Todos los personajes de la serie de Inuyasha pertenecen a la
genial Rumiko Takahashi ninguno de los personajes me pertenece a mi
v_v….aclarado esto aquí vamos
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:

:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
Capitulo 7:
Travel
(Nunca desaprovechamos lo
simple de la fantasía erótica)
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
Buyo maulló en la
cerca antes de que ella cayera profundamente dormida, vio las orejas de
Inuyasha moverse hacia ella… el aroma de Inuyasha era tan buen somnífero, su
aroma a tierra mojada… olía a agua también… quizás llovería.
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
-
¿A donde vamos?
-
Oh Higuarashi - dijo amablemente Hoyou frente a ella parado
en la puerta de su casa – lo olvidas quedamos de acuerdo hace tres días para
hacer un campamento, nos vamos hoy.
-
Cielos lo olvide por completo, yo he
estado tan ocupada.
De pronto Kagome quiso saber por que estaba tan ocupada, ella
había estado… había hecho… cielos, no lo recordaba ¿por que seria?
-
Higuarashi rápido, tienes que
preparar tu maleta, vamos, vamos.
-
Oh si, espera por favor – dijo ella
entrando rápido a su casa
Subió a su cuarto y armo
una maleta de viaje para tres días con una playera amarilla y un impermeable,
salio igual de rápido y encontró a Hoyou apurándola en al puerta, caminaron un
par de calles y llegaron a la estación de autobuses del centro, allí estaban
todos sus compañeros esperando, era de noche, no se dio cuanta ¿Como había
pasado todo el día tan rápido? El profesor de geografía estaba organizando
todo.
-
bien chicos nos vamos hasta esta
noche para poder llegar mañana temprano a visitar la torre de Tokio – no se
supone que íbamos de campamento, y por que el profesor de geografía hacia la
excursión a la torre de Tokio, además solo quedaba por mucho a una hora, eso
estaba muy extraño – así que los juntare por parejas.
Kagome escucho al profesor hablar y estaba con Yuka y Erin
platicando cuando sintió que alguien la observaba, disimuladamente volteo atrás
y lo vio, un chico la miraba muy atentamente, un chico que ella no conocía,
pero era absolutamente apuesto, en el uniforme de la escuela color negro, su
piel canela, cabello plateado, y ojos ámbares, se veía muy apuesto y la miraba
a ella, solo a ella, el colmo fue que le sonrió, ella se sonrojo al limite y
volteo a sus amigas.
-
¿que pasa Kagome? – pregunto Yuka al
verla así de sonrojada
-
¿Quien es ese chico? – le dijo
Kagome disimuladamente aun mirando para atrás, el chico no paraba de
observarla.
-
¿Cual? – pregunto Erin esta vez.
-
El que esta detrás de nosotras, el
chico de cabello plateado.
-
Oh ¿Inuyasha? – respondió de lo mas
normal Ayumi al volver con las chicas con una soda para todas.
-
Inuyasha… - ¿que nombre tan raro? – es nuevo.
-
Si, llego ayer, es guapísimo verdad,
yo pensé que no lo habías visto.
-
Bueno es que me esta mirando – dijo
jugando con sus pulgares.
-
¡¡¡ QUEEEEE!!!!
– gritaron las tres chicas al unísono.
-
Yuka el profesor te llama - le dijo Hoyou a un lado de ella – te vas a
sentar conmigo.
-
Esta bien, nos vemos arriba chicas.
-
Si.
-
Ayumi y Erin ustedes dos juntas.
Kagome fue que se quedo sola entonces, la mayoría de sus
compañeros ya habían subido, y el chico seguía detrás de ella recargado en una
barda.
-
Kagome – la llamo el profesor y ella
se acerco – tú iras con Inuyasha.
Kagome se sonrojo mucho cuando vio al chico pararse a un lado de
ella, tuvo que subir la mirada para poder verlo, si que era alto.
-
¿Tú eres nueva también?, no te he
visto en clase.
-
Oh no, lo que pasa es que he estado…
enferma jeje, - dijo con una clásica sonrisa tonta que ella misma tanto odiaba
de ella y le tendió la mano - soy Kagome Higuarashi.
-
Mucho gusto – dijo y la tomo de la
mano, él tenía unas uñas muy largas, afiladas como garras – yo soy Inuyasha
Taisho, mucho gusto Kagome
-
Igualmente – dijo con una sonrisa
mal calma por lo gentil que parecía el chico, casi hasta coqueta - Inuyasha.
-
Te ayudo – dijo tomando su mochila
de su hombro y ella solo lo siguió, era un chico muy caballeroso.
Ambos subieron a el autobús, les tocaron los últimos asientos,
había sido los últimos en subir, solo unas pequeñas luces en los pasillos los
guiaba hasta su lugar, la mayoría de sus compañeros platicaban calladamente y
otros se habían dispuesto a dormir.
Él le cedió el asiento junto a la ventanilla, era un autobús muy
cómodo, podían reclinarse cerca de unos 70 grados hacia atrás los asientos,
afortunadamente los chicos delante de ellos no lo habían hecho, habían quedado
dormidos casi al subir, y ellos se acomodaron, ella había llevado un manta para
el frió y la había extendido en sus piernas, Inuyasha se había sentado a su
lado sin decir nada mas, quizás tenía solo planeado también dormir todo el
camino, bueno no importaba no es que ella se quisiera quedar despierta toda la
noche.
Estaba a punto de quedarse dormida cuando sintió un ligero rose se
quedo muy quieta… ¿Habría alguna pieza metálica expuesta en el asiento?, sintió
un ligero pinchazo en una pierna ¡genial! También ella tenía la culpa como se
le había ocurrido ir a una excursión con una falta tan corta… ¡hey! es mas,
casi olvidaba que en realidad era un campamento. Se reacomodo en su asiento y
cerro los ojos de nuevo, cuando lo sintió de nuevo algo filoso había rozado una
de sus piernas, abrió los ojos enormes cuando sintió además del ligero rasguño
el tacto de unos dedos ásperos.
Se dio al vuelta sobre un costado y miro atenta la ventana, aun no
sabía por que no había solo explotado y había abofeteado al chico hasta el
cansancio, no solo se había acomodado esperando que parara, cerro los ojos de
nuevo, pero no él no lo hizo, al contrario, volvió a correr sus garras afiladas
por sus piernas hasta el filo de la falda, un calor la recorrió por dentro,
sintió como sus pulmones se llenaban de aire y como una calor la recorría por
dentro, abrió un poquito sus ojos y vio el reflejo de los ojos de Inuyasha
mirando su propio reflejo en el espejo.
Se volvió a mover y lo volteo a ver, él la miro directo a los ojos
cuando ella hizo eso.
-
¿que es lo que haces? - pregunto lo mas calmadamente posible.
No le respondió, solo se puso a su nivel y puso un beso en sus
labios. Fue un beso arrobador, apasionado ansioso, no tardo en pasar sus manos
sobre sus pechos y masajearlos con arrebato.
-
pero que haces Inuyasha – dijo entre
gemidos ahogados al joven casi desconocido.
-
Te amo – dijo sin dejar de besarla –
ya no te lo puedo ocultar, ya no quiero, te amo desde la primera vez que te vi.
-
Pero si me has visto solo hace 30
minutos.
-
No me importa.
Robo de nuevo su boca con más pasión que antes mientras colaba ya
sus manos sobre la blusa y ella no se sabía capaz de echarse para atrás si no
al contrario colgó sus manos de su cuello y respondió con la misma pasión.
¿Qué era lo que estaba pasando? No lo podía no entender ella
misma, no tenía ninguna explicación lo que estaba sintiendo, solo sabía que
cuando ese chico de ojos dorados le había dicho que la amaba se había sentido
muy feliz y que algo en él, la hacia no dejarlo parar, había algo en ese chico,
la forma tan apasionada e ilimitada que tenía al avanzar que la quemaba al
tacto, el sabor salado de la saliva en
su boca, la sensación de su pecho jalando el aire pesadamente y como la
atraía a él tan posesivamente… quizás también era un poco el hecho de que allí
estaban, en un lugar pequeño, lleno de gente que en cualquier momento podía
descubrirlos, que podían verlos, y eso… no entendía aun como, la tenía
excitada.
Y de pronto fue como si toda su cordura hubiera salido volando
contenta por la ventana de emergencia, era una sensación desquiciante la de
poder ser solo instinto, dejar de frenar lo que la conciencia te dice, lo que
debes hacer y lo que no debes hacer, lo que esta bien ante la sociedad y no, lo
que se ve bien y lo que esta mal, lo que es permitido y lo que es solo tabú,
estaba fascinada por lo que sentía ahora en los brazos del chico, lo dejo
acomodarse bajo de ella y recargo su espalda entre sus piernas y lo dejo
recorrerla… de arriba a abajo, cubiertos solo por la manta que había estado
cubriendo sus piernas, gimiendo suavemente, la sensación de hacer algo
prohibido de enredarse con un desconocido, la dejar de quemarse la cabeza por
lo que pasaría después, solo un solo momento de locura y de arrebato mientras
él mordisqueaba sus orejas y susurraba:
-
Kagome – su voz se escuchaba como si
estuviera cantando un conjuro para desinhibirla y sintió su cuerpo acomodarse
aun mas al suyo.
Sus manos que masajeaban suavemente las puntas de los pechos
dejándolos duros, y sensible por completo al tacto, sentir el cuerpo debajo de
ella, caliente, moviéndose instintivamente, como cierta parte, tiesta y firme
de su anatomía se colaba entre los huesos de sus costillas, aunado al riesgo de
que alguien pudiera oírlos, verlos, y al mismo tiempo desear con todas las
fuerzas que de hecho así fuera, que el chico delante de ellos, que roncaba
ligeramente solo lo fingiera y en realidad los estuviera espiando,
regocijándose en si mismo por el placer de los dos chicos en su espalda.
¿Que era lo que pasaba? esa no era ella, no era la correcta Kagome
Higuarashi que todo su clase conocía, que sus amigas casi al principio de los
asientos del autobús conocían desde pequeña, siempre recta, siempre haciendo lo
que es debido, nunca faltando, nunca sacando una mala nota, siempre….
-
Ahaaaaaaaa…. – soltó al viento
cuando sintió una mano de él abandonar su pecho y colarse debajo de su corta
falda, recorriendo su esa extrañas uñas afiladas su piel, dejando seguro una
marca roja y completamente sensible en su cuerpo – Inuyasha…
El siguió avanzando en su camino rumbo a su centro, sintió como
algo afilado cepillaba las hebras del vello crespo y rizado de su intimidad y
sintió como la garra raspaba su piel sensibilizando, sintiendo como su
excitación subía a medida que la tocaba de esa manera, despertando su deseo,
haciéndola anhelar mas, a medida que avanzara, que no la torturara, que la
tomara en ese momento, en ese lugar.
Sintió como era levantada de su asiento y sentada entre sus
piernas y como la boca de él apresaba su cuello y mordía eróticamente el monte
donde descansaba atlas.
-
Inuyasha… - volvió a suspirar más
profundo – por favor.
No la hizo esperar mas, sintió como el delicado apéndice de su
mano se colaba entre sus piernas y daba justo en su calor. Por solo la mitad de
un segundo ella logro pensar ¿Qué demonios paso con mi ropa interior? Pero no
pudo mas de ese tiempo antes de sentir como la afilada uña del chico se clavaba
justo sobre la cima de su clítoris, y empezaba
correr hacia delante, ella se sostuvo fuertemente de sus piernas y aqueo
mas su cuerpo contra el suyo, él seguía mordiendo con sus dientes afilados
igualmente, la piel sensible de su cuello que seguro estaba roja, su erección
se coloco en su trasero rozándose sin recato en él.
-
Inuyasha… - parecía ser la única
palabra en su total vocabulario en ese momento.
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
-
Inuyasha – suspiro Kagome y se
arqueo mas sobre su cuerpo, quedando su espalda pegada a su pecho en medio de
sueños, tan pequeña era en realidad la cama que no era un problema aquello[MC1]
Inuyasha la ciño más a él por puro instinto
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
Sintió como el chico recorrió primero toda la franja de calor del
centro de su cuerpo y después retiro su mano, la soltó por un segundo, ella no
se despego de él aunque dejo de morderla, lo vio levantar su mano y acercarla a
su rostro, se sintió turbada ante el olor dulce de su propio cuerpo. Siguió su
movimiento y vio como el chico increíblemente se metía el dedo en la boca y lo
lamía, en ese momento un espasmo la cubrió de arriba abajo, era la cosa más
excitante que en su vida había visto hacer a un chico.
-
no deseo lastimarte Kagome – dijo y
lo vio romper su uña a la mitad, dejándola libre solo de la parte afilada de
esta.
Continuo siguiendo el camino de su índice como lo colocaba en su
cuelo y lo hacia caminar hacia abajo por encima de su ropa, para perderlo de
nuevo bajo su falda, el movimiento fue tan preciso que la sacudió de nuevo,
pronto la pequeña prolongación de su mano se perdió en medio de su calor, ella
se arqueo mas en su cuerpo y lo levanto para facilitar le movimiento, siguió
sujetada de sus piernas aguantando, dejando colar suspiros ahogas en su cuello,
con deseo de morderlo tanto como el lo hacia, con la otra mano no había
abandonado sus pechos, y gemía por lo bajo, sintiendo como rozaba su erección
en su espalda, no solo ella estaba disfrutando del momento si no que él también
estaba tomando placer de su cuerpo, era una conexión maravillosa.
El chico prolongo esa caria por momento maravillosos, ella
atornillo los ojos alejándose del mundo, y encerrándose en el pequeño mundo sin
limites que le regalaba ese chico, pronto se olvido de donde estaban, se olvido
de todo lo demás mientras el la sumía mas profundamente en el placer mientas
aceleraba el ritmo de la caricia, solo estaban él y ella, sus dientes y
colmillos clavados en su cuello, sus manos tocando su busto, dejando su piel
tierna, sus dedo que se movía dentro de ella, haciendo eriza su cuerpo
contraerse ante lo desconocido e intensamente placentero, no podría controlar
sus reacciones si el seguía así, no podría simplemente.
Y de pronto se detuvo, ella subió su mirada llena de confusión, no
sabía si debía odiarlo por detenerse justo en la cúspide.
-
Inuyasha….
Lo vio tomarla de la cabeza y esconderla en su rostro, fue cuando
noto el sonido, uno de sus compañeros iba hacia atrás, escucho los pasos y el
haz de luz que se coló de del baño del trasporte, él se había detenido por eso
por que escucho a su compañero moverse, solo en ese instante se detuvo a verse
a si misma bajo la manta que los cubría, se veían tan indecentes que le dio
risa en ese momento, el chico de alguna manera tenía la cremallera abierta y se
veía una erección inmensa, mientras ella tenía toda la ropa desordenada, la
blusa levantada, el sostén al colocado con los senos de fuera, rozados y con
los pezones erectos, se sorprendió un poco por ello, le era extraño mirarse a
si misma de esa manera, con la falda hecha un cinturón y si no tenía ropa
interior, pero como diablos, no se la había puesto siquiera, quizás no había
podido notar que él ser la quitara a menos que la hubiera roto, pero trato de
ver y no, no había nada, él de nuevo la tomo de la cabeza y la recargo en su
pecho, su corazón latía acelerado, él de ella estaba igual, la línea de luz
bajo la puerta seguía encendida.
-
eres demasiado sensible sabes – dijo
él en su oído muy muy bajo.
Ella se sonrojo enseguida, sabía en que sentido se lo estaba
diciendo, y lo miro a la cara, sus ojos eran un poema, nublados, como si
acabara de despertar una mañana
-
por lo que puedo ver – dijo y se re
pego mas a su espalda, su erección se acaricio contra ella, lo vio cerrar los
ojos fuertes y ajustar la presión sobre su cintura – tu también.
-
Lo se… pero yo tengo bastantes
motivos – dijo y la atornillo mas a él – sabes me he masturbado desde que tenía
14 años – ella abrió os ojos enormes ante tal revelación, ninguna persona en su
sano juicio diría eso a otra persona – ¿y tu?
-
Yo… - por que no responder confianza
con lo mismo – desde los 13.
-
Me lo imaginaba, tu cuerpo reacciona
a la perfección a la excitación, pero apuesto a que eres virgen.
-
Y yo, que tú eres adivino.
Se acerco dispuesto a darle un beso y se acerco a su boca, ella subió su rostro
igual pero en ese momento el sonido del desagüe de agua se escucho y la manija
del pequeño baño abrirse y ella se escondió en su pecho antes de que el beso
llegara, lo vio cerrar los ojos y ella hizo lo mismo en una sonrisa traviesa.
Dejo parar solo un minuto, un reloj que estaba en la parte
superior del tablero de controles del autobús marcaba las 2: 33 a.m. cuando
cambio a 2: 34 a.m. él se levanto levemente y tomo las puntas de la manta y la
cubrió, la tomo de una mano y la jalo con él, ella solo lo siguió, si en ese
momento le hubiera dicho que estaban a punto de saltar del autobús de igual
forma lo hubiera seguido, pero el movimiento fue rápido, abrió la pequeña
puerta del baño y la empujo adentro y después la siguió, encendió la luz solo
lo necesario para poder inspeccionarlo y después la apago, pero cerró la puerta
con seguro para que nadie pudiera entrar.
La sentó en el lavabo de plástico, una pequeña ventana estaba
sobre sus cabezas y las luces de los demás automóviles pasaban por intervalos
de varios segundos, mientras ellos se besaban en la oscuridad de la pequeña
habitación.
Kagome aun no creía que esto pudiera estar realmente pasando, era
como un sueño, demasiado irreal.
Le chico la levanto en vilo pasando sus vigorosas manos por su
trasero atrayéndola a él mientras no abandonaba su boca, su erección se acomodo
justo en medio de sus piernas, tocando su sensitiva piel.
Aquello era una tortura, podía sentir su piel tocando la suya, y
solo deseaba… solo deseaba.
-
Ahaaaaaaggg – se aferro a su espalda
cuando él con fuerza entre en ella y con arrebato le mordió el cuello, como
sosteniéndola con fuerza por el cuello, sintió como los colmillos se enterraron
en si piel rompiéndola cerca de sus venas mas
importantes y eso la subió al cielo, no pudo responder mas que moviéndose con
él a su ritmo.
-
Kagome… - gruño casi contra su piel
– Kagome…
Ella ya no supo responder, solo siguió moviéndose, el movimiento
del propio trasporte los ayudaba a impulsarse. Los gemidos de veían encerrados
a profundos suspiros que o sabían si podía a través ese pequeño cubículo, las
pequeñas luces amarillas y rojas iluminando a la pareja, en medio envueltos en
la manta rosada, la falda enrollada en la cintura de ella sus piernas desnudas
y su blusa desordenada, su cuerpo entero brillando de sudor, él chico
misterioso de cabello plateado y revuelto, con la camisa semi abierta y los
pantalones acomodados en sus pies, la camisa tapaba toda su espalda y todo su
trasero.
La corporalidad estaba encendida, la máximo todo era sensibilidad
en ese momento, cada punto de su cuerpo se estaba quemando en ese momento, su
cuello encendido por las caricias que propinaba el joven delante de ella,
dentro de ella. Su lengua marcando caminos calientes en su cuello, rozando,
raspando sus dientes en su piel, por sus hombros, por su cuello, en la unión de
sus omoplatos, sus manso que la seguían ciñendo por la espalda dejándola
completamente pegada a él, sin ningún escape, montada sobre su cuerpo,
dejándolo resbalar dentro de ella, sintiendo como su propio cuerpos se adaptaba
el suyo, como sus pechos se pegaban en el suyo desnudo, resbaladito, suave, sus
piernas abrazando su cadera, sintiéndose mareada por la fuerza con la que el
embutía, como un animal salvaje.
Y ese instante que tanto ansiaba, que parecía tan lejano e un
momento empezaba llenarla, sentía como
su cuerpo instintivamente se preparaba para ello, como lo buscaba, como se
adaptaba ante él, la desesperación que producía el primer espasmo que dejaba
regarse a los demás que venían la acorralo, se abrazo mas fuerte a él, con
desesperación, dejándolo pegado a su cuerpo, temía de sus gemidos que
reventarían en el aire en cualquier momento, no se creía capaz de pararlos en
ese momento, no sabía como, nunca había sentido esto antes, y como si él la
escuchara robo su boca en ese momento en que ella estaba a punto de explotar
devorando su gemidos en besos ansiosos.
Y lo que siempre había escuchado, leído, visto en sus películas,
escuchado decir a sus amigas en sus pláticas secretas era cierto, no había
forma de explicar lo que cubrió su cuerpo en ese instante, la absoluta
sensación de sentir como le hervía la sangre y corría alocada por su cuerpo,
como la adrenalina se elevaba al tope, como cada uno de sus músculos se contraía
para concentrar toda su atención en ese lugar caliente en medio de sus piernas,
como cada pulso, cada embate, cada, mínima sensación, así solo fuera el vello
crespo de su amante se multiplicaban a millones, como una corriente eléctrica
la recorría por entero, subiendo por su piernas, a su cadera, a su espalda,
pasando por su columna y explotando en su cabeza, y la única cosa que podía
sentir en ese momento, a pesar de lo extraña que era la sensación, a pesar del
insólito, lugar, de la gente alrededor como probables espías, era solo una,
solo una simple y llana cosa… y aun sabiendo que era no la podía explicar.
Después de la explosión venia la calma, los resquicios de lo que
era el clímax, la falta de fuerza y voluntad, la adrenalina colada por algunas
partes de su cuerpo dejándola mareada, la sensación de saberse segura y
cubierta por el chico que no había parado de besarla en el cuello, el punzante
dolor entre sus piernas, en su cuello en su cuerpo que si bien en ese momento
no era claro era seguro que la día siguiente todo su cuerpo reclamaría en la
resaca del delicioso vino que acaba de tomar sin recato, el mas puro,
delicioso, y refinado vino llamado placer.
Solo se recostó en el hombro
del chico frente a ella y….
Abrió los ojos.
El alba empezaba a despuntar, los primeros trinos de los bajaron
afuera en el coro del alba había alcanzado sus poco poco
menos sensibles oídos, fue que miro al chico, calidamente dormido detrás de
ella, con ligeros resuellos, que delataban que se encontraba mas que profundamente
dormido, sonrió.
“Ghess yo sabía que tenía
que ser un sueño, era demasiado perfecto”
Delicadamente se volteo y miro al bello durmiente.
“estoy segura que un día
podré convencerlo que haga un viaje conmigo… quizás no un autobús… pero quizás
si un avión… los baños son mas grandes”
Rió solo para si y vio las orejas del chico de ojos dorados
empezar a abrir los ojos… dios sus ojos eran un poema sin duda, había algo en
sus ojos…. Oh cielos… sus ojos, esos ojos son de….
No hubo tiempo para terminar esa línea de pensamiento específica…
Si, Inuyasha ya había tenido
suficiente descanso.
Y ella también.
Fin
capitulo 7 Travel
25
de abril de 2006
2:34
a.m.
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
Nota de autora: Hey ¿de donde salio esto?, no lo
se, solo se que empezó a salir desde hace un par de días y yo solo lo deje avanzar,
¿una Kagome exhibicionista? Vamos confiésenlo, todos hemos tenido alguna ve una
fantasía de este tipo…. Bueno quizás no este tipo en especifico pero reconozcámoslo
todo hemos tenido una fantasía erótica alguna vez, déjenla ser ^_^
Espero
y les haya gustado este sueño, no tan refinado como el de Inuyasha algunos párrafos
que releo y digo, ¡¡¡¡cielos no vuelvo jamás a comer brownies con esos chicos
de sombreros tan coloridos!!!!! jaja jaja jaja jaja no mentira, soy una
chica sana, mi único vicio es la cafeína y la comida chatarra y escribir, algún
día los abandonare… bueno quizás no el ultimo, como nota curiosa les pongo
ahora esto, curiosamente esta vez me la pase escuchando música clásica y de cámara
hasta terminar el fic. Beethoven, Mozart,
Vivaldi, por o regular estoy escuchando mi larga
lista de Jpop encabezada por Ayu
pero no esta vez, estos son los resultados de un poco de música clásica que
puedo decir jeje
Si
les ha gustado solo háganmelo saber vale ya sabes donde estoy ^_^

Shian
shen Mimi chan
[MC1]Aquí es donde deje el comentario la vez anterior, bien este es el sueño de ella.