Todos los personajes de
la serie de Inuyasha pertenecen a la genial Rumiko Takahashi ninguno de los
personajes me pertenece a mi aunque lo que diera por poder tener aunque sean
los ojos de Inuyasha Ahaaa v_v….aclarado esto aquí vamos.
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:

:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
La única manera de derrotar a tus demonios…
Es enfrentándolos.
Capitulo 15:
Hoyou e Inuyasha
No todas las batallas las has de pelear con golpes,
A veces las palabras son más letales.
-
vas a esta bien.
-
Si Inuyasha no te preocupes, anda tú puedes descansar un rato yo
debo quedarme un par de horas mas.
-
Pero no quiero dejarte sola.
-
Te propongo algo por que no vas, te das un baño te relajas un
poco y cuando regreses comparas una hamburguesa y nos quedamos en algún lugar a
comer juntos. – dijo poniendo su carita de gatito remilgado.
-
Yo no tengo hambre de comida – dijo arrimándola a su pecho –
tengo hambre de otra cosa, preciosa – dijo con aun sonrisa picara y le robo un
beso más antes de dejarla ir a clase definitivamente.
-
Eres un verdadero pervertido jaja. –
dijo y salio de su abrazo, sus compañeros empezaban a entrar a clase el
profesor de metodología de la ciencia entraba ya. – anda largo ve y descansa un
poco, hentai.
-
Ok te veo en un rato.
El chico la vio entrar al salón con una última sonrisa dedicada
para él. Ella era en ese sentido sorprendente, apenas ayer había pasado un día
entero llorando en su regazo y ahora ella lucia como si nada, mucho mas
tranquila, y a él le alegraba eso, sabía que era sincero su confort, había
sentido como literalmente ella completa se volviera mas ligera desde el día de
ayer, sabía que un peso enorme había caído de sus hombros y que sentía mucho
mas en paz.
Pero esto no terminaría hasta que ese bastardo
se fuera de ese lugar. Solo pensar en Hoyou le había hervir la sangre, ninguno
de los dos había sabido nada mas de él desde la trifulca que habían tenido la mañana
anterior, seguro había ido a parar a algún centro de salud para curar sus
heridas también y no tardaría en aparecer de nuevo.
“casado… con una hija… que clase de hombre puede hacer algo
así” la historia que le había contado Kagome, una esposa y una hija en el
otro lado del mundo y el muy cínico aun tenía valor para llamarla y para
buscarla para reclamarla como suya, que clase de hombre era ese, sin
principios, sin conciencia. El amor puede ser muy ciego a veces, en ocasiones
puede posar su mirada sobre la persona menos conveniente es tan hermoso que no
importa si esta adornado solo por mentiras es completamente incondicional,
Hoyou no amaba a Kagome, quizás estaba obsesionado con ella, encaprichado, pero
no podía amarla, no puedes dañar a alguien que mas cierto, al menos no de esta
forma casi premeditada y ventajosa como lo hacia ese chico… o si… el amor a
veces es tan complicado que puedes dañar a la persona que mas amas, quizás era
él quien estaba equivocado, no le había hecho kikyou lo mismo, no lo había
dejado tan ciego por ella que había perdido toda la conciencia de si mismo,
cumpliendo todos sus caprichos, arriesgando su propia salud y su integridad por
ella, y él la había amado… que había de la historia de Hoyou, él podría haberse
enamorado tanto de Kagome como para sacrificarlo todo por ella, siendo capas de
engañarla solo para estar con ella, que podía juzgar el acerca del amor en ese
sentido, “pero tampoco permitiré que le haga daño”
Llego a su casa y tal y como le había pedido ella se ducho y se
tumbo en la cama después de eso, podía permitirse aun varias horas de descanso
y tomar un taxi después para poder alcanzarla e ir a comer algo.
TOC TOC
-
¿quien?
-
Soy yo hijo – la made de Inuyasha estaba detrás de la puerta.
-
Adelante mamá.
-
Hijo – entro solo el medio cuerpo de la bella mujer de cabellos
largos y negros – hay un chico que te ha estado llamando toda la mañana, creo
que debes atenderlo no creo que se encuentre muy bien esta en la línea ahora.
-
¿Quien es? – dijo repentinamente por que alguno de sus amigos
estuviera en algún aprieto.-
-
Dijo que se llamaba Akitoki Hoyou.
-
Hoyou…
-
Eso dijo.
-
Está bien.
Se levanto de su cama y llego a la cocina, allí había una
extensión, no quería que nadie pudiera escuchar lo que ese tipo le decía. Tomo
el auricular de la mesa y escucho enseguida, el ruido al levantar el aparato le
dio la indicación que él lo había escuchado, que estaba atento.
-
no fue nada difícil encontrarte Inuyasha Taisho, tu apellido te
precede en todos lados.
-
¿Que es lo que quieres?
-
Solo charlar “amigo” – había algo en su tono de
voz sarcástico que le pareció extraño, no lo pudo identificar bien - tus
camaradas no me dejaron decirte muchas cosas la última vez.
-
¿Donde?
-
Estoy en un bar en el centro, el “eclipse”, puedes llegar aquí.
-
… - “ebrio” eso es lo que tenía - Si pero no me quedare
por mucho mi novia me esta esperando.
No le dio oportunidad a reclamaciones, le colgó enseguida, tomo
una chaqueta y salio de allí.
Eran las 3 de la tarde, a esa hora ningún bar estaba abierto
solo el “eclipse”, no era un bar en si, era un rincón bohemio donde se bebía
licor mientras los cantantes tocaban, la mesa del fondo, del algo oscuro bar
estaba sentado el chico con una botella de ron delante y un par de vasos, con
una venda en la cabeza síntoma de que estaba lastimado y había ido a un
hospital también, solo un ligero atisbo de su ética profesional le dijo que
estaba mal tomar si seguramente le habían dado antibióticos.
-
es su amigo – se acerco enseguida un mesero.
-
No, pero vengo a verlo a él.
-
Bien, pues ayúdeme a sacarlo de aquí, el dueño solo lo ha dejado
quedarse por que siguió consumiendo y ha pagado todo, pero necesitamos que ya
salga ha estado aquí desde anoche.
-
Yo lo sacare. – dijo dejando al mesero a un lado y caminando
rumbo al chico castaño recargado en la mesa pareciendo dormido – Hoyou
-
Ya llegaste. – dijo volteándolo con la mirada perdida y ojerosa
– pensé que no llegarías nunca.
-
Camina, - dijo dándole la espalda sin esperar por el y empezó a
caminar - no voy a armar un escándalo en un sitio público.
-
Como quieras, a mi me da igual. – dijo empujándose de la mesa
haciendo caer la silla donde estaba, botando algo en la mesa y siguiéndolo.
El mesero vio salir a Inuyasha con el joven de ojos azules
siguiéndolo no muy de lejos, tambaleándose a medida que caminaba, fue a limpiar
la mesa encontrando una generosa propina para él en medio de un charco de ron,
tomo los billetes sacudiéndolos en el aire para secarlos, propinas eran
propinas.
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
Los dos chicos se quedaron ahora en uno de los jardines pequeños
que había en todo el centro, solo algunos niños y parejas caminando de aquí
para allá, el chico de ojos azules se dejo caer en una de las raíces de los
árboles, Inuyasha quedo de pie junto a él.
-
quiero que te alejes de mi mujer. – dijo Hoyou apenas y se
detuvieron en ese lugar.
-
Kagome ya no es tu mujer. – dijo tratando de recalcar aquello.
-
Si es – dijo recalcándolo en voz alta, algunas personas lo
voltearon a ver y se empezaron a alejar de la pareja de jóvenes - ella ha sido
mía desde siempre.
Inuyasha no pudo verlo si no como un tipo patético en ese
momento, borracho sentado en el piso hablando locuras, por un momento le tuvo
cierta lastima.
-
me costo demasiado trabajo conseguirla para dejártela ahora. –
Dijo recargándose en el tronco del árbol con los ojos cerrados – ella es como
la flor en un jardín.
Esto llamo la atención del chico de cabello negro y largo. Miro
al chico esbozar una sonrisa como perdiendo en su memoria.
-
Ella es eso, una flor prohibida de un jardín secreto, demasiado
bella, demasiado inalcanzable. – Inuyasha no dijo nada solo lo escucho – era una chiquilla
tan hermosa y la vi transformarse en mis brazos en un
bella mujer, una verdadera flor abriéndose a la vida, con sus ideales tan
altos, sus malditos ideales tan altos que la llevaron de mi lado… - esbozo una
sonrisa irónica – sabes que es lo que ella me decía
-
No… - fue lo primero que le dijo después de permanecer callado
todo ese tiempo.
-
Ayuda a los demás, si ayudas a los demás, encontraras un sentido
en tu vida y no te sentirás más vació, eso decía ella.
“ella no ha cambiado en nada” algo muy similar le decía ella a
él casi siempre, Hoyou estaba enamorado de la misma mujer que él estaba
enamorado también.
-
Cuando nosotros éramos amigos, salíamos a todos lados, pero ella
no es como las chicas que yo he conocido, ellas esperan que les regales cosas,
que las lleves a comer a sitios elegantes aun así no tengan un grano de
elegancia y no sepan ni usar los malditos cubiertos o las que te llevaban a
bares para perderte en borracho y así acostarte con ellas, como Marian, no,
ella es del tipo de chica que te llevaba a los parques, a comer helados y a
visitar templos. Era una niña y al mismo tiempo era una mujer mucho mas madura
de cualquiera que yo hubiera conocido.
El chico con esfuerzo se levanto y se enrollo las mangas de su
camisa blanca y sucia, dos marcas extensas en sus brazos, en ambos estaban
marcadas en cicatrices que no se podían disimular de otro modo, se las mostró y
después volvió a bajar los brazos.
-
Yo no era del tipo de chico estable sabes, era del tipo oscuro y
con secretos, supongo que eso fue lo que a ella le gusto quizás, es distinta en
muchos sentidos… tú debes tener algo de mi.
-
Yo no tengo nada de ti - dijo casi ofendido.
-
Lo debes tener, ella no se relaciona con gente que no es como
ella, ella no pude convivir con personas comunes y corrientes, siempre busca lo
mas extraño, lo que es como ella, tan especial como ella, y a veces lo
confunde… mírame a mi, me acepto, por que me considero como ella y yo no era
mas que un animal muerto que metió en su casa y la enveneno, eso es lo que yo
fui.
-
Y estas aquí para seguirla envenenando.
-
No, estoy aquí por que la necesito, la quiero conmigo, si la conocieras
sabrías por que la necesito.
-
Pero ya la has pedido
-
No, ella es mía… la hice mi mujer, fue mía durante el tiempo mas
feliz de mi vida, maldigo la hora en que viaje a mi casa a ver a mi familia,
maldigo la noche que me enrede con Marian, sabes que solo me case con ella por
que se embarazo, una estúpida noche en un bar, Estados Unidos es estricto, o te
casas o te meten a la cárcel, solo me case y estuve el tiempo necesario con
ella, volví aquí y aquí estaba ella, no me importo nada que no fuera que esa
mujer fuera mía, Inuyasha, no puedes quitármela.
-
Yo no te la estoy quitando, tú la perdiste.
-
No – se ergio lo mas posible perdiendo el equilibrio por el
súbito mareo y una arcada se vino a su garganta, no la expulso – ella es mía,
ella me ama y tú debes verlo en sus ojos como yo, se que guarda un sentimiento
poderoso por mi y no puede ser mas que amor.
-
No lo es.
-
Si lo es – lagrimas empezaron a brotar de esos ojos azules – la
ultima vez que la hice mía, ella me lo dijo, que no importaba que le diera su libertad
que no le servia de nada pues me querría para siempre, tú crees que puedes mas
que yo, cuantos amaneceres has visto a su lado, cuantas veces le has hecho el
amor solo con mirarla, cuantas lagrimas has limpiado de su rostro, cuantas
risas le has provocado solo con decirle lo bella que es, cuantas veces la
hiciste sonrojar solo con mirarla a los ojos, yo he dejado mas marcas en su
vida de lo que tú has podido hacer nunca y nunca le harás hay algunas cosas que
solo se viven una sola vez y eso no vuelve a repetirse, yo se que ella me
espero todo un año, yo se que ella estuvo esperándome un año después de que yo
regresara a América, lo se, yo no vine ignorante a este lugar, ustedes no tiene
mas de 6 meses juntos, eso lo se.
-
Tienes razón, lo he vivido tantas cosas como tú con ella pero hay
una cosa muy diferente de entre la vida que ella tiene conmigo, que la que tuvo
a tu lado.
-
¿Cual? – dijo retándolo.
-
Las mías si son verdaderas, no te equivocas ella a pesar de este
tiempo es la misma chica que fue contigo, esa mujer que siempre te dirá pon en
lo alto tu cabeza pero nunca lastimes a los demás, se bueno y se amable pero no
dejes que te hagan daño, ella es la misma mujer pero mucho mas desconfiada.
-
Y yo fui… yo la hice así.
-
Se que hay algunas cosas que nunca va a recuperar cosas que te
dio a ti que no vivirá mas conmigo, pero yo puedo decirte que por cada una de
ella yo le haré vivir nuevas, cosas que serán mucho mas importantes que lo que
tú quieres presumirme a mi.
-
Entonces te estas conformando con tener a una mujer usada
contigo. – dijo con una estúpida sonrisa.
No se controlo, tomo al chico con su estúpida sonrisa en la boca
del piso y sin piedad lo empujo contra el árbol tomando, directamente del
cuello apretándolo como si quisiera ahorcarlo, quiso en ese momento poder tener
las garras y la mente de una animal salvaje y destrozarlo con ellas.
-
Eres un… crees que eso es lo mas importante en ella, crees que
por que tú le has quitado su virginidad ha perdido todo su valor, ella es mucho
mas que eso Hoyou, a mi no me importa, no me interesa eso, yo lo sabía, mucho
antes de hacerla mía, lo sabía y nunca me ha importado, ella no ha perdido
ninguno de sus valores solo por eso, tú eres el único… animal… que podría
pensar que ella ha perdido algo por eso. Si alguien ha perdido algo ese eres tú
por que has perdido a una mujer preciosa por tu falta de vergüenza
Los gorgoteos de la falta de oxigeno le llegaron pronto y lo
soltó, el chico callo pesadamente al piso.
-
Déjala en paz, aléjate de ella si sabes lo que te conviene, ya
la has perdido… - un extraño sentido de culpa le lleno cuando el chico empezó a
respirar de nuevo, era eso, lo era un pobre hombre desesperado y ebrio, su
moral, o su ética de preservar la vida actuaron contra él - piensa solo un
minuto has dejando a tu esposa y a tu hija por una mujer que perdiste solo por
tu falta de honestidad, quieres perder también eso que has dejado, no pierdas
tu tiempo, el tiempo en el que Kagome estuvo contigo se acabo, no quiero volver
a verte cerca de Kagome o lo pagaras muy caro – dijo aun con desprecio
mientras el otro chico aun se recuperaba – nunca mas dejare que tu la
lastimes, piensa solamente lo mucho que la lastimas cada vez que la buscas
Hoyou, si algún rastro de ese amor que dices que sientes por ella realmente
existe aléjate de ella, no imaginas lo mucho que ha estado deprimida solo por
tu horrible presencia en Tokio así que solo lárgate. Si en algún lugar
de ti amas a esa mujer déjala en paz y ve a tu familia, a tu hija, es lo único
que puedes hacer para hacer feliz a Kagome, hacer lo que ella te pidió.
-
la amo… - dijo aun en medio de su total terquedad – no te lo voy
a hacer fácil Inuyasha, digas lo que digas, pienses lo que pienses ella, tú y
el mundo entero ella es la mujer que quiero para mi y no la voy a dejar, no te
la pienso dejar a ti.
-
Puedo imaginarlo, ella no es del tipo que se te atravesara en el
camino y podrás olvidar así de fácil, pero ya no te corresponde.
-
La voy a reconquistar Inuyasha Taisho, me la llevare conmigo,
será la madre de mi hija y será muy feliz… yo se que ella es del tipo que aman
eternamente, lo se.
-
Debes saber también que ella es del tipo de las que no puedes
defraudar o las perderás para siempre.
Todo tenía tanto sentido ahora, la extraña expresión que ella
ponía cada vez que veían a una familia feliz, lo sensible que ella era cuando
él no le decía las cosas como eran, sus arranques cada vez que él quería salir
por la tangente al empezar una discusión, todo era un sentido de alarma para
ella, todo eso era símbolo de secretos y de mentiras, tenía tanto sentido ahora
las cosas extrañas que ella le decía.
------------------------------------Flash
Back ------------------------------------
La chica descansaba en sus piernas ambos sentado en un parque
viendo la gente pasar, el jugando con su cabello, él callada mirando a una
pareja joven con un niño en brazos.
-
¿Qué piensa mi linda psicóloga? – dijo cariñosamente.
-
Inuyasha… - dijo aun sin voltearlo a ver.
-
Dime
-
Si un día quieres engañarme – lo vio fruncir el ceño confundido –
hazlo, pero hazlo con una aventura, ten una aventura, el cuerpo es débil y yo
lo se, pero usa solo tu cuerpo, eso yo puedo perdonártelo, pero nunca, nunca
tengas una amante, eso nunca, si vas a involucrar tus sentimientos, eso día te
aseguro que nunca volverás a saber nada de mi, para siempre, no se como pero no
lo harás nuca de nuevo.
-
Kagome, que cosas locas están pasando pro tu cabecita – dijo aun
jugando con su cabello.
-
Promételo Inuyasha. – dijo casi ansiosa.
-
Te lo prometo Kagome – dijo bajando su rostro cerca el suyo y
besándola tiernamente por un momento, rompió el beso para repetir – te lo
prometo.
------------------------------------End
Flash Back ------------------------------------
-
Si te vuelvo a ver o me entero que estas tras Kagome te juro
destrozare con mis propias manos. – dijo al chico que se tambaleaba aun delante de él – y no me
importara mas si estas borracho, herido o lo que sea - Lárgate. – dijo
pesadamente.
Inuyasha se paro en la calle y paro un taxi, lo abrió, fue lo
único que hizo, su sentido de responsabilidad no iba a dejar a un ebrio tirado
en al calle, no lo iba a ayudar más (Y yo ni eso hubiera hecho pero entiéndanlo
este Inuyasha es de plano un pan yo se que si lo haría.)
-
¿donde estas hospedado?
-
Que te importa, déjame en paz.
Hoyou trato de subir al taxi, trastabillo en la entrada y callo
en el piso, su cartera callo al piso, desparramando un par de billetes en la
calle, no le tomo importancia y siguió al taxi.
Inuyasha la levanto, la pequeña foto de Kagome seguía allí y la
de la chica rubia de ojos azules con un bebe en brazos, saco la foto de Kagome
y tomo una tarjeta que había con los billetes. “hotel Fushigi”,
avanzo al taxi y le entrego la tarjeta al conductor del taxi, pidió que lo
llevara a esa dirección entregándole el último par de billetes que tenía la
cartera.
El taxi salio, él paro otro, pidió rumbo a la universidad, todo
el camino fue pensado, él iba preparado para otro enfrentamiento a golpes, pero
había resultado una pelea de palabras que de ninguna otra cosa, donde el
oponente había dicho mucho pero había perdido.
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
-
Inuyasha – la chica prácticamente se le lanzo encima a la mitad
de las escaleras – por que has tardado tanto.
-
Lo siento, solo… encontré un hombre borracho en la calle y no
pude evitar detenerme a ayudarlo.
-
Tú eres siempre tan gentil – dijo con un tono cariñoso - pero me
estoy muriendo de hambre, que hay de tu pobre novia aquí.
-
Ok, vamos por esa hamburguesa.
Tomo la pesada mochita de la chica y se la colgó en el hombro
mientras ella se sostenía de su brazo, y se apoya en el, comenzó a hablar de lo
pesado que había sido la clase de metodologías y lo aburrido de la clase de
historia
La calidez de la chica a su lado, era bellísima, el calor que su
solo tacto tenía era hermoso, por primera vez y quizás por la única que te
tendría lastima a Hoyou era en ese momento, el había perdido ese regalo por su
falta de dignidad, le pareció tan adecuado en ese momento ese viejo cliché de
que quizás él podía querer a muchas otras personas pero no hallaría nunca a
nadie que lo quisiera tanto como ella, y ahora era de él, esa calidez y esa
sensación de absoluta pertenencia eran de él.
-
Kagome... – se detuvo en el camino.
-
Dime…
No le dijo nada solo la rodeo por la cintura y le dio un beso,
un beso largo y calido, sintió a la delicada chica derretirse en sus brazos,
iguálemele calida y entregada
-
Te amo – dijo apenas se rompió el beso y la abrazo con fuerza.
-
Inuyasha... – dijo un poco desconcertada por el íntimo gesto.
-
Te amo… más que a mi propia vida.
-
Y yo… con toda mi alma… - se recargo por completo y se envolvió
en sus brazos y en medio de su aroma - con todo mi corazón.
Algunos minutos más se quedaron allí a la mitad de la escalera
dejando correr esa energía reconfróntate que los dos se transmitían, en un solo
momento donde nada existía, solo los dos.
Fin
capitulo 15
Domingo 02 de octubre de 2005
7: 43 p.m.
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
Nota de autora: y
bien, esto es por lo que no puse demasiados golpes yo estoy plenamente
conciente que las palabras a veces pueden ser mucho mas hirientes que cualquier
otra cosa. Espero no los haya enredado tanto mi estilo con el de la persona que
me esta ayudando, creo que podrán notar bien cual es la diferencia si no pues
me dará mas gusto, eso quiere decir que hicimos una buena mancuerna jeje
Ya saben para cualquier aclaración o duda

Shian shen
Mimi chan