Todos los personajes de la serie de Inuyasha pertenecen a la
genial Rumiko Takahashi ninguno de los personajes me pertenece a mi aunque lo
que diera por poder tener aunque sean los ojos de Inuyasha Ahaaa v_v….aclarado
esto aquí vamos.
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Capitulo 9:
NO
Shakira Mebarack
La única manera de derrotar a tus demonios…
Es enfrentándolos.
-
Lo imagine Amai, dime que lo imagine.
-
No Kagome, él estuvo aquí.
-
Pero… por qué?? – dijo y se
soltó a llorar en la falda de su amiga – no es justo porqué
ahora.
-
No lo se Kagome.
-
Le deje muy claro que no lo quería ver, no quiero verlo, por que
lo hizo, por que??
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Back ------------------------------------
Era un lunes, ella tenía mucha
prisa, siempre los lunes llegaba tarde y no quería hacerlo, ese
día Inuyasha no podía pasar por ella pues entraba a las 7 de la
mañana y Kagome hasta las 11, tomó todas sus cosas, calculando el
tiempo para tomar el autobús que salía en ese momento de
-
Dios, no puedes ser más oportuno.
La señal de “número
desconocido” en la pantalla del identificador, era extraño, su
hermano nunca llamaba a esa hora, y para él era que aparecía por
lo regular esa señal al no estar registrado en el sistema el numero de
Estados Unidos.
-
bueno… - dijo tranquila y trato de oír que contestaran, un
rumor raro se oyó en el fondo, un rumor que ella ya había
escuchado antes – bueno Sota, eres tu??.
-
Kagome…
-
… - un balde de agua fría callo sobre ella, enseguida
reconoció la voz de la persona al otro lado de la línea - Hoyou??
-
Si, soy yo.
-
Que es lo que quieres – dijo tratando de tomar valor.
-
Como estas??
-
Bien, pero no creo que para eso me llamaras, o si
-
Solo quería saber como estas, estas ocupada??
-
No – dijo viendo su reloj, demasiado tarde 9:10 - que se te ofrece??
-
Como has estado??, como va la escuela??
-
Voy bien gracias, poniendo mi mejor esfuerzo, Como estas tú??
-
Bien.
-
Como esta tu familia?? – dijo de forma
hiriente que esperaba que el pudiera sentir.
-
Bien, la niña ha estado un poco enferma, no ha comido muy bien.
-
Ya has llevado ya con un medico?? – se
regaño a si misma por su interés en su hija.
-
Si, solo son parásitos, recetó un des paracitante y esta
bien ahora.
-
Que… - la costumbre que había tomado con Inuyasha de
preguntar la formula del medicamento salto a su cabeza – que bueno Hoyou.
-
Como esta tu… familia??
-
Bien en lo que cabe, gracias.
-
Como estas tú??
-
Yo estoy bien, yo siempre estoy bien.
-
Kagome… - hizo una larga pausa - te he echado de menos.
-
… - Ella no contesto nada, no sabía como… decirle que
ella no era mentira, pero era cierto que no lo quería tener cerca ahora.
– para que me dices eso??
-
Solo quiero que lo sepas… extraño tu cercanía.
-
… - se quedo callada, realmente lo quería cerca,
quería cerca de ese hombre que
tanto daño le había hecho, NO,
no lo quería cerca – yo no.
-
tienes novio?? – dijo lo que ella pudo
oír casi de golpe.
-
Para que quieres saber eso?? – dijo
confundida.
-
Quiero saberlo – exigió.
-
Si, lo tengo.
-
Le quieres?? – dijo casi con rabia.
-
Mucho. – dijo tratando de que el no
tuviera ninguna duda.
-
Kagome… te extraño, quiero verte… quiero estar cerca
de ti.
-
pues yo no – dijo cortante.
-
quiero ir allá.
-
No te atrevas Hoyou, que no se te ocurra – hizo una pausa para
poder enfatizar cada frase - adiós.
-
Hasta luego Kagome.
Colgó, las manos le estaban temblando,
pero no se lo permitiría de nuevo, no la pondría de nuevo tan
mal, ella debía seguir adelante, siempre adelante, siempre bien. Salio
de la casa dispuesta a tomar un taxi, aunque le saliera caro, no
volvería a llegar tarde por culpa de Hoyou.
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Flash Back ------------------------------------
-
dijo que volvería.
-
Para que??
-
Dijo que quería hablar contigo, que va a buscarte, que
debía hablar de ustedes??
-
de nosotros… - dijo mientras se ponía una mano en el pecho,
aun le faltaba el aire.
-
Kagome, estás bien?? – dijo
ayudándola a levantarse aun de sus piernas.
-
No Amai, no estoy bien. – dijo secándose las lagrimas de
los ojos, busco en su bolsa y saco su celular, se lo extendió –
dile que no tengo crédito, que no estaré, que… lo que sea
dile lo que sea pero dile que no me busque, que no puedo hablar hoy y no le
digas que Hoyou esta aquí, te lo suplico Amai.
-
Si. – sobre entendido quedo de quien hablaba.
La chica recogió sus cosas y
hecho a andar, esto era una pesadilla “él no puede estar
aquí, no puede”.
No,
No intentes disculparte, no juegues a insistir
Tus excusas ya existían antes de ti
“De nosotros” ella casi
podía oír en sus oídos la forma en que él lo
había dicho, de la forma en que ya se lo había dicho a ella, de
la forma en la que se lo dijo cuando se despidió de ella, todas sus
excusas, todas sus prerrogativas para evitar el divorcio, todas su excusas,
todo sus nosotros que casi la
convencieron más de una vez.
No,
No me mires como antes, no hables en
plural
La retórica es tu arma más
letal
“como puedes, como te
atreves” como podía hablar él aun en plural acerca de ellos
después de todo ese tiempo, después de todo lo que ella
había vivido, solo ella, ella estaba segura que todo ese dolor y ese sufrimiento
solo eran de ella, él tenía una familia, él no
había perdido nada en todo eso, solo ella, como se atrevía a eso,
su maldita retórica que usaba tan bien, su mejor arma con otras cosas
que ella quería borrar de su memoria, como se atrevía a vivir
todavía en sus recuerdos siquiera, no era justo.
Voy a pedirte que no vuelvas más
Siento que me dueles todavía
aquí… adentro
Y que a tu edad sepas bien lo que es
Romperle a alguien el corazón
así
Porque había vuelto, por que no
le hizo caso, tanto la odiaba, tanto la despreciaba que le gustaba verla sufrir
con su presencia, ella había olvidado todo de él salvo sus ojos
azules y las cicatrices en sus brazos, todo eso, hasta que vio su rostro de
nuevo, por que había vuelto, no le había suplicado ella que no lo
hiciera, que solo se fuera y no volviera mas a estar cerca de ella.
Llego a su casa y no había nadie,
gracias a Dios no había nadie, subió a su cuarto y se dejo caer
en su cama, no podía resistir mas, de pronto su corazón esta de
nuevo en esa herida sangrante y abierta, le dolía tanto, que casi no
podía respirar, no podía dejar de llorar, podía con todo,
podía borrar con el tiempo y el amor de Inuyasha su recuerdo, pero no
podía con su presencia, su presencia era mortal.
Acaso gozaba con eso, era la
única explicación que ella hallaba de todo eso, que él en
realidad disfrutaba de verla con el corazón roto, por fin sabía
lo que era romperle el corazón a alguien así.
No se puede vivir con tanto veneno
La esperanza que me dio tu amor, no me
la dio más nadie
Te juro, no miento
No podía estar así,
tenía que seguir, tenía que levantarse. Se levanto y entro a la
bañera se quito la ropa y se metió bajo la ducha, el agua
caía fría, muy fría en parte era relajante, la calmaba,
miro arriba y vio las gotas frias caer sobre su piel
desnuda, un recuerdo se presento enseguida, ¿la ultima vez había
terminado en el mismo lugar?, cierto
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Back ------------------------------------
Era la ultima vez, ella lo sabía,
sabía leer sus ojos que esa era la ultima, vez, solo quiso sentirlo una
ultima vez.
No sabía como la había
vencido, no sabía como había logrado convencerla, el día
del ultimo día del propedéutico en la universidad él
había ido por ella y le había pedido una ultima oportunidad,
venciendo su conciencia, venciendo su control se la dio, no quería
perderlo, lo amaba y no había hallado paz desde que todo el infierno de
papeles había empezado, solo era asistir a la siguiente junta de
avenencia y decir que había habido reconciliación, que ya no
habría divorcio, ella se quedo todo el día en sus brazos, bajo la
mirada reprobatoria de Amai, bajo la mirada de todos que miraba a el chico
abrazándola dulcemente, el chico que la tenia sostenida de la espalda
diciéndole cosas dulces al oído, poniendo delicados y dulces
besos en sus mejillas, pero de alguna manera no podía evitar que una
parte de su instinto la estuviera contradiciendo, su piel estaba cosiendo por
dentro, ella estaba tomando la decisión equivocada toda su piel se lo
decía, el sentimiento de su tacto no era el mismo, pero no quería
arrepentirse, lo amaba y él era suyo, su esposo, su compañero,
por que negarse a él cuando lo amaba en realidad, su corazón
estaba peleando con su conciencia y al menos la estaba logrando reprimir.
No recordó como paso, solo supo
que de pronto, ellos estaban en su casa haciendo el amor, como la primera vez,
solo como la primera vez, la primera vez el nerviosismo de algo nuevo la
había bloqueado por que su cuerpo no lo recibía, ahora por que
había retenido tanto su cuerpo que en la pelea por penétrala la
había lastimado y la había hecho sangrar, su cuerpo siquiera lo
recibía, sabía que su cuerpo estaba contra la decisión de
ella misma.
No lo intentaron mas, él salio y
se dio una ducha, ella se quedo sentada en la cama, mi por un segundo la mancha
roja extendida en la esquina de la cama, muchos significados le dio, mirando su
ropa regada por ella, la atrajo y cogió su camisa, trato de convencerse
que estaba todo bien, de tener su aroma, tomar la entereza y el deseo para
seguirlo al baño y hacer el amor de verdad
con él, saber que era el mismo chico que ella amaba sin
proponérselo encontró lo que necesitaba para su decisión
en ella, su cartera, la abrió y miró, Kate y Marian, en la portada
de la cartera, su familia, su vida real, y una pequeña foto suya.
“no puedes hacer esto Kagome
reconócelo, acéptalo, no puedes y ya no quieres”
Soltó sus cosas y se cambio
enrollo una toalla alrededor, se mancharía pero tenía que tener
todo limpio antes que su mamá llegara.
Él salio de la ducha, sus cosas
estaba apiladas en la cama.
-
tienes que irte.
-
Kagome… que pasa pensé que habías dicho…
-
No quiero competir contra tu vida, tú ya tomaste decisiones que
te marcaran toda tu vida, no quisiste compartirlas conmigo, es mejor así
que te vayas ahora, antes hacernos mas daño.
-
no me quiero ir –
quiso acercarse.
-
lo has visto. – dijo agachando su cara pero señalando con
ella la cama.
El miro la cama, la mancha de sangre
roja que tendía a marrón rápidamente, entendió muchas
cosas, pero no supo explicar que significaban para ella.
-
vete por favor, tú ya tienes todo lo que necesitas y yo ya no
puedo tenerte aunque lo deseara… y ya no lo hago
-
Kagome…
-
Te devuelvo todo, tu palabra, todas las promesas que me hiciste y te hice
te las devuelvo, te devuelvo tu libertad aunque a mi no sirve de nada, te
quiero, y no importa cuanto tiempo pase, no me sirve nada mi libertad si no
estoy contigo, solo vete por favor.
Él no dijo nada, mas tomo todas
sus cosas y se vistió, dos minutos después él estaba ya en
la calle, después de abrazarla por última vez, ella abrió
su toalla esperando no ensuciarlo, como un último rito de dejarla
sentirla y de sentirlo, para no volverlo a hacer nunca más.
Cuando él estuvo lejos ella se
encerró en el baño, el agua roja callo entre sus piernas y las
lagrimas saladas de sus ojos, puso un disco de música a todo volumen
para permitirse desagarrarse en su dolor y su agonía, gritó,
lloró, y golpeó todo lo que tuvo al alcance para sacar todo su
dolor de adentro, sobra decir que no lo logró.
------------------------------------End
Flash Back ------------------------------------
No se puede vivir con tanto veneno
No se puede dedicar al alma como una de
intentos
Pesa la rabia, que cemento
En clase le habían dicho que las
personas debes atravesar por un duelo común sentir su dolor para poder
superarlo, lo mismo le había dicho la terapeuta, a ella le tomo todo un
año de su vida, vivir con el dolor clavado en su corazón, hasta
que encontró a Inuyasha ya no lo quería mas, ya no quería
mas ese dolor en su corazón, era puro veneno, amargo y doloroso, como el
peor de los venenos, era demasiado pesado, demasiado duro, no podía con
él, no mas, su alma estaba tan cansada de ese sentimiento, solo
quería poder dejarlo pasar y seguir viviendo… solo quería
que él la dejara seguir viviendo.
Espero,
Que no esperes que te espere después de mis veintiséis
La paciencia se me ha ido hasta los pies.
Había pasado demasiado tiempo
tratando se arrancarse las promesas que le hiciera, los sueños que
había tenido juntos, cuantas veces se había dicho que ella
podría terminar su carrera y él la esperaría, él la
ayudaría, 26 años tendría quizá cuando por fin la
terminara y él
esperaría por ella y ella esperaría por él,
él tenía la libertad de ir a casa, de visitar a su familia, su madre y sus
hermanos y seguir con su vida mientras ella tuviera que seguir en la escuela,
los dos tenían derecho de todo mientras nunca se olvidaran uno de otro,
tenía derecho de todo pero no de engañarse, no de mentirse, no
importaba cuan difíciles fueran las verdades, la mentira no estaba
dentro de su parámetro de vida, y eso fue lo que hizo, malditamente eso
fue lo que hizo desde un principio…
Y voy
Deshojando margaritas y mirando sin
mirar
Para ver si así te irritas y te
vas.
Y ahora que haría, que se supone
que debía hacer, solo quedarse impasible, solo hacerlo esperar, no
recibirlo, no dejarlo hablar, esperar a que se desesperara, que se impacientara
de verla como si deshojara margaritas delante de él, esperando que se
rindiera y se fuera, pero ese era Hoyou ella sabía que él no se
rendía ante nada, él seguiría allí hasta que
pudiera verla, si había tendido el valor de volver a ese lugar a pesar
de que él le dijera que NO
él no se iría tan fácilmente.
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Back ------------------------------------
De nuevo estaba discutiendo, él
la buscaba en el único lugar que aun podía hacerlo, en la
escuela, en su casa ya no le permitían siquiera acercarse
-
tú lo que quieres es que todos ellos me odien, toda tu familia
piensa que yo soy quien te retiene, que soy yo quien te tiene aquí
contra tu voluntad, – decía exaltada en el pasillo del colegio
- <me convertiste en la villana de
la historia y eso no es justo.
-
No es cierto, mi familia no sabe aun nada de ti.- dijo tratando de
defenderse.
-
Entonces como demonios Marian me llamó hoy en la mañana,
sabes lo que me dijo déjalo en
paz, por favor, te lo suplico déjalo en paz, tu niña lloraba
preguntando por ti detrás de ella.
-
No es cierto. – dijo hasta cierto punto enojado
-
Que necesidad tengo yo de mentirte, Hoyou no quiero esto mas, necesito
que te vayas, necesito…
-
Yo se lo que tu necesitas – dijo interrumpiéndola -
tú me quieres a mi, me necesitas a mi y se que…
-
Qué…? Hoyou si te quedas, voy a terminar
odiándote, terminare gritándotelo en la cara, eso es oque
quieres, que nos dañemos.
-
no, solo quiero quedarme contigo, con mi esposa.
-
y lo dices de esa forma, cuando tu tienes otra en otro lugar, cuando
quizás no solo me tengas a mi, o eso es lo que quieres Hoyou, que
termine demandándote por bigamia, el único motivo por el que no
lo he hecho eso es, por que no me interesa dañarte, por que no quiero un
escándalo de mi vida, no quiero que todo el pueblo me este apuntando,
ahora he tenido suerte solo lo ha hecho la mitad.
-
Y a mí que, tú crees que nadie me mira, que nadie me dice
nada.
-
Hoyou tu te lo buscaste, por que me reclamas a mí, yo no puedo
hacerme responsable de las decisiones que tú tomes, y no te estoy
haciendo responsable a ti, nadie me obligo a casarme contigo, pero yo tomare
las decisiones que tenga que tomar ahora que se…- un par de chicos paso
por allí, Kagome sabia que lo hacían por curiosidad, los
había visto mirarlos desde hace minutos - ríndete de una vez por todas.
-
No.
-
Hoyou – dijo casi derrotada, sus ojos se habían estado
tanto tiempo negando a llorar que era ya hasta doloroso - no te has puesto a
pensar, que existen personas que sufrirán mucho mas que nosotros…
La imagen de ella misma de
pequeña llorando cuando su papá subía al auto y se iba de
nuevo de su lado golpeo su cabeza. Ya no se puso sostener, a pesar de que
estaban a la mitad de la escuela, semivacía, los últimos
días del curso estaban pasando y solo estaban los terceros de
preparatoria, pero seguían personas allí, los chicos aquellos
seguían allí, mirando pero ya no le importo, ya o podía
mas, se dejo caer en el piso, él quiso auxiliarla pero ella se
negó.
-
Maldita sea Hoyou, quieres que yo cause el mismo
sufrimiento que he vivido toda mi vida, tú crees que yo tengo el valor
para robarle su padre a una niña inocente, pase por lo mismo, mi padre
me dejo cuando solo era una niña y no me quedo nada, solo mi hermano, y
después tú, tu queme has fallado tanto como el a mi, tú
crees que yo tengo tan poco corazón para darle esa vida a tu hija, no
Hoyou yo no puedo.
-
Kagome…
-
no necesito otro hombre así en mi vida, ya perdí todos los que
quería, tú eras al único que tenía, me fallaste,
peor de lo que nadie lo ha hecho, nadie mas en mi vida me ha hecho lo que tú,
que mas quieres quitarme, mi dignidad, mi amor propio, mi valor, mi vida, si
eso quieres, no necesitare el divorcio si sigues aquí, solo debo abrirme
las venas y desaparecer de este mundo.
-
No hablas en serio. – dijo como si esa frase lo hubiera sacudido.
-
Hablo completamente en serio. – dijo mirándolo a los ojos,
con os suyos completamente rojos.
-
Está bien – dijo y se levanto dejándola en el piso
– empezaremos cuando tú quieras, pero no hagas ninguna locura.
Se quedo allí, el se fue mientras
Amai se acercaba, no pensaba darle las gracias, no por nada, no había
hecho nada bueno para ella, solo le estaba retribuyendo lo que le debía.
------------------------------------End Flash Back ------------------------------------
Voy a pedirte que no vuelvas más
Siento que me dueles todavía
aquí… adentro
Y que a tu edad sepas bien lo que es
Romperle el corazón a alguien así.
“necesito ser fuerte” se
dijo a si misma, se levanto del piso de la bañera donde había
estado sentada toda la tarde ya, se vistió y decidió que
debía ser fuerte, tenía que serlo si quería ser feliz,
él la buscaría, pero no iba a ser tan fácil.
“tiene que irse, tiene que
hacerlo, él sabe que no ahí nada aquí para él,
tiene que entenderlo, no puede esperar que lo espere después de que me
rompió el corazón por entero, no puede.”
Nunca había sentido odio por
nadie, pero en ese momento era lo único que sentía, un odio
intenso y fuerte en el corazón por la persona que un día mas
había amado en el mundo, le odiaba si, sabía que él odio
era un sentimiento que solo ensuciaba el corazón y manchaba el alma,
pero como evitarlo, como puedes controlar ese sentimiento que solo te
guía hacia donde cree que es correcto, donde te protege de seguir
sufriendo… el odio era mejor que la agonía.
No se puede vivir con tanto veneno
La esperanza que me dio tu amor, no me
la dio más nadie
Te juro, no miento
------------------------------------Flash
Back ------------------------------------
Las personas pasaban tranquilas sin
prestar mucha atención a la pareja en el jardín de aquel bar bajo
el puente, se veían tan felices, ella sentada en las piernas de
él con la más grande cara de felicidad que alguna vez en su vida
hubiera tenido
-
no puedo creer que por fin estemos juntos. – dijo él
oliendo su cabello
-
Por que?? – dijo ella casi divertida
-
Pensé que tú no me aceptarías, que no seria lo
suficiente bueno para ti.
-
Tonto – dijo abrazándolo dulcemente – si durante
todas estas semana he estado esperando que dieras por fin el paso, estaba
esperando solamente, si no hubieras sido tú hubiera terminado
declarándome yo, jaja jaja
-
En serio.
-
Si – dijo poniendo un beso rápido en sus labios.
-
No puedo creer que tengo tan poco de conocerte y te juro que ya te amo,
te amo con todo mi corazón.
-
No, no con todo tu corazón –
dijo ella de pronto, las heridas de Oniji estaba frescas en ese punto, en esa
palabra – solo la mitad, regálame la mitad de tu corazón
para que si un día pasa algo malo, ninguno de los dos quede
vació. Y yo te regalare la mitad del mió.
-
Te lo regalo. – dijo sellando el pacto con un dulce beso.
Después de un tiempo no pudo
cumplir la promesa que ella misma había pedido, había tanta
confianza que no creyó necesitarlo, cuan equivocada había estado.
------------------------------------End Flash Back ------------------------------------
No se puede morir con tanto veneno
No se puede dedicar al alma como una de
intentos
Pesa la rabia que cemento
Cuanto había esperado por poder
curarse, por poder salir adelante por poder volver a creer y ahora lo hacia
ahora estaba con alguien leal y sincero, y justo en ese momento…
“pues tendrá que esperar, por que no será tan fácil,
no le permitiré lastimarme tan fácilmente”.
Tomo una chaqueta y salio de su casa,
Hoyou era listo, sabía donde buscarla, pero ella tenía un refugio
ahora que él aun no conocía, la casa de un chico que la
recibiría con los brazos abiertos y la tendría arrullada en su
regazo, él la ayudaría a olvidar, ambos lograrías ser felices no
importaba cuando quisiera Hoyou evitarlo.
No se puede vivir con tanto veneno…
No se puede vivir con tanto
veneno…
No… No…
Sabía que él lo
haría no por que ella así se lo pidiera, sino por que simplemente
ellos se amaban.
No se puede vivir con tanto veneno.
Fin
capitulo 10
Lunes, 25 de julio de 2005
11:48:29 a.m.