Los sermones para “La Voz de la Juventud” de este año presentan respuestas a algunas de las grandes cuestiones intelectuales, científicas y espirituales que los jóvenes enfrentan. Son realmente “Una Cuestión de Fe”. No son temas sencillos, pero son profundos e importantes, especialmente ante la avalancha de discusiones “literarias” y “científicas” que están siendo divulgadas en estos días. Debemos tener a nuestros jóvenes y a nuestra iglesia basados en la Biblia y en su mensaje, con la fe afirmada en las orientaciones de Dios.
Esta serie de sermones fue preparada por el Pr. Éber Liessi, que fue líder de jóvenes en el Brasil. Él es un profundo estudioso, además de ser práctico en sus presentaciones.
Estimula a los jóvenes predicadores de tu iglesia a practicar, estudiar, adaptar cuando sea necesario y presentar con calidad cada uno de estos temas. Éstos serán una bendición para toda la iglesia, y especialmente a los que fueren invitados a conocer la Palabra de Dios. tiene por objetivo comprometer a los jóvenes con la predicación de la palabra y la misión de la iglesia. Por eso, ten en mente que éste es un proyecto esencialmente Misionero. No debe ser usado para dar oportunidad a los que nunca predicaron, ni debe hacerse un programa sencillo con un sermón complementado por las demás actividades del culto. Es la oportunidad de realizar un programa de calidad como a los jóvenes les gusta tener y saben hacer. Es la oportunidad de involucrar a los jóvenes de manera clara con nuestra misión de “Salvar del pecado y guiar en el servicio”. Trata de dar atención especial a las partes que son más resaltantes para aquellos que estén conociendo la iglesia. Son tres en especial:
- Recepción: Ten un grupo bien vestido y sonriente, con algún recuerdo y especialmente anotando el nombre de cada uno de los invitados para un contacto y una visita posteriores.
- Alabanza: Involucra a más de una persona, actuando de manera animada y cautivante, y dentro del programa (nunca realices estos momentos antes de comenzar el programa).
- Mensaje: Estimula al joven predicador a practicar con bastante anticipación y presentar el tema con seguridad, creatividad y profundidad.
El punto principal de cada mensaje debe ser un llamado a los que desean creer en lo que enseña la Biblia.
Pero para que el programa alcance su objetivo es necesario invertir fuertemente en la promoción, tanto interna como externa. Interna, para que la iglesia venga y traiga a sus invitados y externa, para que los compañeros de escuela y trabajo, los amigos y familiares de cada joven puedan ser comprometidos. Ellos son la razón principal de la realización del proyecto.
Dios te bendiga tanto en los preparativos como en la realización de cada uno de los ocho domingos del proyecto. Hazlo con una buena planificación y mucha oración. Que la fe de los participantes sea fortalecida, la Palabra de Dios conocida y muchas decisiones confirmadas al lado de Jesús.
Examine los sermones:
San Isidro, septiembre del 2006 |
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