Todos los
personajes de la serie de Inuyasha
pertenecen a la genial Rumiko Takahashi ninguno de los personajes me pertenece
a mi v_v….aclarado esto aquí vamos
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Capitulo 12:
Divorcio
La única manera
de derrotar a tus demonios…
Es
enfrentándolos.
En algunas
situaciones…
Hay héroes que
no pueden salvarte,
Villanos que no
lo son…
En este mundo
real solo ahí situaciones equivocadas
Y cosas que rebasan,
Incluso la
imaginación
El cielo que había amanecido
brillante y hermoso, ahora volvía a ser plomizo, el aire estaba frió, la lluvia
caía estrepitosa de nuevo, ella estaba sentada en las escaleras del templo, no
quería entrar.
-
Kagome – Amai
venia bajando las escaleras con una sombrilla.
-
Amai… - ella se
abrazo a sus piernas y se soltó a llorar.
Amai dejo caer su sombrilla a un lado y se agacho para poder
abrazar a su amiga, odiaba a Hoyou, lo odiaba desde lo que le había hecho y
ahora, después de esto, lo odiaba muchísimo más.
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Estaba en la sala, Amai cepillaba su cabello y ella estaba
sentada en uno de los sabutones, había subido a cambiarse y secarse, bajo para
despedir a su amiga pero esta se negó a irse, así que ahora estaban las dos
chicas con dos tazas de té caliente, que su mamá les había dejado solo unos
minutos antes para retirarse a su propio pesar y a petición de Kagome a su
cuarto a descansar, Kagome le había dicho que estaba bien… que ella siempre
estaba bien.
-
cualquiera
diría que esto se acabaría el día del divorcio no crees – dijo pro fin Kagome
después de minutos de mutismo.
-
Si…
-
La verdad, es
que desde ese día creo que fue cuando verdaderamente empezó.
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Justo un día después de la llamada de Hoyou, ella había salido
de “su casa”, tomo todas sus cosas, y únicamente sus cosas y se salio, él desde
la noche anterior se había ido, no tenía idea de donde estaría pero no iba a
esperar que regresara.
Dudo mucho si regresar al templo o no, había peleando tanto para
que su familia la dejara casarse, con su mamá, su abuelo y Souta y ahora
regresaba como una niña burlada y dándoles la razón a todo lo que le había
dicho; cierto la temporada que Hoyou había regresado a América ella se había
quedado todo ese tiempo en casa de su madre y la visitaba cada día, pero ahora
era distinto, no tenía el valor de mirarla a la cara se sentía tan avergonzada,
paso horas solo en el templo orando, y llorando.
-
hija…
Ella volteo y solo siguió allí sin poderse mover sin saber que
decir, su mamá en el gesto mas maternal se quito un suéter rosado y se lo puso
en los hombros arrodillándose a su lado.
-
Hoyou vino muy
temprano, casi al alba, quiso hablar conmigo, dijo que tú no había querido
escucharlo.
-
Mamá…
-
Yo tampoco lo
escuche.
------------------------------------End Flash Back ------------------------------------
-
¿que te dijo…?
- pregunto amai con reserva.
-
Solo tonterías,
no tenía nada importante que decir.
-
¿Le contaste a
Inuyasha ayer…?
-
NO – la volteo a
ver asustada – y no quiero que se entere, no por ahora.
-
Esta bien
Kagome, que sea como tú decidas.
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La lluvia siguió cayendo toda la noche, la vio caer por la
ventana, no tenía energía pero no podía dormir, aun seguían retumbando sus
palabras en su cabeza “yo quiero estar
contigo… no me quiero ir…no te voy a dejar de nuevo… no me voy a rendir…quiero
estar contigo y yo se que tú lo quieres también”
-
¿por que no
puede solo dejarme en paz?, ¿no tiene suficiente con todo lo que ya me ha hecho
pasar?, ¿tanto me odia que quiere verme destruida?
No podía olvidar todo aquello, sabía que eso la había marcado de
forma definitiva en toda su vida, había sido tan duro, acaso nunca iba a
terminar.
------------------------------------Flash Back
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Primera demanda
– 29 de septiembre:
Solo tres días después de llegar a casa de su mamá y después de los constantes acosos de Hoyou
por teléfono y su misma puerta ella lo decidió, debía sacarlo de su vida
definitivamente si lo quería lejos. Así que tomo la decisión, entablar la
demanda de divorcio, su mamá la acompaño al mismo juzgado donde había iniciado
el tramite, para su sorpresa el mismo juez que la había casado, era el que
llevaba los tramites de divorcio.
-
Señora Akitoki…
-
Higurashi – reacciono
la enseguida.
-
Bien…
Higurashi, por que esta entablando esta demanda de divorcio, no tiene mas de un
año que se casó según recuerdo.
-
Lo se pero… -
ella no podía explicarle, era tan humillante.
-
Licenciado – su
mamá a su lado salio al quite cuando la vio sin poder responder – pasaron cosas
dentro de su matrimonio que la obligan a tomar esta decisión, deseamos levantar
la demanda.
El licenciado se dejo ir hacia atrás en su silla, se froto la cara
como preparando lo que iba a decir, y las miro tratando de no sonar
intransigente.
-
vera seño… rita
Higurashi – Kagome lo volteo a ver de nuevo – tiene usted solo… - miro los
papeles chocando el dato exacto – 11 meses de matrimonio, puede levantar la demanda
ahora pero debo advertirle que será muy tardada, este tipo de vinculo se
investigan muy delicadamente, en matrimonios tan cortos siempre hay
suposiciones de delitos, y mas siendo
usted una menor de edad.
-
Entonces – dijo
ella cortando el argumento.
-
Puedo pedirle
pero es solo su consideración, aunque es lo mas conveniente, que espere a
cumplir el año completo, por regla, ese tipo de investigaciones se detienen
después del primer año, y el tramite será mucho mas ágil.
-
No hay otro
modo – dijo casi ansiosa.
-
Se lo repito,
puede iniciarlo ahora pero será mucho mas largo de lo que puede ser si espera
este mes, podía llevarse un año completo quizás.
-
Bien. – dijo
dejando asimilar a su cabeza esas palabras “un año” - estaré aquí el día 16 de octubre entonces.
Se levanto dándole las gracias al licenciado, y salio con su
mamá de ese lugar, un mes, seria el mes mas largo de toda su vida.
Segunda demanda
– 16 de octubre:
Hoyou estaba de nuevo allí, en la puerta de su casa, un ramo de
alcatraces enorme en sus manos y vestido de traje negro, él sabía que ella
siempre le decía que le gustaba cuando se vestía así, todo para complacerla, el
mes anterior se la había pasado buscándola sin resultados, su mamá siempre la negaba en casa o el teléfono y en la
escuela tenía restringida la entrada, y
para salir y entrar un amigo suyo siempre iba con ella, un chico llamado Kouga
que tenía fama de ser violento. Pero ese día era especial, era su aniversario y
tenía que recibirlo así tuviera que entrar a su casa a la fuerza y terminara en
una comisaría. Se sintió ligeramente contento cuando la vio llegar con su mamá
y su abuelo de la calle, no sabía a donde había ido, pero todos habían salido muy temprano, ahora
era medio día, había sacrificado incluso un día de clases, cosa que Kagome no
solía hacer.
-
Kagome- se
quiso acercar, y su mamá casi lo empujo al pasar a un lado de él.
-
Hola – dijo con
una semi sonrisa irónica.
-
Feliz aniversario – le
extendió las flores.
Kagome no pudo evitar una sonrisa sonora en ese momento, él
pensó que era una buena señal, pero lo volteó a ver de nuevo fríamente.
-
toma – le
extendió una carpeta que venía sosteniendo – gracias por evitarme buscarte.
-
¿Que es esto?
-
Léelo.
Hoyou tomo la carpeta y la abrió, leyó solo el titulo que era
mas que sugerente en letras negritas y con un símbolo que él le parecía
familiar
-
¿Qué significa
esto?
-
Creo que el
documento es muy claro.
-
No lo acepto –
dijo enojado, mientras ella trato de estar serena – no quiero, por que no me
dijiste nada.
-
¿Qué
esperabas?, ¿Qué siguiera con esta pantomima? – dijo fríamente – a mi no me
gusta la idea de ser una mujer de tu harem.
-
No pienso
firmarlo – solo soltó el ramo azotándolo en el piso, tomando el juego de
papeles y lo rompió en pedazos.
-
No puedes
negarte para siempre Hoyou, no soy mas la niña estupida a la que pudiste
engañar, no juegues con mi paciencia si no quieres que la única demanda que
levante, sea la de divorcio, recuerda que cometiste un delito.
-
Kagome - dijo
con amargura – no lo harías.
-
Sabes que si –
dijo y paso a un lado de él para poder
entrar a su casa – feliz aniversario
Hoyou.
Entró con amargura mas que alegría a su casa después de darle
los documentos como cualquiera pensaría, había necesitado sobornar al juez
con ¥10 000 para convencerlo de emitir
los papeles de la demanda de divorcio ese mismo día, y que le diera las
primeras copias; quería ser ella, en su propia cara quien le diera los
documentos, para demostrarle que no estaba jugando, que todo era completamente
en serio, él lo DEBÍA saber.
Firma de la
demanda - 5 de noviembre:
Ambos salieron en silencio, ese día sin mas él se presento en su
casa y le dijo a su mamá que no quería molestarla, solo firmar los documentos,
ella lo recibió así, en la cocina, saco los documentos, se supone que debían ir
la juzgado de nuevo pero ella había pagado mas para poder tener un juego y en
un caso como este ella poder hacer ese tramite y solo llevarlo.
-
Gracias – solo
eso pudo decir.
-
Lo estoy
haciendo solo por que así tú lo quieres, yo no quiero, quiero que sepas que la única causante que me aleje de ti eres tú.
Salio de su casa dejando a la chica con una revoltura en la
cabeza por una sola frase, él intentaba hacerla responsable, él quería hacerla
sentir culpable y maldita sea, lo estaba logrando.
Primera junta de
avenencia – 20 de noviembre:
-
Señora Akitoki…
Kagome volteo a ver al juez que llevaba su trasmite, uno
diferente esta vez, desde que había llegado le había dicho que era Kagome
Higurashi, pero eso no parecía importarle.
-
Si – dijo
tratando de no perder la calma.
-
Su esposo
llamó, dijo que no vendrá, que no vendría a ninguna junta – dijo y ella se
quedo fría – pese que el tramite era de común acuerdo – dijo el joven
licenciado confundido.
-
Lo es…
-
Bien, trate de
convencer a su esposo de venir dentro de esta semana para la junta, sino tendrá
que emplazarse tres semanas más, si no llega en este transcurso de tiempo, se
anulara el trámite.
-
¡¿Qué?! – dijo
casi sin aire.
-
Desde este
momento solo tiene 45 días para la primera junta, si no se anulara el trámite y
tendrá que volverlo a empezar.
-
Entiendo… –
dijo sin realmente hacerlo.
-
Bien señora…
-
Higurashi –
apresuro ella.
-
Higurashi, si
desea retirase puede hacerlo, conoce ya los horarios de oficina y puede volver
cuando guste.
La chica se levanto con pasos temblorosos y se quedo sentada en
las escaleras del edificio de leyes, solo tratando de parecer calmada, viendo
pasar la gente, “volver a empezar el tramite” no sabía si sus fuerzas serian
suficientes, vio pasar la gente esperando por su mamá, la vería solo 30 min.
después, ella se había ido no quería ver a Hoyou y lo entendía, no se iría de
ese lugar, tenía miedo de lo que sentía ahora, de lo confundida que estaba y no
quería cometer ninguna locura.
------------------------------------End Flash Back
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La lluvia no paraba de caer y él no podía hacer otra cosa que
mirarla por la ventana, veía el pórtico de su casa y desesperadamente quería
verla aparecer allí de nuevo, quería
saber si estaba bien, no la había buscado, se lo había dicho pero no lo había
hecho, algo le pasaba, su energía no era la misma y de alguna manera esta
energía lo ahuyentaba a él y se sentía rabioso ante eso, no sabía como debía
comportarse y eso lo estaba carcomiendo por dentro, peleo todo el día por la
ansiedad de buscarla, por dejarla pensar, por dejarla calmarse en ella misma,
pero no podía, sus pensamientos habían robado su sueño, sabía que aunque
estuviera físicamente cansado, que si se recostaba no podría dormir, ella aparecería
incluso en sus sueños, necesitaba verla, necesitaba saber de ella con todas sus
fuerzas, solo saber si estaba bien, solo eso…
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
Los rayos sonaban muy fuerte fuera de la casa, ella volteo a ver
a su amiga acostada en un futon a un lado de su cama, ella si que tenía el
sueño profundo era una fortuna pues temía a los rayos.
Pipi pipi
Ella reconoció en medio del ruido el sonido de su celular, lo
recogió de la cómoda donde estaba y vio, un mensaje, a esa hora 2:30 a.m. solo
podía ser de una persona.
<<
Kagome… estoy angustiado, no he sabido nada de ti todo este día, no te
molestare, te lo prometo, se que algo esta pasando, pero no se aun que es, por
favor, no me dejes a un lado de tu camino… recuerda que no importa que este
pasando estaré contigo… por favor, búscame>>
Una parte de su mente le gritaba que lo buscara en ese instante,
que le pidiera ayuda, que se refugiara en él, pero no podía ser mas egoísta,
ella había puesto todas sus emociones sobre sus hombros y saber ahora lo que
pasaba… no sabía como reaccionaria él, quizás seria demasiada la carga, quizás
solo se alejaría definitivamente, sabía que si lo lograba volvería a él, pero
lo haría libre, sin ninguna atadura.
Se recostó, no sabía que decirle y no pudo contestarle, solo se
recostó con el aparato en su pecho y quiso dormir desesperadamente quiso
dormir.
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Inicio nuevo de
trámites - 5 de enero:
Ambos chicos fueron al juzgado ese día, solo había pasado un par
de días de que Hoyou la hubiese buscado en su colegio y Kagome lo había
amenazado con suicidarse sino le daba el divorcio.
El joven licenciado vio a los dos chicos a la cara y nunca vio a
una pareja tan mas acongojada por divorciarse, no entendía por que, de su poco
tiempo en la practica del derecho no entendía muchas cosas aun, podía saber
sobre cada código y cada fascículo pero esto rebasaba las emociones que se
mezclaban con ellos, era difícil ver a dos chicos casi de su misma edad
viéndose con una profunda tristeza al empezar a separar sus vidas. Las mismas
líneas imprecisas en el papel delataban su frustración y su dolor.
-
Señor Akitoki
Hoyou debe saber que debe evitar salir de nuevo del país al menos los próximos
tres meses para llevar esta que se termine el trámite.
-
Si lo se… lo
siento, no sabía eso la ultima vez.
El joven licenciado miro de nuevo el papel asegurándose que se
hubiera firmado en los lugares correctos y que no hiciera falta ningún otro
dato más.
-
Común acuerdo…
- repaso el motivo de la demanda.
-
Si… - afirmo
ella primero mientras el chico a su lado solo la volteo a ver como si le
estuviera gritando que no con la
mirada - común acuerdo.
-
Bien señor
Akitoki, señora… Higurashi, es todo por favor estén pendientes de los
documentos que llegaran a su domicilio para la primera junta.
-
Gracias. – dijo
e hizo una pequeña reverencia.
-
Vamos – dijo el
chico tomando su mochila e invitándola a salir del recinto.
-
Si. – lo siguió calmadamente.
El licenciado se asomo por la ventana y vio a los dos chicos
salir del lugar, la chica de uniforme escolar se fue por su camino y el joven
de traje marrón por el suyo después de entregarle su mochila, el matrimonio era
difícil pensó, pero era mas difícil romperlo cuando dos personas se amaban y
esa pareja podía jurarlo, se amaba.
Primera junta
de avenencia – 15 de enero.
El juez que estaba llevando el caso de este divorcio junto con
el joven licenciado se sentía un poco incomodo, él conocía a Hoyou algunas
veces al mes tenía que ir a la embajada donde el joven trabajaba como ayudante
en el departamento de relaciones publicas y ya había tratado con él era un
joven amigable, tenía una habilidad especial para hablar con las personas
mayores extraña en jóvenes de su edad, tenía futuro en ello, y ahora sabía por
que se veía tan abatido últimamente desde que noto que había vuelto a su puesto
después de una larga ausencia, se estaba divorciado. Pidió todos los detalles
al joven licenciado que había empezado el tramite, “común acuerdo”, no lo podía
creer, había visto también a la chica en la embajada, a veces solo para comer
con él y corrían rumores que a veces se quedaban encerrados en alguna de las
oficinas de el lugar, eran recién casados, era normal, y ahora, justo un año
después había empezado un tramite de divorcio y por común acuerdo.
-
¿¿común acuerdo
jóvenes?? – dijo casi con familiaridad tratando de romper un poco ese ambiente
pesado en la pequeña oficina.
-
Si, común
acuerdo - repitió ella, él de nuevo volteo a verla.
-
Quiere agregar
algo joven Hoyou.
-
…
No podía decir nada ella había sido clara la ultima vez.
“Es esto, común
acuerdo o bigamia… no quiero eso, no quiero hacerte daño ni que todo el mundo
me señale...”
-
si, común
acuerdo.
-
¿Cual es el
motivo jóvenes?, son ustedes una pareja prospera, tan joven, han hablado ya
sobre lo que los llevo a tomar esta decisión.
-
Si señor y
créame no ahí ningún modo de arreglarlo ahora, ya no.
-
Kagome…
-
Muchacha,
puedes ver como este hombre se muere de amor por ti - Kagome volteo a ver al
juez, un hombre tan apacible y con una mirada con calida, tan indicado para un
proceso así - normalmente no diría esto
pero así es, no veo ningún problema económico en su situación y usted jura que
no ha habido ninguna agresión de su parte y se por fuentes dignas que el joven
Akitoki es un hombre responsable, por favor piénselo, véalo.
Kagome volteo a ver a su esposo de nuevo, después de ver los
ojos abatidos de su aun esposo, pensó el los ojos llenos de lagrimas de la
pequeña Kate, no la conocía y aun
así, podía ver sus mismos ojos cuando ella misma era pequeña en ese rostro
desconocido
-
no puedo, esto
va mas allá de nosotros mismos, esto no es solo entre el y yo.
“esto no es solo entre el y yo” esto ya lo había escuchado
muchas veces y había aprendido a identificar lo que iba implícito detrás de
eso. Volteo a ver al joven a un lado de ella, el arrepentimiento se dibujo en
sus ojos de una forma tan clara “muchacho estupido”
-
tan grave es –
solo quería saber que tan grave había sido la infidelidad
-
mucho más de lo
que se imagina… muchísimo más.
Había aprendido a leer eso también, estaba quizás en un proceso
de bigamia y eso lo sorprendió aun más, no supo que mas decir si ese era el
caso, como la joven pareja seguro sabía también era mucho más fácil un proceso
de común acuerdo como ese.
Pasaron el resto de los 30 min. todos callados.
-
Señor – dijo
ella por fin- disculpe pero podemos retirarnos, creo que ya no mas que decir,
yo tengo asuntos que atender, estoy a punto de entrar a clases en la
universidad y tengo muchos asuntos además de este que atender antes de que
inicien las clase.
-
Claro - dijo
tratando de ser comprensivo.
-
Gracias.
Tomo su bolso y salio del lugar mientras el otro chico se quedo
en el asiento tratando de levantarse.
-
encontraste una
buena mujer – dijo el juez y el chico lo
volteo a ver – sabes que ella podría incluso dañarte si lo quisiera.
-
Si, lo se – el
juez lo supo claro entonces – pero ella no quiere hacerlo, ni yo lo quiero para
ella… solo fue el momento inadecuado para encontrarla.
Hoyou se levanto por fin y salio de la oficina, el licenciado
había permanecido callado ante todo lo que veía.
-
Señor juez no
se supone que nuestra labor era conciliarlos.
-
Muchacho – dijo
el juez recogiendo sus cosas también – piensa en algunos años en este momento
ahora no puedes ver cosas que la experiencia te enseñara, pero cuando puedas
veras todo lo que ha pasado realmente aquí, has los documentos de la próxima
junta y procura no molestarlos mucho, solo déjalos tranquilos, casos como este
no tienen remedio.
El joven licenciado no sabía si sentirse molesto, literalmente
había sido una forma de llamarle verde, o confundido, que había visto el juez
que él no que no tenía ninguna solución.
Segunda junta
de avenencia – 30 de enero:
Kagome había llegado a la escuela cuando su case casi acababa no
sabía si la profesora había recibido su correo, y solo podio permiso para que
la dejara pasar así solo fuera para tomar los últimos 10 min. Una compañera de
ella, una chica llamada Kikyou (no la misma Kikyou de Inuyasha otra) la miro,
su cara de abatimiento, después de esa estupida pelea se veía tan mal. Al
terminar la clase, la chica que se había sentado a su lado la última semana
desde iniciadas las clases la abordo.
-
¿¿Estás bien??
-
Si, gracias
Kikyou solo fue un día horrible.
-
¿¿Que paso??
-
Solo fui a mi
segunda junta de avenencia.
No la volteó a ver, no
sabía que expresión había sido la que pusiera su amiga, y por ese momento no
quería saberla, solo se dejo caer sobre su escritorio los próximos minutos y se
soltó a llorar suavemente, la chica vestida de negro a su lado la acompaño,
después le contó toda su historia, solo una persona en toda la universidad
ahora lo sabía, se sorprendió un poco cuando le dijo que otra chica llamada
Kana estaba pasando por la misma situación junto con un pequeño niño, ahora
entendía también por que dicha chica ya la había dejado plantada para una
exposición.
Todo ese día se sintió abatida, pero si otra podía, si otra
persona incluso con un pequeño podía ella también, ella lo haría también.
Disolución del
vínculo matrimonial – 22 de febrero:
Después de ese día, cada acoso había terminado, ella sabía muy
bien que después de que había intentado hacer el amor en su casa y hubiera
tenido ese resultado tan desastroso y doloroso, no solo anímica si no
físicamente también, él había comprendido que Kagome no estaría mas con él y
ese día solo la miro con tristeza, con desesperación, se sentía mal, primero
había abrigado una pequeña esperanza y después lo había dejado derrumbado de
nuevo.
Ella firmo primero y después él, puso una mirada pesada y fría
sobre ella y salio de lugar sin esperar mas. Kagome sintió encogerse su
estomago y lo vio salir, nadie lo quiso detener, no estaban en muy buena
posición después de lo que había pasado en la junta anterior, todas las
secretarias los había oído discutir de esa forma, cuando ese arranque de celos por
lo que había pasado con Miroku y todo por la incompetencia del joven licenciado
que se veía cohibido a un lado del juez de los ojos amables.
-
Señorita
Higurashi.
-
Si.
-
Solo debo
remitir una copia de este documento al juez que los caso, tardara un poco para
que llegue aquí pues ha sido transferido a otro registro civil, dentro de un
par de semanas le haré llegar los documentos y todo el tramite estará
oficialmente firmado.
-
Gracias señor
juez.
-
Me hubiera
gustado poder decirle lo mismo al joven Akitoki, le deseo mucha suerte, este es
el principio de una nueva vida señorita – dijo y en un tono de cortesía
completa le tendió una mano y Kagome la acepto, su manos pequeña en medio de
las firmes y mas grandes del juez – sinceramente, mucha suerte.
-
Gracias.
------------------------------------End Flash Back
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:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
Solo había quedado mirando el techo blanco de su habitación, no
había pegado el ojo en toda la noche como lo había predicho, y una que se
esforzara mas no lo lograría lo sabía bien.
“necesito verla, lo necesito”
Una ansiedad enorme había crecido en su pecho y no se lo
permitiría aun mas, ni un segundo mas,
no importaba si perdía todo el día de clase, no importaba si quedaba atrasado
toda una semana por esa falta no la iba a dejarla un minuto mas sola, no
importaba en ese punto lo que ella misma quisiera, ella lo necesitaba y él la
necesitaba a ella por extraño que eso fuera.
Se levanto y tomo una muda de ropa limpia, sus llaves y su
cartera, su único rumbo fijo, el templo Higurashi.
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
Kagome despertó aun con el aparato en sus manos, solo un par de
números marcados al azar seguro por su movimiento en la noche de su intranquilo
sueño. Eran las
-
Amai – la llamo
la chica – oye amai son la 6:00 iras a la clase de las 8:00 con O-baba (honorable bruja)
-
no digas ese
nombre me da pesadillas – la volteo a ver y vio su reloj – son solo las 6 por
favor.
-
Lo se por eso
lo digo, yo tardo dos horas en llegar.
Amai se volteo en su futon cara al piso, Kagome comenzó a
contar el tiempo para que la chica se
diera cuanta de que estaba en su casa.
“1…2…3…4…”
-
¡¡¡Dios que no estoy en mi casa!!! – la
chica se levanto a toda prisa obteniendo su ropa – ¿no iras tú? – dijo la chica
semi vestida.
-
Sinceramente no
tengo ánimo de escuchar a esa bruja ahora, iré a la clase de historia.
-
Segura no
quieres que me quede.
-
No, ve anda, tú
si que ya tiene muchas faltas con ella.
-
Bien, por favor
no llegues tarde.
-
Tranquila no lo
haré.
Amai así salio de la casa dejándola allí, algunos minutos
después salió también.
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
-
Buenos días
señora higurashi.
-
Oh buenos días
Inuyasha, que haces por aquí, no deberías ir a clase también.
-
Kagome se ha
ido ya – miro su reloj se supone que salía una hora mas tarde, ese día… no eso
era los jueves ese era un miércoles – kami, estoy perdido en el tiempo.
-
Adelántate si
te apresuras seguro la hayas antes de que llegue a clases. – dijo dulcemente y
esperando que lo hiciera antes que Hoyou pudiera hacerlo.
-
Bien lo haré
gracias señora.
-
Inuyasha
-
Dígame – dijo
al ver el tono profundo de la mamá de Kagome.
-
Cuídala mucho
– dijo con preocupación en su voz.
-
Siempre lo hago
– dijo al ver el tono – la cuidare bien.
-
Gracias
muchacho.
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-
Las escaleras estaban desiertas, era temprano y hora pico en la
escuela, además todo mundo odiaba subir las escaleras, esperar que el
transporte los llevara hasta la planta alta de la universidad era mucho mas
cómodo, aunque no siempre lo hacían, ella quería caminar, estaba retrazando su
llegada a la facultad cuanto pudiera, a decir verdad no deseaba en realidad
llegar, tenía la cabeza en todos lados menos en la clase de historia que la
esperaba en 30 min.
-
Sigues siendo
una ermitaña Kagome – dijo una voz detrás de ella en las escaleras.
-
Y tú sigues
conociéndome mas de lo que yo quisiera – dijo y dio la vuelta para hallar al
chico de ojos azules demasiado cerca, cuando lo vio así se hecho para atrás,
trastabilló en el escalón y él la atrapo en una abrazo protector, para evitar
que se cayera.
-
Te tengo. –
dijo con una sonrisa que le sonó a cínica.
-
Suéltame. –
dijo exigente.
-
A la mierda el
trasporte – dijo furioso el chico, el estupido chofer del trasporte no lo llevo
hasta la planta alta, así que enfilo su camino a las largas escaleras que iban
a psicología, un trivial pensamiento de que no quería que su chica lo viera con
una ligera capa de sudor por el esfuerzo lo estaba envolviendo, cuando sus pasos
se detuvieron y vieron algo que lo dejo helado – Kagome…
-
Suéltame Hoyou
por favor.
-
Que tengo que
hacer para demostrarte que no me pienso alejar de ti Kagome, no me voy a rendir
otra vez.
-
Suéltame – dijo
en voz alta tratando de sacarse de él con todas sus fuerzas, pero sin querer
tirarlo por las escaleras.
-
No, yo te voy a
demostrar que tú también quieres que me quede aquí – dijo acercándose
lentamente a la chica directamente a su rostro, ella seguía luchando pero él la
alcanzaría. – tus ojos no me pueden mentir.
Ella cerro sus ojos con fuerza “por favor Dios mió que no lo
haga no… no… no”
-
¡¡¡¡SUÉLTALA!!!!
El chico no pudo reaccionar cuando alguien lo tomo con fuerza
del brazo y lo jalo, cayo tres escalones hasta el piso, los fijos lastimaron en
su cuerpo.
Kagome miro aterrada, oyó esa voz, nunca la había escuchado tan
furiosa pero sabía perfectamente de quien se trataba, un chico de largo cabello
negro y ojos pardos parado a un paso de ella, mirando al chico en el piso con
furia. “Inuyasha”
Reacciono tan rápido como pudo su cuerpo en una explosión
repentina de adrenalina cuando ese chico intento a besar a Kagome, a su Kagome. Corrió a la pareja y tomó al chico del brazo para lograr
sacarlo de encima de Kagome, lo hizo, él estaba demasiado desprevenido para
poder verlo, lo botó hacia atrás sin importarle si podía lastimarse seriamente
en las escaleras, eso y muchísimo mas se merecía si intentaba ponerle un dedo
encima a su mujer.
-
¿Qué demonios
te pasa? – dijo el chico levantándose igual de enojado.
-
No la
escuchaste cuando te dijo que la soltaras – dijo furioso hasta mas no poder, la
chica se había colgado de su brazo izquierdo con una cara de miedo indecible. –
estas bien.
-
Yo… - no supo
que decir, pero debía hablar, debía hablar antes de Hoyou.
-
Eso no te
incumbe en lo mas mínimo idiota, métete en sus asuntos.
-
Me importa, por
que esta chica es mi novia.- dijo
poniendo énfasis en la ultima parte
-
A si, pues esta
chica, - dijo sacándose el polvo de una manga -
es mi esposa.
-
Tu esposa… –
dijo con completa sorpresa.
-
Si, mi esposa.
– dijo con una sonrisa triunfal.
24 de Septiembre de 2005
6:04 p.m.

Shian Shen Mimi
chan