Todos
los personajes de la serie de
Inuyasha pertenecen a la genial Rumiko Takahashi ninguno de los personajes me
pertenece a mi aunque lo que diera por poder tener aunque sean los ojos de
Inuyasha Ahhhh… Ù_Ù
aclarado esto aquí vamos.
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:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
Epilogo:
Hatenaku
Tsuzuku Story
Historia
sin fin
Missia
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
Nota
inicial:
Bien
creo que debo hacer una aclaración sobre este epilogo, más que un epilogo es un
final alterno, tomen este capitulo desde el momento que Inuyasha despierta solo
en el hotel, es decir él no la busca de nuevo en
Kyoto.
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
Yoru
no tsuyu o haratte hana wa saite iku
mono
Mirando
como se abren las flores
Namida
o haratte hito wa iku mono
Mirando
la forma en la que las personas lloran
-
Gracias
por perdonarme – dijo sonriendo por ultima vez contenta de que fuera su sonrisa
lo ultimo que pudiera ver antes de irse, se agacho y puso un ultimo beso sobre
su frente que callo junto con una lagrima – y perdóname… pero ahora debo
perdonarme a mi misma, quizás, si un día lo logro nos volvamos a
ver.
Kagome
abrió los ojos mirando la lluvia caer, era increíble como solo algunos minutos
antes el sol resplandecía a su alrededor, como las flores de primavera se abrían
felices, las lluvias de primavera siempre eran las más impredecibles y las más
extrañas, amaba la lluvia de una manera especial, siempre el mismo recuerdo
sobre ese día que había vuelto a casa la envolvía como el roció de la lluvia,
era curioso como la mayoría de las personas pensaban que la lluvia era una cosa
triste, melancólica y que servia para llorar, ella no lloraba más. Solo
recordaba.
Había
pasado todo un año desde ese día que había visto a Inuyasha en Tokio, la verdad
era que Inuyasha nunca se había ido del todo, de alguna manera siempre se
mantenía alrededor de ella, actuaba mucho con ella en el libro que escribía
acerca de las historias de un joven demonio mitad perro mitad humano como
contaba las leyendas de su familia, él era su mayor fuente de bibliografía, no
sabía por que Inuyasha permanecía a su lado, pero lo hacia, se había convertido
en uno de sus mejores amigos después de ese tiempo.
Sugita
omoi detachi ga yasashiku yobi tometemo
Mirando
como las separaciones duran mucho, lo mismo que su necesidad de
amor
Watashi
wa anata no to o tataita
Como
fue que yo lo hice
Había
sido una ardua batalla pero al final de cuantas había funcionado, había logrado
despistar a Inuyasha, él no había vuelto a hablar nunca del tema de su esposa
relacionándolo con ella, la única cosa que mantenía viva a esa Kagome era la que
vivía ahora e en su libro.
Ella
había hecho a la protagonista de su libro como
Así
el amor que Inuyasha y Kagome se tenían había quedado solo encerrados en sus
libros y sus historias, solo allí, aunque la necesidad de amor por él fuera
siempre una constante en su vida, aunque ese sentimiento no se borrara nunca
había tomado la mejor decisión, al menos para él.
Inuyasha
había intentado cubrir su necesidad de amor, con otras personas, había tenido un
par de parejas ese año pero todas ella no eran lo que él necesitaba, ella sabía
que necesitaba, alguien que fuera complicado, que no fuera lo que las ultimas
había sido, él parecía escoger el tipo de mujeres que le dirían siempre si a
todo, y parecía hacérselo sabes de inmediato a ella, ella sabía secretamente que
le gustaba mucho a Inuyasha, pero ella era el tipo de mujer que le convenía a
Inuyasha, Kagome Hinagueshi era un reto y ello lo enamoraría de nuevo y eso era
algo que no se iba a permitir.
No
importaba cuanto lo quisiera ella, entrar en su vida no era algo que ella se
permitiera hacer, temía volver a destruirlo como la última vez, él había logrado
sobrevivir, ella no lo destruiría.
Kagome
sonrió cuando dejo de llover, era estúpido quedarse pensando en esas cosas
debajo de la lluvia, se levanto del piso en el bacón donde había estado sentada
todo ese raro y entro a la casa, fue a su cocina y se sirvió un café, lo cierto
era que le había dado un poco de frío con la lluvia.
“Si
estúpido
pero inevitable”
se regaño a su misma, era casi una costumbre. Fue a su sala y se sentó en un
sillón, frente a ella estaba su computadora portátil, la encendió y abrió el
capitulo numero 48 de su historia. Estaba a punto de retomar la escena cuando el
timbre de la puerta sonó.
Hatenaku
tsuzuku story
Una
historia sin fin
Chiisa
na hoshi o mawashi tsuzuketeru kitto
Continuara
pasando como una pequeña estrella brillante.
Se
levanto del sillón y abrió la puerta, allí estaba la fuente de todos sus
tormentos, el chico de ojos dorados y cabello plateado regado por toda su
espalda como una cascada de metal,
con un pantalón negro y una camiseta verde militar, la lluvia que tenia
encima lo hacia más oscuro y as invitante, había empezado a tomar la costumbre
de dejarse el cabello suelto y no podía negarlo, se veía mucho mejor, esa parte
salvaje escondía en él parecía salir a la luz.
-
Bien
ganaste la apuesta. . dijo a manera de saludo.
-
Eres
terrible, no duraron ni una semana,
- dijo y extendió la mano el chico de mala gana saco su billetera y dejo
un par de billetes en ella que guardo rápido en una bolsa de su falda - pero si
era una chica muy linda.
-
Demasiado
linda para mí gusto.
-
Eres
un masoquista, pasa te invito un café.
-
Me
caerá bien después de mojarme con la lluvia querida amiga.
-
Ningún
halago te salvara, no pienso devolverte estos 1500 yens.
-
Usurera.
– dijo con un cejo pícaro.
Inuyasha
entro al departamento, y se sentó en la sala, había una cobija allí se quito la
camiseta y se hecho la cobija encima, a pesar de todo esa era como su casa, se
sentía tan a gusto en el espacio de Kagome. Miro el computador encendido en la
mesita y echo un ojo, si, era la historia de Inuyasha y
Kagome.
-
Y
dime que fue lo que no funciono. – dijo desde la cocina asomándose por la barra
sin alcanzarlo en realidad a
ver.
-
Oh
era demasiado complaciente. – dijo mientras dejaba la barra espaciadora correr
por el teclado.
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
La
chica se veía tan triste delante de sus ojos, él no podía dejar de pensar en la
amargura que la cubría en ese momento ¿Dónde estaba
-
…
pensé mucho sobre Kikyou – él volvió a prestar atención en sus movimientos, el
silencioso aire que revolvía su cabello mientras caía sentada en el pozo – todos dicen que soy la reencarnación de
Kikyou, pero ella y yo somos muy distintas, que sea su reencarnación no quiere
decir que seamos idénticas y eso nunca va a
cambiar
El
solo iluminaba alto mientras las nubes tranquilas paseaban en el cielo azul, y
las aves atravesaban el firmamento, ignorantes de lo que pasaba más allá de
él.
-
Aunque,
sabes, también logre comprender lo que ella siente – dijo después de una leve
pausa – desea lo mismo que yo – dijo volteándolo a ver, el amor infinito que
sentía por él estaba claramente escrito en sus ojos – desea ver una vez mas a
su amado Inuyasha – Inuyasha abrió los ojos sorprendido ante la sinceridad y
la repentina fuerza de sus palabras -
así es, escucha – dijo mirando de nuevo el piso al sentirse expuesta –
cuando me puse a pensar que Kikyou y yo compartimos el mismo sentimiento me
sentí mas tranquila, quiero decir, que ambas deseamos permanecer a tu lado, fue
por eso que me arme de valor y vine a verte
Inuyasha.
Inuyasha
no sabia como reaccionar muchos pensamiento pasaban por su cabeza “Kagome, yo….
Yo también deseaba verte… pero…”.
-
Lo
único que quiero, es permanecer a tu lado
– ella se encorvo tanto que su cabello lograba cubrir sus ojos su único punto de
atención eran sus labios – no puedo olvidarme de
ti.
El
viento siguió ondeando entre los dos creando un momento de silencio solo
amortiguado por la hierba que era mecida por el viento, su cabello en ondas
empujado por la brisa, y el sonido de su corazón.
-
Inuyasha – dijo de pronto con mayor determinación
y lo volteo a ver, se levanto de donde se encontraba sentada y camino a su lado,
su cabeza en alto, aguantando todo su valor y su coraje par esa pregunta -
¿puedo permanecer a tu lado?
-
En
verdad… - dijo aun sin atreverse a mirarla – ¿te quedaras
conmigo?
Un
rayo de luz se mezclo en el rostro de la chica de ojos marrones mientras asentía
con la cabeza y le regalaba una sonrisa tranquila, aun amarga pero con una luz
de esperanza.
Ella
lo miro al rostro, sus ojos ámbares que la habían cautivado. “Me di cuanta que
no puedo romper el vinculo tan fuerte que te une a Kikyou, eso me quedo claro”
las mariposas blancas volaban al ras del piso mientras ella pensaba con
intensidad “pero sabes Inuyasha hay algo que también descubrí, que nuestro
encuentro no fue una simple coincidencia, mi deseo es que sigas con
vida…” Inuyasha la miro al rostro, sus ojos que le mostraban tanta esperanza
para el futuro, allí estaba de nuevo su querida Kagome. “Kagome…”
-
acompáñame
Inuyasha.
Lo
tomo de la mano con determinación y lo hizo caminar a su lado, apretó su mano y
recibió un apretón de vuelta como recompensa y la voltea ver con la misma
expresión que ella lo miraba aunque sabia que no con el mismo sentimiento, ella
sentía amor en esa mirada hacia él,
pero no sabia definir que le era devuelto.
“lo
único que realmente quiero es que seas muy feliz, no se que es lo que podría
hacer por ti, pero mientras tanto, permaneceré a tu
lado”
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
-
A
ti te gusta la mala vida Inuyasha ya no me queda duda.
La
chica volvió con una taza mas de café en las manos y vio al chico cubierto por
su cobija, y con le pecho desnudo, hubiera suspirado pero se contuvo, “Dios
si el supiera todo lo que verlo desnudo me provoca”.
-
Creo
que tengo alguna camiseta tuya por aquí que puede
servirte.
-
¿Te
molesta verse sin
camisa?
-
Oh
Inuyasha eres una terrible tentación – dijo con una risa burlona – como podría
soportar tenerte aquí semi desnudo y no lanzarme a tus brazos, espera aqui.
La
chica lo dejo solo en la sala.
“Kagome”
Inuyasha
sabía muy bien que ella era Kagome, pero la única manera de mantenerse cerca de
ella, que no volviera a huir era que ella no lo supiera.
------------------------------------Flash
Back ------------------------------------
Después
de salir de esa habitación de hotel Inuyasha se había sentido vació, se había
ido de nuevo y esta vez no sabía donde estaba, él sabía que Hinagueshi había
estado en Kyoto cuando ella estaba con Kagome en Tokio, no había manera de que
ella estuviera en dos lugares a la vez.
Al
llegar había un par de mensajes en su contestadora, la encendió y los escucho.
“Inuyasha,
hola soy yo Kikyou, llámame acaba de pasar algo que no puedo creer no creo que
sea correcto que te lo diga por teléfono, por favor creo que es importante que
tu lo sepas. Hasta luego”
“Buenas
tardes señor Taisho, soy el detective Asuka, escuche acabo de descubrir algo muy
importante del paradero de su esposa, por favor venga usted a verme
enseguida”
No
tuvo que decírselo dos veces, él llamo a la oficina de detectives y salio para
allá. El joven detective lo recibió en su despacho, un lugar intimo y acogedor
con varios reconocimientos de la policía pegados en las paredes, varios
encabezados de periódicos viejos, sobre un caso “Kaitou
Saint Tail”
alcanzo a leer uno, debió ser un caso importante para el detective, se sentó en
la silla frente al escritorio, el detective frente a él a su espalda pudo distinguir una foto de
boda una mujer de cabello corto y cobrizo, su esposa era muy
bella.
-
Señor
Taisho, es sorprendente lo que tengo que decirle. – el joven detective parecía
excitado.
-
Habla
ya Asuka. – dijo animándolo – no he venido hasta Seika para que te quedes
callado.
-
Bien,
investigue el rastro de su esposa desde que llego a Kyoto y se perdió por
completo por cosa de un año, casi había perdido a pista cuando llegue con un
contacto que tengo dentro de un bufete de abogados y la descubrí de nuevo, la
razón por la que no hemos podido hallar a su esposa es por que ella cambio su
nombre.
-
¿Qué?
– dijo sorprendido.
-
Si,
un tiempo después de llegar a Kyoto, se movió con un abogado amigo mío y empezó
un trámite de cambio de nombre, mi amigo dijo que le había parecido muy extraño
pero que recordaba bien el caso, más que nada a la persona en el caso que lo
había dejado impactado.
-
¿Por
qué?
-
Por
su belleza, no todos los días conoce uno a una mujer pelirroja de ojos verdes y
después la deja pasar por alto.
-
Pelirroja
de ojos verdes pero Kagome es…
-
Lo
se, supongo que su plan de esconderse la obligo a tomar además de un nuevo
nombre también una nueva apariencia, seguí la pista del nuevo nombre y sigue en
Kyoto, estudia en a universidad de Kyoto, tengo su dirección y la de su
trabajo, trabaja como editora en
una revista de su facultad.
Todo
era tal y como él sabía, todo encajaba, el detective siguió hablando pero él
perdió la pista de su explicación mientras las piezas empezaban a cobrar orden
en su cabeza.
-
esta
es toda la información que he logrado recuperar.
Le
extendió una carpeta y allí estaba, un par de fotografías y los documentos con
el cambio de nombre.
-
Hinagueshi…
- dijo al ver la primera fotografía de laa chica, sus ojos verdes, su cabello
cobrizo, su expresión seria y apagada, la nueva Kagome… la que él había
creado.
-
Si,
así es señor Taisho, el actual nombre de su esposa es… - dijo el joven detective
entusiasta por la expresión de completo asombro de su cliente - Hinagueshi
Kagome.
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End Flash Back ------------------------------------
Kaze
ni sotto fukarete yasashiku furi kaeru no
El
viento soplara refrescando el camino
Kizutsuite
hiraku doa mo aru
to
Anunciando
la última puerta abierta
Kagome
regreso con una camiseta negra y lo vio mirando la pantalla de luz, ella se
acerco rápido y cerró la computadora bajando la pantalla.
-
Oh
no, claro que no, nadie ve mi trabajo hasta que este
terminado.
-
Oye
es mi historia tengo derecho a verla.
-
De
ningún modo, acaso tu eres mi joven hanyou que ya se que tienes toda las
características, pero ese Inuyasha es mío.
-
En
ese caso esa Kagome es mía, tengo derecho sobre ella.
-
Solo
me diste algunos datos del personaje, no seas tan vanidoso si lo que quieres es
regalías sobre la historia, solo debes decírmelo.
-
No
- dijo algo deprimido – lo único que quieero es que Kagome siga
viva.
Kagome
se quedo repentinamente helada ante lo que él había dicho. Cada vez que decía
algo así ella se sentía mal.
-
Inuyasha…
-
No
me hagas caso, no se ni lo que digo, a veces creo que ese momento en que la
volví a ver solo fue un sueño, como un momento en que el tiempo se fragmento y
la trajo de regreso a la vida y después volvió a
llevársela
Kagome
se arrodillo junto a él y puso una mano en su mejilla, él la tomo de regreso y
puso un beso sobre su palma entre
el corazón y la vida.
-
A
menos de que ese día hallas aceptado comer brownies
de desconocidos estoy segura que ese momento fe muy real Inuyasha, dijo mirándolo a los ojos, sus ámbares
ojos, que tendían a lo oscuro cada vez que ese velo de depresión los atravesaba
a ella le aterraba - Kagome esta viva, quizás algún día la vuelvas a
ver, siempre hay una esperanza si la
quieres encontrar, siempre habrá una puerta abierta, no pierdas a
fe.
Bukiyou
dakara afureru omoi
Hoy
estoy triste por eso
Umaku
kotoba ni dekinakute
No
conseguí usar las palabras correctas
-
-
Si
solo hubiera logrado convencerla de quedarse a mi lado, si hubiera podido usar
las palabras correctas quizá ella estaría conmigo.
-
Quizá
Inuyasha, solo Kagome sabe cual fue su motivo para irse aquel
día.
-
Quizás
solo fuera que descubrió que ya no me amaba.
-
Estoy
segura de que no es ese. – dijo con seguridad en sus
palabras.
-
¿Cómo?
– dijo mirando dentro de sus ojos con ansiedad, quería esa respuesta, en verdad
quería poderla oírla de sus labios.
-
La
persona que te conozca y te ame una vez, estoy segura que ya no puede dejar de
hacerlo.
-
¿Tú
me lo dices a mí? – dijo con cierta amargura.
-
Si,
yo te lo digo a ti –dijo mirando sus ojos, sin saber que hacia mucho que
Inuyasha podía ver debajo de sus ojos verdes – te lo digo con todo mi
corazón.
I'm
going my way
Seguiré
mi camino
Omou
michi o kokoro o hiraki aruki dasou
Mientras
no encuentren en tu alma tu luz seguiré caminando
Que
deseos de subir su rostro y robarle un beso que ansia de sentir de nuevo la seda de sus labios su sabor a
tierra mojada, su completo instinto rodeándola,
poseyéndola.
-
Creo
que nos hemos puesto un poco melodramáticos aquí Inuyasha – dijo tratando de
romper el ambiente.
-
Creo
que si – dijo sin querer dejar de verla a los ojos, sus intensos ojos tierra que
brillaban bajo el disfraz, podía leer un montón de emociones debajo de los
lentes de contacto. – te he dicho alguna vez que tienes unos ojos hermosos, por
que no dejas ya de usar esos lentes de contacto, tus ojos naturales son más
bellos.
-
Por
que me gustan, - dijo sintiéndose incomoda, no le gustaba que Inuyasha le dijera
esas cosas, a veces le hablaba como si supiera cosas - además no harían bonita
combinación con mi cabello rojo.
-
Pero
apuesto que con el marrón si.
Hatenaku
tsuzuku story
Una
historia sin fin
Egaita
yume wa dare ni mo hakareya shinai
Encerrados
en un sueño sin ningún medio para acercarnos
Él
dejo resalar sus manos por su cabello, sus garras rasgaron suavemente a base de
su nuca y ella gimió con
anticipación, se mordió luego el labio inferior por no controlar ese impulso
enojada.
Él
amaba verla así, cada vez que ella repetía un pequeño gesto que él reconociera
no importaba cual, solo que él pudiera reconocer, podía verla a ella, como
sacada de sus sueños,
“¿Dónde
esta mi querida Kagome[MC1] ?”
Allí
estaba, pero la tenía tan fuera de su alcance, a pesar de estarla tocando estaba
tan lejos de él como poda estarlo nadie, tan lejana como hacer un sueño
realidad.
Just
going my way
Solo
seguiré mi camino
Omou
michi o anata wa tada susumeba ii no
Aunque
en la entrada de la puerta escuche solo seguiré
Él
siguió dejando resbalar su mano por su nuca, pero ella reacciono rápido y la
sostuvo con una mano y la saco de su cabello.
-
No
hagas eso – dijo ella un poco alterada.
-
¿Por
qué? – dijo con pesar.
-
Por
que… - dijo turbada sin saber que decir o como decirlo - me lastimas.
No
dijo más se levanto de su lugar, era difícil aguantar sus tentaciones, escuchar
el llamado que le hacia Inuyasha y tener que contenerse a ir a él como su
abriera una puerta para ella y solo pasara de largo.
-
Ahora
entiendo por que todas las chicas te terminan diciendo que si a todo, debes
escogerlas a todas con trastorno masoquista.
-
Solo algunas, no todas responden igual. –
dijo sin poder evitar sentir la amargura royéndole la
piel.
-
Es
tarde creo que debes irte ya.
-
Hey
hay maneras más sutil de correr a la gente, nadie me espera en mi apartamento,
así que no tengo prisa a menos que tu esperes a alguien – dijo si poder reprimir
algo de celos.
-
Pues
si, a decir verdad –dijo solo para picarlo.
-
Ah
si, ¿a quien?
-
A
mi musa, quisiera poder terminar este capitulo antes de irme a
dormir.
-
Esta
casi terminado….
-
No
lo se creo que no me gusta como termina, quizás modifique todo el
final.
-
Cometerías
un error, es la mejor parte de la historia, puedes ver todas las emociones de
Kagome expuestas en esa parte. – dijo tratando de mover las emociones de la
propia Kagome de su encierro.
-
Es
justo lo que no me gusta – dijo dándole la espalda sentía como las lagrimas
picaban en sus ojos.
-
Esta
bien – dijo sin mas, casi podía oler la sal de sus ojos - es uno de esos días
entonces que si quiero te puedo llamar a las
-
Si
supongo que si, pero ella no llegara si no te vas primero, ya la conoces es
tímida. – dijo volteándolo a ver
con una sonrisa mas tranquila.
-
Bien,
bien me largo. – dijo dando un ultimo sorbo a su café y lo dejo en la
mesa.
Hatenaku
tsuzuku yume wa
Este
sueño sin final
chiisa
na hoshi o mawashi tsuzuketeru kitto
Pasando
como una pequeña estrella radiante.
Así
el chico levanto sus cosas se
acero ella y la presiono de un
brazo, era la única caricia que ella le permitía y le dio un suave beso en la
mejilla, estaba fría, repentinamente fría ante esa emoción y él rogara por que
solo volteara y besarla en la boca, pero nunca pasaba. A regañadientes salio del
apartamento, al salir ella fue a la sala, si había dejado su ropa mojada allí,
la acerco a su rostro y óleo su esencia, a hombre, y tierra el aroma de Inuyasha
era maravilloso.
“es
todo lo que necesito de ti Inuyasha, solo un poco de ti, solo muy
poco”.
Tomo
la camiseta y se metió en su habitación, mojada o no, la abrazo sobre su pecho y
se recostó en su cama, lagrimas, lagrimas cayeron sin
cesar.
Inuyasha
por su parte se había quedado recargando la frente contra la puerta de la
chica.
“solo
espero no estar perdiendo mi tiempo Kagome, tengo fe que algún día te venceré,
mi querida Kagome”.
Sin
más puso un beso suave en la puerta de la casa y salio de ese
lugar.
Quizá….
Algún
día…
Fin.
Lunes
12 de Junio de 2006
3:
Para
cualquier comentario ya saben donde estoy ^^
Shian
Shen Mimi chan
[MC1]Siempre me pareció increíblemente hermoso cuando dice esta de Kikyou no pude evitar repetirlo ^ _^