Todos los personajes de
la serie de Inuyasha pertenecen a la genial Rumiko Takahashi ninguno de los
personajes me pertenece a mi aunque lo que diera por poder tener aunque sean
los ojos de Inuyasha Ahhhh… Ù_Ù aclarado esto aquí vamos.
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Capitulo 12:
In the corner
Hamasaki Ayumi
Era tarde, los días que uno salía tarde de casa parecían empezar
mal para Kagome, el trasporte iba muy lleno, iba incomoda, lo ultimo que quería
en ese momento era sentirse apretada y encerrada en medio de la gente. Era el
horario de oficina, ella siempre solía salir mas temprano para evitarse eso,
pero esa mañana al llegar a su apartamento, había decidido tomar otro baño y
arreglarse de nuevo el cabello al dormir en los brazos de la abuela le había
dejado en cabello desordenado, algunos rulos mas definidos por la presión de la
trenza que había llevado toda la noche, y la tez como la leche por el aceite de
la abuela, no sabía que contenía ese
aceite pero había dejado su piel aparentemente mas clara y mas blanca que de
costumbre.
Tomo uno de sus mechones rojos y empezó a jugar con él en los
dedos, “¿Cómo poder volver a ser yo
misma? ¿Cómo hacer que el creo que yo o soy Kagome Higurashi?”
Su corazonada no había sido errada, ella estaba allí, había salido
al mismo tiempo que él, de su apartamento, él iba de pie atrás de ella varios
pasos detrás de el grupo de trabajadores que había subido con él en la esquina
donde él había alcanzado el trasporte, había tenido que correr por la avenida
completa para poder alcanzar ese trasporte donde la había creído ver subir y
allí estaba, como si estuviera en otro mundo, él estaba casi en la misma
situación.
------------------------------------Flash Back
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Esa mañana había llegado muy temprano a casa de Kagome tocando
la puerta solo para ver que no respondía nadie.
-
Ni lo intentes,
todavía no ha llegado creo.
Inuyasha volteo a
ver la chica con una taza de café
excesivamente pequeña en las manos, vestida aun con un pijama color negro con
pantalones ligeros y camiseta holgada.
-
¿Te gusta el café
expreso Inuyasha?, ven despierta conmigo, es muy temprano aun para estar de
pie, más cuando seguro estás completamente desvelado.
Inuyasha miro a la chica ir hacía su apartamento al lado del de
Kagome sin esperar una respuesta y decidió seguirla.
La habitación de Sango sin duda si era la de una típica
estudiante, con ropa en los muebles, libros, libretas y papeles por todos lados
en la mesa de la salita la computadora portátil, cubierta por un suéter y ella
parecía completamente indiferente al desorden, pero el aroma de el expreso era
excelente, se sentó en la barra después de aventar a la sala una pieza de
lencería que prefirió no observar demasiado para identificarla.
-
Veo que en
realidad estas preocupado por ella Inuyasha.
-
Se que hice algo
malo Sango y estoy muy apenado, de verdad quiero hablar con ella, explicarle lo
que hice ayer y que no fue mi intención, fue solo un acto reflejo.
-
Un acto reflejo
muy estúpido – dijo poniendo otra de las diminutas tazas de café enfrente de
él, el aroma profundo y reparador del café era delicioso, después de cómo había
dicho no había dormido absolutamente nada. – pero supongo que es importante el
hecho de que hayas venido a hacer las pases.
-
Sango…
-
No me digas nada
es mas que obvio lo que tu haces aquí Inuyasha, no eres ni el primero ni el
ultimo – dijo con una sonrisa sirviéndose una nueva taza – pero sin duda eres
el mas insistente.
-
¿Crees que
podamos seguir nuestra plática? – dijo miradora, ella tomo la taza entera, y
por un momento pensó “como puede soportar su cuerpo ese ataque de cafeína”.
-
Ahaa ¿donde nos
quedamos?
-
Lo último que me dijiste es que Hinagueshi era
de Tokio. – como olvidarlo, no había dejado de pensar en eso durante todo ese
tiempo.
-
Claro, después de
lo de la rubia en el camión casi lo había olvidado.
-
¿Puede seguir por
favor? – esperaba que su tono no fuera tan suplicante
-
Si, ¿quieres mas? – dijo recogiendo la taza.
-
No gracias.
-
Bien –dijo y le
dio la espalda en el lavabo limpiando las tazas – Kagome llego el día mas
extraño del año aquí, no se si lo sepas pero hace 5 años hubo un accidente
terrible para en una línea de autobuses en la cual yo trabajaba en ese
entonces, “línea plateada”… ¿que día fue?, no lo recuerdo.
-
El del 19 de
febrero. – dijo casi por reflejo.
-
Si, ese mismo
día, ¿lo recuerdas?, no sobrevivió nadie, que triste, ella llego esa noche a la
ciudad, justo en el autobús que venía detrás de ese autobús, ¿a donde iba? no
lo recuerdo - dijo la chica tratando de hacer memoria.
-
A Okinawa. –
respondió él por costumbre, cuantas veces le habían hecho la misma pregunta, y
cuantas personas, había perdido la cuenta, era obvio que después de todo Miroku
no le había contado completamente todo lo que había pasado, quizás solo lo
había comentado superficialmente.
-
A si, claro a
Okinawa.
-
Y… ¿que mas?
-
Bueno esa noche
llego, pobrecilla llego sin mucho dinero y completamente sola, aun no se que
hacia una chica tan joven a este lugar y tan bella si no es para ser
prostituta…
-
Prost… - intento decir
con ojos enormes.
-
Oh no, no pienses
eso de ella, al contrario es una mujer muy orgullosa, no ha andado con nadie
todos estos 5 años, le hemos presentado a varios chicos Miroku y yo algunos
verdaderamente monos, pero no ha aceptado tener una cita en serio con ninguno
de ellos, ir a bailar y cosas así, pero no ha tenido ninguna pareja, mas de uno
le ha faltado al respeto diciendo que es lesbiana por eso a veces se molesta
mucho con las miradas así como en esa mañana con la tipa del bus, aunque debo
reconocer que si, fue simplemente una explosión, ni siquiera yo la había visto
así.
-
Dices que viene
de Tokio.
-
Si, lo recuerdo
muy bien por aquel accidente, sabes incluso creo que llego aquí sin comer, se
desmayo en los andenes ese día fue un alboroto, con lo del accidente del 266 y
una chica aquí desmayándose todos estábamos vueltos locos, la gente estaba
realmente asustada con el hecho de abordar un autobús, no se que mas quieres
saber Inuyasha es todo lo que yo se, se que tiene familia allá, y que la
persona que tanto dice que odia es de Tokio también.
-
Tokio. – repitió
él para si mismo como en un extraño trance.
-
¿Que pasa
Inuyasha?, ¿dije algo malo?
-
No, no nada. Es
solo… es solo que es una enorme coincidencia.
-
A veces he
pensado que Kagome ha estado huyendo de algo que hizo allá, - Inuyasha la
volteo a ver con sus ojos enormes de nuevo, Sango no le presto atención - era tan extraña cuando la conocí, deberías
haberla visto, si hoy es reservada en ese entonces o era mucho mas, casi no
salio de su pieza en todo un mes, estábamos muy preocupados, comía y dormía y
se mantenía sana pero siempre encerrada, finalmente un día a mi me empezó a
preguntar sobre los niveles de estudio y como poder inscribirse yo la lleve a
mi escuela, hubo muchos problemas con sus papeles pero sus notas y todo estaba
correcto, creo que lo único es que había un error en su nombre, cuando empezó a
estudiar y a recibir correspondencia volvió a una clase de tranquilidad.
-
¿Quien le
escribe?
-
Su mamá supongo.
Su mamá es de la única que se en realidad que vive aun en Tokio, seguido le
escribe aunque no la ha visitado nunca creo, no fue un problema con su mamá eso
es seguro la quiere mucho, creo que en realidad fue un problema con “ese”
chico.
-
¿Por que lo
dices?
-
Por la forma en
que precisamente te trata a ti, si eso logra contigo no imagino cuanto debe
detestar al chico que la lastimo antes
-
Si, debes tener
razón – dijo levantándose
-
Bien chico tengo
clase en una hora y debo arreglarme, si quieres ve de nuevo ver si ha llegado quizás ya tengas mas posibilidad.
-
Está bien, lo
haré.
------------------------------------End Flash Back
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“¿Si ella fuera la persona
que Asuka encontró?”
No lo había querido hacer en ese entonces, no era propio seguir
a un perfecta desconocida, pero siempre le había quedado la inquietud de
aquella persona que había quedado a la mitad de la investigación cuando
buscaban a Kagome, por eso no había confiado en el detective aquella vez, no
era legal seguir a un persona desconocida, podía llevarlos a una denuncia de
acoso, como le había explicado el detective, pero que si era ella, cambiarse el
nombre no era tan descabellado, si se hubiera querido esconder era un paso casi
enseguida a dar, pero… ellas eran tan diferentes, su personalidad era otra por
completo, su físico era una antitesis de lo que era Kagome, pero algo, solo
algo… “no es su físico lo que me lo dice, si no lo que me hace sentir[MC1] ”
No se dio cuenta que inconscientemente él se
había empezado a acercar a la muy distraída chica lentamente, como si ella en
un grito mudo que atravesaba los sentidos normales lo estuviera reclamando a su
lado.
Quizás los distraídos eran muchos o el
destino como es su costumbre les quería jugar una broma muy pesada.
Una correa se rompió en la calle, un perro
salio corriendo y una pequeña lo siguió sin fijarse en el peligro
-
¡¡KAMI SAMA!!
– un hombre grito en el volante
Metió todo el freno, las llantas rechinaron
y se ladearon en un solo segundo haciendo dar al autobús entero una fuerte y
rápida vuelta, todas las personas adentro cayeron una sobre otra en el
aparatoso movimiento, el autobús se detuvo y una niña lloraba abrazando un
perrito a media calle mientras una mujer adulta corría desesperada agradeciendo
a Dios que no le pasara nada.
Mientras adentro del autobús una escena
casi conocida se desarrollo. Kagome quedo justo sobre el pecho del joven de
camiseta verde militar, en se momento pudo ver al mismo chico de ojos
brillantes que la atrapaba al bajar del viejo Goshimboku vestido con un traje
escolar negro.
En ese momento Inuyasha Taisho como si
hubieran estado de acuerdo tenía en la memoria ese mismo recuerdo, la chica de cabello castaño y uniforme de
preparatoria color verde mirándolo con desconcierto, con duda, con miedo y con
amor, en ese mismo momento que él estaba seguro que ella era para él, que lo
había sentido en su misma alma.
------------------------------------Flash
Back ------------------------------------
Kowagara nai de anata o hitori
No tengas miedo no te dejare solo
Okizari ni shite kie
tari shinai
No desapareceré
-
Te lo dije – dijo
el chico de ojos color ámbar a un lado de ella – yo sabía que la mejor vista de
toda la cuidad se tenía de este árbol.
-
Mi madre me matara
y el abuelo querrá hacernos un exorcismo a los dos si nos ven aquí trepados
Inuyasha Taisho.
-
Oh vamos que ha
pasado con tu espíritu de aventura.
La chica no dijo mas, solo se quedo mirando los ojos llenos de
diversión de Inuyasha, desde cuando un chico la podía pervertir tanto como para
hacer cosas que eran en verdad prohibidas.
Nunca se había querido subir a ese árbol, sabía que era un árbol
sagrado y desde que su abuelo le había dicho que no lo hiciera no lo había
intentado siquiera a pesar de que la tentación era muy grande, su abuelo decía
que tenía el espíritu de una miko en su aura y que por ello debía respetar esos
símbolos sagrados, ella misma lo creía así.
Pero no, ese día en especifico, el día que nacía la primavera,
que los primeros cerezos abrían en flor, el chico que venia ya con su uniforme
de escuela le había dicho que la invitaba a ver ese espectáculo desde el mejor
lugar, era normal ver los cerezos abrirse
desde abajo pero que desde arriba cuando el aire los levantaba y los
empujaba al infinito era una vista que solo debía verse desde arriba de ellos y
el mejor lugar para hacerlo era sin duda el viejo Goshimboku, era un árbol muy
alto.
Y ahora estaba allí esperando el amanecer y los cerezos, al
menos él parecía hacerlo, ella no podía dejar sus ojos en ningún momento.
“maldita sea por que tenía
que tener tanta razón”
Si, después de solo un mes de convivir con este chico, ella ya
sentía algo por él, ella estaba segura que Inuyasha sabía que ese día en
especifico el plazo de cumplía.
El amanecer les cayó encima a los dos chicos, mientras los
cerezos empezaban a abrirse, y el aire se llenaba de pequeños pétalos rosados
que eran lanzados, como él lo había dicho de forma tan poética al infinito.
Eso era lo que pasaba a su alrededor por que parecía que ninguno
de los dos ya lo podía notar.
Inuyasha había visto a la chica mirándolo insistentemente, y
volteo a verla, sus ojos, Dios sus ojos si que eran un poema, los pequeños
pétalos de la flor rosada quedaron estacionados en su cabello que era barrido
por el aire de la mañana y el sol nacía prácticamente a sus espalda, era un
cuadro que era irrepetible y tendría para siempre un solo espectador y fue
cuando sintió su corazón latiendo sin control en su pecho cuando cayo en cuanta
de algo.
No, no solo el hecho que la deseara, o que quisiera solo
tenerla, diantre por ninguna chica hubiera hecho lo que ya había hecho por
esta, dejar las fiestas de viernes por la noche con favor de ir con ella a la
biblioteca y quedarse en casa a estudiar por las materias que iba atrasado,
meterse en los que un día habían sido tediosos teatros kabuki
a ver las representaciones de las que ella era fanática, incluso dejar de lado
a unas 15 chicas que en ese mes había se le había acercado a favor de
conquistar a una sola. Lo que era mas, que todas esas cosas empezaban a ser
nada comparado con la vista que tenía justo ahora, la chica de rosados labios,
mejillas rojas y chispeantes ojos castaños.
Si… Inuyasha Taisho por primera vez estaba enamorado, fue así como
lo descubrió, al tener a su propia madona posando para él. Era curioso como las
cosas mas grandes, las emociones mas complejas y completas en el alma como el
amor se descubrían tan fácilmente y de una forma tan complicada al mismo
tiempo, esa chica, a la que no había besado, siquiera había despertado cosas en
el que nadie mas haría, eso era seguro… así sin ningún motivo y por muchos al
mismo tiempo lo sabía la amaba.
-
Kagome… - dijo
jalando con sus uñas algunos de los petaos en su cabello – sabes que no te
podrás deshacer de mi tan fácilmente verdad.
-
Lo se - cuando la mano de él acuno su mejilla se
sintió en paz - Inuyasha.
-
Kagome… - era la
primera vez que la chica lo llamaba por su nombre - No te preocupes, nunca vas
a estar sola de ahora en adelante siempre voy a estar contigo.
-
Inuyasha…
La chica entrecerró los ojos y empezó a acercarse a él…
-
¿Quien esta
subido allí?, que no saben que es un árbol sagrado, como se les ocurre.
-
Oh my…
Kagome se movió demasiado rápido hacía atrás al escuchar la voz
de su abuelo y perdió el equilibrio y cayó.
-
Kagome...
Él no lo pensó un solo segundo solo se dejo ir tras la chica y
en un movimiento ágil la pudo alcanzar y ponerse debajo de ella, cayeron
aparatosamente al piso rompiendo la cerca que rodeaba el viejo Goshimboku.
La chica como pudo se levanto y lo empezó a revisar, preocupada,
el acerca estaba hecha añicos en su espalda.
-
KAMI Inuyasha
estas bien, por favor responde – la chica estaba de verdad asustada, sintió que
el alma le volvía al cuerpo cuando lo vio abrir os ojos con dificultad.
-
Ittaii – exclamo
llevando una mano a su cabeza.
-
Inuyasha – dijo
la chica y lo abrazo fuerte.
-
Te lo dije, solo
un mes. – dijo con una sonrisa arrogante.
La chica reacciono enseguida y lo soltó, vaya manera de romper
el ambiente.
-- PLAT--
-
Baka - le grito con fuerza después de abofetearlo.
Se levanto furiosa y asustada de allí, su abuelo se acerco
enseguida a regañar al joven de cabello plateado por estar subido en la cima de
ese árbol, ese no era lugar para estar haciendo novia. Inuyasha solo acepto el
regaño de forma estoica, feliz, por la forma en la que había reaccionado ella
le correspondía.
------------------------------------End
Flash Back ------------------------------------
Dakedo watashi no aishiteru toka
Como “te amo” “confió en ti”
Shinjiteru toka eien
da toka tte
Y “por siempre”
Las memorias de todas las veces que Kagome
había estado en esos brazos, sostenida por esa persona parecieron casi
golpearla de lleno, no pudo moverse, su cuerpo no le respondía a la negativa de
estar allí, de sentiré descubierta, de parecerse a Kagome Higurashi de nuevo.
“pensé
alguna vez que nunca podría tener esta oportunidad de nuevo” su cuerpo se
derritió contra el del chico. Se rindió.
“Inuyasha”
Las personas empezaron a bajar del autobús,
nadie herido afortunadamente, sin duda los frenos habían quedado inservibles.
El chico de cabello color plata se empezó a
reclinar con la chica en brazos, ella no abrió los ojos.
-
¿Estás bien Hinagueshi? – dijo mirándola a la cara, el
movimiento había sido muy brusco, tenía lastimado el rostro o... no esas no
eran raspaduras, eran telas duras y trasparentes... ¿lentes de contacto?
Kagome abrió los ojos para ver a su
protector. Inuyasha Taisho sintió como algo en su pecho se vaciaba de pronto,
sintió una presión muy fuerte e indescriptible cuando miro un par de ojos que
solo había visto de nuevo en sus sueños, esos ojos que vio cien veces y no
olvidaría nunca.
-
Kagome… –
dijo en voz baja, con una fonación tan esforzada, tan difícil.
-
Inu… – dijo
ella de la misma manera, sintiendo un dolor en su corazón, aun bajo su perfecto
disfraz él la reconocía, él la llamaba. – Inuya…
Kotoba o ichiban utagatteru
no wa
Pero estas nada mas para mí
Hoka no dare demo naku
watashi na no
Sin duda eran solo palabras
-
Chicos están
bien – dijo el conductor que se acerco al ver que esos dos chicos no se
levantaban y ayudo a levantarse a Kagome rompiendo el contacto.
-
Si, gracias –
dijo al conductor que avanzo a ayudar a un mujer mayor al fondo, ella estaba
temblando, no podía evitarlo –Taisho ¿estas bien?
-
Ehmmm si, estoy
bien y tú… ¿Hinagueshi?
-
Bien – dijo y
por dentro pensó “me sigue llamando Hinagueshi”
-
Tus... lentes
– dijo levantando lo lentes en su mano
-
Vaya – dijo agachando
el rostro casi por reflejo y tomo los lentes con manos temblorosas – diantre
están estropeados.
-
¿Por que usas
lentes de contacto? – dijo casi como recriminándola
-
Por que me
gustan – dijo tan simple como eso y bajo del autobús como si estuviera siendo
perseguida.
-
Pero... –
dijo y la siguió enseguida – no los necesitas tus ojos son muy hermosos
-
Gracias - dijo habiendo recuperando su cordura en ese
momento, no, no la iba a descubrir por algo tan tonto “Kagome contrólate” – ni
en situaciones como estas pierdes tu encanto, eres un conquistador nato no es
así, te parece si pedimos un taxi, llegaremos tarde si no nos damos prisa y
tengo examen en 10 min.
-
Hemm... – “como es que ella esta aun pensando en un
examen después de un accidente??” - ah si claro.
-
Seguro estas
bien – dijo cuando paraba un taxi ya.
-
Si,
Hinagueshi, vamos.
Anata ga amari
ni kirei sugiru kara
A veces lo tomaba con mucho temor
Tokidoki hidoku osoroshiku
naru
Por que también eras hermoso
-
Hinagueshi san – dijo
la profesora dejando caer su palma con fuerza en la butaca.
-
Ahhhh – Kagome
salto en su lugar.
-
Por dios pero que
le pasa a usted es la ultima vez que usted entra a mi clase para no prestarme
atención, tenga un poco de respeto por mi y por…
Kagome de verdad no estaba para las tonterías de su exagerada
profesora de historia, de verdad que no tuvo tantos deseos solo de levantarse y
decirle “váyase mucho a la #$%& profesora Nori” pero no lo hizo, hizo lo
mas civilizado posible, era claro que la reprobaría por lo que ella tomaría
como una completa falta de respeto pero ya se las arreglaría en los
extraordinarios. Tomo sus cosas y salio del salón dejándola con la palabra en
la boca.
Corrió justo al baño y lo cerro atravesó una escoba en la
entrada y se sentó en el piso, se soltó a llorar, ahora no había salida, ella
la había visto, la había reconocido, no había salida alguna solo era cuestión
de tiempo, ella lo había sabido siempre, peor por que no mas, por que no hasta
que los dos hubieran rehecho sus vida, por que no antes de hallar a alguien mas
quien amar, por que no antes de que los dos dejaran de amarse… por que no antes
de que ella lo dejara de amar, se sentía como en preso condenado a muerte
respirando el veneno en la cámara, sin salida y desesperado, tenía que pensar
con claridad, tenía que hacerlo, tenía que…
-
NO, NO, NO, NO, NO, NO – empezó a golear el piso con el puño, muy fuerte, y se dejo
caer en el piso llorando desesperada.
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
Dakara watashi no egao
dattari
Y tales emociones me hacían enfurecer
Namida dattari ikari
dattari tte
De mis sonrisas a lágrimas
Ese no era el momento de desconfiar de su instinto, no lo era,
por que lo estaba haciendo entonces, por que a si mismo no quería reconocerse
que esa mujer pudiera ser su Kagome, sus ojos, Dios sus ojos, no podía creerlo
cuando los vio, por un momento creyó que era de nuevo una alucinación, peor no,
no lo era, sus ojos no eran verdes, eso lo convencía y al mismo tiempo lo
confundía mas.
Quizás aquella vez que la beso eso había pasado, la luz del sol
había desviado el primas de color de los lentes de contacto y por ello los
había visto marrones, pero y lo que sentía, diantre si solo pudiera estar
seguro, pero no lo estaba.
Kagome esta muerta. Como
pelear contra ese hecho. No tienes ningún cuerpo, ninguna ceniza que lo
compruebe. Solo quieres que ella sea tu Kagome para no sentirte culpable por
amarla. Ella esta viva, es Kagome Hinagueshi, NO Kagome Higurashi esta
muerta, esta muerta.
Golpeo con fuerza la pared y provoco una pequeña abolladura. Sus
ojos le picaban, sonrió solo para si mismo, el recordar ese hecho, de una
manera tan clara siempre le provoca deseos de llorar, pero ahora, esa esperanza
que había parecido al mundo tan irracional al mundo era un hecho.
Iu kanjou wa kokoro no okusoko to
No necesariamente conectadas con el fondo de mi corazón
Tsunagatte iru to wa kagiranai
Que he preparado a mi mismo
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
-
¿De nuevo se fue?
– dijo el chico frente a la misma castaña que le había invitado café por la
mañana.
-
Te lo dije,
ella es escurridiza – dijo Sango en la puerta de la facultad de letras viendo
hacer una rabieta al chico.
-
¿Esta bien
verdad?? – dijo de pronto en tono preocupado -
es que en la mañana tuvimos un accidente en el trasporte.
-
Oh eso
explica la cara de susto que tenía en la mañana y lo distraída que estaba,
después de un susto era normal que hiciera lo que hizo.
-
¿Que fue lo
que hizo?
-
Oh es que se
salio de la clase de la profesora antes de que terminara, tenía una cara de tan
pocos amigos que por un momento creo que las cosas se pondrían feas,
especialmente sin sus lentes, sus ojos si que son atemorizantes – dijo y empezó
a caminar con naturalidad – casi había olvidado lo marrones que sus ojos son en
realidad, es una pena que insistir en siempre andar en ese disfraz, no lo
necesita, supongo que lo hace para verse mas bonita pero no lo necesita, ella
de por si ya es muy hermosa.
-
¿Disfraz?
-
No se de que
otro modo llamarlo, ella pareciera que no quiere recordar su propia apariencia,
usa esos lentes que estropean sus ojos y ese tinte cuando su cabello es tan
hermoso por si solo.
-
¿Se pinta el
cabello? – Inuyasha sentía como si piezas en el rompecabezas de pronto
estuvieran cayendo en su lugar – ¿de que color es?
-
Ahmmm, bueno
cualquiera diría que es un color muy común pero no lo es tanto, es marrón pero
si lo vez con determinado sol puedes ver unos reflejos azules naturales muy
bellos.
-
¿Es… castaña?
– dio casi ansioso de la respuesta
-
Si lo quieres
resumir en un color, si, es castaña.
-
Es ella,
tiene que ser ella - dijo más para si que para Sango – Sango ¿no sabes donde
puede estar?, es importante que hable con ella, ahora mismo.
-
No lo se, con
lo alterada que estaba puede estar en cualquier lado, tanto como ya puede estar
en casa, como seguir aquí escondida en algún lugar leyendo o en la biblioteca.
-
Ayúdame a
buscarla.
-
Bien, vamos.
Mientras tanto Kagome estaba en una pequeña
caseta telefónica, no demasiado lejos de la universidad, 5 monedas de 100 yen
estaban dentro de de la maquina y el auricular en su mano, solo miraba el
teclado de números, “estaré haciendo lo
correcto... ella es la única persona en la que puedo confiar” se dijo una
vez mas a si misma y marco un numero de sobra conocido pero que pensó que nunca
volvería a marcar, una vez hecho el marcado el timbre del teléfono lejano sonó,
una y luego dos veces y descolgaron.
-
Muy buenas
tardes – dijo una dulce voz al otro lado
-
Ahmm muy buenas tardes,
hablo a la casa de la familia Higurashi
-
Si, aquí
llama, que se le ofrece señorita – dijo el anciano con el auricular en la mano.
-
Vera – “no el abuelo no, él nunca ha creído que yo
este de verdad viva, si le digo puede que le de un infarto” – busco a la
señora, ¿se encuentra en casa?
-
Si permítame,
¿de parte de quien?
-
De la
señorita Hinagueshi.
-
Si,
enseguida.
La línea se oyó vacía por un momento,
presto atención a lo que podía oír, casi juro que oyó un “Tadaima” por una
joven voz, que pudo ser Souta, cuando escucho como levantaban el auricular y
respondían.
-
Kagome…
-
Hola mamá…
-
Hija que
gusto que llames, ¿como estas?
-
Bien… mamá.
-
Si hija.
-
¿Cómo esta el
corazón de abuelo?
-
Oh no te
preocupes, hija, aunque le hubieras dicho que eras tu quizás no te hubiera
creído, ha dicho que hasta que no te vea de frente no lo creerá.
-
Mamá…
-
¿Que pasa?
-
Creo… no, de
hecho voy a ir a casa, voy a volver a
Tokio.
Kakugo nara mou
sude ni kimeta wa
Pero sin duda estas eran solo palabras para mí
Dakedo watashi no aishiteru toka
Como “te amo” “confió en ti”
Shinjiteru toka eien
da toka tte
Y “por siempre”
TOC TOC TOC
TOC TOC
TOC TOC
TOC
-
No esta
Inuyasha, deja de insistir.
-
No, debe de
estar aquí – siguió golpeando la puerta.
Era ella, todo apuntaba a que era ella, pero
necesitaba verlo salir de su boca, si era ella o no tenía que ser ella quien se
lo dijera, la había buscado por todos lados sin existo, en ningún lugar de la
universidad y ahora no estaba en su casa, ¿donde estaba?, la ansiedad lo estaba
matando, comiéndole la cabeza de ideas ya no podía mas
-
¿Cual es tu
desesperación por encontrarla Inuyasha? dime que pasa, ¿que pasa con
Hinagueshi?
-
Ella, Sango
he estado buscando a Kagome por 5años enteros, es una historia muy complicada
pero estoy seguro que es la persona que tanto he estado buscando es ella.
-
¿Es la misma
chica que me contó Miroku?
-
Si, es ella.
-
Pero Inuyasha
no le había dicho tú mismo que esa persona estaba muerta, como puede ser Kagome
la misma chica.
Fue cuando estaba a punto de responderle
que escucharon a alguien subiendo por la escalera, y la vieron aparecer allí,
con su cabello sostenido en una coleta, y su mirada cansada, sus ojos marrones
oscurecidos por la tristeza, el corazón del chico volvió a dar un vuelco,
cuando la vio allí su mirada intensa sobre él.
-
Definitivamente
eres la ultima persona que quiero ver hoy Taisho, no he tenido un buen día –
dijo a modo de saludo – me traes la mala suerte.
-
Kagome…
-
Nunca había
tenido un accidente en el autobús y llegas tu y oh sorpresa, si te alejas de mi
posiblemente este mucho mas segura
-
Kagome no
digas eso, yo nunca he querido crearte ningún problema, yo solo...
-
Suenas como un chico que promete “oh yo te
amare para siempre” son solo palabras Inuyasha, ¿Qué PUEDES sentir tú por mi?
-
Por ti siento
todo Kagome.
-
Sabes estoy
empezando a cansarme – dijo y paso a su lado rumbo a su puerta – él se hizo a
un lado para dejarla pasar pero sin alejarse de ella – detesto que me digas
Kagome así, no parece que me estuvieras hablando a mi y es molesto sabes, por
que no solo me sigues llamando Hinagueshi, mantengamos nuestro respeto Taisho,
nunca te di permiso para tutearme que yo recuerde
-
Muy bien – dijo viendo la espalda de la chica que había sacado su juego
de llaves de la mochila. – entonces supongo que tengo que empezar a llamarte de
nuevo – dudo un segundo, era un movimiento delicado, la chica metía la llave en
la cerradura de la puerta, ahora o nunca – HIGURASHI
Kotoba o ichiban utagatteru
no wa
Pero estas nada mas para mí
Hoka no dare demo naku
watashi na no
Sin duda eran solo palabras
La llave en la chapa de la puerta de madera
giro, mientras un escalofrío la recorría por la espina y sintió la llave
completamente fría en su mano en un segundo “me llamo Higurashi...”
-
Ahaaaa es eso – dijo la puerta se abrió solo para
dejar entrar a la chica que la cerro en la nariz de los chicos afuera.
Los dos chicos se miraron confusos,
Inuyasha solo miraba la puerta “ella no reacciono... pero.... no, yo se que es
ella, lo siento”
“Diantre” dio la chica y se dejo recargar en la puerta
azotando su cabeza en ella de un modo que seguro los chicos afuera la
escucharon “diantre, diantre, diantre
esto no puede estar pasando así, no debe pasar así, no”
La chica escucho como el chico empezó a
golpear la puerta, no se iría, no hasta hacerla caer, hasta hacerla aceptar, de
nada serviría irse de nuevo, cuando había llamado casa lo hizo por que sabía que si ella se iba
en ese momento a su casa quizá seria él ultimo lugar donde la buscaría, no tenía
lógica, era como si se metiera en la boca del lobo para ser descubierta allí,
su mamá la escondería, no dejaría que él la encontrara pero ahora todo era
inútil, él ya estaba seguro.
“el único modo de que eso pasara Niichieju es que él encontrara a la
persona que esta buscando”
De pronto la frase especifica de la anciana
amazona se repitió en su cabeza, ella tenía razón la única forma en que él
dejara de pensar que ella era Kagome Higurashi, es que él encontrara a la
verdadera Kagome Higurashi
Sou watashi no egao
dattari
Son para ti por mi
Namida dattari ikari
dattari tte
Mis lágrimas y risas
Inuyasha siguió golpeando la puerta desesperado, él sabía que
había reaccionado, no podía verlo, pero podía sentirlo, esa rara característica
en Kagome de poder modular su
temperatura con sus emociones la había delatado, el gélido halito de Kagome
antes de entrar a su apartamento la delataba, solo debía acorralarla, hacerla
admitir la verdad, no le iba dejar ir esta vez, no la iba dejar escapar como la
ultima vez sin poder hacer nada, antes muerto que dejarla salir de allí sin una
explicación
-
Higurashi
abre, quiero hablar contigo – dijo el chico golpeando la puerta con fuerza sin
recibir respuesta – Higurashi.
-
¿Estás seguro
que es ella? – dijo la chica a su lado
-
Si no trajera
ese disfraz podría verla tal y cual es, son sus ojos, es su misma mirada eso no
puedo ocultarlo mas – dijo y siguió insistiendo con mas fuerza deseando poder
tirar la puerta – Higurashi abre
-
Como
fastidias Taisho – dijo la chica
abriendo la puerta aun molesta, Inuyasha se quedo delante de ella sin dejarla
salir, ella tenía de nuevo sus lentes de contacto pero esta vez no le servían
de nada, él la tenia descubierta, solo noto como traía una maleta de viaje –
Sango ¿puedo encargarte mi apartamento?
-
¿A donde vas?
– pregunto él enseguida.
-
No creo que
eso sea de tu incumbencia Taisho – dijo
despectivamente.
-
No huyas de
nuevo por favor – dijo cerrando el paso poniendo ambas manos sobre los marcos
de la puerta – tengo que hablar contigo Higurashi
-
Déjame pasar.
-
No – dijo
terminante.
-
Taisho, ¿no
la ultima vez que acorralaste a una chica como tú mismo dijiste, las cosas
salieron muy mal?, ¿esperas hacerme lo mismo a mi? – dijo clavando su ojos
verdes en los suyos.
Inuyasha quitó las manos, casi asustado por
la violencia de sus palabras haciéndose para atrás y ella salio, empezó a bajar
las escaleras y la mitad se detuvo
-
solo te diré
esto una vez, soy Kagome Hinagueshi, si, Hinagueshi quiero que te quede claro,
yo no soy la chica que tú estas buscando – “ya
no” – tu instinto esta vez te esta traicionando Taisho – dijo y volteo de
medio rostro y dijo fríamente –Taisho solo te diré esto una vez... recuerda que
la chica a la que tan desesperadamente buscas esta muerta.
Iu kanjou wa kokoro no okusoko to
No necesariamente conectadas con el fondo de mi corazón
Tsunagatte iru to wa kagiranai
Que he preparado a mi mismo
Diciendo eso ultimo término de bajar las
escaleras. Inuyasha se quedo un momento paralizado “Muerta... no... diantre”
corrió escaleras abajo pero ya no había nadie. “No, no estas muerta, ahora se
que tú no estas muerta”
Kagome estaba subida sobre un taxi que la
estaba esperando abajo cuando salio de allí.
-
¿A donde
señorita?- pregunto al chofer del taxi al que se le había dicho que solo andará
cuando recogió a su pasajera.
-
A la central
de autobuses por favor.
-
Muy bien.
Kagome iba incluso a enfrentarse a su mayor
miedo por razón de poder volver a prisa y a escondidas a Tokio.
-
Lo estoy Inuyasha,
muerta, la chica que tú conociste murió también en ese accidente, pero solo por
ti la reviviré una última vez, solo una vez más.
Diciendo esto solo para si misma empezó a
acercarse un poco mas a su destino, volvería al primer lugar donde sabía esta
vez que él buscaría… después de cinco años ella volvería a casa.
05 de mayo de 2006
2:30 a.m.
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nota de
autora: les diré que en realidad no estoy tan
sorprendida que me haya salido todo el capitulo de un solo golpe y en cosa de
unas 4 a 5 horas, tenía tan bien planeado que lo que pasaría aquí que salio con
naturalidad.
Deben
escuchar esta canción, se que la letras es algo confusa y estoy segura que la
traducción esta vez quedo con muchos agujeros pero la canción desde que inicie
este capitulo sabía que no podía ser otra, “Arrinconada” era la mejor manera de
describir como estaba ella justo en este capitulo, me disculpo esta vez por que
se que de antemano esta mal, para empezar el titulo que le di es propiamente
“estoy en el extremo” que es lo mas cercano que pude interpretar.
Para cualquier comentario ya saben donde estoy ^^

Shian Shen Mimi chan
[MC1]Esta frase será por simple inmortal para mi me
enamore de Asuka Jr. por completo después de que lo escucho decir esto y la
forma en lo que lo dijo, tenía que escucharlo en la boca de Inuyasha… pero debo
reconocer que me sigue gustando mas como sueña con Daniel