1. MADRE DE LOS JÓVENES.
1.- Madre, óyeme, mi plegaria
es un grito en la noche.
Madre, mírame
en la noche de mi juventud.
Madre, sálvame, mil peligros
acechan mi vida.
Madre, lléname de esperanza,
de amor y de fe.
Madre, guíame, en las sombras
no encuentro el camino.
Madre, llévame, que a tu lado feliz cantaré.
La, la, la, la, la, la, la, la,
la, la, la, la, la, la, la. bis
2.- Madre, una flor,
una flor con espinas es bella.
Madre, un amor,
un amor que ha empezado a nacer.
Madre, sonreír,
sonreír aunque llore en el alma.
Madre, construir,
caminar aunque vuelva a caer.
Madre, sólo soy
el anhelo y la carne que lucha.
Madre, tuyo soy,
en tus manos me vengo a poner.
La, la, la, la, la, la, la, la,
la, la, la, la, la, la, la. bis
2. MADRE DE NUESTRA ALEGRÍA.
María, Tú que velas junto a mí,
y ves el fuego de mi inquietud,
María, Madre, enséñame a vivir
con ritmo alegre de juventud.
1.- Ven, Señora, a nuestra soledad,
ven a nuestro corazón,
a tantas esperanzas que se han muerto,
a nuestro caminar con ilusión.
Ven y danos la alegría
que nace de la fe y del amor,
el gozo de las almas que confían
en medio del esfuerzo y el dolor.
2.- Ven y danos tu esperanza
para sonreír en la aflicción,
la mano que del suelo nos levanta,
la gracia de la paz en el perdón.
Ven y danos confianza,
sonrisa que en tu pena floreció,
sabiendo que en la duda y las tormentas
jamás nos abandona nuestro Dios.
3. MADRE DEL REDENTOR.
Porque estoy convencido de que eres la mejor
y siento cada día tus cuidados,
porque llevo conmigo la alegría y el dolor
de tu Corazón blanco, inmaculado.
Porque te he conocido tan cercana y al Señor
le contaste mis penas y mi llanto
con tus manos secaste, porque eres Madre de Dios
y de los que creemos, hoy te canto.
Madre del Redentor,
escúchame que estoy necesitado bis
de tu fuerza y tu amor,
escóndeme en tu corazón.
4. MARÍA DE JESÚS.
Eres más que el mar,
la gota de rocío en el arenal,
la flor nacida en medio del pedregal,
a fuerza de esperanza, fe y caridad,
así eres Tú, María de Jesús.
Siento una vez más
tu mano dirigiendo mi caminar,
tus ojos encendiendo mi oscuridad,
tu Corazón de Madre latiendo está
junto a la cruz, María de Jesús.
Llévame hasta Él
y esconde mi lucero en su amanecer,
aviva en mi alma el fuego de su querer
y apagaré mi sed.
Dame de beber
la Sangre del Cordero que fue a nacer
del Seno Inmaculado de Ti, Mujer,
de noche, allá en Belén.
Sólo una vez más,
dirige mi sendero hasta ese portal
y encierra mi camino en su caminar,
para borrar las huellas de todo mal,
danos tu luz, María de Jesús.
-Soy como el cristal,
que deja cada día la luz pasar
y enciende claridades por donde va,
soy como luna llena para brillar,
así soy Yo, la Madre del Señor.
En la oscuridad
acude a mi regazo para llorar,
que Yo sé de consuelos y de humildad,
y enciendo amor y vida de eternidad,
así soy Yo, la Madre del Señor.
Llévame hasta Él
y esconde mi lucero en su amanecer,
aviva en mi alma el fuego de su querer
y apagaré mi sed.
Dame de beber
la Sangre del Cordero que fue a nacer
del Seno Inmaculado de Ti, Mujer,
de noche, allá en Belén.
Sólo una vez más,
dirige mi sendero hasta ese portal
y encierra mi camino en su caminar,
para borrar las huellas de todo mal,
danos tu luz, María de Jesús.
5. MARÍA ES ESA MUJER.
1.- ¿Quién será la mujer
que a tantos inspiró
poemas bellos de amor?
Le rinden honor
la música y la luz,
el mármol, la palabra y el color.
¿Quién será la mujer
que le rey y el labrador
invocan en su dolor,
el sabio, el ignorante,
el pobre y el señor,
el santo al igual que el pecador?
María es
esa mujer
que desde siempre el Señor se preparó,
para nacer
como una flor
en el jardín que a Dios enamoró.
2.- ¿Quién será la mujer
radiante como el Sol,
vestida de resplandor,
la luna a sus pies,
el cielo en derredor,
y ángeles cantándole su amor?
¿Quién será la mujer
humilde que vivió
en un pequeño taller,
amando sin milagros,
viviendo de su fe,
la esposa siempre alegre de José?
6. MARÍA, MÚSICA DE DIOS.
1.- Me quedé sin voz
con que cantar
y mi alma vacía
dormía en sequedad.
Y pensé para mí:
"me pondré en sus manos,
manos de Madre,
me dejaré en su amor".
Y Tú, María,
hazme música de Dios.
Y Tú, María,
anima Tú las cuerdas de mi alma.
Aleluya, amén.
2.- María, acompaña
Tú mi caminar;
yo solo no puedo,
ayúdame a andar.
Y pensé para mí:
"me pondré en sus manos,
manos de Madre,
me dejaré en su amor".
7. MI VIDA ES ENCRUCIJADA.
Mi vida es encrucijada
de cruces y de dolores,
de sombras y sufrimientos,
de dudas y de temores.
Y hoy, Señor, vengo a ofrecerte
mis penas y mi agonía,
porque todo forma parte,
parte de la vida mía.
1.- La cruz de mis sinsabores,
la cruz de mis sobresaltos,
la cruz de mis decepciones
y la cruz de mis fracasos.
La cruz de mis amarguras,
la cruz de mis sufrimientos,
la cruz de mis desencantos
y la cruz de mis tormentos.
2.- La cruz de mi enfermedad,
la cruz de mis desazones,
la cruz de mi aburrimiento
y la cruz de mis dolores.
La cruz de mi ancianidad,
la cruz de mis soledades,
la cruz de todas mis penas
y la cruz de mis achaques.
8. MIS DOS MAMÁS.
1.- Tengo en casa a mi mamá,
pero mis mamás son dos:
en el Cielo está la Virgen,
que es también mamá de Dios.
Las dos me quieren a mí,
las dos me entregan su amor,
a las dos las busco y las llamo
y a las dos las quiero yo.
2.- Cuando llamo a mi mamá,
ella viene sin tardar.
Mi Mamá del Cielo viene
si me acuerdo de rezar.
3.-Cada día mi mamá
me da un beso al despertar.
En el alma llevo el beso
de mi Madre Celestial.