario "La Razon"
Los
límites no existen, salvo aquellos que uno mismo se crea", dice proféticamente
Carlos Rodríguez, uno de los atletas más exitosos de Argentina. Es
que este hombre de 39 años, con una discapacidad total en sus piernas,
participó en las últimas 15 ediciones de la tradicional Corrida de
San Silvestre y ganó, nada menos, que en ocho ocasiones. La última
victoria fue apenas unos días atrás, con la llegada del nuevo año,
cuando volvió a cruzar la meta antes que todos acompañado por su fiel
compañera de ruta: la silla de ruedas.
De allí viene aquello de los límites. Rodríguez debió superar barreras
todos los días a partir de los seis meses de vida cuando una poliomielitis
le dejó una marca indeleble en su cuerpo. Sin embargo, muy lejos de
bajar los brazos, el pibe nacido en una isla del Delta se dio cuenta
prematuramente que no había otra que remar y remar contra la corriente.
"Nada me fue fácil. Trabajo desde que tengo cinco años porque vengo
de una familia muy pobre. Entonces cargaba agua potable la repartía
para ganar unas monedas y ayudar en la casa. Luego me mudé a San Fernando
y comencé a armar cajones de madera para el mercado de frutas del
Tigre. Era todo un experto clavando", relata.
EL DEPORTISTA. Haciendo un poco memoria, Rodríguez asegura haber estado
toda su vida vinculado al deporte. Sin embargo, recién a los 20 años
comenzó a tutearse con el atletismo, la disciplina que sería uno de
los amores de su vida.
"De pibe, como a casi todos los argentinos, me gustaba mucho el fútbol
y dirigía el equipo del barrio. Pero un día conocí este deporte y
quedé fascinado. Por suerte, con el esfuerzo como principal aliado,
se fueron dando los resultados. El trabajo y el entrenamiento es muy
duro. Pero no queda otra que luchar. Estoy convencido de que todo
llega si al menos se intenta hacerlo", explica Rodríguez, quien trabaja
en el Parque Sarmiento como empleado administrativo de la Dirección
de Deportes del gobierno porteño.
EL FUTURO. Su próximo objetivo es meterse entre los diez mejores del
mundo de su especialidad, las carreras de largo aliento. No obstante,
todo se complica porque los auspiciantes escasean y las posibilidades
de viajar se van acotando. "Afortunadamente ahora tengo el apoyo de
la gente de Fox Sports y así pude viajar a Brasil para correr la San
Silvestre. De otro modo, me hubiese quedado acá mirándola por la tele".
Rodríguez sabe que la vida del atleta de alto rendimiento no es eterna.
Por eso, después de pelear por más de diez años contra los estatutos
del CeNARD, logró ser aceptado en el curso para convertirse en entrenador
de atletismo. "La idea es trabajar con pibes y tratar de aportar toda
mi experiencia en el deporte. No importa si son atletas ''disca''
o convencionales. Lo que deseo es crear una fundación para ayudar
a los chicos que no tienen tantas posibilidades porque este es un
deporte ideal para el desarrollo de los más jóvenes". |
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