Todos los personajes de la serie de Inuyasha pertenecen a la
genial Rumiko Takahashi ninguno de los personajes me pertenece a mi
v_v….aclarado esto aquí vamos

“No suelo escribir de mis emociones pero
a veces…
A veces mis emociones escriben de mí”
Prologo:
Kagome
El día estaba sumamente caluroso, el viento se arrastraba caliente a mas
no poder en la calle y la casa se mantenía caliente, pero la menos te protegía
del sol, Kagome odiaba a mas no poder
estos días de calor a penas llegaba marzo y era una tortura hasta julio que
comenzaban las lluvias, el pobre limonero en el patio cargado de pequeños
limones a falta de agua era la única cosa buena de su
sencilla casa al fondo del templo Higurashi.
Se sentó de nuevo frente al computador con un vaso enorme de limonada natural
que duraría un rato en el unicel que la mantendría fría, ese fin de semana no
difería de ningún otro fin de semana, salvo los fines de semana que tenia
demasiada carga de la universidad, ella estaba sentada en su escritorio con su
computador y si estaba sola estaría así toda la tarde haciendo lo que mas
disfrutaba en el mundo, escribir.
Apuro ansiosa otro trago en el vaso blanco y se dispuso a continuar con
su última historia, algo divertido acerca de un anime algo viejo pero no por
ello fuera de moda, Ranma Nibun no Ichi parecía haber llegado para quedarse.
Ella amaba escribir era la única cosa que le causaba una satisfacción verdadera
a veces, se divertía y practicaba, los planes de Kagome eran muchos en el
futuro si este algún día llegaba, ya los había retrazado por un par de años después de la mas grande
estupidez de su vida pero ahora todo parecía normal, estaba en la universidad
estudiando letras, tenía muchas amigas en ella, toda una banda de chicas que
solían salir juntas muy seguido a tomar algo a cualquier lugar, menos los fines
de semana que ella se hartaba del transporte que la llevaba en un par de horas
al colegio y los dedicaba a descansar y escribir. Rodó un par de veces su
cabeza y se levanto de la silla había estado hay toda la tarde y estaba algo
cansada, lo curioso la historia solo había avanzado un par de paginas, eso
pasaba cuando la idea quería regocijarse en su cabeza o la tenía en una libreta
como era la ocasión, era muy divertido escribir pero transcribir era otro
asunto, camino por su casa que era en teoría pequeña, lo suficiente para tres
personas, ella, su mamá y su abuelo. Se había acostumbrado a vivir en una casa
pequeña así que eso no le importaba mucho en realidad en 45 min. La casa estaba
en pie después de limpiar lo que era un alivio.
-
divagar, divagar, es que piensas hacerlo
toda la tarde Kagome – se regaño a si misma, era un mal habito eso también,
pensar en voz alta, sus pasos la llevaron junto a su joyero, - de nuevo aquí –
dijo y lo abrió, movió un par de sus alhajas y el brillante anillo de oro con
grabados en círculos y estrellas salio a
flote, lo tomo y se lo puso, era suficiente para poder concentrarse un poco,
recordar por que en realidad estaba distraída
¿El anillo era suyo? Si lo era, al menos el valor simbólico que ese
anillo de oro tenía era verdadero, una argolla de matrimonio, matrimonio. Pero
ella no estaba casada ya, ella ahora divorciada. Pero apuesto que quieren saber
la historia bien la contaremos.
Kagome tenía ahora 19 años, en un par de meses cumpliría 20 y había
estado casada por un año entero, un americano que había llegado a robarle el
corazón. Akitoki Hoyo, Hoyo, él había sido su primer amor real y su primera
experiencia como mujer, él le había enseñado muchas cosas sobre el amor y por
eso le estaba agradecida pero había muchas cosas por que ódialo también.
Él había sido el mejor amigo de su hermano mayor Souta, se había
conocido en la preparatoria, Kagome entro cuando su hermano iba en tercer grado
de preparatoria y había conocido así a Hoyo, un hombre sencillo y tímido
cierto, había llegado de América hacía un año, sus raíces estaban en Japón,
tenía familia aquí y en un intercambio estudiantil había llegado a Japón,
conociendo el idioma, las raíces y con todas las comodidades necesarias, aunque
cada vacación él regresaba pronto a América.
Desde que se conocían su hermano Souta y él había hecho muy buena
amistad, cuando ella entro a la preparatoria lo conoció, no era un chico guapo
pero tenía algo que era atrayente a pesar de no saber aun que era, ella se
sentía atraída por él y sus ojos azules. Al final del año, ambos se conocían
muy bien, a su hermano le agradaba él y continuamente les había bromas acerca
de que si se gustaban o no, ella solo se sonrojaba y él otro poco, si, ellos
dos se gustaban pero él regresaría a América así que solo dejo esa atracción
calmada y dormida dentro de ella, además ella estaba enamorada de un chico.
Kagome había estado enamorada de un chico en la secundaria de hecho
desde el ultimo grado de primaria ella había sentido muchas cosas por él, se
llamaba Oniji era ese típico amor de niñez que se te mete en el corazón y de
pronto te voltea el mundo, Oniji había sido todo su mundo durante cuatro años
enteros, habían sido pareja solo un año, pero él sin previo aviso había
empezado a salir con otra chica y no le dirigía la palabra a Kagome, esto le
rompió el corazón por completo, pero no se derrumbo, ella simplemente quedo
prendada de él y eso la sostenía.
Eso funciono bastante bien hasta que un día su hermano mayor decidió que
en su próximo viaje se iría con Hoyo a América, Hoyo aseguro poder conseguirle
una beca en el extranjero y eso dejo seducido como loco a su hermano y se
fueron, Kagome quedo destrozada por completo por dentro, él era su único
hermano y lo quería muchísimo, pelaban muy seguido pero eso no evitaba que ella
lo amara, así que de pronto perder a los tres hombres mas amados para ella era
fatal, su padre que se había separado de su madre cuando ella era niña y lo
veía muy poco así que era un perdida, la primera, Oniji que se había alejado de
ella sin previo aviso y su hermano.
Kagome había quedado destrozada después de eso, durante un mes no fue la
misma, su corazón le dolía hasta para respirar y un mes después Hoyo regreso y
así fue como todo comenzó.
Hoyo la visitaba una vez a la semana, él había logrado un cambio a la
universidad, en el mismo instituto la preparatoria afiliada donde estudiaba
Kagome, él quería ser licenciado en relaciones publicas e internacionales, y
Japón era un hermoso lugar para comenzar esa carrera, su familia lo debería
querer mucho, pues cada semana lo llamaban por teléfono y un “i love you” se oía siempre al final de
sus conversaciones con su madre
ella sabia que significaba algo como “Ai shiteru” (te amo).
Así Kagome y Hoyo se volvieron muy buenos amigos, de vez en cuando ellos
se escapan juntos de clase y se iban a tomar un helado a un parque cercano a la
escuela, después de un par de horas regresaban y tomaban sus últimas clases,
esa amistad duro por varios meses.
Y un día simplemente paso, un día Hoyo la invito a dar un paseo Asakusa
y escuchando un poema por un declamador callejero le pidió ser su novia y ella
enseguida acepto, regalándole la mitad de su corazón, después de un noviazgo
donde se veían poco y se necesitaban mucho, ellos decidieron casarse, Kagome
tenía solo 16 años, pero toda su familia conocía a Hoyo y le tenía mucha confianza así que no dudaron
en entregar a su hija viéndola tan enamorada.
Kagome estaba dando el ultimo sorbo en el vaso de unicel después miro
sus manos en el teclado.
-
supongo que fui muy inocente, eso debió
darme que pensar. – dijo aun recordando y mirando la argolla en su dedo anular
izquierdo al lado de un anillo de plata mas descuidado sin duda.
Hoyo le regalo un hermoso anillo sencillo de plata y una pequeña piedra
rosa montada y así se convirtió en su prometida, durante un mes, ella estuvo
mas que feliz, solo tuvo dos tristezas en ese momento una, su hermano estaba
liado en la universidad y el trabajo y no podía venir y segunda la familia de
Hoyo no lo había aceptado, Hoyo le había prohibido hablar con su familia, la
única vez que la había llevado a cenar con ellos cuando aun eran amigos, su
familia había sido cortante y fría, él le dijo que por alguna razón ellos no
veían con buenos ojos su matrimonio y que no quería exponerla a algún trago
amargo, ella con lo enamorada que estaba de él no dudo en su palabra y dejo el
incidente sin afectarle, y así un mes después estaba casada con Akitoki Hoyo.
Después de eso, todo fue cambios, la mayoría de sus amigas intimas lo
supieron y la vieron feliz y mas que sonriente durante seis meses, se cambio a
un pequeña casa con Hoyo, pero no le importaba, nunca había tenido lujos pues
provenía de una familia en esencia sencilla y estar a su lado era lo único que
le importaba.
Él era la persona perfecta todo el tiempo, todas las mañanas la
despertaba con un beso y le pedía ayuda
con su traje para ir a la embajada a trabajar y por la tarde pasaba por
ella a la casa y la llevaba al colegio e iba él a su clase en la universidad, a
la salida él estaba afuera esperándola, llegaban a casa que siempre estaba
ordenada y limpia y cenaban lo que ella hubiera preparado antes del colegio,
ellos eran un matrimonio joven que parecía sacado de un catalogo para electro
domésticos, un caso de pequeño y joven matrimonio tranquilo.
Y los fines de semana ninguno de los dos se levantaba de la cama,
simplemente se quedaban haciendo el amor cada sábado como locos en un éxtasis
total y asfixiante que los satisfacía hasta ahogarlos, cierto que casi nunca
hacían el amor así entre semana que los dos estaban exhaustos, Pero cada
fin de semana se entregaban al placer de eso, que había hecho adictos a
cualquiera de los dos, ella se protegía, había decidido no tener hijos hasta
terminar las carreras cada uno de ellos, y eso estaba bien, eso era simplemente
perfecto.
Pero un día simplemente paso algo que no fue tan perfecto.
Él le dijo a Kagome que su madre estaba muy enferma y pedía que
fuera a América lo antes posible, le dijo que había sido una parálisis cerebral
y que posiblemente tardaría mucho tiempo en América, y ella acepto, es curioso como nunca le
planteo ir con él a América y tardo seis largos meses, ese tiempo fue derrumbe
para Kagome Hoyo era lo único que la mantenía viva y perderlo la hacia
sufrir de una manera despiadada, esperaba ansiosa su llamado cada semana para
poder escuchar su voz, decía cada vez que su madre estaba mejor y que pronto
regresaría, ella se aferraba a eso, y en el proceso hizo algo de lo que después
se arrepintió toda su vida, aprendió un poco de ingles, ella oía los murmullos
de su familia en la línea, niños y mujeres, sus “molestas hermanas” y sus
sobrinos casi siempre estaban en casa de su madre y nació el deseo de saber que
era lo que ellos decían del otro lado del mundo, solo fue un curso de dos meses
para aprender lo básico y después él
volvió.
Tomo casualidad que el volvió en la fiesta de otoño, casi faltando días para
su primer aniversario y ella no podía estar mas feliz él había vuelto,
finalmente había vuelto.
Pero un solo segundo toda su felicidad se rompió
Después de un par de semanas de felicidad completa un día, ella
terminaba de arreglarse para ir al colegio con su uniforme azul, a las careras
como una que otra vez, no quería que Hoyo la estuviera esperando, estando casi
lista el teléfono sonó, ella algo fastidiada y molesta por el retrazo lo
descolgó sin notar el numero en el aparato.
-
mochi mochi
-
Oh I’m sorry, this Hoyo there?
-
no, this in the work, who you are?
-
Sorry, I’m Marian, this wife, you could say to
him please that it calls to me?
-
Yes, of course
– su voz se quebraba al hablar.
-
Tank you very much
-
Not at all! Don’t mention it!
Kagome colgó “su esposa… su esposa”. Su mente estaba corriendo al mil
por hora, que estaba pasando, fue que unos =toc toc= en la puerta la trajeron a
la realidad y fue y abrió, del otro lado estaba Hoyo.
-
lo siento linda he olvidado mi llave –
la vio muy rara – ¿que pasa linda? ¿Estás bien?
-
Si, estoy bien, - dijo y volvió a tierra
no quería que él la viera así - solo, tratada de recordar algo vamos. – dijo
tomando su bolso escolar y salio con él.
No falta decir que en todo le día no puso la mas mínima atención en
clases, esa mujer debía estar mintiendo, seria una broma pesada de sus amigas o
algún extraño o la familia de Hoyo que no la quería, si seguro era solo eso una
entupida y cruel broma.
Pero no lo era.
Esa noche el teléfono sonó de nuevo, Hoyo se levanto enseguida y
descolgó.
-
hi honey how are you? – dijo amablemente en el teléfono y su madre comenzó a hablar,
ella solo se quedo en la sala y bajo todo el volumen a la película que había
estado viendo – yes baby I miss you too… and Kate,
how is my sweet heart… hey
baby how are you??, yes daddy miss you to – cada palabra le estaba rompiendo el corazón a
Kagome en un pedazo aun mas pequeño que el ultimo y casi le faltaba el aire – I don’t know, the university is to mucho hard, but I know that delays by my, yes
I love you to, and I miss you to much, all along I think about you…
yes baby, yes, I need go
now, yes a call you… my
who…? In the morning… she said her name to you...? Yes is my secretary… yes
honey, I need go now… yes I love you to, bye
Hoyo colgó el teléfono y se quedo parado allí el silencio reino en toda
la casa, ella estaba callada en la sala, mirando el televisor mudo sin mirarlo,
“entonces era verdad… todo era verdad… como pudo…” Hoyo volvió a la sala y la
miro, el solo volteo a verlo y lo soltó con todo el valor que pudo sacar a
flote
-
I learned English, not much, for you… she said: “Sorry, I’m Marian, this wife, you
could say to him please that it calls to me?” I sorry it, forgets it boss
-
Kagome…
-
Y soy buena sabes, mi profesor se
asombro mucho con la rápido que aprendí – dijo y las lagrimas ya empezaban a
salir por sus ojos - y lo entendí casi
todo, lo esencial, papi, mi amor, mi
secretaria, te amo, no quería creerlo, pensé que era un sucia y cruel
broma, pero ya no tengo ninguna duda, Kate es tu hija y Marian es tu esposa, en
América.
-
Kagome… no es lo que piensas.
-
No es lo que pienso??
y como sabes lo que estoy pensando?? – ella se rió
frustrada – no Hoyo tú no sabes lo que yo estoy pensando.
-
Marian, si es mi esposa – eso callo como
una piedra en su estomago – pero nosotros no estamos juntos, yo no la amo, te
amo a ti, nunca he sido tan feliz con nadie que contigo, tu eres muy diferente
me siento tranquilo y feliz a tu lado, siempre amaneces con una sonrisa y lo
das todo por mi Marian ya no hace eso.
-
Y por que tu esposa ya no hace eso,
buscaste una nueva, dejaste todo y buscaste otra, eso es lo mas estupido que he
oído en mi vida
-
Kagome te amo.
-
No, eso es lo mas estupido que he
oído en mi vida, vete Hoyo por favor.
“I'm a lonely
girl, so lonely girl” versaba la canción que escuchaba en el
reproductor en ese momento, así después de un par de meses de discutirlo sin
ningún resultado ella pidió el divorcio él se negó todo el tiempo hasta un día
que lo llamaron de nuevo, o mejor dicho la llamaron de nuevo a ella.
Kagome había regresado apenas del colegio, había dejado su casa y había
regresado a casa de su madre, apenas iba a subir a su habitación cuando su
madre la llamo muy desconcertada.
-
hija te llama una mujer, dice que se
llama Marian, tiene un acento muy extraño.
-
Es kate la esposa de Hoyo
-
Que??
-
Yo la atiendo no te preocupes.
-
Hello
-
Hello, you are Kagome??
-
Yes Marian I’m
-
Please leave alone
my husband , please - en el fondo
se podía escuchar la voz de la pequeña preguntando por su papa, lo que oprimió
le Corazón de Kagome con fuerza - he is my husband, the
father of my daughter, please
leave alone
-
Yes Kate – dijo Kagome sintiendo las
lagrimas en sus mejillas, ella no le respondió a la mujer si no a la voz de la
niña u su conciencia - I leave alone, I never, never, would
take your father
-
Tank you... Kagome, please, please, you don’t say to him to my husband
who calls to you
-
I can’t do it Marian…Tank you Kate, tank you very much
Kagome subió corriendo a su habitación
y se hecho a llorar sobre su cama, ellos pensaban que ella era quien lo
retenía que ella era la mala de este cuento.
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-: FLASH BACK
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-
Kagome iba con unas amigas de regreso a casa, estaban saliendo del
instituto entre risas, cuando llegaron a la salida sus amigas guardaron
silencio, cuando ella vio por que se quedo quieta y endureció su mirada.
Hoyo estaba hay, de nuevo, de
nuevo con un ramo de alcatraces, su flor favorita obviamente esperando por
ella.
-
Kagome – la llamo cuando paso a su lado
ella no le presto atención, se despidió de sus amigas y les pidió que la
dejaran sola para arreglar eso de una vez por todas. – Kagome espera por favor.
-
Te dieron tu cambio, no es así, no sabes
cuanto me alegro, me daba pena que tuvieras que dejar tu carrera cuando te
gusta tanto, cuando te vas a América.
-
No me voy a ir, no quiero dejarte.
-
No se de que estas hablando, si no te
habías dado cuenta nosotros nos dejamos ya hace mucho tiempo, que tu no quieras
formar los documentos para hacerlo formal es muy distinto.
-
Y no lo voy a hacer, tú eres mi esposa.
-
Lo mismo le dirás a Marian?? Hoyo por favor no lo hagas mas difícil, yo no confió en
ti, así te perdonara no podría volver a estar contigo, ya no, que evitaría que
me hicieras lo mismo de nuevo en otra ocasión, lo siento me conoces saber que
no podría volver a confiar en ti
-
No merezco una sola oportunidad – la
detuvo en su brazo y la acerco a él, él podía sentirla casi querer derretirse
en su tacto y como todo su cuerpo temblaba – Kagome – de la forma en que lo
dijo la chica se estremeció
-
No me hagas esto, me esta costando
muchísimo trabajo
-
No tiene por que ser así.
Por que no podía ella ser egoísta, lo quería, y él la quería, por que
pensar en esa niña cuando estaba a su lado, por que tenía que poner a esa
pequeña niña en lugar de ella, ella también se merecía ser feliz no es así y
ella era todo lo que ella necesitaba para ser feliz, era tan malo ser un poco
egoísta.
Él la atrajo a él y le robo un beso, ansiaba tanto poder besarla de
nuevo.
Así de fácil la atrajo a él y la beso, ella anhelaba tanto poder besarlo
de nuevo, por ese instante se olvido de todo, de su orgullo, de su dolor, de su
traición, de todo absolutamente de todo y se dejo llevar por eso que tanto
había extrañado, lo abrazo al mismo tiempo y quiso olvidarlo todo, por ese
minuto todo se borro hasta que el rompió el beso.
-
lo vez tu sienes lo mismo que yo
-
eso no es cierto, yo no siento lo mismo que
tu, a mi me esta doliendo mas.
-
Por favor dame una oportunidad, no se
como pero te juro que me enmendare y podré solucionar las cosas para que
podamos estar juntos
-
… no me lo preguntes ahora.
Solo se soltó de su abrazo y corrió a su casa.
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-: FIN FLASH
BACK :-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
Y al llegar a casa, esa llamada, la presencia de esa niña que no debía
no tener 2 años le trajo de nuevo a tierra, su hija le recordó bien que ese hombre
no le pertenecía, además de que su confianza nunca volvería a él era mejor
dejarlo ir.
Y por alguna razón Kagome aun tenía su sortija puesta, no se la quitaba
y a pesar de que ella llevaba divorciada un año entero aun llevaba su sortija
en la mano cada vez que lo recordaba, que era muy seguido, ya no le quedaba pues tenía que sostenerla con
la de compromiso que aun le calzaba bien… de pronto tomo las dos y las boto
sobre el escritorio mirándolas con recelo…
-
el cumple años en abril supongo que solo
es eso dijo para ella misma tratando de buscar un excusa para recordarlo de
nuevo. Dejo la historia que escribía por fin por la paz conciente que nada iba
salir aunque ella lo quisiera y se levanto, en ese momento alguien toco a su
puerta, quizás era mama que regresaba de ver a
la abuela.
Salio y vio algo en el piso dos sobres, uno era de su amiga Amai (Dulce)
su letra era inconfundible pero la otra no la reconoció, la inspecciono y vio
su nombre en la parte de adelante y atrás otro mas, un chico sin duda por la
forma de la letra… y el nombre “Inuyasha”.
Abrió primero la carta de Amai y la leyó.
Kagome:
Recuerdas
que te conté de Inuyasha hace tiempo, me pidió de favor que te entregara esta
carta, no te la entrego yo pues estoy ocupada ahora así que solo te la mando
con mi hermano, espero y te la de en la mano como le dije, si no por favor lee
la carta de Inuyasha y manadme la respuesta vale??
Nos
vemos después, te quiero.
Amai
-
Atoto (hermano) supongo que nunca le voy
a simpatizar del todo… cuando diantre te piensas rendir Amai – dijo Kagome para si misma y guardo la carta
de Amai la bolsa de su short, sentía que ella casi se había hecho la misión
personal de conseguirle novio de nuevo y eso era cansado, entro a su habitación
de nuevo y antes de sentarse de nuevo frente al computador vio la carta de
Inuyasha, la miro recelosa y la guardo en un cajón, quizá después la
respondiera, se sentó de nuevo y lo intento de nuevo, aunque sabia que no tenia
mucho sentido era mejor que pensar en Akitoki Hoyo.
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“La línea entre la realidad y la ficción
puede llegar a ser muy corta”
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Fin
capitulo 1
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nota de autora:
No lo negare por alguna razón me estado inclinando por las historias de
este corte, y esta es una muy especial, espero que les guste solo mándenme un
correo ya lo saben
Shia shen Mimi chan