Todos los
personajes de la serie de Inuyasha
pertenecen a la genial Rumiko Takahashi ninguno de los personajes me pertenece
a mi aunque lo que diera por poder tener aunque sean los ojos de Inuyasha Ahaaa
v_v….aclarado esto aquí vamos.
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CAPITULO
¿Soltarse?
El golpeteo incesante del
agua sobre las piedras, como el agua saltaba dentro de la cueva detrás
de la cascada de lo suficiente molesto en un momento como para poder
despertarlos, ella empezó a abrir los ojos lentamente y miro hacia
arriba, allí estaba aquel joven hanyou con sus brazos alrededor de ella
durmiendo mas tranquilo de lo que nunca lo había visto hacerlo, la
desnudes de él tan evidente como la de ella solo su cabello plateado
bañando su espalda y algunas partes de su propio cuerpo, aun recortados
sobre el fresco musgo, un escalofrió la recorrió al recordar todo
lo que había pasado, la forma casi animal en la que se había
desarrollado, todo, las cosas que él le hizo y las que ella le hizo a
él.
“incluso aúlle,
estoy segura, dios mió como he hecho yo eso, lo lamí
también, que clase de chica hace algo así” una acometida de
calor bajo por su entrepierna al recordar algunas de las cosas que
habían pasado esa noche, la forma arrebatada que ella también
había anhelado que el tuviera con ella, la sensación casi animal
que la recorrió y que no iba a negase le había encantado
“no una chica, un hanyou… un hanyou puede hacer algo
así”
-
Inuyasha… - lo llamo suavemente – Inuyasha…
Inuyasha empezó a
parpadear lentamente, cuando pudo abrir bien los ojos, pudo distinguir eso dos
ojos chocolate que lo veían con curiosidad, suspiro con
satisfacción y aferro la figura pequeña de la chica bajo de
él.
-
despierta Inuyasha, ya es hora.
-
Hora para que…
-
Hora para irnos, Sango, Miroku y Shipoou deben estar
preguntándose donde estamos.
-
Oh Kagome, ellos ya saben donde estamos.
Kagome no pudo menos que
sonrojarse hasta al raíz del cabello, él era tan así daba
todo por bien sentado y tenía razón, al ver que ambos
había desaparecido juntos y mas aun que ya eran pareja lo menos que podían
imaginarse era donde estaban y que estaban o habían estado haciendo, su
sonrojo se hizo aun mas intenso.
-
Aun así Inuyasha, ya es hora de irnos.
-
Fhe Kagome, por que no puedes dormir tranquila por una vez, mira,
yo que nunca lo hago esta vez que si lo he logrado, déjame hacerlo solo
esta vez. – dijo presionando a la chica mas cerca, todo su cuerpo desnudo
contra el de ella y las partes mas sensibles al libre contacto.
-
Ghes que importa – dijo y se acurruco en el regazo de su
amante, solo algunos minutos mas, sonrió “tu pequeña bestia
vas a terminar por pervertirme mucho” dijo cuando noto lo agradable que
era poder rozarse un poco con su cuerpo (wow y quien
no lo gozaría el tipo esta… hecho un verdadero pecado andante)
Dos horas después….
-
Inuyasha…
-
Si ya lo se, debemos irnos, tengo hambre.
-
Tú si que sabes como romper el encanto Inuyasha…
El chico se levanto, busco su
kimono, encontró sus pantalones en una pila de ropa, la levanto, tomo la
de Kagome y recordó una cosa que seguramente la haría
enojar….
Él había
desecho prácticamente toda su ropa.
La chica se puso a revisar su
ropa, todo completamente inservible, como le iba a explicar a su mamá
que sus uniforme estaba completamente desecho, y una cosa mas…
¡¡como coño iba a salir de esa cueva!! Volteo a ver a Inuyasha y con una mirada asesina
que se perdió apenas y vio sus ojos ambarinos que la miraban como si un
cachorrito regañado se tratara.
-
uno…dos…tres…cuatro… cinco…
Inuyasha la vio contar, lo
que había estado esperando apenas y Kagome pudiera abrir su boca era el
increíblemente oswuari que ella iba a gritar pero nada, solo
había empezado a contar, no sabía si debía agradecerlo o
tener miedo, la actitud de la chica era muy extraña.
-
nueve… diez – soltó un suspiro y lo miro mas
tranquila – no te preocupes no lo diré, si eso es lo que temes.
-
Fhe hablas como si de verdad te temiera.
-
Ghes Mira Inuyasha estoy haciendo un esfuerzo sobrehumano para no
hacerlo así que no provoques a tu suerte, mejor has algo para reponer
esto.
El chico tomo su rata de
fuego y la coloco sobre cuerpo, la sujeto a manera que le alcanzara a tapar lo
necesario.
-
listo.
-
Inuyasha… yo entiendo que creas que esto es suficiente pero
créeme no me voy a poner a saltar por los árboles solo con esto y
sin ropa interior.
-
Fhe, no lo necesitas, que yo sepa ninguna de las mujeres usa los
trapos que tú usas bajo tu ropa.
-
Inuyasha…. Que conste que yo no quería…
OSWUARI
-
Fheeee Kagome.
-
Ghes Inuyasha, solo ve por mi ropa y por lo que tú mas
quieras, se discreto.
El chico se fue murmurando por
lo bajo cosas que ella prefirió no escuchar. Salio detrás de la
cascada y perdió toda visibilidad de él, tomo su ropa rota,
quizás alguna tendría arreglo con hilo y aguja, la interior rota
por los costados, perdería todo el balance que debía tener esa ropa
(si chicos si ahí
algún chico leyendo esto, la ropa interior no solo es ropa común
y corriente debe tener algún balance para que todo se vea
simétrico… oigan para que estoy dando esta explicación,
ellos ya deberían saberlo) y
el uniforme estaba igual, lo único que parecía haberse salvado
era la falda pero debía coses el cierre completo de nuevo y encontrar un
botón, esto iba a ser prácticamente imposible en esa
época, la blusa era la mas dañada en el proceso, completamente
rasgada del pecho y los hombros rotos, en el día anterior no noto que el
había rasgado la parte de arriba o para poder lamer su cuello,
había notado cuando rasgo la parte de adelante y lo mucho que le
había gustado eso, como había sonado, recordó que
él debía llevar las mangas igual de destrozadas que ella, eso fue
lo único que la hizo sentir mejor “a ver donde consigues tu ropa
nueva Inuyasha… este era el uniforme que mejor me sentaba”
Un suspiro se le escapo
sentando en el piso para esperar a Inuyasha.
En el campamento…
Inuyasha llegó
saltando de árbol en árbol hasta llegar al campamento, el grupo
de viajeros había recogido todo ya, ni los futones ni las mantas ni nada
estaba como en la noche, los chicos había hallado un lechón
salvaje y lo estaban cocinando en las brazas, el aroma asalto al hanyou, pero
su misión era la ropa de Kagome.
-
Inuyasha – lo vio llegar Sango saltando delante de todos.
-
Amigo, pensé que ya no regresarían es muy tarde,
-
Fhe, eso que te importa solo nos quedamos dormidos.
-
Y donde esta Kagome – pregunto Sango de nuevo al no ver a su
amiga junto con el hanyou.
-
Ha no ha podido salir de donde la deje – dijo como lo mas
natural y busco con la mirada, la mochila de Kagome junto con su bicicleta
donde dormía el enorme gato mascota de la exterminadora.
-
¿Por que? – pregunto sin poder entender.
-
Fhe, le ha dado pena – dijo colgando la mochila en su
hombro, fue a la fogata y arranco aun sobre las brazas una de las patas del
lechón, sus amigos solo lo miraban, Shipoou quiso saltarle encima, esa
pata la quería él.
-
¿¿Pero por que?? – volvió a preguntar
su amiga
-
Ha, cuantas preguntas maldita sea, destroce su ropa anoche, por
eso vine por mas, ya volvemos.
Y sin decir más el
hanyou salto de nuevo a un árbol y en unos segundos ya se había
alejado.
-
¡¡¡que destrozo su ropa anoche!!!
Dijeron los tres presentes en
ese momento, uno con una verdadera cara de libidinoso, otra con un sonrojo
rojísimo y el último con cara de verdadera confusión.
-
Por que Inuyasha le habrá destrozado su ropa a Kagome chan.
-
Veras Shipoou yo podría explicarte. – dijo
acercándose el monje al
pequeño kitsune
-
Houshi hentai – el boomerang de Sango callo en la cabeza de
el monje – no se atreva a poner imágenes en su cabeza, es solo un
niño.
-
Sango, por que le has golpeado esta vez.
-
Shipoou… mira… es solo que… - ella no
sabía como explicarlo, la verdad toda esta situación con sus
amigos la tenía bastante desconcertada – son cosas de adultos, te
juro que en cuanto pueda explicártelo lo haré de acuerdo, pero
por favor no dejes que Miroku te explique nada, no te dejaría muy buenos
recuerdos de vida, ¿¿si??
-
Esta bien Sango.
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El hanyou regreso por el
mismo camino que había hecho unos minutos antes, comiendo los restos de
la pata del lechón que había conseguido con sus amigos, llego
pronto a la cueva.
Su mujer se daba un baño….
No es que a Kagome le
desagradara el aroma de Inuyasha en su cuerpo, de hecho era algo que le gustaba
bastante, él tenía un aroma que parecía al de la tierra
antes de empezar a llover y ese aroma le gustaba bastante, pero a decir verdad
se senita algo incomoda por el musgo, empezaba picar en el cuerpo,
además quien mas podría estar alrededor, si algo o alguien los
hubiera querido atacar o hubiera un ser peligroso alrededor, bien
podrían haberlo sentido en la noche, no importaba cuan cansados o
dormidos estuvieran, su olfato no podía engañarlos a pesar de los
aromas que hubiera a su alrededor disfrazándolo. La misma Kagome
había podido recibir el aroma de un jabalí salvaje que
había sido el animal más grande que había estado cerca de
ellos en la noche.
Bien se quito el haori y se
paro en la caída de la cascada, el agua estaba fría y caía
con fuerza sobre su cuerpo, a diferencia de la ultima ocasión ella no se
encontraba nada cansada, al contrario se sentía llena de energía,
había dormido bastante tiempo, pero también habían tenido
mucha… Ahmmmm… actividad, se sentía de verdad asombrada por
la cantidad de cualidades que tenía ahora, al menos por las noches, el
olfato percibiendo cada aroma a su alrededor, la resistencia que ese cuerpo
ofrecía, la fuerza que la roía por entero y ese instinto salvaje
que la recorría, un escalofrió la recorrió de nuevo, no
podría sacar las escenas de su cabeza en un buen rato, y no podía
decir que se quejara por eso.
Una mano paso por su estomago
desnudo y el filo de una garras la sorprendió, brinco de medio lado
hacia el interior de la cueva dejando medio cuerpo aun en el agua, miro, dos
ojos dorados la tenían de nuevo enfocada, el deseo brillando en su
mirada.
-
Inuyasha… por kami que susto me has dado.
El hanyou no dijo nada solo
la siguió mirando de la misma manera casi chispeante que tenía su
mirada, una sonrisa mas que sensual en su rostro
-
Inuyasha… - no pudo más que gemir de
anticipación cuando el joven la llevo con su cuerpo de nuevo al interior
de la cueva y la acorralo en una de las paredes de la cueva lamiendo su cuello
limpio por el agua, las marcas de su cuello casi le punzaron al contacto de la
lengua caliente con su piel fría.
Y no le dejo decir nada más por un par de horas…
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“OSWUARI”
¡¡PLOP!!
El sonido del joven hanyou
cayendo con toda su fuerza sobre la tierra levantando una capa de polvo a su
alrededor se oyó a varios metros de allí, el tiempo que
había pasado Kagome como hanyou había sin duda hecho su voz mas
fuerte.
-
Ghes Inuyasha a eso le llamas tú ser discreto.
-
Fhe Kagome… que querías que hiciera ellos preguntaron
La chica se alejo algo
indignada con le pequeño kitsune en brazos que en cuanto la escucho
llegar se había arrebolado en preguntas de porque Inuyasha había
destrozado su ropa, y el motivo por el que ni siquiera Sango le quería
decir y no le había dejado preguntar a Miroku, es decir, Miroku Sango y
Shipoou, todos se había enterado de que él había
destrozado su ropa, le consolaba que el pequeño niño no supiera
por que, pero le desconcertaba bastante que Miroku si. “debo hallar el
modo de enseñarle lo que es mantener su boca cerrada”
-
Kagome chan – se acerco su amiga, con un plato, el aroma del
lechón restante asalto su nariz y su estomago se revolvió –
estaba segura que estarías hambrienta, aparte este para ti.
-
Gracias Sango chan - dijo algo sonrojada Kagome.
-
Ehmmm Kagome sama…
-
Mas te vale decir algo inteligente monje Miroku, si no se la vera
conmigo en la noche, al recuperar mis poderes – dijo con una mirada
filosa la chica y algo de sorpresa ante si misma la decir “recuperar mis
poderes”
-
Ehmmm en ese caso no, no es nada.
El joven monje se quedo
callado y se dispuso a limpiar las argollas de su arma, lamentándose que
algunas de sus diversiones se estaban acabando, mientras las chicas se
reían por su lado. Mientras Shipoou y Kirara jugaban a su lado, Inuyasha
sentado no muy lejos de ellas.
-
hey que no se si el haya comido algo aparte de cuando vino
aquí, solo tomo un poco de esta carne, y seguro también esta
cansado
-
Sango…
-
Hey no te preocupes, yo entiendo.
Diciendo esto la exterminadora
se levanto de el lado de su amiga y fue con el monje que mas le estaba quedando
ahora, si no ese libidinoso monje, solo debía mantener sus manos quietas
y podía tener una amigable y amena platica con él dejando a sus
amigos marcar los limites de su intimida, después seria fácil
poder estar cerca de ellos de nuevo, solo necesitaban acostumbrarse a la
intimidad que cada uno debía tener.
Cuando Kagome se vio sola, se
levanto y camino a un lado de Inuyasha, se sentó a su lado muy pegadita
a él, el chico no se movió, algo indignado por el abajo que le
había dado, su aroma capto el restante del lechón y sintió
su estomago dar un vuelco, vio a la chica morder parte de esa carne y como se
acerco a él, el aroma a comida no paso desapercibido una ligera capa de
grasa quedo impregnada de en sus labios, después un fugaz beso.
-
baka… - dijo en medio de una sonrisa y puso uno de los
trozos del lechón en cerca de los labios de su hanyou, el chico con los
ojos brillantes no la rechazo.
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-
Mmmmmm – el agua caliente la cubrió por completo, las
sombras de un pronto ocaso se empezaron a hacer presentes – perfecto
lugar para tomar un día de descanso.
-
Si, parece que toda esta región esta llena de aguas
termales – dijo la exterminadora que había ido con ella –
parece que hace meses no hubiésemos podido estar tan tranquilos.
-
Si lo se.
-
Aunque estoy segura que hubieras preferido no venir precisamente
en mi compañía.
-
Sango…. – dijo muy sonrojada la chica, y se agacho aun
mas en el agua hasta taparla completa excepto el rostro – por favor no digas eso.
La ligera risa de la
exterminadora resonó en el aire acompañada después de un
par de minutos por la de Kagome. Después solo se relajaron.
-
crees que Shipoou estará bien.
-
Oh estoy segura de eso Kagome, no es un niño tan
pequeño, sabrá cuidarse bien, además estoy segura que por
el momento es mejor mantenerlo un poco a distancia.
Bueno esto había sido
muy simple, incluso eso había hecho pensar que Shipoou estaba pasando
demasiado tiempo con Miroku, en la mitad de su camino el grupo había
encontrado a unos viajeros, que les comentaron, que tenían familia en
una aldea que les habían contado había sido semidestruida por un
monstruo y que esta preocupados, los chicos les dijeron que no tenían
que preocuparse, que la aldea estaba bien y que no había habido en
realidad ningún herido, solo necesitaba trabajo para recuperarse, aun
así, insistieron en ir, Kagome había propuesto que los
acompañaran, pero Inuyasha definitivamente se negó, no
volvería a una aldea donde lo pusieran a levantar piedras y a cortar
árboles solo por saber su fuerza, la única solución
lógica que había resultado fue que Shipoou los acompañara,
a instigación de la mirada luminosa y curiosa de una pequeña
niña de cabellos rojos que iba con los viajeros, así el
pequeño kitsune dividió su camino y solo les pidió que no
lo fueran a dejar muy atrás, así el grupo avanzo un par de horas
mas y se estaciono en un paraje cómodo, al día siguiente Kirara
iría por Shipoou a la aldea y seguirían su camino[MC1] .
-
Las heridas que tenías han curado muy bien.
-
Si, lo se, es aun suerte la transformación, no sabes cuanta
fuerza tiene un hanyou, no tengo idea de cuanto la tiene un Youkai pero un mitad
demonio es bastante fuerte en verdad.
-
Kagome… - dijo de pronto la exterminadora en un tono algo
extraño.
-
Dime Sango.
-
Ehmmm yo podía preguntarte algo.
-
Claro Sango, pregúntame lo que tú quieras.
-
Bueno es que es algo un poco delicado.
-
Vamos amiga, lo que sea, sabes que puedes contar conmigo, si puedo
ayudarte lo haré.
-
Bueno… es… yo….
-
Pasa algo malo.
-
No no, solo es algo que no se
como… bueno…cielos
La exterminadora se
movió en una posición en que no la veía directo a la cara.
-
Como es…
-
¿¿Como es??
-
Si, tú sabes… solo… “eso” como
es…
-
¿¿Eso??
-
Lo de tu y… - de pronto exclamo sobresaltada – hablo
de Inuyasha no lo creas, eso a mi no… ni de ti, eso es solo… bueno
es solo que.
Kagome parpadeo un par de
veces antes de poder comprender, se sonrojo casi enseguida de la exterminadora
junto a ella.
-
Ohhh “eso”
Un silencio incomodo se formo
entre ellas, la el sol callo por completo, un brillo entre las pozas se hizo
presente,
-
Ghess esto esta mas caliente de lo que creí – dijo el
la hanyou de las orejas negras sacudiéndose un poco en el agua.
-
No se si alguna vez me acostumbre a verte así.
-
Oh lo harás, yo pensaba lo mismo, cada vez es un poco mas
normal. Vio a su amiga, ella la seguía mirando expectante. – por
que lo preguntas Sango, acaso nunca nadie lo intento contigo.
-
Oh… bueno… en la aldea, yo tenía varios
pretendientes y había algunos que realmente me gustaban, pero primero
estaban las responsabilidades de la aldea, y yo no podía dale el lujo,
mi padre era el jefe de la aldea y yo por ello su sucesora hasta que Kohaku
tuviera edad suficiente… y luego… bueno…
-
Y luego el maldito de Naraku mato a todos.
-
Si… pero bueno eso... eso lo pagara algún día
el muy maldito, eso lo se, vengare la muerte de mis camaradas y mi familia y recuperare
a Kohaku, no tengo ninguna duda.
-
Entiendo, en realidad te quedaste sola muy pronto, y el monje
Miroku tiene unas maneras de moverse que en vez de un monje parece
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
-
ACHUU
-
Te has mojado monje.
-
Oh no, creo que alguien esta hablando de mí.
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
-
un que…
-
oh no me hagas caso, creo que un termino como eso es incluso
moderno para mi.
-
Es bueno Kagome, es decir… yo escuche algunos cometarios de
las mujeres mayores de la aldea y la mayoría de las cosas no fueron muy
buenas.
-
¿Tienes curiosidad?
-
Bueno… creo que… si un poco… a decir verdad
yo… bueno… no quiero que piense mal ni nada, yo no he podido
evitarlo y no lo he hecho a propósito.
-
Sango no te preocupes nunca pensaría eso de ti.
-
Tú e Inuyasha… bueno ustedes se ven tan felices
después de esto, es decir, debe ser… bueno… ustedes no
vuelven en horas y horas, y la energía que despiden juntos llena cada
lugar de esta región, incluso la primera vez es escuchamos a
Inuyasha… y fue algo muy… no se como decirlo.
-
Oh… - dijo la chica algo sonrojada – bueno, no se como
decirlo, es bueno, digo no solo es bueno, de hecho es algo…
fantástico.
El nerviosismo la estaba
comiendo también, no se había visto nunca como la chica que
platica de este tipo de cosas, nunca es había contado grandes
intimidades a sus amigas, ellas eran las que las sacaban casi a la fuerza.
-
bien amiga, voy a hablar de esto y después haré de
cuenta que no lo hice, la verdad no me imagine nunca que yo estaría
contando algo como esto, pero bueno… tampoco me imagine que
viajaría 500 años en el tiempo, pelearía contra monstruos
y me terminaría enamorando de un hanyou y haciéndome su mujer
así que aquí voy.
-
… - Sango solo escucho el extraño discurso y escucho.
-
Veras, yo no puedo saber como es con todos, esta época es
muy distinta a la mía, las cosas en mi época son muy diferentes,
incluso ya no debes preocuparte de quedar embarazada tan fácilmente si
tienes una pareja, e Inuyasha… bueno el es una cosa aun mas distinta aun,
es algo extraño de pronto verlo casi como un chico común y
corriente, y de pronto verlo convertido en una casi bestia que se porta como un
verdadero
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
-
ACHUUU
-
Salud Inuyasha
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
-
y eso que es…
-
oh no te preocupes, no existen ese tipo de animales por
aquí.
-
Ahaaaaaaaaa – no quiso imaginarse a la figura, la verdad,
conocía monstruos con los nombres extraños pero jamás como
el que su amiga había dicho.
-
Sango, yo no puedo decirte lo que se siente, por que seguramente
para cada persona es algo distinto, incluso para la misma persona una de otra
vez es muy diferente… - Kagome se dejo hundir un poco mas - la primera vez, tenía
miedo… sabía que lo quería pero yo… bueno nunca había
estado con nadie, nunca tuve un novio ni nada por el estilo, el primer beso que
tuve en mi vida fue con el también, aquella vez con la princesa Kaguya,
y lo otro, pues en realidad… no nunca, aun ahora no puedo creer que solo
con 17 años yo ya… bueno… y… la segunda bueno, eso fue
muy… excitante, no parecía ser yo la misma persona, el que pasara
“así” – dijo tratado de hacer énfasis en esa
palabra sobre su aspecto físico – mi mente cambia mucho en
este momento, no se quizás
si fuera la misma persona que soy por los días no te estaría
diciendo nada de esto ahora, a mi no me criaron para tener una mente tan…
libre.
-
Te entiendo – dijo la otra joven a su lado – no se
como es tu época, pero esto no esta permitido si no hasta el día
de tu matrimonio, siempre imagine que esto no le pasaba a nadie si no hasta
estar completamente casados, y ahora, con todo lo que ha pasado entre tu e
Inuyasha… yo solo… solo pensé cosas.
La exterminadora se
hundió en el agua como si hubiera confesado el mayor de los pecados,
Kagome la miro, “solo pensé cosas” que diferentes eran las
civilizaciones en el pasado, no estaba segura cual era mejor, al menos en ese
momento ellos tenía respeto por lo que significaba tener una pareja, y
tener relaciones sexuales con ella, eso era bueno, era tan diferente de su
civilización donde el sexo era como cualquier articulo que podías
comprar en el supermercado.
-
estas segura que quieres saber Sango – la exterminadora la
miro un tanto confundida – es que… en este tiempo las cosas son tan
distintas.
-
Yo… quisiera
-
Sin que te parezca atrevido.
-
Si – dijo muy sonrojada.
-
Bueno… suéltate.
-
Soltarme.
-
Yo se que el monje Miroku no se mueve exactamente con lo que
podríamos llamar tacto – dijo tratando se poder explicarse
claramente – de hecho todo lo contrario…
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
-
ACHUU ACHUU
ACHUU
-
diantre Miroku, no se te ocurra enfermarte ahora quieres.
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
-
…pero creo que el lo hace también por que no ha
encontrado la forma correcta de acercarse.
-
Bueno es que alguien llegue y te toque el trasero no es la mejor
manera de acercarse tu ya lo has dicho.
-
Lo se, pero yo creo que si tu lo dejaras acercarse el
podría hacerlo, a veces, dice Inuyasha, yo en realidad no lo he visto,
cuando todos duermen, dice que se levanta y se sienta a tu lado y te mira,
podría bien tocarte mientras duermes con cuidado y no despertarte
como… - se callo un momento mientras su cara se puso del todo roja luego
de un segundo recobro la compostura – bueno…siempre he pensado que
el monje Miroku siente algo verdadero por ti, no te trata como a todas las
demás mujeres, con ellas no pierde la oportunidad de toquetearlas
y… bueno hacer su ya tan conocida pregunta, pero contigo a cambiado.
-
Lo se…
-
Sango, yo no puedo decirte que hacer o que no, cada persona es
diferente, las personas a veces prefieren esperar a veces las cosas salen mejor
así, y a veces, solo pasa naturalmente, no lo piensas ni lo llegas a
razonar mucho solo pasa, y al final de cuantas con un poco de suerte llega a
ser lo correcto.
-
Soltarme.
-
Si, bueno solo si tu quieres.
-
Gracias Kagome.
-
No es nada amiga, pero por favor no le vayas a decir a Inuyasha que
te dije nada de esto, o me matara.
-
Está bien – dijo con una sonrisa traviesa.
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
-
Una gallina.
-
Si, no creo que la encuentre en ese momento y de verdad no creo
que sea para tanto, pero el ha insistido que seria bueno algo de hígado
de gallina justo ahora.
-
Y eso por que – dijo desconcertada la exterminadora.
-
Bueno, desde que se fueron ambos hemos estado estornudando mucho
sin motivo alguno y a Inuyasha se le metió en la cabeza la idea de que
estamos enfermos, así que fue a buscar una gallina.
Sango y Kagome se quedaron
viendo divertidas y después se rieron a carcajada suelta.
-
bueno creo que lo mejor es que vaya a ayudar a Inuyasha a buscar
la gallina, volvemos después.
-
O quizás no.
-
Calle usted monje pervertido.
-
Oh calma Sango solo bromeo.
-
Nos vemos después.
Kagome olfateo el aire, no
estaba muy lejos podía encontrarlo pronto.
Sango se quedo allí
ahora sola con el monje sentado frente
a la hoguera, solo Kirara que dormía tranquilo en el canasto de
la bicicleta de Kagome. “soltarme…
como puedo hacer eso”
Continuara…
13
de noviembre de 2005
2:11
a.m.
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Nota de autora:
lo reconozco a mi tampoco me gusta este capitulo pero tenía que hacerlo,
créanme me gusta mucho la pareja de Sango y Miroku y no quería
aventarlos al ruedo solo así por que así, ya saben me obsesiono a
veces con mis personajes y los motivos que los mueven, les prometo que lo
siguiente será justo lo que prometí, solo esperen un poco mas.
Ya saben
donde encontrarme si me buscan allí estaré.

Shian shen
Mimi chan
[MC1]Neee ya se mucho, rollo con lo de Shipoou pero chicos por Dios no lo iba a dejar allí verdad, suficiente romance para un niño de la edad de Shipoou, no se cuantos años tiene pero es un niño punto.