Todos los personajes  de la serie de Inuyasha pertenecen a la genial Rumiko Takahashi ninguno de los personajes me pertenece a mi aunque lo que diera por poder tener aunque sean los ojos de Inuyasha Ahhhh… Ù_Ù aclarado esto aquí vamos.

 

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Capitulo 8:

 

 

Omoide Tsuzuki

 

Memorial Address

Ayumi Hamasaki

 

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-         Kagome – dijo el chico con tanto cariño.

-         Ranma. – dijo con una sonrisa traviesa.

 

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Un chico con los mas hermosos ojos azul grises, vestido con una camisa china color negro y un largo cinto color rojo con pantalones negros también y calzas de estilo chino, cabello oscuro largo hasta la mitad de la espalda amarrado en una coleta delgada y liza, como su hubiera sido recién cepillada, la miraba con una sonrisa amable, ella no pudo si no saltar a los brazos del chico con una enorme sonrisa. 

 

-         Por Dios, pero que haces aquí. – dijo sin poder reprimir una sonrisa alegre la chica de cabello rojo.

-         Oh solo vine con los chicos, me terminaron convenciendo de venir, Moouse  ha venido a ver a la abuela y no me pude negar.

-         Oh, has venido con Moouse.

-         Si, con Ryouga y con Akane pero ella se ha quedado en el hotel, debe volver mañana a Tokio para un examen en la Universidad.

-         ¿Cómo han estado? cuéntame, ¿Qué paso con los planes de boda?

-         Oh indefinidamente pospuestos.

-         Que lastima.

-         Hinagueshi.

 

Kagome volteo atrás de ella el chico de cabello plateado la miraba insistentemente, con cara de pocos amigos ella volteo y trato de sonreír.

 

-         Si Taisho.

-         No me presentaras a tu amigo. – dijo con una mueca extraña.

-         Claro.

 

La chica tomo a Ranma de una mano y lo jalo cerca de ella contenta, el chico no dejo nunca de sonreír y tomo la libertad de rodear la cintura de la chica con un brazo.

 

-         Ranma en es un…. Un amigo de mi grupo… Taisho.

-         Taisho Inuyasha – dijo él completando su nombre.

-         Él es un gran gran amigo – dijo mirando con mucho cariño a Ranma – Ranma Saotome.

-         Mucho gusto Taisho.

-         Igualmente Saotome.

-         Ven, ven baila conmigo. – dijo la chica que ya lo jalaba a la pista

-         Oh no, no puedo combatir tu forma de bailar, aun te extrañan en Nerima todos en el Neko Hanten

-         Oh vamos no te lo tomes todo como una batalla Ran chan.

-         Está bien.

 

Los dos chicos fueron a la pista y empezaron a bailar un de las movidas pistas que tenía el DJ en el lugar, Inuyasha solo la observo ir con aquel chico.

 

un amigo de mi grupo” ella no lo toleraba ni como amigo, se supone que eso es lo que eran, se sintió herido… y mas que eso, ella trataba con tanta confianza y calidez a ese chico, ella era así con todos menos con él, la razón era estúpida, él no tenía la culpa de que el parecido con el chico que la había lastimado, no era justo.

 

La miro bailar con ese chico desde la barra con ganas de… no lo podía entender solo de hacer algo, lo que fuera, eran celos, él no era estúpido podía bien distinguir sus propios celos por esa chica.

 

-         Wow ¿Quien ese chico tan apuesto que baila con Kagome? – dijo la chica de cabello castaño tomando un sorbo de soda de lima cuando había vuelto con su novio a la barra.

-         Ranma Saotome. – dijo él sin animo y casi con frialdad.

-         Wow no creí que fuera tan guapo. – dijo la chica recorriendo al chico con la mirada.

-         Hey darling, Sango recuerdas que vienes acompañada – dijo el chico de ojos azules a su lado.

-         Oh, come on baby, tú sabes que lo digo solo por Kagome, me encantaría verla de un vez por todas con un chico así, Dios que pecado de hombre.

-         Ya esta bien, entendimos Sango.

-         Solo míralo.

 

La chica tenía razón, Ranma era un chico simplemente… hermoso[MC1]  sus ojos no solo eran hermosos, si no que tenía además mucha vida, tanto que no solo Sango lo miraba si no también varias de las chicas en el fairyland su porte era gallardo, a pesar de estar bailando se movía con rasgos que él hubiera podido definir como felinos, su cuerpo estaba perfectamente trabajado, alto…

 

-         perfecto para ella – dijo él con lo que no pudo ser menos que desprecio.

 

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-         Es… - dijo con chico de la coleta que balaba con la pelirroja en la pista con un tono algo dudoso – ¿es el mismo Taisho que yo pienso? Kagome chan.

-         Si Ran chan. – dijo ella con pesar

 

La chica tuvo que sostenerlo de un brazo y atraerlo más a ella para que no se fuera, tuvo que hacer un buen esfuerzo, el chico era incluso más fuerte de cuando lo conoció.

 

-         Ranma no –dijo con un tono preocupado, no sabía si de que Ranma agrediera a Inuyasha o que Inuyasha supiera como responderle a este chico.

-         No puedes decirme que regresaste con ese tipo. – dijo complemente enojado

-         Claro que no – dijo hasta cierto punto molesta - nunca.

-         Y entonces que hace aquí.

-         Solo es una casualidad – dijo recargándose buscando un poco de confianza en el chico – te lo aseguro, él… él ni siquiera me ha reconocido, no tiene idea de quien soy yo.

-         Estás segura – dijo con un tono interrogativo, su Kagome lo hubiera volteado a ver, lo hubiera visto subir una ceja y arrugar la frente.

-         Claro que si, él sigue creyendo que estoy muerta y espero que siga si por siempre, - si Ranma la hubiera volteado a ver a ella hubiera la tela gris que cubría sus ojos - solo haré lo que tenga que hacer para tenerlo alejado.

-         No estaría tan segura como tú. – dijo con una semi sonrisa.

-         ¿Por que? – lo volteo a ver.

-         Por que justo ahora esta teniendo un ataque de celos, - dijo con una sonrisa que parecía satisfecha - solo míralo.

 

La chica dio la vuelta hacía él y lo miro por sobre el hombro de Ranma, era cierto, él tenía un ataque de celos, solo en sus ojos se podían ver arder ante la rabia de verla con ese chico no podía ni disimularlo y dudaba que estuviera en realidad tratando de hacerlo.

 

-         Te sientes incomodo por eso – dijo al conocer a esta chica y sabía que no podía tener la sangre tan fría.

-         No, pero ¿tú no te sientes mal? – dijo sin poder sentarse hasta cierto punto contenta por ello.

-         ¡Que va!, al contrario, él se merece esto y más – dijo tomándola de la cintura con cierto toque de coquetería – esto y mas.

-         Ranma… - quería desquitarse pero no sabía si quería inmiscuir a su mejor amigo en eso.

-         Deja de protegerlo Kagome no se lo merece.

-         Lo se. – dijo recargándose en su pecho – lo se.

 

El chico de cabello plateado se levanto y se aparto del grupo yendo al baño, no lo soportaba, simplemente no lo soportaba, no sabía que le estaba pasando, ¡por Dios! no era posible que la chica le importara tanto no tenía ni un mes de conocerla pero le ardía el pecho solo de verla con ese chico, si los seguía mirando filtrar uno con el otro en la pista un minuto mas no respondería de él mismo.

 

Kagome lo vio irse de la barra lo peor lo vio irse con una botella entera del güisqui que había estado tomando, él no sabía beber si se llevaba toda esa botella iba a terminar tirado en el piso, pero por que debía preocuparse por lo que él hiciera o dejara de hacer…

 

-         Por que es tu esposo.

-         Lo dije en voz alta de nuevo, - dijo la chica algo sonrojada, eso último lo había pensado en voz alta seguramente… de nuevo.

-         Si Kagome, no te preocupes de todos modos los chicos y yo no nos quedaríamos mucho, no quiero ocasionarte ningún problema, sea como sea, no es bueno que tu esposo te ve con un amigo así de íntimos.

-         Ranma…

-         Hey - dijo y puso un beso en su mejilla – yo se que un día las cosas simplemente se van a solucionar, confía en mi.

-         Claro, tan cierto que yo me reconcilio con Inuyasha, como que tú un día te cases con Akane.

-         Claro, los milagros pasan todos los días.

-         Oye – dijo y tomo su mano y busco en su bolsillo, si él siempre tenía un bolígrafo en sus bolsas desde que había decidido escribir sus técnicas, y eso no había cambiado en esos años – llámame – dijo y apunto el número de su móvil en su mano, mañana estoy libre por la tarde, ven a tomar un café conmigo.

-         Me encantaría.

-         Solo llámame.

-         Está bien, yo te llamo, nos vemos mañana.

-         Saluda mucho a Akane mañana u hoy en la noche cuando la veas – digo guiñándole un ojo.

-         Kagome.

-         Anda, deben estarte esperando.

-         Está bien cuídate.

 

El chico enseguida fue alado con por sus amigos y ella se retiro antes de que pudieran verla para no entretenerlos mas, además su mente estaba justo en un chico que cabello plateado que tenía en una mano una botella de güisqui y que no sabía beber.

 

-         Sango, Miroku – se acerco la chica a su grupo que aun seguía en la barra – ¿donde esta Taisho?

-         Creo que fue al baño – dijo Sango algo sorprendida por el repentino interés de su amiga por el joven de ojos ámbar –no creo que se sintiera muy bien se estaba portando muy raro.

-         Solo es su instinto – dijo solo para si y dejo a los chicos en la barra.

 

Si, su instinto, de alguna manera ella sabía que era su instinto de pertenencia de ver a su mujer bailando con otro, lo que lo tenía así, así el mismo no lo entendiera, así él no supiera que era ella, era obvio que lo sentía.

 

Fue lamentable ver al chico allí sentado en el piso a un lado de la entrada de los sanitarios con su botella vacía, una vieja memoria despertó en ella en ese momento.

 

------------------------------------Flash Back ------------------------------------>

 

Ella entro con algo de miedo en el bar, no era tarde pero aun así no significaba que no hubiera algo ebrio oportunista que quisiera decirle o aun más hacerle algo. Como el chico que iba a buscar.

 

No le costo trabajo dar con él, él era uno entre un millón no era difícil localizar al chico de cabello plateado vestido de verde en ese lugar.

 

-         Inuyasha…

 

Se acerco a un mesero y pidió agua mineral y un limón, ese chico se iba a enterar de lo que era verla realmente molesta.

 

-         Muy bonito Inuyasha Taisho, - dijo plantándose frente a él y el chico apenas subió su mirada a ella -  ¿que se supone que haces aquí? y en esas condiciones

-         que quieres, mi novia me acaba de terminar, donde querías que estuvieras si no aquí.

-         No, deberías estar la convenciendo que volviera contigo no embriagándote en un bar.

-         Tú crees que ella volvería.

-         No si te sigues portando como un idiota, anda levántate.

 

El mesero llego con el vaso de agua mineral y limón, ella lo jalo hasta el baño y se metió con él a pesar de ser el sanitario de caballeros, solo un chico dormido en una esquina del lugar y un olor que la hubiera hecho vomitar si no estuviera tan al pendiente del estado del chico colgado en su brazo.

 

-         Bebe. – ordeno enérgica poniendo el vaso con el agua frente a él.

-         ¿Que es? – dijo como adormilado.

-         Que te importa, bebe.

 

El chico tomo el vaso y vio el agua clara con burbujas y lo bebió de un golpe, la reacción fue instantánea, la soltó para poder alcanzar un lavabo y dejar salir todo lo que tenía en el estomago, estuvo reclinado allí como 5 min. mientras la chica a su lado daba palmadas en su espalda.

 

Solo 5 min. fueron suficientes para que él pudiera recobrar la conciencia, y volteara a verla con una expresión que no podía ser mas que de congoja.

 

-- PLAF --

 

El fuerte golpe de la cachetada de la chica  a su lado resonó en todo el sanitario, incluso el tipo dormido en el suelo despertó por el ruido, se dio la vuelta y siguió durmiendo.

 

-         Esto es lo que me ofreces Inuyasha Taisho, tener que venir aquí a sacarte de borracho cuando te niegue algo, tener que exponerme al peligro, que bueno que no he aceptado.

-         No digas eso.

-         Y que quieres, que te felicite acaso, no verdad, tú sabes que esto esta mal, muy muy mal.

-         Tú sabes que yo nunca hago cosas así, solo que hoy yo solo… Kagome no sabes como me siento.

-         Claro que lo se, - ella bajo su mirada sus ojos pardos se nublaron – tu crees que he dicho que no por que no quiera, pero como esperas que convenza a toda mi familia de esta locura, por favor tenemos todo el tiempo del mundo, ¿por que no puedes esperar?

-         Por que no lo soporto, no entiendes, yo ya no quiero esas malditas formalidades de tener que verte de 8 a 8 solamente, yo te quiero allí las 24 horas, siento que pierdo el aire después de que te debo dejar en tu casa y no verte por otras 12 horas.

-         Pero si esas 12 horas la pasas en cama.

-         Precisamente por que te quiero en mi cama – dijo con suma intensidad en su voz.

-         Inuyasha…

-         No me digas que no quieres lo mismo, yo te he notado reaccionar a mí mas de una vez, no te mueres tú también de impaciencia, no te derrites tú también cuando nos quedamos a la cúspide de un beso, solo por que no podemos llegar mas lejos.

-         Yo… - dijo ella ruborizada y apenada de que él pudiera leer las reacciones de su cuerpo.

-         Kagome por lo que tú mas quieras, no me tengas en esta tortura un día mas, yo veré como convenzo a tu familia de que lo permitan, conseguiré todos los permisos que sean necesarios, sobornare al mismo diablo si eso hace que te pueda tener.

-         Deja de decir esas cosas.

-         Sabes que es verdad.

-         Mi escuela y mis amigos y…

-         No te quiero arrancar de tu vida, seguirás cursando tu escuela, después te ayudare hasta hacer un doctorado en letras su eso existe y tu lo quieres, no te alejare no de tus amigos, ni familia, ni vida, tu seguirás haciendo lo mismo que siempre pero quiero que eso lo hagas a mi lado, que las ultimas horas de mi día las pueda pasar viendo sus ojos cerrados, que pueda perderme en el calor de tu cuerpo, nada me importa mas que eso, ya lo he decidido.

-         Inuyasha… es que solo tengo 17 años tú igual.

-         Nunca te privare de nada, te daré hasta mi alma si me la pides, por favor.

-         Anda vámonos de aquí. – dijo recargándolo de nuevo en su hombro –caramba para que bebes si no sabes hacerlo

-         Kagome…

-         Vamos, no pensaras que voy a aceptar ser tu esposa, en un sucio baño de bar verdad, de mi depende que tú llegues mañana a tomar café con un anillo de compromiso y arrodillado a mis pies, hasta mañana te diré que si, no antes.

-         Gracias.

-         No hasta mañana Inuyasha, no hasta mañana.

 

------------------------------------End Flash Back ------------------------------------>

 

La chica se agacho al lado del chico y lo miro a la cara, tenía los ojos cerrados y sostenía la botella con fuerza.

 

-         Taisho.

-         ¿Por que Kagome?

-         ¿Que cosa?

 

No lo pudo evitar, él subió una mano en su mejilla y la toco tan suavemente que no pudo evitar que un escalofrió la recorriera, la mirada de Inuyasha era otra.

 

Inuyasha vio a la chica frente a él en sombras y sabía que quizás solo era la bebida, cuantas veces solo le pasaba lo mismo cuando llegaba al fondo de una botella de licor, su Kagome volvía a él para recriminarle su pena.

 

-         Perdóname Kagome, fui un completo estúpido, nunca debí hacer lo que hice, nunca debí haber sido tan débil, tan imbecil, tan…

-         Tu… - ella siento ganas de llorar, cuando empezó a hablarle finalmente a ella, su conciente dormido daba la oportunidad a su inconsciente a hablar quizás.

-         Lo reconozco, siempre me gusto Kikyou, y ese día, ese día simplemente fue un impulso, no pude evitarlo, odio mi sangre desde ese momento, odio ser quien soy desde el día que te perdí, desde ese maldito día en que perdí mi conciencia, sabes que cuando estaba con ella solo podía sentirte a ti, solo podía sentir tu esencia en nuestra cama, Kikyou es fría como una muñeca de barro, pero necesitaba tanto de amor Kagome, se que suena completamente estúpido, se que no tiene ninguna lógica, que nadie en el mundo jamás entendería, ni mucho menos justificaría en lo mas mínimo lo que hice ese día ni siquiera yo mismo lo hago.

-         ¿Y entonces por que lo hiciste?

-          Por que quería mucho a Kikyou, y por que fui demasiado estúpido como para tener por amiga a una chica que estaba enamorada de mi, si tu hubieras sentido esa necesidad helándote la piel quizás lo entenderías, quizás solo quizás lo hubieras podido saber, yo se que no es justificación, lo se lo se, - el chico la tomo de una mano con mucha fuerza ella quiso poder hacer algo, poder abrazarlo y decirle que todo estaba ya en el pasado, solo poder salir de su coraza un segundo – se que no tiene explicación Kagome, no tengo ninguna razón, ningún motivo y eso me esta matando, haber hecho algo que nos destruyo a los dos y no tener ninguna explicación, solo excusas, solo estúpidas excusas que sirven para no morir de la culpa que me roe…no puedo vivir con la pena de esto Kagome.

-         Tienes razón no lo puedo entender.

-         Perdóname por favor.

 

El chico se acerco a ella y la jalo al piso con él, ella quedo en medio de sus piernas mientras él la abrazaba con desesperación.

 

-         Perdóname, nunca, nunca pensé que yo podría destruir a la persona mas que mas quiero, nunca pensé que en un solo minuto podía destruir algo tan bello, te lo juro, Kikyou jamás estuvo conmigo, nunca, nunca fue mi amante, solo fue ese instante, nunca te engañe, te amo demasiado para eso Kagome, perdóname.

-         Yo…

 

-         Kagome – la chica de cabello castaño y atado en una coleta se acerco a ellos – ¿está todo bien?

-         Si, solo creo que ha tomado demasiado este chico por hoy.

-         Ya veo.

-         ¿Puedes decirle a Miroku si puede llevarnos a casa?

-         Si, claro, solo pagamos la cuenta, puedes con él.

-         Claro, solo ve por mi abrigo y aparquen cerca, yo lo ayudare.

-         Bien.

 

La chica con esfuerzo lo ayudo a, levantase de su lugar,  el chico se movió mecánicamente, no había tenido oportunidad de decir nada mas, el corazón se le había hecho un nudo al escucharlo hablar, ¿lo habría dicho todo en serio?, él nunca la había engañado con Kikyou, tenía tanto en que pensar ahora.

 

El aire frió de la noche los goleo, trayendo un poco de conciencia a Inuyasha, que se sostuvo mejor de su cintura y se dejo guiar por ella. Enseguida Miroku llego con el auto y los ayudo a subir en él, ahora estaban seguros.

 

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-         ¿Es aquí?, estas seguro – dijo la chica entrando al solitario departamento.

-         Si, no te preocupes, no pienso hacerle nada a tu amigo, Miroku – dijo la chic prendiendo las luces mientras el chico de cabello plateado aun seguía sostenido de su cintura y recargado en su cuello.

-         No lo digo por eso.

-         Vamos, vayan a  dormir, pero que digo, como cojones Sango va ir a “dormir” si se va a quedar en tu casa.

-         Cuídalo bien, si necesitas ayuda, solo ve a la planta de abajo y llama esta bien.

-         Claro, llamare a aun ambulancia que en cuanto tengas a mi amiga en tus garras el mundo desaparecerá.

-         Tu si que me conoces – dijo con cuan sonrisa sarcástica, mientras la chica a su espalda se sonrojaba.

-         Oigan, no hablen de mí como si no estuviera – se quejo.

-         Anden vayan  - dijo ella cerrando la broma - esto estará bien, solo debe dormir.

-         Hasta mañana.

-         O vienes con café cargado o no aparezcas.

-         Oh también te deseo dulces sueños.

 

El chico cerro la puerta y ambos chicos quedaron solos en la habitación, ella suspiro ante la familiaridad del lugar y llevó al chico a la habitación. Era un habitación como cualquier otra, como lo era la habitación en la casa de Sesshomaru, pulcra, ordenada, solo había una chaqueta azul fuera de lugar, era el único lugar que ya no tenía cajas, lo dejo caer en su cama, y lo acomodo dentro de ella, le quito los zapatos y se sentó a su lado, sus suaves ronquidos daban señal que estaba profundamente dormido.

 

-         podrá ser cierto – dijo acariciando su cabello revuelto – me decías la verdad.

 

Voltea a ver su buró buscando un reloj o algo quizás no era tan tarde y aun podía pedir un taxi a su casa, él no haría otra cosa más que dormir esa noche, se quedo helada cuando vio un portarretratos en él y una foto que le resultaba absolutamente familiar.

 

Munasawagi to tomo ni nemuri ni tsuita yofuke

Recuerdo irme a dormir tarde esa noche sintiéndome intranquila

Totemo kanashii yume o miteita no o oboeteru

Y tener un sueño muy triste

 

La foto del día de su boda.

 

Se levanto de la cama y la tomo en sus manos, lagrimas empezaron a caer de sus ojos y una ligera escarcha quedo en la base del portarretratos, su frió de nuevo la dominaba, su tristeza en ese momento, pero se sintió tan triste en ese momento y no pudo evitarlo, todo ese tiempo pensando que quizás esas cosas ya ni siquiera existían, que él se habría desecho de todo y la había dejado en el olvido , todas esas ideas quedaban en el piso al ver esa foto, a su lado, en su buró, visible para todo el que estuviera allí.

 

-         Kagome…

 

El chico susurro en sueños, ella lo voltea a ver, él la llamaba en sueños, quería entender, desesperadamente quería entender por que él había hecho eso… mas que entenderlo quería perdonarlo, con todo su corazón, por primera vez en todo esos años supo que no quería vivir toda su vida como una mentira.

 

“pero… ¿tengo un punto de regreso?, ¿realmente puedo volver a ser quien fui?”

 

Kokoro ni kienai kizuato o nokoshita mama

Brotó una cicatriz no borrada en mi alma

Anata wa hitori hoshi ni natta

Te convertiste en una estrella

 

Había tanto en que pensar, el chico allí acostado lucia tan inocente, como si fuera un simple cachorro abandonado, dejo la foto en su lugar y se recostó al lado de su esposo mirándolo largamente, deseando que solo el tiempo no hubiera pasado y poder perderse en el mundo de los sueños con esa inimaginable sensación de tranquilidad que el chico le ofrecía.

 

Como quisiera que todo solo hubiera sido un sueño, que esa noche se despertara y ambos estuvieran en su sencillo hogar y que el tiempo no hubiera pasado, que ambos solo fueran esos mismos chicos de 18 años completamente enamorados uno del otro.

 

Ella cerro sus ojos, vio una mano libre de él sobre la cama y delicadamente posó su palma en ella, sus manos se veían pequeñas en medio de las de él, que parecían tan fuertes y tan peligrosas con sus afiladas uñas.

 

-         solo serán 5 minutos, no mas, solo 5 minutos – dijo antes de cerrar los ojos y dejar que su cansancio la consumiera.

 

Sono asa yokan wa chinmoku o yaburu youni

El teléfono comenzó a sonar por la mañana, rompiendo el silencio

Naridashita denwa de genjitsu no mono to natta

Y la premonición se hizo realidad

 

Eran cerca e las 3 am cuando un teléfono celular empezó a vibrar en su chaqueta, eso lo trajo a la realidad, medio abrió sus ojos y saco el molesto aparto de la chaqueta, vio el numero, Miroku, no se molesto en contestar, lo descolgó, y lo tiro al piso, se dispuso a dormir de nuevo cuando lo sintió casi como un niño una mano apretó su pulgar, fue que volteo su mirada y allí estaba ella, la chica de fulgurante cabello rojo durmiendo tranquila, de pronto la conciencia de que ella había ido al bar con ellos vino a su cabeza, pero ¿que hacía ella en su casa?

 

En el piso el celular volvió a vibrar haciendo un extraño ruido en el piso por el golpe del movimiento, la chica empezó a revolverse en sueños, él presiono su mano mas fuerte cuando el celular volvió a vibrar pero no lo levanto, se quedo viendo a la chica con sus ojos cerrados.

 

Sayonara ne mou nidoto aenai basho e itta none

Sayonara - te has ido al lugar donde nunca más

Eien no wakare no tsumetasa o uketomerarezu ni

Podremos encontrarnos

 

Sintió su corazón latir mas rápido, y una sensación conocida lo envolvió, la de tener a la persona indicada durmiendo a tu lado y el presentimiento se hizo realidad, no era el mismo sentimiento por esa adorada persona que ya no vería nunca mas, era algo completamente nuevo y diferente.

 

“Si, estoy enamorado de Kagome Hinagueshi”

 

Kikasete hoshikatta uso de kamawanai kara

No puedo soportar la frialdad de la partida eterna desearía saber de ti

Atashi wa anata ni tashikani aisarete itatte

Que realmente fui amada por ti sólo una vez más,

Tatta ichido de iikara

Incluso si hubiese sido una mentira

 

El chico tomo mas fuerte la mano de la chica y quiso quedarse solo con ese pensamiento pero mil de ellos estaban corriendo como locos dentro de su cabeza, Hinagueshi lo odiaba, acababa de conocerla como podía sentir algo así por ella, ella era todo lo contrario de lo que quería en una chica y al mismo tiempo todo lo que buscaba y la mas importante…

 

“como puedo tener derecho a enamorarme de nuevo después de matar a mi Kagome”

 

Eso lo había mantenido solitario durante todo esos años, el solo pensamiento que él en realidad no tenía derecho de enamorarse de nuevo, que había tenido a la persona de toda su vida  a su lado y en vez de ondearla, amarla y respetarla, la había destruido, la había matado.

 

Cerró sus ojos y solo deseo descansar, esa pequeña presión sobre su pulgar se intensifico, el rodeo su cintura con su brazo libre y se hundió en el tenue aroma de agua fresca de su cabello.

 

Owari naki hazu no kanashimi wa maku o tojite

La pena que pensaba interminable llegó a su fin

Kisetsu mo kawatte samusa ga yakeni mi ni shimiru kedo

La estación ha cambiado, siento amargamente el frío

Are wa wasure mo shinai natsu no hajimari no hi de

Nunca olvidaré ese primer día de verano

Atashi no kawari ni kotoshi wa sora ga naki tsuzuketa

El cielo continúa llorando en mi lugar

 

Si solo la vida le estuviera presentando una nueva oportunidad. Si le estuviera entregando a una nueva Kagome para enmendar sus errores.

 

Datte amarinimo yume no tsuzuki no youde

Siento que estuviese viviendo la continuación de un sueño

Mada naku koto sae mo dekinai mamá

Y ni siquiera puedo llorar

 

“solo levántate y vete”

 

Fue ese el primer e instintivo pensamiento de Kagome cuando había despertado, cuando había sentido el cuerpo recorrido y conocido del que había sido su esposo y el amor de su vida, rodeándola de la cintura, temía que el frió que amenazaba su cuerpo en ese momento lo alertara, en un rápido y fluido movimiento se desprendió de su mano y salio de la cama, no huiría, no le daría a entender a él, cosas que no había sido, esperaría a que él despertara y lo vería a la cara antes de irse.

 

Sayonara ne saigo no kotoba sae todokanai

Sayonara - incluso mis últimas palabras no te alcanzaron

Wakare no tsumetasa o Iyatte hodo omoishirasareru

Estoy preparada para darme cuenta del frío de la partida

Kikasete hoshikatta uso de kamawanai kara

Desearía saber de ti

 

Al despertar estaba de nuevo solo en la cama, lo había soñado, realmente la chica no se había quedado allí, agudizo su oído y pudo sentir los tacones altos de la chica en la sala, se levanto y salio de su habitación.

 

Si, la chica seguía allí se arreglaba el pelo delante del espejo que había en el recibidor, había tenido que mover un par de cajas para poder encontrarlo, pero lo había hecho sin mas, volteo a tomar su bolsa cundo lo vio parado mirándola como si no la conociera en el quicio de la puerta.

 

-         Te dejo café en la cocina, nada de tomar cerveza, veo que en realidad tú no sabes beber así que beber algo mas con el estomago vació te sentaría mucho peor, así que no lo hagas, no encontré nada para llenar el estomago, dudo que ese jamón que tenías en la nevera sirva, así que solo toma café y cuando estés limpio sal a comer algo.

-         Quédate – se aventuro a decir para detenerla, ya se había colgado su bolsa al hombro.

-         No puedo, le he dejado mi numero Ranma y seguro me llamara quiero estar en casa lo antes posible.

-         Ranma…

-         Si, mi amigo Ranma – lo volteo a ver melancólicamente – entiendo que no recuerdes nada, estabas muy  mal anoche, con la cantidad de cosas que estuviste diciendo no me parece extraño.

-         ¿Que te dije? – dijo confundido.

-         Mira tengo cosas que entender hoy así que otro día lo discutimos esta bien, ahora ya debo irme – dijo y se acerco a él puso un beso en su mejilla, él cerro los ojos por instinto – come, báñate y atiende tu teléfono ha estado sonando desde que desperté, sayonara.

-         Sayonara.

 

La chica de cabello rojo salio de allí sin oportunidad que él dijera nada mas, solo la vio cruzar el umbral de la puerta  cerrándola tras de si, escucho sus tacones alejarse parado en ese mismo lugar, cuando no hubo mas sonido entró a la cocina, su móvil estaba allí junto a la llena cafetera, estaba seguro que la cafetera aun seguía empacada, ella la había sacado también, sonrió y lleno una taza, en ese momento su móvil volvió a sonar, Miroku de nuevo.

 

-         Mochi mochi.

-         Hey casanova, ¿como estuvo tu noche?. – dijo Miroku de el otro lado de la línea conduciendo en su auto – te busque toda la noche para saber si estabas bien, pero nunca contestaste, que ¿hubo una noche muy movida?

-         Miroku… - dijo casi con recriminación – no paso nada, estaba tan borracho que solo dormí hasta hace unos minutos.

-         Oh no puede ser, no me dijiste tu mismo que la chica te interesa, la tienes en tu apartamento una noche y no haces nada, boludo.

-         Lo se… soy un perfecto idiota.

-         Paso por ti voy a desayunar algo apenas deje a Sango en su casa.

-         Perfecto me muero de hambre.

-         Llego en 10

 

El chico colgó y él lo imito, volvió a sorber el café, estaba realmente bueno, hacía un muy buen café… suspiro, caray seria que a todas las chicas de las que él se enamorara tendrían el mismo vicio.

 

Sugoshita ano hi o kuyandari shitenaindatte

Que nunca lamentaste los días que habíamos pasado juntos sólo una vez más

Tatta ichido de iikara

 Incluso si hubiese sido una mentira

 

Una extraña e insipiente lluvia había empezado a caer cuando llego a su departamento, las primeras lluvias de el transcurso de verano a primavera había empezado el día de hoy, ella salio por su balcón al pequeño patio que contaba en el departamento, una torre de comunicaciones robaba la mitad del paisaje pero no importaba, ella no estaba en realidad mirando nada que no fueran las gotas de lluvia caer a sus pies, mojándola hasta los tobillos, vio las pequeñas gotas mojarla allí y al mismo tiempo no lo hacía.

 

…Perdóname, nunca, nunca pensé que yo podría destruir a la persona mas que mas quiero, nunca pensé que en un solo minuto podía destruir algo tan bello, te lo juro, Kikyou jamás estuvo conmigo, nunca, nunca fue mi amante, solo fue ese instante, nunca te engañe, te amo demasiado para eso Kagome, perdóname…

 

Si fuera cierto, si todo lo que ella había creído ese tiempo, si todos los motivos que ella se había creado también tratando de justificar su huida no tuvieran en realidad valides, ella se fue para vengarse de él, no sabia si lo lograba pero sabía que el orgullo de Inuyasha si saldría herido si sabía que ella no seria suya nunca, y lo conocía tan bien que sabía que la única manera de ello fuera que ella estuviera muerta. Había hecho lo correcto, y si solo fuera en realidad ese instante de tentación, si fuera solo eso…

 

Doushite souyatte saigo no saigo made nee

¿Por qué lo hiciste de esta manera, saliendo de las

Omoide dake o oiteku no

Memorias sólo al final del todo?

 

…Te amo…

 

Lo había dicho con tanta pasión en su voz, lo había dicho como si fuera el mismo sentimiento que le había demostrado a ella, la había abrazado como si en realidad el alma se le fuera a escapar del cuerpo si no la detenía con sus brazos…

 

Sayonara ne mou nidoto aenai basho e itta none

Sayonara - te has ido al lugar donde nunca más

Eien no wakare no tsumetasa o uketomerarezu ni

Podremos encontrarnos

 

Pero no, ella ya no tenía punto de regreso, la Kagome que había sido hace años, es que podía confiar con los ojos cerrados, la que no conocía la traición y el dolor de la perdida, la que no hubiese podido fraguar la mentira enorme de su muerte, ya no existía, ella en realidad había muerto el mismo día que vio a clamor de su vida con…

 

Sabía que ella misma se estaba cerrado las puertas a su propia felicidad pero no conocía otro camino que el que ya tenía recorrido, quizás la única respuesta ahora era la misma que había tenido el mismo día que lo volvió a ver, sacarlo de nuevo de su vida y si no podía huir de nuevo, salirse ella de su vida

 

Kikasete hoshikatta uso de kamawanai kara

No puedo soportar la frialdad de la partida eterna desearía saber de ti

Atashi wa anata ni tashikani aisarete itatte

Que realmente fui amada por ti sólo una vez más,

Tatta ichido de iikara

Incluso si hubiese sido una mentira

 

Todo era mejor que volver a ver ese deseo reflejado en sus ojos de nuevo, no sabía si ese deseo era por ella, por su nombre por su recuerdo o algo así, era mejor salirse de su vida dejarlo con un recuerdo de esa niña y dejarlo reconstruir su vida, él ya había pagado con el cargo en su conciencia por lo que le había hecho a ella no quería mas, solo quería que cada uno siguiera su camino, era lo mejor, lo mas sano, lo mas lógico. Saber que lo amo un día así él no lo hubiera hecho en realidad.

 

“¿como puedes saber que él no te amo?, todo su entorno decía lo contrario, ¿como puedes saber ahora que todo fue una mentira?”

 

Kore wa tada no yume no tsuzuki no monogatari de

Por favor, dime que esto sólo es la historia de continuación del sueño

táis wa mada me ga sametenai dake to itte

Y que no estoy todavía despierta

 

No, no lo sabía, pero había aprendido a sobrevivir con lo que sabía y eso es lo único que podía hacer, seguiría sobreviviendo, si vivía en un sueño hecho de una mentira no planeaba despertar.

 

Fin capitulo 9

03 de Abril de 2006

12: 55 a.m.

 

            Para cualquier comentario ya saben donde estoy ^^

 

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Shian Shen Mimi chan

 


 [MC1]Sin duda el tercer chico que mas me gusta en el Anime es Ranma Saotome, el primero siempre será Daniel Astro júnior, el segundo será Inuyasha y el cobre se lo lleva este bombón Ù_Ù

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