Todos los
personajes de la serie de Inuyasha
pertenecen a la genial Rumiko Takahashi ninguno de los personajes me pertenece
a mi aunque lo que diera por poder tener aunque sean los ojos de Inuyasha
Ahhhh… Ù_Ù aclarado esto
aquí vamos.
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Capitulo 4:
Ai no Uta
love song
Tomoko
Era de noche, Kagome había permitido a Inuyasha llevarla hasta
la otra punta de la cuidad para poder buscar un libro en una librería y le
pidió que no se quedara mas, no era necesario, que su casa quedaba muy cerca
así que no había necesidad de acompañarla, eso había dicho, sabía que no había
mas que preguntarle a cualquiera donde vivía ella, por ejemplo a Sango y lo llevarían
a su lugar correcto, pero no quería hacerle las cosas fáciles de todos modos,
cada minuto en ese momento lo consideraba valioso…
-
¿para que? –se
dijo a si misma y a la casa vacía y silenciosa en ese momento – ¿para que te
estas preparando Kagome?
Soltó su mochila en la sala y se metió a su recamara, fue a su
tocador y se miro largamente en el espejo, sus ojos verdes, su cabello rojizo,
su perfecto disfraz. Saco un pañuelo desechable y se limpio las manos, después
abrió un cajón y saco un pequeña caja de plástico, la abrió y busco en una
botella, dejo salir el liquido, luego se quito los lentes de contacto y los
puso en el estuche, se miro largamente de nuevo, sus dos ojos marrones, fue que
derramo un lagrima, solo una.
-
Kagome… – dijo
tocando su propio reflejo en el cristal – aun sigues allí…
Se levanto y fue al aparato de sonido y lo encendió, solo tomo
uno de los discos puestos boca abajo en el mueble que sostenía el reproductor y
lo metió, se saco la blusa y camino al baño bajándose la cremallera de la falda
quedando en ropa interior.
Se sentó en la orilla de la tina de baño y abrió los grifos para
lograr templar el agua, al agua purificaba, limpiaba, calmaba el calor... una
vez que la tina estuvo llena sin quitarse la ropa interior entro a la tina.
Izaya!
Izayura!
Se sentía tan confundida, nada había en su cabeza mas que las
profundas marcas en las muñecas de Inuyasha… había llegado tan lejos para poder
huir, para poder escapar de su pasado, miro las puntas rojas de su cabello que
caían por su pecho, había perdido todo, su casa, sus familia, sus amigos, su
pasado; a veces se preguntaba si en realidad ella un día había sido Kagome
Higurashi.
Dakitai kagami ni ututta
Espero atrapar
tu destino
Anata no unmei
En el
espejo
Pero sabía que su verdadero yo estaba encerrado en ella misma,
que su reflejo estaba un dentro del espejo y que si un día lo deseaba allí lo
encontraría, pero, esa era la pregunta ¿realmente quiera hacerlo? ¿quería
volver a ser la niña de la que su esposo y su mejor amiga se había burlado?, SI,
le dolía en el alma el dolor de los ojos de Inuyasha, pero eso no curaba su
dolor, eso no cambiaba lo que él había hecho, su arrepentimiento no le era
suficiente, ¿por que debía haber tanto dolor en su alma?, ¿como lo había dejado
crecer tanto?, había puesto la cordura y la vida del Inuyasha al limite… pero
¿no acaso la suya no lo había estado también?, ¿no había dejado de vivir
literalmente de mas de una manera después de su engaño?
Kikoenai koede kaze no naka
Oigo en el
viento lo que no se ve
-
Inuyasha…
Sus ojos seguían siendo la cosa más sugerente que ella hubiera
visto en su vida, su mirada intensa y dorada no podía compararse con nada, no
podía reprimirse una sonrisa de volver
ver la mismo chico de cabello plateado y rebelde y sonrisa seductora, no
Inuyasha no podía cambiar, a veces le daba la impresión que así lo volviera a
ver después de 50años él podía seguir siendo exactamente el mismo, sus
colmillos demasiado desarrollados, sus uñas lagas y afiladas, casi como garras,
ella no podía dejar de reprimirse en pensar que él tenía ciertos rasgos
caninos, después de todo las leyendas que el padre de Inuyasha contaba eran
acerca de a un demonio mitad humano, mitad demonio perro que se había enamorado
de una joven sacerdotisa que podía controlar el tiempo
Su cabello seguía siendo un poema con el viento aun así sus ojos
parecieran pálidos en ese momento, cuando él hablaba de la muerte de su
princesa.
-
no ha sido eso suficiente
Kagome, no ha sido suficiente ese dolor para que puedas perdonarlo…
Tonderuno, ah
Llorándote,
ah
Naiteruno, ah
Llamándote,
ah
Que era lo que deseaba, no lo sabía, no lo quería cerca pero
ahora que él estaba de nuevo a su lado una parte de ella le pedía que no se
fuera, que lo mantuviera a su lado, lo había extrañado, lo necesitaba, algo
dentro de ella lo había llamado tanto tiempo, la presencia de su calor, de su
cercanía, de sus sonrisas de su amor.
Se limpio la cara con un poco de agua y se sentó en la mitad de
la tina se saco la ropa interior mojada y la dejo en el piso, NO, él no
la amaba, era lo único de lo que todo ese tiempo había estado segura, la única
cosa que había sido una seguridad que la había mantenido alejada de la
tentación de volver, él no la amaba, él la había traicionado, él la había
matado, no había marcha tras, ya había hecho demasiado, ella no era la misma,
Kagome Higurashi había muerto
Hotori
Sola
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Back ------------------------------------
-
buenas tardes,
línea plateada de transporte, ¿en que le puedo servir? – la recepcionista
sonrió por costumbre la hablar al micrófono del teléfono
-
Buenas tardes,
quisiera reservar un boleto para Okinawa el día de hoy – Kagome trato de
responder con la misma cordialidad que la voz del otro lado de la línea
-
Permítame – la
joven recepcionista busco en la computadora los horarios para ese viaje – si,
solo hay un viaje hoy a las 10: 30 de la noche, ¿le parece bien?
-
¿A las 10: 30?
¿no hay ningún otro antes?
-
No señorita, y
las reservaciones están casi completas.
-
Bien, por favor
puede reservarme un boleto por favor.
-
Si, por supuesto
¿a nombre de quien?
-
Kagome Higurashi.
-
Kagome Higurashi
– marco la recepcionista en la computadora – ¿ida y vuelta?
-
No, solo ida. –
dijo con cierto dejo de tristeza.
-
Muy bien, por
favor llegue con anticipación para su abordaje, gracias por contratar los
servicios de línea plateada.
-
Si, muchas
gracias, buenas tardes.
Kagome puso en su lugar el
auricular blanco que estaba en el recibidor.
-
One chan – una
voz delgada e infantil se oyó a su lado.
-
Souta – volteo a
ver tranquila a joven chico de cabello castaño
a su lado.
-
¿Por que iras a
casa de tía Sakura?
-
… - Kagome se
agacho junto a él, Souta era demasiado listo sabía sus propios planes antes de
decírselos a nadie - Me gustaría poder explicártelo Souta pero no puedo.
-
Pero Inuyasha One
chan te quiere mucho, ¿por que no estarás mas con él?
-
Souta… - su
hermano parecía tan ausente de todo lo que pasaba a su alrededor – como desearía
ser un poco como tú, Souta, que todo se me pudiera olvidar.
El joven chico vio a su hermana llorar de nuevo, le hacia sentir
muy mal, lo soltó como otras veces y se fue a encerrar a su habitación de
nuevo, Souta salio a jugar afuera, últimamente no le gustaba mucho estar en
casa por todos los problemas que había habido, Inuyasha iba muy a menudo y su
hermana y él discutían siempre, él sabía que ellos se querían mucho y no
entendía por que no podía estar juntos, solo sabía que él seguro había hecho algo
muy malo y que su hermana no lo quería perdonar
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TOC TOC
Inuyasha miro el reloj en la pared, eran las 9:25 p.m. ¿quien
podía ser a esa hora?, salio y abrió la puerta desconcertado, unas pulgadas
debajo de él, un chico de cabello castaño estaba de pie.
-
Souta ¿que haces
aquí tan tarde?
-
Se supone que me
quedare con Shipou hoy en la noche, iré en un rato con él, pero quería venir a
decirte algo antes
Inuyasha no pudo más que intrigarse ante la mirada demasiada
seria del joven muchacho de 12 años frente a él
.
-
Pasa, pasa. – le
cedió el paso para poder entrar al departamento donde estaba viviendo – ¿que es
lo que pasa?
-
Inuyasha One chan…
no quiero que mi hermanita se vaya.
-
Se vaya… -
repitió el confundido.
-
Si. – dijo el
chico mirando el piso
-
Souta… - el joven
se arrodillo en el piso para poder ponerse a su altura y lo tomo de los brazos – ¿Dónde?, ¿adonde
ira Kagome?
-
Se va a ir a casa
de tía Sakura
-
A Okinawa.
-
Si, se va hoy a
las 10: 30.
9:30 volteo al mismo reloj
que había mirado cuando él chico toco la puerta.
-
Vamos Souta, te
llevare a casa. – dijo soltándolo para entrar solo por sus llaves y una
chaqueta.
-
No Kagome se va a
enterar que yo te dije, me meterás en problemas – dijo el joven repentinamente
asustado como su hubiese cometido una muy mala travesura.
-
Quieres que
Kagome se valla Souta – le dijo tomándolo de la mano y saliendo con él quedando
parados un segundo en la puerta.
-
Pero es que…
-
Un play station, eso te gustaría Souta, - dijo sin pensar claramente ahora, sabía que
lo quería, ella quería regalárselo en su cumpleaños - te lo compraremos cuando
la alcancemos, será suficiente por el regaño
No lo dejo decir nada, el
chiquillo solo lo tomo de la mano y camino con el a su auto.
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-
Se ha ido ya
Inuyasha – dijo l señora Higurashi en la entrada de la casa.
-
¿que? – dijo el
soltando la mano del joven muchacho que venia con él y entro silenciosamente a
la casa
-
Se ha ido desde
hace un rato ya, yo tampoco sabía que se iría si no hasta un par de horas,
¿como lo supiste tu?
-
Souta fue el
primero en enterarse, él la escucho comprando el boleto.
-
Quizás puedas
alcanzarla, Inuyasha yo no quiero a mi hija contigo, pero es tu responsabilidad
ahora, es tu esposa y debes hacerla quedarse a enfrentar esto, no la puedes
dejar ir, no se como haya sido todo, quizá es diferente de lo que cualquiera de
nosotros pudiéramos pensar, no lo se, ahora lo que se es que no quiero que mi
hija se vaya, así que alcanzaba – la señora Higurashi se movió y fue a la
agenda en la mesa del teléfono, arranco una hoja y escribió con una pluma –
este es su numero móvil, me lo dio a mi para que no estuviera preocupada y
poder encontrarla con facilidad donde estuviera, son las 9: 40 ya, así que el autobús debe
estar a punto de salir, convéncela.
-
Si así lo haré,
gracias. – dijo tomando el papel de las manos de la mujer.
-
No medes las
gracias primero tráela de vuelta. – dijo con seriedad.
Él asintió con la cabeza y hecho a correr a su auto
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Aun no anunciaban su autobús, había estado allí desde un rato
antes esperando la noticia, había mucha gente, agradecía que no hubiera ninguna
conocida, solo gente yendo y viniendo de trabajo o a visitar familia, rostros
que podía mirar ahora y que en dos minutos le serian de nuevo completamente
desconocidos.
RING RING
Kagome escucho el teléfono móvil sonar en el bolsillo de su
chaqueta, lo saco por que tan pronto, seguro su mamá intentaría una ultima vez
convencerla de que no se fuera, suspiro profundo antes de contestar, no podía
juzgarla en una situación así seguro ella actuaría igual.
-
Bueno… - dijo con
un tono tranquilo.
-
La respuesta no
esta en que te vayas Kagome – dijo el chico enseguida mientras trataba de
sostener el teléfono y el volante al mismo tiempo cosa complicada por la
velocidad.
-
¿Inuyasha? – dijo
ella confundida ¿ como tenía él ese numero? Solo su mamá lo tenía.
-
Sabes muy bien
que no quieres irte, no lo hagas.
-
Que sabes tú
acerca de lo que quiero o no, - dijo exaltada odiaba su absoluta seguridad
delante de ella que siempre le dijera lo que ella quería o no como si fuera su dueño
- >a ti lo único que pareciera poder
importarte es lo que te pasa ti, ¿no es así?
-
Kagome, por
favor, no hagas algo de lo que mas tarde vas a arrepentirte.
-
No Inuyasha –
dijo respondiendo con frialdad ante su tono de amenaza - no lo hago al contrario estoy haciendo esto,
justamente para reparar algo de lo que si me arrepiento… el haberme casado
contigo.
Colgó, mientras estaba temblando, la ira la recorría de pies a
cabeza, sabía que él la intentaría detener, ahora sabía a donde iba y mas tarde
o mas temprano él llegaría a ella y todo empezarais de nuevo “no, no mas” ya
había tomado la decisión, y no había marcha atrás, si él no al dejaba ir, ella
seria la que pondría tierra de por medio, tomó una decisión rápida y la llevó a
cabo antes de tener tiempo de buscar otra. Tomó su maleta y fue a la taquilla,
la joven recepcionista la atendió.
-
Buenas
noches. – dijo con una característica
sonrisa la recepcionista.
-
Buenas noches,
disculpa cual es el primer autobús que sale en este momento.
-
Permítame un
segundo por favor – la chica reviso en su computadora – hay uno
en 15 minutos con rumbo a Kyoto, desea comprar un pase de abordaje, solo quedan
dos mas.
-
Si por favor y
quiero cancelar uno mas a Okinawa que tenía reservado.
En ese momento un corte de luz se dio que dejo en penumbras
todo, después de un par de minutos se encendieron las luces de emergencia.
-
lo siento
señorita con el corte de luz no podemos hacer la cancelación de su otro pase.
-
Bien no importa,
puede aun venderme el otro pasaje.
-
Si.
RING RING
-
¿a nombre de
quien?
-
Higurashi Kagome
– dijo incomoda por el sonido del teléfono, lo saco y miro la pantalla esta
vez, el numero de Inuyasha.
RING RING
-
¡¡Shiimata!! – la chica maldijo y se alejo de la taquilla
para poder pagar el aparato, la recepcionista quiso volver a preguntar su
nombre lo había dicho muy rápido, no le tomo atención, el autobús estaba a
punto de salir, escribió en la maquina manual que marcaba el boleto,
“Hinagueshi Kagome”
-
listo señorita
por favor pase a los andenes, su autobús sale en 5 minutos, le indicaran allí
cual es.
-
Gracias. – tomo
el boleto de las manos de la chica y camino a los andenes mirado por sobre su
hombro, tratando de mirar detrás no
verlo a él.
------------------------------------End
Flash Back ------------------------------------
Kagome se envolvió en la toalla de baño a su lado y dejo que el
agua de la tina se fuera por la cañería, la miro como si esperara que sus
pensamientos escaparan con el agua… no lo hacían.
Ita mio anata no mune
kara oidasanaide
El dolor
en tu pecho por culpa de la persecución
Watashi ni tsunaide kudasai
Por favor,
protégeme
Entro a su cuarto y se sentó de nuevo en su tocador, una toalla
escondiendo su cabello, ahora se miraba mas como ella, su color de piel apenas
y había esclarecido un poco, abrió uno de su cajones y busco dentro, algunos
artículos personales, en el fondo una caja de galletas pequeña, la saco y la
miro con cierta melancolía, la abrió, adentro había algunas fotografías y dos
boletos de autobús amarrados en una liga uno completo y uno cancelado 19 de
febrero escrito en los dos, uno con las marcas de una maquina manual y otros
impresos por computadora.
Higurashi
Kagome
Hinagueshi
Kagome.
------------------------------------Flash Back
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-
Kagome Higurashi.
– volvió a repetir la chica con calma sostenida.
-
No tenemos ningún
registro de ese equipaje señorita. – volvió a revisar el joven tratando de ser
cordial
-
Quizás no, por
que cuando salí de Tokio hubo un apagón de luz y no se pudo registrar desde la
maquina, pero estoy segura que lo marcaron con los datos de mi boleto, por
favor revise de nuevo.
-
Bien. – el hombre
que se hacia cargo de entregar las maletas en la recepción la había tenido mas
de 30 minutos allí esperando sus cosas – no señorita, la única Kagome, que
tengo aquí es a Hinagueshi Kagome.
-
Pero yo… - tuvo
la idea y saco su boleto, lo miro, casi quiso poder tener a la recepcionista de
Tokio enfrente para poder reclamarle, si, su boleto estaba marcado como
Hinagueshi Kagome – lo siento, si marcaron mal mi pasaje en Tokio, esta marcado
como Hinagueshi Kagome.
-
Me permite su
boleto por favor, - dijo para probar lo que la joven había dicho
-
Si por supuesto.
– le extendió su boleto, lo vio checar su boleto y entonces sacar su maleta de
donde se encontraba, respiro recuperando su calma, lo único con lo que contaba
ahora era esa maleta hasta que supiera que hacer – disculpe podría informarme
de alguna pensión u hotel donde poder hospedarme temporalmente.
-
Oh no puedo
señorita, la verdad no conozco ninguno pero si va a la casilla de atención a
turistas pueden informarla enseguida, esta al fondo de este pasillo, junto a
las oficinas, aquí tiene su equipaje, disculpe las molestias. – dio
entregándole su maleta y su pasaje.
-
No se preocupe,
gracias.
Guardo su pasaje en la chaqueta y tomo su maleta, y se dirigió
al cubiculo de atención, una joven recepcionista aburrida mirando un pequeño
aparato de televisión estaba allí limándose una exageradas unas color de rojo
¿quien tendría humor de nada a es hora?, eran las 2: 30 am.
-
buenas noches. –
Kagome llamo la atención de la joven que la miro con atención.
-
Buenas noches
señorita en que la puedo servir.
-
Quisiera saber si
puede darme información sobre algún lugar de hospedaje que pueda tomar
temporalmente.
-
Hoteles, si,
permítame un segundo le traeré algunos panfletos, solo permítale tomarlos de la
oficina.
-
Si gracias.
La joven se fue dejándola sola, la luz de la pequeña televisión
y de una reportero llamo su atención.
Así es, un terrible accidente tiene detenida todas las vías
hacia Tokio, el autobús 266 que iba con rumbo a Okinawa ha sufrido un terrible
accidente, el autobús salio de la central de Tokio a las 10: 30 de la noche
esta noche y se ha descarrilado por una de las laderas, al parecer un
automovilista ebrio tomo el mismo carril de el autobús de frente y en el
intento de esquivarlo, rodó por la ladera incendiándose inmediatamente, al
parecer no hubo ningún sobreviviente de la ocupación total que tenía el autobús,
pondremos en este momento la lista de los pasajeros que abordaban este
trasporte, damos nuestro mas sentido pésame a todos los familiares y amigos
victimas de la tragedia.
En la pantalla en un fondo negro empezaron a aparecer los nombres
de todo el listado de de los pasajeros, en el lugar numero 15 por orden
alfabético estaba ella, Higurashi Kagome.
Ella quedo helada en ese momento, de haberse quedado en ese
autobús en ese momento estaría muerta, justo en ese momento todas las personas
que la conocían pensaban que ella estaba muerta.
La gente corrió presurosa a ayudar a la jovencita que había
caído desmayada en el final del pasillo
para lograr auxiliarla, algunas de los
edecanes que ayudaban a los turistas corrieron a socorrerla
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
-
Kagome…
Ella escucho una voz que la llamaba por su nombre, volteo de
donde estaba recostada, alcanzo a ver una coleta larga y estilizada, unos ojos
marrones y sintió como empezó a resbalar al piso.
-
Epa!! – dijo
ayudándola a sostenerse - ten cuidado, los sillones no son tan amplios como
para ponerte a girar.
-
¿Donde estoy? –
dijo confundida al no reconocer la habitación donde se encontraban
-
Estas aquí en las
oficinas de la central, ¿te sientes bien?
-
Si, estoy bien.
-
Segura, podemos
llamar a algún familiar o algo.
-
No estoy bien,
muchas gracias.
-
Yo soy Sango,
Sango Takeshi, mucho gusto Hinagueshi.
Kagome la volteó a ver, la
había llamado Hinagueshi también.
-
Tú eres Hinagueshi
Kagome ¿verdad?, si no significa que te has robado este equipaje – dijo con una
amigable sonrisa.
-
Si, yo soy
Hinagueshi Kagome, por favor no llames a seguridad.
-
Jaja solo
bromeaba, segura que no quieres que llamemos a nadie, solo danos un teléfono y
estará hecho.
-
No muchas
gracias, en realidad no tengo a nadie aquí en Kyoto para poder buscar, en
realidad estaba en el pasillo preguntando a la señorita de servicios turísticos
por algún lugar para hospedarme.
-
Oh a Miho,
olvídalo, ella es incapaz de darte algún tipo de información útil, solo esta
allí por que es la recomendada de el jefe de oficinas, ¿buscas un lugar para
quedarte o para pasar una temporada?
-
En realidad creo
que para pasar algún tiempo largo.
-
Oh perfecto, mira
en el edificio que yo vivo están rentando una pieza, no es muy cara y tiene la
ventaja que como son piezas para estudiantes las renta amuebladas y todo y no
es demasiado caro si consigues un buen trabajo.
-
¿Puedes decirme
donde es?, me gustaría ir enseguida.
-
Oh ¡¡estás loca!!
ahora a las 3 de la madrugada, por supuesto que no, duerme aquí, y cuando
termine mi turno yo misma te llevare, ¿está bien?
-
Gracias… Takeshi.
-
Oh vamos, no es
nada, solo permanece aquí Hinagueshi, toma un café o algo que llene tu estomago
quizás eso ha sido, hay muchas bolsitas de azúcar así que por eso no repares
pero huye de las galletas están allí desde ayer, está bien.
-
Gracias.
La chica salio dejándola en la oficina vacía, se volvió a
recostar en el sillón y cerro los ojos, ¿y ahora que?, todo mundo pensaba que
estaba muerta ¿que se supone que debía hacer?
Kowashite watashi no kokoro o
Mi corazón
se confunde
Eran las 6 de la mañana cuando la chica que ahora vestía un
vestido café y un abrigo negro y largo entraba a la oficina de nuevo, había
como unas 5 tazas de café en la mesita de centro y la chica despierta en el
sillón sostenía una mas.
-
Wow no creí que
pudiera conocer a nadie que tomara más café que yo. – dijo y camino junto a
ella.
-
Buen día. – dijo
levantándose del sillón
-
Buen día Hinagueshi,
nos vamos.
-
Si, vamos. – dijo
tomando su maleta y siguiendo a la chica.
Las dos chicas salieron de
la oficina, rumbo a la salida, el sol apenas despuntaba y hacia frió, el
frió del invierno aun seguía persistente, un poco nieve aun seguía en la calle
quemada por la sal.
-
Y ¿que haces por
aquí sola Hinagueshi?, demasiado joven para estar corriendo aventuras desde
Tokio
-
¿Como sabes que
vengo desde Tokio?
-
Lo decía la ficha
de tu maleta, disculpa si he sido indiscreta, pero me pidieron que te ayudara y
fue inevitable ver.
-
Vine… solo vine a
probar una nueva vida.
-
Oh – era una
respuesta de evasión, se acaban de conocer era normal - Que susto lo de Tokio
no lo crees, en toda la terminal esta corriendo la noticia, había habido
accidentes pero ninguno tan grave como este, dicen que nadie sobrevivió, no me
imagino a las familias debes estar tan tristes, imaginas.
-
Lo imagino.
-
Tú eres del
trasporte de las 9: 55 no es así, creo que es el anterior del que iba a
Okinawa.
-
Creo que si, -
dijo y volteo la vía de la charla - oye
¿sabes donde puedo conseguir un teléfono móvil?,
-
claro en la
entrada del tranvía hay una tienda, por lo regular a esta hora esta cerrada,
¿te hurgue mucho?, puedo prestarte el mío.
-
No, no te
preocupes, mejor si pasa un poco de tiempo antes.
-
¿Que tú chico se
enoja si no te reportas? – dijo guiñándole un ojo
-
No, no tengo a
nadie – dijo hasta cierto punto molesta, Sango lo noto y se retrajo un poco –
solo quiero avisar a mi mamá que estoy… bien.
-
Disculpa si he
sido muy indiscreta, es una mala costumbre.
-
No te preocupes
al contrario, gracias por ayudarme
-
Oh, no es nada,
la casera me dijo que si podía recomendar a alguien y que a cambio me
perdonaría media renta, tu eres mi oportunidad, y tendrás mucha suerte la
mayoría de sus inquilinos siempre pagan solo media renta el primer mes digamos
que para convencerlos de quedarse
-
Gracias. – dijo
tranquila, no traía mucho dinero así que agradeció su suerte
Llegaron al tranvía, solo como la chica de alta coleta había
dicho el comercio con el letrero que anunciaba que era de teléfonos móviles
estaba cerrado solo estaba abierto un comercio de café, llegaron a la barreras,
la otra chica le extendió un boleto para poder entrar y pasaron la barrera, el
tranvía venia a la mitad de la capacidad así que se sentaron rápido, algunas
caras ojerosas y calladas iban con ellas.
-
muchas gracias
por todo Takeshi, no es común encontrar a una persona que quiera ayudarte así,
sin mas.
-
Lo se,
especialmente aquí, no te preocupes Hinagueshi.
-
Llámame Kagome.
-
Bien en ese caso yo
soy solo Sango.
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Flash Back ------------------------------------
Guardo de nuevo los boletos en la caja de galletas y la dejó en
el tocador, tomo la crema y empezó a ponérsela en el cuerpo, sin soltarse el
cabello, le gustaba mirarse así, no se sentía del todo extraña, todo ese tiempo
se sentía como si se hubiera robado otro cuerpo pero en ese instante que era
ella misma todo podía volver a la normalidad, sabía que seguía viva.
Akai kanashimi ga
La roja
tristeza se asomará
Afurete nagarete kuru kara
Porque te
sientes sobrepasado
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Back ------------------------------------
-
Kagome… - la
mujer que llevaba sobre los hombros años de dolor encima sintió como resbalaban
en ese mismo instante
-
Mamá. – la joven
castaña casi sintió deseos de llorar al ver de nuevo a esa mujer
La señora Higurashi corrió a la chica que la esperaba en los
andenes con los ojos abiertos, feliz de poder verla.
-
Dios mío no puedo
creer que estés bien, me negaba a creerlo, estaba tan desesperada cuando pensé
que tú... – dijo al borde de las lagrimas.
-
Pero aquí estoy
mamita, estoy bien no te preocupes, - dijo y la miro a la cara con seriedad
- >¿no le has dicho nada verdad?
-
No hija, - dijo ya
sabiendo a quien se refería sin siquiera el nombre - no ha ido para nada a la
casa después del accidente, creo que siente demasiada vergüenza delante de mí.
-
¿Y estas segura
que no sabe que has venido?
-
No, no lo sabe,
Souta se ha quedado con el abuelo mientras estoy aquí, así que aunque vaya no
hallara a nadie.
La señora Higurashi la volvió a abrazar y Kagome se había
soltado a llorar en sus hombros, ese mes había sido una tortura hasta que había
decidido llamar a casa, solo espero el tiempo suficiente para saber que
Inuyasha no podía estar cerca de su familia y poder buscarlos, la sorpresa que
había causado en su madre había sido superior, no le había creído nada hasta
que le pidió que la encontrara en Kyoto, pero que no le dijera a nadie donde
estaba.
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
-
Kagome hija, yo
creo que es hora de que vuelvas a la casa,
La cafetería donde estaban ambas tomando un desayuno estaba semi
vacía, eran las 11 de la mañana no era un horario muy común para comer. La
madre de Kagome la sostuvo de las manos buscando sus ojos antes de continuar.
-
toda la familia
esta tan consternada por tu muerte, le intente a explicar a Souta y el abuelo
pero no hubo manera que lo entendieran.
-
No puedo mamá, -
dijo evitando aun su mirada mirando sus manos unidas - no quiero, no quiero
volver a ver a Inuyasha.
-
Pero hija… -
trato de rebatir su mama
-
Por favor mamá,
mira he encontrado un trabajo aquí, se que no es quizás el mejor que pueda
conseguir, de menos no hasta que pueda conseguir todos mis documentos y pueda
buscar algo mejor, me gustaría también intentar terminar la preparatoria e
intentar entrar a la universidad, sabes que siempre quise venir a la
universidad de Kyoto, solo que creí que seria imposible después de… casarme.
-
Está bien, - dijo
con un suspiro acariciando el dorso de sus manos - yo te los enviare.
-
Mamá, voy a hacer
algo y espero que no te moleste. – dijo
mirándola muy seriamente a la cara finalmente.
-
¿Que pasa hija? –
dijo confusa la señora Higurashi al oír su tono de voz.
-
He… tramitado un
cambio de nombre. – dijo suavemente sin mirarla a la cara.
-
¿Que?
-
Si, me he
cambiado el nombre y haré lo mismos con todos mis documentos.
-
¿Un cambio de
nombre? pero ¿Cómo?
-
Mami mi nombre ya
no existe, estoy legalmente muerta, este tramite me llevara muy poco tiempo de
este modo y un abogado me puede ayudar y prometió que seria muy discreto, así
que he decidido hacerlo.
-
Pero ¿por que
hija?
-
Por que por
ningún motivo - dijo y levanto su vista,
había un profundo odio en su mirada - quiero que me encuentre Inuyasha, así
será incluso mas fácil para él, ahora si se decide a casarse con Kikyou no
tendrá ningún impedimento, ahora es viudo.
-
Hija…
-
Lo he decidido
mamita, perdóname yo…
-
Lo entiendo, -
dijo tratando de no pelear con ella, sabía cuan terca podía ser, lo importante
era que estaba viva, había tomado decisiones que no compartía pero eran las
decisiones de su hija - solo espero que no te arrepientas después.
-
No lo haré. –
dijo mirándola con dulzura – no lo haré.
-
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Ima watada, ah
Ahora
sólo, ah
Hitomi toji ah
Cierra tus
ojos, ah
Después de llenarse el cuerpo de crema se puso un pijama y soltó
su cabello por fin, la cascada de cobre resbalo por sus hombros y llego a su
espalda, los rebeldes rulos que se formaban en las puntas no habían podido
desaparecer, lo cepillo sin mucho interés y se levanto del tocador llevándose
la caja de galletas con ella.
-
tanto esconderme,
tratar de dejar mi vida atrás para poder empezar de nuevo, aquí estoy de nuevo,
una pieza de mi vida ha regresado a mi, la mas importante.
Se levanto y fue por su mochila levantándola y llevándola al
dormitorio, la abrió y saco algo de adentro, un pañuelo blanco y la “I” grabada
en una esquina.
-
Me pregunto si él
se daría cuanta que es un pañuelo diferente… no lo creo.
Se había dado a la tarea de buscar la misma marca de pañuelos y
buscar el hilo de color exacto, su caligrafía seguía siendo la misma así que en
realidad dudaba que él lo pudiera notar.
Saco algo más de la caja de galletas, una foto pequeña, ella en
un bluson rosado y él en una camisa azul, había dejado esta foto guardada en su
correo electrónico, era la única que tenía de ellos dos juntos, la imprimió muchas veces y la rompió la misma
cantidad, esta tenía quizás unos 4 meses sin haberla sacado siquiera, tomo el
pañuelo y envolvió la foto en este, luego la guardo de nuevo y cerro la caja
metiéndola debajo de su cama, el reloj marcaba las 12: 50 ya era hora de
dormir.
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Kudakete shimaitaino
Ruega para
que desaparezca
Aishide iru kara shiawase
hituyounai no
Amor, por
eso es que la alegría no es lo más importante
Su mirada siempre quedaba estacionada en la estrella del norte,
la única que nunca se movía cuando miraba el cielo de noche, se alegraba que en
los departamentos Hanasaki hubiera buen mantenimiento y se pudiera subir al
tejado sin problemas, tenía un buen rato allí, dentro del departamento no había
habido un lugar que le regalara el espacio que necesitaba ahora para poner sus
pensamientos en orden, en su mano derecha tenía empuñado el pañuelo blanco
grabado, tenía una sensación extraña con respecto de este… la huella que tenía
marcada, ahora parecía… fresca.
-
Kagome…
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Back ------------------------------------
La cafetería de la escuela estaba a reventar pero ella había
logrado colarse en medio de sus compañeros y salir victoriosa con dos tazas
calientes, le extendió una a él, el brillo de la superficie negra y el vapor
del café a pesar de que lo le gustara demasiado ahora resultaba sugerente,
venia de ella
-
es solo un tabú
Inuyasha, te lo juro, - dijo ella al verlo solo contemplar el vaso de unicel
- >es mucho peor la cafeína del refresco
esa si, pero el café es distinto, es una semilla lo recuerdas.
-
Aclárame las
bondades del café Higurashi. – dijo viéndola sorber un trago con una cara de
deleite incomparable.
-
bien, es un
laxante maravilloso hace funcionar al cuerpo – dijo y trono sus dedos en compás
tres veces – exacto como un reloj, por
eso solo lo tomo negro, y con un poco de azúcar no hay una bebida mas
deliciosa, has probado el americano de las cafeterías italianas, es tan
delicioso y adictivo que debería ser ilegal.
-
Jaja jaja. – rió divertido por su expresión casi infantil había
descubierto su primera debilidad.
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Naite yo soretomo waratte
Reír o
llorar
Kowashite watashi no kokoro o
Mi corazón
se confunde
De alguna manera las acciones de Hinagueshi lo hacían recordar
muchísimo a Kagome, y al mismo tiempo podía contar las diferencias tan obvias
entre ellas, Kagome había sido calida y amable con cada persona que se pusiera
en su camino, así fuera solo por 5 segundos, discreta y optimista, mientras
Hinagueshi era hiriente, de una forma intrigante y atrayente hiriente y cínica
hasta cierto punto, tenía un aire melancólico en su mirada esmeralda que era
mas que notoria si la mirabas con atención, como si guardara dentro muchísimas
tristezas…
-
no seria Kagome
así después de vivir lo que le hice -
dijo solo para si - basta Inuyasha.
Se levanto y se sentó con las piernas cruzadas en el tejado. Se
seguía reprendiendo por ese deseo, cuando deseaba que estuviera viva, solo
viva, no podía aceptar que ella hubiera abordado ese trasporte y que hubiera
muerto, su esperanza secreta había estado en que ella no lo hubiera tomado, que
solo estuviera escondida en algún lugar, pero por mas que la había buscado, no
había podido encontrarla en ningún lado, era como si Kagome Higurashi no
existiera. Con el tiempo aprendió a aceptar que en realidad ella ya no existía.
Kagome Higurashi pasaba ahora a ser solo la causante de sus lágrimas y sus
risas, su recuerdo fue lo único que le quedo de ella y la increíble sensación
de culpa que tenía hasta el día de hoy.
Akai kanashimi ga
La roja
tristeza se asomará
Afurete nagarete kuru kara
Porque te
sientes sobrepasado
Todos sus amigos y familiares le habían dicho que él no tenía la
culpa de nada, que él había intentado todo por no dejarla ir, pero esa no era
la verdad, Kagome, Kikyou y el sabían eso la señora Higurashi por eso al verlo
al pie de la caja, que debía contener sus cenizas pero no tenía nada, le había
gritado y marcado justamente como el culpable. Y lo era, el único culpable que un ser tan
maravilloso hubiera dejado la tierra antes de tiempo.
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-
es mi culpa solo
mi culpa Kikyou he destruido lo que mas amaba en el mundo.
-
Inuyasha…
Kikyou vea la escena como su fuera irreal, nunca, nunca en su
vida había visto a Inuyasha así, a pesar de conocerlo casi desde niños, sucio,
borracho, a la mitad de su pieza tirado como un guiñapo, quiso acercarse y
ayudarlo a levantarse pero la verdad ahora su tacto le causaba una profunda
culpa.
-
eso es mentira
Inuyasha, tú no eres el culpable, lo soy yo, jamás debí haber ido a su casa ese
día, yo soy la asesina. – dijo sentándose en una orilla de la cama.
-
No fuiste la
única que reacciono Kikyou, yo también lo hice.
-
Pero yo te
orille, debería ser yo quien estuviera en esa caja, mi vida no valía tanto como
la de Kagome, debí haber dejado que Naraku me matara a golpes y tú y Kagome
seguirían siendo felices.
------------------------------------End Flash Back
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Cualquiera de los dos hubiera estado mejor en ese ataúd antes de
ella.
------------------------------------Flash Back
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-
joven Inuyasha
abra la puerta por favor, me escucha joven abra la puerta.
La sirvienta en la casa de los padres de Inuyasha que lo había
acogió de nuevo tenía como 20 minutos llamándolo, había escuchado escándalo de
cosas cayendo y rompiéndose, el joven había estado increíblemente deprimido
pero no se había vuelto violento, temió por la seguridad del joven cuando
escucho algo parecido a un gruñido.
-
joven Inuyasha
por favor abra la puerta. – siguió insistiendo la mujer en la puerta, el
silencio le asustaba mas que el escandalo que había escuchado antes
-
Ya estoy aquí. –
un hombre de ojos color dorado se acerco a la puerta.
-
Señor Sesshomaru.
– la mujer no pudo sentir mas alivio en su vida que en ese momento.
-
Inuyasha – tomo
el pomo de la puerta era obvio que estaba cerrada fue mas un reflejo, intento
forzarla pero no cedió - abre esta maldita puerta de una vez por todas,
escuchas, si no la abres enseguida la echare abajo, ¡¡ABRE!!
Dejo de golpear la puerta cuando su fino oído escucho el cuerpo
de Inuyasha adentro moverse, la chapa cedió, cuando la puerta se abrió lo primero
que sus ojos pudieron ver fueron unas manchas rojas en los brazos de su
hermano.
-
las puertas son
demasiado finas para que las eches a peder.
Inuyasha cayó al piso inconsciente, la sirvienta había empezado
a llorar demasiado nerviosa.
-
maldita sea no te
quedes allí mirando, llama a una ambulancia enseguida, - la sirvienta solo miro
a los dorados ojos se Sesshomaru con espanto – ¡¡CORRE!! – le grito al no verla
moverse.
-
Si. – salio de su
estupor y corrió al teléfono junto a la cama de Inuyasha.
Levanto el cuerpo ligero de su hermano demasiado delgado por
negarse a comer y sin poder dormir, y lo dejo caer en la cama, quito la funda
de una de las almohadas y la tironeo, empezó a saturar las heridas de su
hermano, él ya había prevenido algo así, en su estado depresivo ese era el
ultimo paso, con que demonios lo había hecho, miro a su alrededor, y luego a
él, cuando el ulular de la ambulancia se acercaba dio con el arma homicida, la
boca de Inuyasha estaba llena de sangre.
------------------------------------End
Flash Back ------------------------------------
Ima watada ah
Ahora
sólo, ah
Hitomi toji ah
Cierra los
ojos, ah
De un salto ágil bajo de la azotea al patio, estaba solo, eran
cerca de las 2: 50 eso era lo que marcaba su reloj de pulsera, silencioso entro
a su habitación, y llego a su recamara, se dejo caer en la cama, cerro lo ojos
y presiono en pañuelo en sus manos.
- Kagome…
Kudakete shimaitaino
Ruega para
que desaparezca
Saba ni ite ne
Y esto va,
a mi lado
-
Inuyasha…
Era imposible dormir había visto el reloj caminar hasta las 2:
Izaya!
Izayura!
Fin capitulo 5
26 de Febrero de 2006
6: 48 pm
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Denso lo se,
crean no sabía que saldría así cuando lo empecé, pero veamos que pasa después…
desde cuando me salen mejor los fics de drama que los de romance, cielos uno de
los Misterios de Maussan jeje
Para cualquier
comentario ya saben donde estoy ^^

Shian Shen Mimi chan