Todos los personajes de
la serie de Inuyasha pertenecen a la genial Rumiko Takahashi ninguno de los
personajes me pertenece a mi aunque lo que diera por poder tener aunque sean
los ojos de Inuyasha Ahhhh… Ù_Ù aclarado esto aquí vamos.
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Capitulo 5
Kaori
Aroma
Nakashima Mika
-
Lluvia… - dijo la
chica de ojos castaños que miraba por la ventana saco una mano por la ventaba –
fría, odio la lluvia fría.
Esa mañana había amanecido demasiado nublado y una ligera
llovizna había empezado a caer, tal parecía que el clima adivinaba que no
estaba de humor para días soleados, su animo estaba por los suelos, regreso
adentro y se dispuso a empezar su día, menos mal por fin era de nuevo viernes y
podría descansar un poco el fin de semana. Después de lavarse el rostro se miro
a la cara, se veía realmente pálida y ojerosa, se miro un momento a los ojos y
luego se sonrió a si misma.
-
Si en definitiva
mi ánimo y mis cambios hormonales no se han de llevar nunca bien - entro a la regadera y vio el agua roja cae
entre sus piernas, tendría también que sacar la ropa de cama para la lavandería
con mucha discreción.
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-
Hey chica tienes
una cara… como si tú hubieras ido de rumba hasta el amanecer.
-
Bueno seria que
fuera solo eso. - Dijo dejándose caer en una de las sillas de su cocina, el
aroma a café recién preparado daba vueltas a su alrededor
-
¿Pesadillas de
nuevo? – dijo sirviendo dos tazas de café.
-
No, solo insomnio
– dijo y recibió la taza de cae de las manos de su amiga, nadie como Sango para
hacer un expreso delicioso.
-
¿Y como te fue
en tu cita con Inuyasha? – dijo
sentándose delante de la chica como si fuera a recibir un caramelo.
-
No fue ninguna
clase de cita Sango, no digas esas cosas. – dijo un poco ruborizada.
-
Bueno, pero
estuvieron juntos cuando los deje ¿verdad?
-
Si, pero solo
fuimos por un café, nada mas.
-
¿Y que tal estuvo
el café? – dijo con una sonrisa de circunstancias.
-
Muy bien, the
italian factory sigue haciendo el mejor café con pana que he tomado en la
cuidad. – dijo devolviéndole la misma clase de sonrisa.
-
Sabes muy bien
que no hablo de eso Kagome, ¿no vas a contarme acaso?
-
Por que no mejor
me cuentas que tal estuvo la comida con Miroku. – dijo sorbiendo de la taza
como su no hubiera escuchado el comentario anterior
-
No me saques la
vuelta Kagome, anda, ¿por que guardas con tanto celo tu relación con Inuyasha
Taisho?
-
Bueno Sango, tú
sabes – dijo levantándose de la mesa de su amiga y caminando por el pasillo con
ligereza – siempre he sido una chica celosa.
-
Regresa aquí
Hinagueshi Kagome, no huyas como una cobarde.
-
No estoy huyendo,
solo emprendo la retirada. – dijo dejando flotando en el pasillo una sonrisa
seguida por un portazo ligero en la entrada.
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Unos ojos azules estaban observándolo con detenimiento, jugaba
con un mechón de cabello rubio en sus dedos.
-
Joder no haya día
que falte – dijo hundiendo su rostro mas en un libro que tenía en las manos
tratando de ignorar la mirada de la rubia detrás de él que lo estaba desnudando
con la mirada, lo podía sentir.
“Rubias” no le gustaban
las mujeres fáciles, pero por algún motivo las rubias le parecían aun más
desagradables.
-
Apresúrate,
apresúrate, no me quiero seguir mojando
-
Oh vamos ya te
mojaste que importa si te mojas un poco mas.
Feliz, si sin duda feliz era como se sentía cuando vio a la
chica de impermeable amarillo y audífonos que entro seguida de cerca con una chica que peleaba con su
cabello tratando de alisarlo sin resultado, la humedad no le favorecía,
Hinagueshi iba con un moño desordenado como ausente del hecho que su cabello
también era un desastre.
-
Inuyasha – Sango
se dirigió animada al chico que leía en uno de los últimos asientos, y le dio
un beso en la mejilla – vaya día para llover – dijo y sentó delante de él,
dejando premeditadamente el asiento a su lado desocupado para Kagome – oye como
haces, tu cabello luce perfecto, mira el mío, es un desastre, que envidia.
-
Aceite de
almendras - respondió la voz de la chica del impermeable
“Baka” se regaño a si misma Kagome, la mirada que había puesto
Inuyasha sobre ella era de desconcierto total, ella y su gran bocota, como era
posible que a pesar de tanto tiempo esas costumbres no pudieran salir de ella.
-
Buen día Taisho –
dijo como si no tratara de darle importancia a lo que había dicho sacando por
su cabeza el impermeable que la había mantenido a ella y su mochila alejada de
la lluvia.
-
¿Como sabes? –
dijo a forma de saludo.
-
A eso hueles todo
el tiempo – dijo y sin más se sentó a su lado echando su mochila en las piernas
de él - un aroma extraño para un chico.
-
Vaya, así que ¿me
estas oliendo Hinagueshi?
-
Es mucho más
saludable que la chica que esta detrás de ti, cumpliendo todas sus perversiones
con tu imagen.
Esa era otra de las habilidades que había adquirido al lado de
Inuyasha, era inevitable las mujeres miraban a Inuyasha, no las juzgaba, era
imposible no mirar a un hombre simplemente tan hermoso como él.
-
Hey honey- Kagome se sentó
en el asiento y volteo hacia atrás – por que no vienes aquí y se la quitas de
plano, no creo que eso te costara tanto trabajo como lo hace tu
cabeza al imaginarlo, total él ya se dio cuenta.
La chica se sonrojo un poco y volteo hacia otro lugar, Kagome
volteo y se sentó correctamente de nuevo.
Sango e Inuyasha la miraron sorprendidos, Inuyasha por que esa
era una actuación tan digna de Kagome Higurashi que lo dejo en shock, y Sango
por que nunca la había visto hacer algo así.
-
Dejen de mirarme
así – dijo notando la mirada de ambas personas sorprendidas – hey que hubiese
hecho lo mismo por ti Sango.
-
Por mi, yo soy yo
y él es él.
-
Si, yo soy yo y
ella es ella no yo.
-
Caramba si no
quieren que les haga un favor de nuevo está bien, no me importa. – dijo
levantándose del asiento y volteo de nuevo a la chica – hey ven aquí y
trágatelo, por lo que veo no le molesta.
Sin mas camino a la puerta del trasporte y toco el timbre
estaban tan próximos a la parada que el autobús de detuvo antes de que alguno
pudiera reaccionar y ella bajo
-
Kag… Hinagueshi
espera.
Inuyasha se levanto como un resorte antes de que el autobús
avanzara de nuevo, Sango no lo pudo seguir.
La chica empezó a andar, solo caminar adelante esperar a que el
próximo trasporte la alcanzara, cosa que tomaría como 5 min. mas,
afortunadamente eso no tardaría, él era tan… claro, era un hombre libre por que
molestarse ante el coqueteo de cualquier chica, o importaba que ella a pesar de
todo ese tiempo hubiera decidido no aceptar los de cualquier hombre, no eso no
era importante, al final de cuentas se daba cuenta de que había sido una
completa estúpida después de todo.
-
Maldita sea mujer
espera – dijo el chico y la tomo del brazo.
-
Déjame en paz
Inu… Taisho. – dijo deteniéndose por la fuerza de su agarre.
-
No, explícame por
que hiciste eso.
-
Caramba, me
molesta eso, no lo entiendes
-
¿Por que?
-
Una mujer no
debería mirar a si a un hombre como si fuera una copa de helado de chocolate
con afrodisíacos, es indecente, una chica debería saber respetar a un hombre
tanto como un hombre debería respetar a una mujer, eso esta claro que no lo
hacen – dijo y levanto su brazo sostenido por la mano de él, sus uñas le
estaban presionando la piel con fuerza – me estas lastimando.
-
Puedo defenderme
solo.
-
No te preocupes
no volveré a hacer nada como eso otra vez, ya me puedes soltar. – dijo
mirándolo con ira.
-
No… te quiero
cerca de mí.
Inuyasha la acerco a él, y la arropo contra él, su cuerpo
mojado, húmedo un aroma ocre crecía dentro de ella que le produjo un sobresalto
interno. Kagome se sobresalto mucho cuando él la sostuvo cerca, su superioridad
su fuerza, su aroma, la sensación de su cuerpo caliente contra la lluvia fría,
conocido e inquietante, cuantas noches había anhelado volver a sentir este
calor, esta sensación exquisita dentro de ella de nuevo, la de pertenecer y
reclamar, el deseo reflejado en el fondo de las piscinas liquidas y doradas de
sus ojos.
“MALDITA SEA, NO”
PLAF
-
¡¡QUIEN CREES
QUE SOY YO TAISHO!! – dijo separándose de él en un empujón después de la
fuerte cachetada que le propino – no soy ninguna rubia en un autobús, no soy
ninguna maldita mujer necesitada, ni ninguna niña estúpida que puedas embaucar,
déjame en paz.
-
Yo… - lo
desconcertó tanto lo que había dicho, si hubiera dicho, Kikyou y luego Kagome
no lo hubiera logrado desconcertar tanto – lo siento yo…
-
Aléjate de mí.
Dijo y sin más echo a correr, él no se sintió capaz de seguirla
se sentía completamente en shock, por lo que había dicho y por lo que había
hecho, se sentía completamente confundido.
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-
SHIMATA
Roía por lo bajo la chica que había regresado a su casa, mojada,
molesta, cansada y para colmo sucia y que había tenido que pasar incluso con la
casera para un juego de llave, las suyas las tenía Inuyasha, con su mochila y
todo lo que contenía adentro de ella, su e-pod,
llaves, cuadernos, apuntes, agenda, la mitad de su vida la cargaba todo el
tiempo en su mochila.
-
Soy una estúpida,
una completa estúpida, no se como fui a hacer algo así.
No podía dejar de recriminarse por haber sido tan impulsiva,
después de todo a ella ya no le correspondía hacer una escena de celos como
esa, si, era su esposo, pero ella…
Tena tantas ganas de destrozar algo de desquitar su coraje pero
no había manera, no podía hacer nada lo que ya había hecho ya lo había hecho,
ahora solo restaba que un error así no le trajera consecuencias, la parte en su
misma que siempre le había dicho que Inuyasha Taisho algún día la descubriría
que simplemente una persona no puede mantener su vida como una eterna mentira
trabajaba a un ritmo acelerado
-
Tranquila Kagome
por favor no te alteres así, no ganas nada con hacerlo.
Pero como mantener la cabeza fría, como poder controlar su parte
instintiva que le decía que se había ido a poner justo en la boca del lobo como
la más estúpida de las caperucitas rojas.[MC1]
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-
Debe ser que esta
mañana ha empezado su periodo eso la afecta bastante.
Dijo la chica mordiendo su emparedado y bebiendo de un jugo
dietético en el salón, un chico a la que mas de una le había echado la mirada
al entrar platicaba con ella, un chico de brillantes ojos dorados.
-
Su…
-
Vamos, caray como
psicólogo deberías saber que el periodo menstrual de una mujer siempre altera
de mas su comportamiento, esto no debería ser nuevo par ti Inuyasha.
-
Pero tú la viste
Sango, se comporto hasta cierto punto, explosiva, nunca la había visto así, se
veía tan furiosa.
-
Es que si tu
supieras como la fustigaron al llegar aquí, le tomo un muy buen tiempo tomar la
decisión y cuando lo hizo la molestaron tanto que no lo creerías, era como un
imán, dios deberías haberlos visto, parecían que olía algo en ella era
sumamente desagradable.
-
Es hermosa – dijo
llanamente - debería estar acostumbrada incluso.
-
Si lo es, pero
aun así todos tenemos nuestro limite, aunque ella es resistente, primero se
esforzó hasta el limite por sacar una preparatoria de forma decente y entrar a
la universidad, ella es una completa salvaje, solo un ser salvaje podría tomar
toda la preparatoria en solo 4 meses, de otra forma seguro nosotras no
hubiéramos entrado al mismo tiempo, incluso yo no pude entrar la primera ves
que lo intente, ella incluso lo hizo con honores.
Esta infamación le era nueva, Hinagueshi no había logrado
terminar la preparatoria, ¿Por qué?
-
¿Por que? – dijo sin
mas buscando una respuesta a su duda.
-
¿Por qué? ¿que? –
repitió la chica dando un ultima mordida al bocado en su mano.
-
Hinagueshi, ¿por
que no logro terminar la preparatoria?
-
No lo se, nunca
me lo ha querido decir, - dio y saco un
emparedado mas de un recipiente que tenía su almuerzo entero - me avergüenza
decir que una de las pocas personas que mejor la conoce soy yo, desde que
llego y aun me faltan un montón de cosas por saber de ella y a veces me da
la impresión que nunca las voy a saber.
“¿Desde que llego?, es decir que Hinagueshi no es de Kyoto… ¿y
si no lo es? ¿De donde es?” La cara de confusión de Inuyasha era tal que Sango
rió divertida ante esta.
-
Caray Inuyasha
para jugar cartas debes ser pésimo. – dijo tratando de no ahogarse entre la
risa y el jugo.
-
Es que estoy
confundido en realidad, yo pensé que Hinagueshi había vivido toda su vida aquí
en Kyoto.
-
Como si alguien
el día de hoy viviera toda su vida en un solo lugar, bueno, - ladeo su cara de
forma chistosa cuando lo recordó - en
realidad yo si lo he hecho pero eso es diferente mi familia ha vivido aquí toda
mi vida, la de Kagome no.
-
¿Ella vive aquí
sola?, ¿no tiene familia?, ¿la ha perdido acaso?
-
Caray una
pregunta por vez Inuyasha. – dijo la chica exprimiendo hasta sacar lo ultimo
que quedaba del jugo en el envase -
Supongo que es justo que empiece desde un principio, Hinagueshi no es de
aquí sabes, ella viene desde Tokio.
-
Tokio. – repitió
él como su fuera una especie de conjuro.
En ese momento un pequeño revuelo empezó, los alumnos empezaron
a tomar sus lugares, la chica vio al profesor entrar.
-
Mi clase esta a
punto de empezar, será mejor si te vas también.
-
Aun no hemos
terminado de hablar.
-
Lo se lo se lo
haremos después, si quieres yo le puedo entregar la mochila a Hinagueshi por
ti.
-
No, no te
preocupes, yo mismo se la entregare, aunque en realidad no se donde vive –
bueno de alguna manera tenía que conseguir su dirección – ¿tú sabes donde?
-
No lo sabes…
-
Joven usted toma
clase aquí – dijo el profesor muy extrañado de ver ese singular chico allí.
-
No profesor.
-
Le molestaría
entonces retirarse estamos apunto de empezar la clase.
-
Si profesor,
enseguida.
-
Solo pregunta a
Miroku donde esta mi edificio, Kagome es mi vecina, en el departamento 15 él
sabe bien cual es, el mío es el 13.
-
Esta bien Sango,
gracias.
El chico puso un beso en la mejilla de la chica ante la
envidiosa mirada de las demás y salio del salón.
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Kagome entro de nuevo a la tina, un tenue naranja pintaba la espuma
que había hecho el jabón, por el momento no le importo demasiado estar en el
agua tibia con la sangre menstrual, su cuerpo exigía un descanso, la menos su
cuerpo debía descansar si su mente no podía.
La ventana que conectaba el baño con la calle estaba abierta,
demasiado alta como para que alguien pudiera asomarse y demasiado pequeña, el
viento de la calle, frió, entraba para hacer secarse el vapor del agua
caliente, y los sonidos de la vida que se desarrollaba afuera: autos, personas,
niños, vida en si…
Dejo su cabeza reposar en la orilla de la bañera y su cabello
colgando para sus puntas rozar el piso, el tinte rojo dejaba una pequeña marca
en el piso, pero por ahora no le importaba demasiado, no podía alejarse mente
de lo que había hecho. Cerro sus ojos y cerro su mente, que la llevo a la
música fuera de la ventana que alguna joven había puesto en algún lugar de la
colonia.
Nakushita aitsu no kokoro
wo
Una memoria de un tiempo lejano
Torimodosu tame no itsuka
no ovoide
Para ocultar su corazón, yo perdí
Saigo ni aitsu ga
hakidashita kotobatachi
Los últimos susurros que él dijo
Fusaida mimi ni mo nokoru
ha
Permanecen en mis oídos encerradas
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-
Anda, regresa, te
esta esperando – dijo la chica furiosa sin detenerse en sus pisadas fuertes.
-
Oh vamos Kagome
solo me regalo un trago de agua – el chico la seguía al mismo ritmo.
-
Como si tú no
tuvieras que beber, yo estaba guardando tu botella de agua lo olvidas – dijo en
el mismo tono fuerte y molesto.
-
No claro que no,
pero fue un buen gesto, solo eso, no tienes por que ponerte tan celosa – dijo
con cierto noto de sorna en su voz.
-
¿¿¿QUE???
Kagome se detuvo en el acto delante de él, estaban en medio
patio, pero la mayoría de los chicos
estaba en la cancha de fútbol donde había acabado de ganar un importante
partido contra la preparatoria rival, Inuyasha como nuevo novato recién
ingresado, había metido el ultimo punto y habían logrado ganar por ello, una
chica bellísima de ojos color miel le había regalado un trago de agua después
del partido, 5 segundos tardo Inuyasha en ver que su amiga lo esperaba con su
botella y una toalla húmeda, vio a la chica dar media vuelta y sin esperar la
siguió.
-
Estás loco si tú
crees que yo estaba celosa, - dijo gritándole en la cara - en tus sueños Inuyasha.
-
Si no son celos
que son Kagome Higurashi – dijo en forma retadora.
-
No te creas tan
irresistible Inuyasha Taisho.
-
No me lo creo lo
soy – dijo con una sonrisa presumida.
-
Ja eso es muy
gracioso, a mi no me mueves ni un pelo, no se ni siquiera por que soy tu amiga,
eres tan completamente insoportable.
-
No lo dices en
serio – dijo retándola avanzando más cerca de ella.
-
Claro que si –
dijo avanzando a él sin temor.
-
Es mentira – dijo
con una sonrisa mas amplia formulando un plan.
-
Tú que sabes –
dijo sin notar las facciones de intenciones de Inuyasha.
-
Lo se – dijo
teniendo seguro su plan.
-
Pruébalo – dijo
sin poder hacer nada para detenerlo.
-
Está bien.
La chica se vio sostenida de la cintura y ser robada en un beso
que le robo el aliento, forcejeo un poco pero fue inútil, él era mucho más
fuerte, todo su cuerpo la apretaba sin darle un solo punto de salida. Y se
rindió.
-
Inuyasha… - dijo
inconscientemente en un suspiro.
-
Dilo así, de
nuevo… Kagome. – dijo deteniéndose un poco para respirar.
La chica se vio impulsada por la cantidad de instinto que
irradiaba del joven de cabellos plateados, era exigente, posesivo, erótico, su
aliento pesado, su aroma a ceniza mojada, el sudor que lo hacia terso al tacto
después de ese partido y su beso, dios si que sabía como besar.
-
No –lo empujo con
fuerza. – ¿que te pasa?
-
Lo mismo que a ti
Kagome, me gustas, es más no solo me gustas, te quiero.
-
¡¿Como puedes
decir eso?!, apenas me conoces.
-
No me importa, me
siento así desde el primer día y ya lo decidí, - dijo y se relamió los labios
- >yo te quiero para mí.
-
Ja, faltara que
yo acepte a alguien como tu – dijo limpiándose la boca con violencia
resistiendo el impulso de hacer lo mismo que él.
-
Lo harás, tus
labios acaban de decírmelo – dijo sin poder evitar una sonrisa sardónica.
-
Idiota – lo
insulto con odio.
La chica aventó la botella de agua y la toalla a la cabeza del
muchacho, él alas sostuvo ambas en el aire, se colgó la toalla en el cuello y
sostuvo la botella sin abrirla.
-
Refréscate y no
intentes hacer algo como eso de nuevo – dijo para cerrar esa situación de una
vez por todas, y hecho a andar de nuevo.
-
Me refrescare, lo
otro no te lo prometo – dijo dejándola ir.
------------------------------------End
Flash Back ------------------------------------
Chii ya meiyou sore bakari karamu
Todo gira alrededor, estatus y honor
Soko kara nigedashi
wasuremono Sagasti
Escapando de esto, mirando algo que esta detras
Daiya? Takara? Sonna
me ni miete
¿Diamantes? ¿Tesoros? No
buscados
Hikaru mono wo motometerun
jyanai
Por que brillan tenuemente con los ojos cerrados
------------------------------------Flash Back
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-
¿Para mí? – dijo
la chica con ojos enormes.
-
Si mujer, caray
como si nunca te hubieran regalado algo así en tu vida.
-
Oh, solo… bueno
nunca un chico.
-
¿Ningún amigo te
había regalado flores?, que amigos tan tacaños te buscas – dijo con una sonrisa
divertida.
-
Bueno, rosas,
margaritas, claveles, pero esto, esto es otra cosa, ¿son muy caras no? – dijo
aun sosteniendo la caja en sus manos temblorosas.
-
Eso no importa,
vamos Kagome es tu cumpleaños por favor acéptalas.
-
Esta bien
Inuyasha, gracias.
La chica le regalo una luminosa sonrisa, esa mañana había sido
la primera persona que había tocado a su puerta el día de su cumpleaños,
estaban enojado por… cielos en ese momento no lo recordaba, pero ese ramillete
de orquídeas exóticas rosas con pequeños puntos lilas que desprendían un aroma
simplemente maravilloso había hecho que lo que hubiese hecho ya no tuviera la
menor importancia.
-
No debiste
Inuyasha.
-
Claro que si, tu
eres mi mejor amiga y además…
-
Vamos ya ni lo
menciones, se que estábamos enojados pero ya me conoces yo no puedo durar
enojada contigo por mucho tiempo.
-
Eso me alegra… me
dejaras darte tu abrazo de cumpleaños.
-
Claro – dijo
abriendo los brazos.
El chico se acerco a ella y la abrazo, ese sentimiento
indescriptible que ese tenía que ser simplemente el mejor lugar del mundo la
embargaba y lo espantaba enseguida, él era un mujeriego nato, era un lugar
cómodo por que muchos cuerpos lo había amoldado… pero, si cerraba los ojos si
trataba de dejar su propia marca allí para que nadie mas la ocupara podía
sentirse contenta, ese ya no era el lugar de nadie mas que suyo; agachaba la
cabeza y se escondía bajo su barbilla, dejaba su mejilla en el trozo de piel
que dejaba su camisa al descubierto y descansaba.
-
Feliz cumpleaños
Kagome Higurashi – dijo dejando a la chica descansar su cabeza en su pecho.
-
Gracias Inuyasha
– dijo marcando su territorio.
------------------------------------End
Flash Back ------------------------------------
Chikara tsukita no watashi no koe mo me mo ai mo
Reduciendo mi voz, mis ojos, mi amor
Kami ga karamu
no tokeru you ni sou kantan ni ah
Mi cabello enredado, perdiendo todo lo que había conseguido ah
------------------------------------Flash Back
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-
Déjame en paz. –
grito la chica mientras corría.
-
No claro que no.
–dijo el chico que la seguía de cerca
-
Te lo estas
buscando Inuyasha. – amenazo ella
-
¿Qué?, ven aquí y
dámelo si tienes el valor Kagome Higurashi.
-
Ah y dejarte que
me llenes de esa sucia nieve en tus manos, si, claro como no.
El chico y la chica se correteaban en la nieve de un parque esa
tarde, hacia mucho frió y era complicado correr con esos abrigos tan grandes, y
se sofocaba con el esfuerzo, diantre, él si que era rápido, en minutos la
alcanzo y dejo derretirse en su cabello la bola de nieve que tenía en sus
manos, ella se rebatía por que no lo hiciera dando gritos y atacándolo con las
manos.
-
Eres un… - dijo
Tratando de ordenar su cabello que destilaba agua - Inuyasha…. – grito furica
-
Jaja jaja jaja jaja
Él quiso echar a correr, ella le puso un pie y lo tiro al piso y
se sentó en horcadas sobre él, el frió del piso le calo el las rodillas aun
sobre la malla que tenía puesta, tomo nieve en sus manos y la hizo bolita ante
la mirada expectante de el chico, sonrió divertida, subió la bola tanto como
pudo sin dejarlo ir y la dejo caer justo en su cara.
-
Quien ríe al
ultimo ríe mejor, recuerdalo – dijo triunfante al ver al chico revolviéndose en
el piso tratando de apartar la nieve y quedando mas embarrado en el cabello en
el proceso.
Diciendo esto se hecho a correr esperando que él no la
alcanzara… al menos no muy rápido… aunque claro Inuyasha era demasiado rápido.
------------------------------------End Flash Back
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Demasiadas memorias, hermosas memorias…
Ushinau kowasa to yowasa wo
Si solo pudiera revelar el miedo de perder
Dareka ni uchiakeru koto
ga dekita nara
La debilidad de alguien
Kawaita omoide tadoru
ha
Remontando mis memorias secas ah
Saigo ni aitsu ga
nokoshita kaoritachi
La esencia que el dejo al final
------------------------------------Flash Back
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Al bajar del trasporte no podía sentirse mas feliz de la persona
que la esperaba, apenas había entrado al
anden allí estaba él esperándola, sus profundos ojos dorados puestos con una
adoración sobre ella que no tardo mas de dos segundos en reaccionar e ir hacia
ella, ella soltó la maleta y se hundió en un abrazo con fuerza.
Había tenido que ir dos semanas
casa de una tía enferma, era una de las pocas jóvenes soteras de la
familia y era tradición en su familia que si una mujer mayor se encontraba
enferma una mas joven debe ir a ayudarla hasta recuperarse, eso había sido dos
semanas hasta que una de sus primas había llegado, había sido una medida de
emergencia, toda la familia sabía que ella estudiaba la preparatoria y no
querían que se retrasara demasiado (si,
ahora no estamos hablando de la misma Kagome jojo)
por ser un fin de semana y el templo estar demasiado ocupado no había habido
nadie que la fuera recoger o al menos
eso pensó ella.
-
¿Que haces aquí?
– dijo sorprendida, contenta y enternecida sin poder soltarlo.
-
No podía esperar
mas para verte – dijo suspirando ente su cabello.
-
Inuyasha… - dijo
en un profundo suspiro la chica
No le dio tregua para hablar mas, la besó, sintió en ese beso
una desesperación apremiante, no solo por parte de él si no también de ella, no
podía negárselo mas, se había enamorado de ese joven, mujeriego, sarcástico,
pesado, y al mismo tiempo noble, amable, generoso y completa y absolutamente
varonil.
-
No me hagas esto
de nuevo Kagome, no quiero que te alejes de mí de esta manera otra vez - dijo y la abrazó fuertemente hasta casi
quitarle el aliento - no podría resistirlo.
-
Inuyasha… - dijo
respondiendo con toda su alma a ese abrazo
-
Se que no me
crees, si me hubieran dicho que yo sentiría algo como esto antes de conocerte
tampoco lo hubiera creído pero, si, Kagome, por favor, no lo hagas de nuevo, te
he necesitado tanto.
-
No lo haré, te lo
prometo, te lo prometo Inuyasha.
------------------------------------End Flash Back
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Pero no, no todo había sido hermoso
Fukaku genjitsu touhi
shinai de
No corras de la realidad sin resolver
Massugu mae dake misuete aruku
Mirando que miente y se va
Imi nai muri nai jinsei nante
Apenas tomándolo de ti
Aiseru jibun ni yotteshimau
dake
Para tener el valor de amar esta insustancial, razonable vida
------------------------------------Flash Back
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-
Inuyasha…
El sonido gutural de la voz de su mejor amiga retorciéndose en
placer sobre el hombre que ella más amaba en el mundo.
------------------------------------End Flash Back
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“¿Cuantas veces él habría gemido Kikyou ese día?, o
cualquier otro día, ¿Cuántas?”. Apretó sus manos bajo el agua caliente, el
confort que había conseguido se había desvanecido con esa sola memoria, se
levanto de la tina y se sentó en el borde, el agua anaranjada empezó a escapar
por la coladera, una vez se vació se puso de pie, corrió la cantina y empezó a
darse una ducha y dejar fuera de ella el olor de su menstruación.
Suhada dake jyanai
watashi no miryoku kuse namida
Esto no es solo mi carne desnuda, mis suplicas, hábitos y
lagrimas.
Yubi ga tsuzuru
no gomakasu you ni sou reisei ni ah
Mis dedos corriendo juntos, para engañarte con la cabeza fría
Donde había quedado las palabras que le decía a ella cuando le
hacia el amor, le diría lo mismo a Kikyou, sentiría lo mismo con su cuerpo que
con el de ella.
------------------------------------Flash Back
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Había algo en Inuyasha que la invitaba siempre a sumirse en sus
instintos mas primarios, a morder, a lamer a arañar, a dejarse arañar por él,
era como si dentro de sus uñas largas hubiera inyectado veneno que era
afrodisíaco que la llevaba al limite, el no debía hacer mas que a veces voltear
en la cama y rastrillar sus garras en sus brazos para poder encender su deseo,
y ella feliz, así hubiera tenido la mas larga de las faenas, respondía a ese
instinto que la apoderaba con él.
Solo un año antes no lo conocía siquiera y ahora, estaban
juntos, casados y felices dentro de su propio lecho y haciendo el amor,
dejándose llevar por completo por el placer que descubrió al poseer a su esposo
tanto como él lo hacia con ella. A explotar con él en orgasmos increíbles a
dejarse poseer de es manera y sentirse enteramente libre.
-
Inuyasha…
-
Kagome…
Era casi como un ritual, como la preparación de un pócima mágica
que siempre tenía que llevar el canto indicado, las palabras exactas para poder
hacerlo perfecto, gemir su nombre con fuerza, expresando en el aire el ser que
producía ese intenso clímax en su cuerpo.
------------------------------------End Flash Back
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Se regañaba así misma el seguir haciendo lo mismo que ahora,
para apaciguar su necesidad, terminaba rastrillando sus propias uñas sobre su
piel, recordando el fiero tacto de él, deseando tenerlo con ella en ese
instante, dejar hundir sus dedos dentro de su piel caliente para calmar su
deseo, sentirlos resbalar por la humedad que se acumulaba entre sus piernas,
entre esa sustancia roja y de aroma ocre que segregaba su interior, no lo podía
evitar, era la misma sensación de estar lubricada y la excitaba, el tercer y
cuarto día de su periodo se mantenía casi como un animal en celo, después de
una larga y calida estimulación lograba la satisfacción extraña, era la única
forma en la que una parte de Inuyasha seguía con ella.
Kakushita shashin no arika
wo
Pretendo olvidarle poniendo lejos las imágenes
Wasureta furi shite kono mune kakimidasu
Para socorrer mi corazón
Namida no heya ni mo
nokoru ha
Al final, la esencia que el amo de mi
Saigo ni aitsu ga
aishita kaoritachi
Permanece en mis lágrimas.
Y después la única cosa lógica que podía hacer era llorar, abría
sus ojos y veía alrededor, Inuyasha no estaba allí, se arrodillo en la tina y
dejo sus lagrimas saladas bajar pos sus mejillas confundidas con el agua que
caían sobre ella… era sano llorar, siempre lo había pensado, prefería sacar las
lagrimas de su interior, que dejarlas para ahogarse con ellas adentro.
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Kagome se limpiaba los ojos, había olvidado por completo
quitarse los lentes de contacto en el
baño, se sorprendió mucho al ver que no se había caído con la cantidad
de tiempo que había estado llorando pero escocían.
TOC TOC.
-
Por que siempre
la gente llama cuando una esta en la ducha caramba. – dijo dejando la cajita de
los lentes en la cómoda estaba punto de
quitárselos, pero prefería abrir la puerta primero que hacerlo deprisa y
estropearlos, ese era su ultimo par.
TOC TOC.
-
Ya voy, ya voy.
Grito desde adentro, recogió el cabello en la toalla que aun
llevaba en la cabeza, y abrió la puerta, dos orbes dorados se pusieron delante
de ella.
“Kagome”
Kagome, grito su cabeza en ese momento, la chica que estaba
delante de él de no ser por sus impresionantes ojos verdes era idéntica a
Kagome, su cabello oculto acentuaba sus rasgos de una forma sorprendentemente
parecida a la de su fallecida esposa.
Kagome vio a Inuyasha viéndola de esa manera y fue muy conciente
de por que, ella sentía lo mismo al verse en el espejo con su cabello oculto,
sin pensarlo mucho jalo la toalla que sostenía su cabello y este calló
desordenado por su cuerpo, dejo la toalla descansar en su brazo izquierdo una
ligera coloración roja la marco del tinte de pelo.
-
¿Que es lo que
quieres Taisho? – dijo para traerlo a tierra.
Inuyasha sacudió su cabeza y alejo el pensamiento de su cabeza,
“Kagome esta muerta no la busques mas”. Recobro la compostura.
-
Eres muy graciosa
Hinagueshi, por que me haces ir al otro lado de la ciudad para encontrar tu
casa, eres muy injusta.
-
Me gusta fastidiar, - dijo con desprecio - ¿que quieres?
-
Venia a entregar
esto – dijo levantando la mochila amarilla frente a ella.
-
Mi mochila, por
que no solo se la dejaste a Sango, no tenias que venir.
-
Quien dice que no
quería venir.
-
Bien – la mitad
de su vida estaba en esa mochila y quería recuperarla - Pasa.
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
Fin capitulo 6
04 de Marzo de 2006
10: 23 p.m.
Para
cualquier comentario ya saben donde estoy ^^

Shian
Shen Mimi chan
[MC1]Por favor no me pregunten solo no me pregunten de donde saque esta extraña frase me avergonzaría mucho reconocerlo.