Todos los personajes de la serie de Inuyasha pertenecen a la
genial Rumiko Takahashi ninguno de los personajes me pertenece a mi aunque lo
que diera por poder tener aunque sean los ojos de Inuyasha Ahaaa v_v….aclarado
esto aquí vamos.
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Capitulo 17:
Todo como siempre debió
ser
La única manera de derrotar a tus demonios
Es enfrentándolos.
El perdón es un don, una
bendición y una necesidad
SUELTA MI MANO
Sin Bandera
El mar se extendía hasta donde la mirada podía cubrir, azul e
intenso, en el horizonte la línea que lo dividía del cielo se perdía de la
vista, los barcos y las personas caminando en las orilla se veían tan tranquila
y pacificas, si, era un buen día verdaderamente bello para estar en la playa,
el clima fresco del otoño no era tan frió aun para ahuyentar a las personas, el
mar… que otra cosa en el mundo le gustaba mas que el mar.
“libertad, pureza, ferocidad y vida”
Eso y mucho mas era el mar, solo cerró sus ojos y aspiro
profundamente el olor a sal del aire de la costa, con los ojos cerrados, Kagome
recordó la última vez que había estado en Osaka, hacia ya casi 2 años.
------------------------------------Flash
Back ------------------------------------
-
esto es tan hermoso. – dijo cerrando los ojos – ni siquiera
tengo que verlo.
-
Lo se – dijo el chico de ojos azules detrás de ella abrazándola
por la espalda – sabía que querías conocer el mar, bien aquí esta, que mejor
lugar para pasar una luna de miel.
-
Si, muchas gracias – dijo apretando los brazos alrededor de su
cintura – dios no me cansaría nunca de este lugar, como huele, como se oye, como
se ve, es mucho mejor que lo que imagine en todos mis sueños.
Ambos se quedaron de pie frente a ese mar azul de la mañana,
había tenido que viajar toda una noche, mas de
-
que daría por vivir en un lugar como este, por poder absorber
cada día este lugar, por poder todos los días entrar en este mar y nadar como
sirena – dijo ella sin pensar demasiado en lo que decía.
-
La más hermosa sirena Kagome.
La chica no pudo menos que sonrojarse ante el comentario y solo
recargo su cabeza en su hombro.
-
un día Kagome, te lo prometo, te traeré aquí, te comprare una
casa aquí y te haré la mujer mas feliz del mundo, a mi lado.
-
Estoy segura Hoyou, estoy segura de eso.
------------------------------------End
Flash Back ------------------------------------
-
Kagome…
Kagome abrió los ojos y miro detrás de ella un chico de ojos
marrón claro se acercaba con dos vasos de plástico en las manos, cerca de ella,
pudo sentir el espeso y aromático vapor de una café recién hecho.
-
toma – le extendió uno de los vasos y lo acepto gustosa, desde
el día anterior que había empezado en la búsqueda de aquel chico de ojos azules
ninguno de todos ellos había comido muy bien.
Solo había pasad tres días desde que Marian y Kate hubieran
llegado al templo a pedir su ayuda, lo primero que había hecho al día siguiente
al estar mas calmada la joven mujer rubia era empezar a buscar a Hoyou, marian
lo había buscado con al poca familia que sabía que vivía en Japón de él, nada,
marian no había conseguido nada, así que no tenían mas opción que ayudarla a
buscar en mas lugares, la búsqueda no había sido ardua, Inuyasha sabía en que
hotel donde el se hospedaba el “hotel Fushigi”. Al llegar a ese lugar les
dieron la noticia que Hoyou se había marchado desde hacia un día completo.
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Back ------------------------------------
-
alguna de ustedes es
-
Si, soy yo – dijo ella volteando a ver al encargado
-
Oh el Señor Akitoki me pidió darle esto si llegaba usted a venir
en algún momento – saco un sobre que tenía guardado en uno de los cajones de
los escritorios de la recepción – dijo que solo era para su esposa.
-
Gracias.
Inuyasha casi quiso gruñir cuando escucho al encargado “su
esposa” hubiera querido tomar la maldita nota y romperla en pedazos. Kagome
mientras se sintió igual de mal, “su esposa” si el supiera que su verdadera
esposa estaba en ese momento justo tras de ella, con su pequeña niña en brazos.
Tomando el sobre salieron todos del lugar. Afuera trato de explicarle a marian
que Hoyou ya no estaba en ese lugar, pero que el había dejado es nota allí, que
no se desesperara. Abrió la nota, no necesitaba tener más que tres líneas para
poder saber donde encontrarlo:
Kagome…Si este papel esta
en tus manos es por que quizás aun tengo una sola esperanza, ve y búscame donde
todos nuestros sueños se harían realidad, donde ambos podíamos ser libres,
nuestro paraíso perdido y lejano, yo te estaré esperando.
Hoyou
------------------------------------End
Flash Back ------------------------------------
-
esto si que es un desayuno nutritivo no es así joven doctor.
-
Es mejor que no tener nada en es estomago de cualquier modo.
Kagome miro mas allá de los hombros de Inuyasha, en el
restaurante de donde había salido el café a sus espaldas Marian y Kate estaban
desayunando algo, es decir quizás solo Kate, era la única que tenía la
suficiente inconciencia de todo lo que pasaba a su alrededor para poder comer
algo, Marian solo picaba los dos huevos fritos en la bandeja.
Señor
Akitoki Hoyou
Avenida
siempre viva, 1930
Fraccionamiento
playa dorada.
No había sido muy difícil poder encontrarlo, solo entraron a la
mayor casa de bienes raíces de Osaka y preguntaron si había habido alguna
transacción para el Señor Akitoki Hoyou y aunque había costado unos cuantos
miles de yen la información se la había dado, ahora sabían donde debía estar,
construyendo la casa de sus sueños, lo que se suponía debía ser su hogar,
Kagome se sentía hasta cierto punto asustada, no sabía si Hoyou estaba de verdad
cuerdo, todo lo que hacia precia tan falto de conciencia, como su el pudiera
pensar que nada hubiera pasado en todo ese año lejos de ella, como si solo
hubiera vuelto de uno de sus viajes y ellos siguieran siendo la misma pareja
feliz que habían sido hacia años.
-
En que piensas Kagome – la mano de Inuyasha se recargo e su
mejilla sin que ella en un momento pudiera siquiera notarlo
-
En que si Hoyou estará cuerdo, no puedo creer que haya venido
aquí y hubiera comprado una casa de verdad, me desconcierta
-
quizás cree que si se adelanta a tus pasos al ver todo
construido para ti tú podrías cambiar de opinión.
-
¿Cómo hacerlo entender Inuyasha? ¿cómo podría hacerlo entender
que esto ya se termino?, que esta historia ya se acabo.
-
No lo se amor, me gustaría poder ayudarte en algo.
-
Me ayudas – dijo escondiéndose en su pecho, pasando la taza de
café por su espalda – solo estando conmigo me ayudas mas de lo que tu crees.
Un beso calmado y tranquilo, lleno de compresión intercambiaron,
la brisa tras de ellos cubriéndolos fresca y relajante, un beso para poder
seguir adelante y saber que todo saldría bien.
-
I’m sorry – una voz detrás de ellos se escucho, la dueña no podía ser
otra – we finish. – la pequeña venia degustando aun un pan con mermelada. (lo
siento, terminamos)
-
Ok.
-
Ire a pagar la cuenta ya
regreso.
-
Te espero – dijo puniendo un ultimo beso en su mejilla antes de
dejarlo ir. Noto la mirada melancólica de Marian y la divertida de la pequeña –
Don’t worry, come what may; come hell or
high water, alter all is ok. (no te preocupes, contra viento y marea, todo
saldrá bien)– dijo con una suave sonrisa, la chica se relajo un poco y sonrió
igual
-
Tank you… maybe if all this no happen you and me,be friends (gracias… si todo esto
no hubiera pasado, tu y yo pudiéramos ser amigas)
-
I thing so too (eso creo yo también)
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La entrada era una avenida larga, algunas casa grandes y
elegantes se enfilaban a su alrededor, jardineras llenas de flores coloridas y
vivas se arremolinaban con el viento de la costa, desde la ventanilla derecha
se podía ver el mar extendiéndose hasta el horizonte, era quizá una de las
avenidas mas elegantes de la costa entera, 1925, una mas 1926 eran los números
que se contaban en los elegante portones, uno con un hermoso alcatraz grabado
en al puerta era el que tenía el numero 1930
-
Son ¥ 300.
-
Gracias.
Todos abajo ahora del taxi se dirigieron a la puerta, se oía
ruido adentro música incluso, había botes llenos de basura y telas de plástico
con marcas de aparatos afuera, él estaba amueblando la casa. La puerta ni
siquiera estaba cerrada, así que se podía ver el interior, un jardín muy
grande, flores, un camino de piedras rojas y blancas hasta al entrada principal
entraron al jardín.
Inuyasha en ningún momento la había soltado de la mano, así que
la había notado empezar a temblar en un segundo, una vez dentro de la casa. El
jardín era tan bello, plagado de alcatraces, recién colocados, al tierra aun se
veía removida, todo lleno de los blancos y amarillos botones de flor, listos
para abrirse quizás solo en un par de días, la casa blanca al fondo del jardín,
teniendo aun vista desde los grandes ventanales de arriba directamente al mar y
los de abajo al jardín, el aroma de las flores abiertas inundaría la planta de
abajo
-
Hoyou… - susurro muy bajo – por que…
La casa era como la casa que siempre había soñado, ellos había
hablado tanto de ello de una día tener una casa llena de aroma a flores y con
una vista al mar, la casa de todos sus suelos, por que lo estaba haciendo por
que le gustaba torturarla ahora con las cosas que ya nunca tendría a su lado.
-
Kagome – la precio de su mano se hizo mas fuerte – estas bien.
-
Si estoy bien.
-
Hoyou – dijo Marian al ver pasar rápidamente una sombra en la ventana
de la casa. - Is here. (esta aquí)
Toda la ilusión de verlo podía notarse en los ojos azules de la
mujer que hubiera en ese momento salir corriendo tras de él, pero no al dejo,
la mano de Kagome se sostuvo en su brazo.
-
Marian
– dijo y la miró seriamente – leave me talk whit him first, please. (déjame hablar con el
primero por favor)
-
Why? (¿por que?)
-
I need talk whit him first, please – dijo mirándola con un
sentimiento sumamente complejo en el rostro “no quiero que la humille mas, no
quiero que él tenga otra oportunidad, tengo que hacerlo ver la razón” – is
very important… for all. (necesito hablar con el primero por favor, es muy
importante… para todos)
-
Ok
-
I need he see your daughter first, Can
I…? (necesito que vea a su hija primero¿yo
puedo…?)
-
Yes… go (si, ve)
-
Inuyasha…
-
Kagome…
-
Yo cometí este error, en este punto no tiene nada que ver ya
contigo, no quiero que te involucres más en esto, por favor.
-
Pero yo quiero…
-
Yo se – dijo poniendo una mano sobre su boca, sintió su rostro
tenso – esta historia esta llegando a su final, y debo hacer esto yo sola, yo
cometí este error y yo debo repararlo, fue y siempre ha sido mi
responsabilidad, tu ya has hecho mucho por mi, me has dado el valor de llegar a
esta este lugar, créeme has hecho mas de lo que ninguna otra persona ha hecho y
estoy muy agradecida contigo, pero ahora, debo seguir esto yo sola. Por favor.
-
Está bien. - Dijo y la abrazó fuerte antes de que ella pudiera
seguir conteniendo una lágrima - pero por lo que mas quieras, vuelve a mí
después de esto.
-
Lo haré. – dijo mordiéndose el labio inferior tratando de no soltarse a
llorar, no era el momento – te lo juro.
La soltó y ella se calmo, se limpio el rostro con la manga de su
blusa y respiro un momento, la sombra dentro de la casa volvió a pasar cargando
cajas desapercibida de lo que pasaba en la puerta de su casa.
-
Kate – mas relajada se acerco a la pequeña poniéndose en cuclillas –
hey,you
guess who is inside his
house? – dio tratado de parecer animada de verdad para no asustar a la niña
(kate, hey, adivina quien esta adentro de esa casa)
-
Who… - dijo con curiosidad. (¿Quién?)
-
You daddy (tu papi)
-
Really – los ojos de la pequeña nunca tuvieron más emoción. (de verdad)
-
Yep, come whit me. I show you. (sip,
ven conmigo, te lo muestro)
La niña tomo de la mano a Kagome y la siguió, el camino de
piedras rojas y blancas le pareció en ese momento mucho mas largo de lo que
nunca hubiera imaginado, pero llego a su final, subió los tres escalones
redondos de la entrada y se sostuvo en al puerta un minuto, mirando el alcatraz
como quemado en al puerta de habano roja.
-
Kagome – la niña empezó a tironear de su mano - call, please
(llama por favor)
-
Yes – dijo tragando duro.
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“No, no es necesario que
lo entienda”
Hoyou estaba sumamente animado, días enteros de hacer planes en
su cabeza y realizarlos a gran velocidad lo tenían lleno de adrenalina que
combatía con facilidad su cansancio, la música suave de una cantante de moda
sonaba adentro, una canción sumamente de playa, con el titulo de fairyland,
se había esforzado toda la noche y en parte de el día anterior por tener todo
listo, se supone que debía terminar al día siguiente cuando terminaran de traer
todos los muebles, todo seria tan perfecto, solo la llevaría no importaba si
ella se oponía y sabía que quedaría enamorada de la casa, todo era como ella
siempre lo había soñado ella lo sabía muy bien, todo lo había hecho pensando en
ella…
“…piensa solo un minuto
has dejando a tu esposa y a tu hija por una mujer que perdiste solo por tu
falta de honestidad, quieres perder también eso que has dejado, no pierdas tu
tiempo, el tiempo en el que Kagome estuvo contigo se acabo… Si en algún lugar
de ti amas a esa mujer déjala en paz y ve a tu familia, a tu hija, es lo único
que puedes hacer para hacer feliz a Kagome, hacer lo que ella te pidió”
“Porque nunca le ha
servido la razón al corazón,”
Sacudió su cabeza, las estúpidas palabras del noviecillo de
Kagome no había dejado de dar vueltas en su cabeza desde que solo había visto,
que clase de tipo era ese, esa noche la despertar en su hotel no supo que había
pasado, solo sabía que lo había visto en le parque y que había hablado con él,
se supone que lo había citado para darle una paliza y exigirle que se alejara
de su mujer y no había hecho nada, y había despertado en su habitación de
hotel, no sabía como, de no ser por que, el encargado la había pedido que no
volviera a llegar en un estado tan inconveniente, había tenido que darle un
poco mas de dinero al taxista que se había quejado de tener que llevar el auto
al auto lavado pues lo había dejado sucio de vomito, y este mismo había dicho
que su amigo solo le había dado lo que venia en su cartera. “Su amigo” nadie
mas que Inuyasha Taisho había estado con el ese día, el muy imbecil aun había
tenido la “delicadeza” de subirlo a un taxi, no quería quedar en mal con Kagome
por supuesto, seguro iría corriendo a contarle que le había dado su merecido
apenas tuvo la oportunidad.
“el corazón no piensa.”
.-- DING DONG –
De pronto su corazón salto emocionado, la puerta había sonado,
nadie mas sabía que él estaba en ese lugar, la única que podía saberlo era
Kagome, había dejado la nota en ese hotel con la esperanza de que pudiera
encontrarlo y lo había hecho, soltó lo que tenía en las mano y corrió a abrir
la puerta, al abrirla se encontró con dos ojos marrones que vivían en todos sus
sueños frente a él, tuvo deseos de abrazarla y besarla hasta la muerte en ese
momento, cuando noto mejor un tinte rojo marcado ligeramente en ellos, y le
dolió, una segunda presencia de hizo presente, apretada a su pierna derecha.
-
Daddy…. – la pequeña niña lloraba en su regazo apretada fuertemente a
su pierna.
-
¿Kate? – dijo de lo mas sorprendido Hoyou al ver a u pequeña
niña junto a él, la única cosa que había extrañado de América. – pero que hace
ella aquí
-
Marian también esta aquí, - dijo firmemente ella, tratando de no
verse asustada ante el único demonio que tenía en su vida - fue a verme y a
pedirme ayuda para encontrarte.
-
¿Que?
-
Lo que oyes, tu esposa esta aquí, esta allá afuera con
Inuyasha.
-
No – dijo casi negándose a si mismo – tu eres mi esposa.
-
Tengo que hablar contigo, y por una maldita vez escúchame.
“No mi vida para qué te
esfuerzas,”
Inuyasha vio a Kagome entrar a esa casa y vio al chico chequear
afuera desde la puerta con su niña en brazos, lo vio y al lanzarle una mirada
pesada y cerró la puerta. La mujer de Hoyou camino hacia adelante, dijo algo
que él por supuesto no pudo entender y la siguió, caminaron quedando junto a la
puerta y la misma prudencia de aquella mujer la hizo sentarse en las escaleras
y esperar, él sintiendo aun enorme impotencia por dentro hizo lo mismo.
En la sala principal, frente a un ventanal enorme había una sala
sencilla, color blanco con cojines rojos, una alfombra rojilla y de cabellos
largos en el piso frente a una chimenea, era un lugar con un ambiente tan
intimo que parecía ser mas que un recibidor una recamara, él se sentó con la
niña abrazada a su cuello sin dejar de llorar, pero prestando suma intención a
su mujer, la que se sentó delante de él, lejos de lo que el hubiera deseado
quedarse sentado a su lado, la miro tomar aire, como el había aprendido a
deducir, estaba a punto de decir algo muy importante.
“no me tienes que
explicar, siempre amaré tu libertad
por mucho que eso duela.”
-
no voy a gritar de nuevo, no te voy a reclamar nada, solo vine
aquí a terminar de una vez por todas esta historia.
-
Kagome…
-
Déjame hablar, no voy a decirte nada que no te haya dicho antes
pero esta vez debes escucharme. No se si estas lo suficientemente cuerdo o no,
no se por que has venido aquí y has hecho todo esto, pero no va a funcionar.
-
Estoy cuerdo, estoy lo suficientemente cuerdo para saber que te
quiero conmigo.
“Y si entiendo que
quieres hablar”
-
Pero no te has puesto a pensar en lo que yo quiero, ni que es lo
que debe ser, todas las cosas Hoyou son como deben ser, uno no puede simplemente
ir en contra de toda la corriente, tú no puedes venir aquí y actuar como si
nada a nuestro alrededor no estuviera pasando, no puede pensar de ese modo, no
es natural.
“que aveces necesitas
saber de mi
pero no sé si quiera saber de ti,”
-
No quiero algo natural, yo te quiero a ti, no estoy loco Kagome,
vine aquí dispuesto a cumplir todos tus sueños, yo se que tú no has podido
olvidarme tan pronto, yo se incluso que esta relación que llevas con Inuyasha
no lleva mas de un año, solo 6 meses quizás, no es tan serio aun como lo que tú
y yo tuvimos.
-
Lo es…
-
No, no lo es, Kagome, tú míralo ahora, tú escúchame a mi, puedo
ofrecerte ahora todo, me he acomodado en un perfecto trabajo de relaciones
publicas en el puerto mas importante de este lugar, la paga es estupenda, me
han ayudado en el financiamiento de esta casa, el amueblado y todo, he estado
planeando esto desde América por meses, la relación con mi esposa es
intolerable, no nos entendemos, somos de dos mundos completamente separados,
ella no es como tú, solo tendrías que venia aquí y aspirar este aire y esta
vida a mi lado como siempre lo soñamos, lo tenemos todo ahora.
“vivir así, seguir así...
pensando en ti...”
-
¿Y tu hija?
-
Ella – dijo y la presiono contra él – a ella también podemos
tenerla aquí, ya no es una niña pequeña, ya puede entender que pasa y yo se que
Marian no se negaría, si yo se lo pidiera, ella sabe que nosotros no somos
felices y sabe cuanto te amo, siempre lo ha sabido, solo tienes que ceder
Kagome, solo es lo único que falta para que tú y yo seamos felices.
-
Escúchate, escucha lo que me estas pidiendo y lo que estas
diciendo, lo egoísta que todo eso sueña, yo nunca podría hacer algo así,
además…
-
Además…
“Suelta mi mano ya por
favor,
entiende que me tengo que ir,”
-
Hoyou, hay una cosa mas que yo necesito y tú ya nunca me vas
a poder ofrecer.
-
Que, dime, lo que sea, no me importa que tenga que hacer para
conseguirlo, no me importa cuanto me cueste, lo tendré para ti, solo dime que
es.
-
No es algo que puedas conseguir Hoyou, es algo que tuviste y jamás
tendrás de nuevo.
…Debes saber también que
ella es del tipo de las que no puedes defraudar o las perderás para siempre…”
-
la confianza Hoyou, solo eso, yo ya no confió en ti.
-
Kagome…
“si ya no sientes más
este amor,
no tengo nada más que decir.”
-
Escúchame, tú sabes muy bien, que yo nunca podría interferir
entre tu familia y tú, que nunca me pondría en medio de todos ustedes, no soy
esa clase de mujer, yo ya fui todo lo que pude ser para ti, te quise como tu
esposa, te entregue durante el tiempo que estuvimos juntos incondicionalmente
todo lo que yo era. Pero hay algo mucho más importante que eso ahora, mucho
más importante que ninguna otra cosa en mi mundo.
Ella se levanto del sillón y se acerco a él, no se movió, solo la
vio quedarse sentada en la mesa de centro blanca a juego con los sillones, que
tenía aquella sala.
-
Hoyou, yo no conozco todos los motivos que te alejaron de mi, yo
solo respondí al mas importante, al que me era primordial, tu necesidad de
libertad, - Hoyou abrió lo ojos enormes “mi necesidad de libertad” - no
te sorprendas, si en ese momento quizás tu me hubieras dicho que lo dejara
todo, que solo me fuera contigo, quizás lo hubiera hecho, quizás hubiera dejado
todo por ti, sui tu hubieses honesto conmigo.
-
Te iba a perder si lo hacia.
-
No, me perdiste por no hacerlo, nunca me hablaste con la
verdad, tus sentimientos parecían tan puros y verdaderos, la verdad, es que
jamás sentí tanta ilusión en mi vida, nunca, me sentí tan completa y tan llena,
el alma me brincaba cada vez que tu me besabas, pero he llegado a pensar que
esa emoción solo era mía, puesto que tu nunca me dijiste la verdad, no se si
tus emociones eran verdaderas o no…
“No digas nada ya por
favor,
te entiendo pero entiendeme a mi”
-
Kagome yo…
-
No, eso ya no me importa, - hizo una pausa mas para poder
provocar el silencio - te amaba, como nunca había amado a nadie en mi vida,
eras todo lo que yo conocía y quería a mi lado, te parecías tanto a mi que me
sentí identificada contigo, me hiciste sentir que podía llenar a alguien
también, que no solo debía ser llenada, todos me había defraudado, todos se
había alejado de mi y tu eras lo único que estaba a mi lado, mi mamá y su
propia soledad, y mi hermano y sus propias decisiones, todos necesitaban libertad,
todos necesitaban arreglar su propia vida a su manera y yo lo acepte, lo que no
pude comprender era que en lo que yo en realidad quería era tener alguien, a
alguien en quien refugiarme en el momento en que yo lo necesitara y durante
todo ese tiempo creí que esa persona eras tu… pero tú tomaste tus propias
decisiones sin contar conmigo – la niña les había estado mirando
seriamente, podía sentir la tristeza en el ambiente, Kagome la miro y le sonrió
la tomo del cabello – y el fruto de tus decisiones esta ahora en tus manos,
ahora tienes todo lo una persona puede desear en el mundo y quieres perderlo de
nuevo.
“cada palabra aumenta el
dolor
y una lágrima quiere salir.”
-
No quiero – dijo racionando a la niña inconcientemente.
-
No lo hagas Hoyou. - una lagrima liger escapo por su mejilla
-
Daddy… (papi) - la niña llamo su papá con sus brillantes ojos
-
Yes honey
(si dulsura)
-
I no like see Kagome cry… can I go out
whit mommy? (no quiero ver llorar a Kagome, puedo ir con mami)
-
Yes honey go.(si dulsura ve)
La niña salto de su regazo y fue afuera, el apenas sonido de la
puerta se oyó al abrirse y cerrarse de Nuevo.
-
Kagome… - Hoyou reposó su mano calidamente en su mejilla
limpiando una lágrima que había descendido de sus ojos pardos. tomo una de sus
manos mientras ella se mantenia agachada, el sufrimiento que estaba sintiendo
era casi solido contra él ahora, no mas rencor, no mas miedo, no mas
incertidumbre, ninguna sombra de amor, solo un innegable y solido dolor que se
contagaba ante su helido contacto.
“Y por favor no me
detengas”
La niña salio viendo a su mamá y a el chico de cabello largo
sentados en la escalera.
-
What’s up Kate? (Que pasa Kate?)
-
Kagome cry…
(kagome llora)
-
Come here; don’t worry honey, all is ok. (ven
aquí, no te preocupes dulzura. Todo esta bien)
Inuyasha se declaro a si mismo desesperado pro no saber el
idioma que ellas hablaban y mas por saber que Kagome estaba sola con ese tipo
adentro de esa casa.
-
Has viajado miles de kilómetros persiguiendo un sueño, que no
será Hoyou, tus decisiones han sido tomadas, la vida no se detiene en un
sueño, si así fuera nosotros quizás nunca nos hubiéramos separado, - lo
miro a la cara teniendo deseos de contener sus lagrimas pero no pudiendo mas -
pero tomaste dediciones que los hicieron romperse comprar una casa y llenarla
de sueños no es suficiente para poder llevarlos a cabo, crees que no se lo que
has pensado, recuerdo muy bien cada cosa y cada sueño de este lugar, el jardín
lleno de flores para perfumar la casa, los sillones blancos para reflejar la
luz, los ventanales amplios para poder salir por ellos comos si fueran puertas,
la alfombra suave y mullida para poder hacer el amor aquí, pero ya no me
corresponde a mi, yo se que afuera los sueños y la vida que debas vivir están
esperándote, yo te devolví tu libertad lo recuerdas.
“Te devuelvo todo, tu
palabra, todas las promesas que me hiciste y te hice te las devuelvo, te
devuelvo tu libertad”
-
te la devolví para que hicieras lo correcto, para que a donde quiera
que fueras intentaras ser feliz, la vida no se detuvo nunca Hoyou, yo quise
detenerla lo reconozco me encere tanto en mi vida y en mis sueños que no me di
cuenta que lo estaba haciendo, los frutos de esa negación, fueron precisamente
lo que me hicieron salir de ella, la forma en la que exprese todo ese dolor
creado sonrisas donde había lagrimas fueron lo que me hizo salir de él, ahora
tengo una vida nueva, una esperanza por la cual seguir pero no puedo si tu
estas aquí. Has tu vida como siempre debiste y déjame hacer la mía.
“siempre encuentro la
manera de seguir y de vivir
aunque ahora no la tenga.”
Se soltó de su mano y camino a la puerta, se
limpio el rostro él no se vio capaz de detenerla pensó que se iría, y por
dentro de si mismo estaba pensando que era lo mejor.
piensa solamente lo mucho que
la lastimas cada vez que la buscas Hoyou
La voz de Inuyasha resonó en su cabeza mientras la veía alejarse
-
Marian… - la chica salio a la puerta todos la voltearon a ver,
Inuyasha se levanto rápido a mirarla, vio sus ojos rojos y marchitos, ella le
extendió una mano y el corrió a tomarla, ella respondió con consuelo y le
ofreció una sonrisa – come here, please. (Marian, ven aquí por favor)
Marian se levanto con al niña en brazos y entro a la casa. Hoyou
estaba aun en el mismo lugar, mirando a las personas que entraron con la que
una vez fue su mujer.
Marian lo miro con una infinita ansiedad y amor a los ojos, él
pudo notarlo, le extendió una mano y ella corrió a él, lo abrazo con tristeza.
-
Please Hoyou, return whit me, I need
you, Kate to, please. (por favor Hoyou regresa conmigo, te necesito, Kate también por
favor)
-
Don’t cry…. I come back (no llores… yo volvere)
“Y no mi vida no vale la
pena,
para qué quieres llamar”
La chica se estrello en los labios de su esposo y después solo
se aferro a su cuello llorando. Hoyou jamás dejo la mirada de Kagome a pesar
que ella ya no le respondía, Inuyasha era quien la tenía en sus brazos ahora,
limpiando sus mejillas, susurrando en sus oídos, vio algo que conocía bien en
ella y no podía evitar mas, la verdad era esa, cada uno había tomado caminos
distintos y al parecer ella realmente había tomado el correcto.
“si el que era yo ya no
va estar
esta es la última escena.”
Tienes razón, no he vivido tantas cosas como
tú con ella pero hay una cosa muy diferente de entre la vida que ella tiene
conmigo, que la que tuvo a tu lado…. La mías si es verdadera… Se que hay
algunas cosas que nunca va a recuperar cosas que te dio a ti que no vivirá mas
conmigo, pero yo puedo decirte que por cada una de ella yo le haré vivir nuevas
-
Kagome… - la voz del chico se oyó en toda la habitación, su
mujer nunca lo soltó – perdóname…
Kagome se soltó un segundo de Inuyasha, pero el no le soltó la
mano, camino con ella a la pareja que estaba abrazada cerca de ellos.
-
voy a imaginar que tú nunca volviste, que nunca estuviste aquí
incluso que nunca conocí, pensemos los dos que nunca ninguno de nosotros jamás
se atravesó en el camino del otro y dejemos reparar todas estas cicatrices
solas, como si todo a historia nunca hubiera pasado. Has lo correcto Hoyou,
vuelve a tu vida y vívela muy feliz, por que estoy segura que tienes grandes
razones para hacerlo, tienes una vida y tienes que vivirla, pero si puedes
intenta vivirla haciendo un poco feliz la vida de los demás, te aseguro que eso
te hará valorarla mucho mas, vive feliz y olvida para siempre que esta historia
ocurrió, yo haré lo mismo.
“Y si entiendo que
quieres hablar
que aveces necesitas saber de mi”
Camino un par de paso y sintió una mano, la mano de Inuyasha en
la suya, lo volteo a ver, con un solo ademán le pidió que la soltara un
momento, él lo hizo y ella se acerco mas a Hoyou, Marian incluso comprendió que
tenía que tener solo un poco de distancia. Parada justo frente a él, le
extendió la mano, ella la extendió también, sus manos se enlazaron y se miraron
justo a los ojos, muchas emociones se repitieron en ese momento, y una muy
importante. Ella volteo su mano para dejar la palma de Hoyou hacia arriba y
metió su otra mano en su bolsillo, saco una pequeño objeto que puso en su mano.
“pero no sé si quiera
saber de ti, ´
vivir así, seguir así... pensando en ti...”
-
yo te perdono, vive tu vida muy feliz, donde quiera que tu estés, trata de ser bueno y no lastimes a nadie mas, yo
te perdono, por amor y por vida…
“Suelta mi mano ya por
favor,
entiende que me tengo que ir,
si ya no sientes más este amor,
no tengo nada más que decir.”
Lagrimas que no pudo evitar salieron de sus ojos y lo soltó, el
pequeño objeto que centelleo en su mano por un segundo antes de ser su mano
cerrada por la propia mano de Kagome.
“No digas nada ya por
favor,
te entiendo pero entiendeme a mi
cada palabra aumenta el dolor
y una lágrima quiere salir.”
-
Te devuelvo tu libertad, vuelve a donde perteneces a quien
perteneces y trata de ser feliz, te lo deseo de todo corazón, adiós Hoyou.
Hoyou la vio acercarse de nuevo al chico de ojos marrones, que
había perdido toda su ira contra él, la tomo de la mano y salio de la casa con
ella. Abrió la palma de su mano, la argolla dorada de 50 círculos y 5 estrellas
se peso ligera en su mano, ese había sido un triste adiós, su mujer lo volvió a
abrazar y él respondió mientras la pequeña solo miraba feliz a sus papas
juntos, “adiós Kagome” pensó con intensidad mientras empezó a formular la forma
de rechazar el trabajo y volver a América para no volver.
“Suelta mi mano...”
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La joven pareja afuera se detuvo en las puertas cerradas ahora
con los enormes alcatraces, el viento marino los cubrió, la joven mujer se veía
tan cansada, anímicamente tan cansada.
-
¿Estás bien?
-
Si, no te preocupes, estoy bien, solo algo… agotada.
Ella se recargo de nuevo en él, agotada, si, agotada por que
estaba cerrando un capitulo en su vida de manera por fin definitiva, años de
pensar en alguien a quien se ha perdido, de temer un regreso y de cerrar la
puerta de una historia de esperanzas, de sueños y de tristeza. Justo en ese
momento sentía como una parte de si misma se desprendía de su alma, pero era
una parte que no debía estar allí, una parte de si misma que quizás nunca debió
estar, ahora todo sería diferente.
La brisa los guió fuera de ese lugar, nunca soltándose, el como
un pilar iderrumbable, y ella recogiendo los últimos trozos de su alma rota
reparándolos, poniéndolos cada uno en su lugar.
-
Inuyasha... - lo llamo de pronto.
-
Dime.
-
Gracias - dijo mirándolo con los ojos más mansos que hubiera
visto en ella desde que todo eso hubiera empezado - muchas gracias.
-
¿Pero yo no he hecho...?
-
Has mucho mas de lo que nadie podrá decir - dijo poniendo una
mano sobre su boca, el halito caliente de su aliento la acaricio - solo por ti
estoy aquí, gracias por darme cuanta de que podía llegar mas lejos de lo que yo
misma imaginaba.
Simple como fue, se acerco a él y le dio un dulce y suave beso,
cerrando las puertas de una historia que debía ser solo un recuerdo, para
abrirlas a él a una esperanza.
-
Amor… - dijo rompiendo el beso y escondiéndose entre su cabello,
el aroma a sal estaba presente - llévame a casa ¿está bien?
-
Si, vamos.
La abrazó por los hombros y camino con ella, el mar siguió
regalándoles una brisa calmada, mientras ellos caminaban hacia literalmente una
vida nueva.
Fin capitulo 18
23 de octubre de 2005
9:08 p.m.
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Nota
de autora: yo se todos queréis
matarme en este momento, como fui a dejarlo así como si nada pero créanme esto
es solo así por que es realmente necesario.
Darle un fin que todos hubieran
querido pero al pensarlo un momento, me dije, para quien quiero la resolución
del problema... para Kagome por supuesto, una venganza de ir y decirle solo
"si me voy a quedar con Inuyasha y no me importa lo que tu hagas así que
ve y tirate a los tiburones" que no lo niego me hubiera gustado, ver la
sangre hasta el río pero no pude, de alguna manera pienso que las historias con
la venganza nunca terminan bien, el perdón es una forma mas completa para dejar
pasar aun trago amargo, quizás no para el pero si par ella.
Que si debí dejarlo
incluso sin Marian, si lo se, pero, también lo pensé y supe de inmediato que
1. No iba a dejar a Kate
sola, eso nunca y
2. Después de todo, quien
somos para decidir que hará Marian más adelante.
Como dije al principio,
todas las personas necesitamos del perdón, de corregir los errores, de darle un
segunda y tercera y cuarta oportunidad a una persona, todos nos equivocamos
después de todo, y si pueden ser errores garrafales como los de Hoyou pero solo
una oportunidad, y mas aun cuando amas si no puede negarse.
Ya se que después de esta
historia a lo mejor y nunca vuelven a leerme por lo que acabo de hacer, pero
créanme esto es lo correcto... pero hey no se desanimen, a pesar del muuuuuuy
denso capitulo aun no es el final, estoy preparando algo muy bonito para el
próximo capitulo así que por favor ténganme un poco de fe y no me abandonen
Si aquí sigo:

Shian shen Mimi chan